jueves, 5 de agosto de 2010

Limpieza de portátil. Polvo acumulado en portátil. Limpieza interna de ordenador portátil


Limpieza interna de portátil



Amig@s: ya hemos despiezado, literalmente, nuestro ordenador fijo… pero los ordenadores portátiles también cogen polvo, pues tienen un ventilador que los refrigera por dentro tomando el aire del exterior, dirigiéndolo por las piezas que se recalientan y expulsándolo al exterior… Pero no siempre entra el aire limpio y el polvo puede quedar depositado obstruyendo los circuitos por los que el aire tiene que pasar y dificultando la correcta ventilación.


Un portátil es algo mucho más delicado que un ordenador fijo. Al menos, no está pensado para que lo abramos. Y si lo hacemos, podemos perder la garantía de compra, si la tuviese.


De hecho, os digo una vez más que el procedimiento que os detallo lo he usado en mi propio ordenador, y lo explico a título orientativo. Si queréis hacerlo vosotros, es bajo vuestra responsabilidad.


En nuestro caso, tenemos un portátil que ya lleva un par de años de uso, pero nunca he encontrado la forma de limpiarlo y empiezo a notar que tiende a recalentarse.



Examinándolo vemos que las rendijas por las que entra el aire están completamente limpias.

Incluso las partes de dentro se ven relucientes…


Pero si miramos la rejilla por la que expulsa el aire, veremos que está bastante obstruida: el noventa por ciento de los orificios se ven cubiertos de polvo por la parte interna.

Desgraciadamente, no saqué fotos de la rejilla en su estado inicial, pero espero que os baste con la descripción.



Francamente, podría abrirlo y aprovechar para mirarlo por dentro… Pero es correr un riesgo innecesario y más si tenemos una forma mucho más sencilla, rápida y segura de realizar esta limpieza: nuestro aspirador de la limpieza, con algunos accesorios.


Eso sí, debemos aplicarlo con mucho cuidado y adaptando la succión a lo que precise, para no ocasionar ningún daño.



Empezamos usando una boquilla que trae el aspirador con un cepillo incorporado. Esta boquilla, destinada a limpiar los rieles de las ventanas y demás recovecos con polvo acumulado, limita bastante el poder de aspiración, de modo que podemos usarlo con cierta seguridad.

También el cepillo permitirá remover un poco el polvo, que está situado en la cara interna de la rejilla.



Si vemos que esto no es suficiente, podemos usar un tubito adaptador para llegar a lugares difíciles. No venía con la aspiradora, pero es un accesorio fácil de encontrar y, en su defecto, podéis usar un tubito de plástico y adaptarlo a la boca del tubo del aspirador con cinta de embalar o americana…



Si nada de esto es suficiente, podemos aplicar directamente el tubo del aspirador a la rejilla y si todavía queremos mejorar la aspiración, podemos tapar con los dedos las partes del tubo que quedan fuera de la rejilla e incluso las zonas de la rejilla sobre las que no estemos trabajando, así succiona todo el aire desde el interior del ordenador y saca todo el polvo que pueda haber acumulado.


También podemos aplicar el aspirador por las zonas donde entra el aire.



El resultado es el que vemos en la foto: la rejilla ha quedado perfecta y ya no limita la salida del aire, con lo que ya funciona perfectamente el sistema de refrigeración y el ordenador va de maravilla.



También hemos aprovechado para realizar el mismo proceso en la alfombrilla refrigerante, que en este caso, consta de tres ventiladores que toman el aire de la parte trasera y lo mandan hacia la base del ordenador, impidiendo que se acumule aire recalentado en esta zona y mejorando la refrigeración.


Aprovecho para daros un consejo: evitad poded el portátil en las piernas o un cojín para usarlo en el sofá, por ejemplo, porque casi seguro que obstruís los orificios de entrada del aire y podéis llegar provocarle un buen calentón e incluso averiarlo…


Si queréis usarlo así, podéis usar una tablita fina, tipo chapón que no pesa apenas y mantendrá el ordenador más fresco…


Y si estáis en la calle y, obviamente, no disponéis de este accesorio, podéis colocar el ordenador de modo que haya un hueco por donde pueda entrar el aire separando ligeramente las piernas, apoyándolo en los bordes…. Ya depende de por dónde tome aire vuestro portátil.


Cuidad vuestro portátil ¡Y a disfrutar de vuestro tiempo libre!

lunes, 2 de agosto de 2010

Revisar cadena. Ajustar desviador trasero. Comprobar transmisión de bici. Comprobar cadena de bici.


Puesta a punto de una bici antigua 5ª parte:

Revisión y ajuste de transmisión: Cadena, platos, piñones y desviadores.



Ya hemos reparado en nuestra vieja bici los neumáticos, los frenos –donde reparamos una pieza rota-, y el buje trasero –terminamos por sustituir la llanta-. Ahora seguiremos examinando cadena y transmisión.


Vamos a ver si la cadena está en buen servicio.

Ya hemos hablado largo y tendido de la cadena: con el uso se va alargando y esto provoca que se produzca un desgaste excesivo en los dientes de piñones y platos. Los dientes están perfectos. Si estuvieran gastados, estarían como afilados. Estos presentan un aspecto normal.


Y tomamos la medida de un tramo de cadena. El fabricante dice que cada eslabón mide una pulgada (25.4mm) y que si tomamos la medida de doce eslabones y estos miden más de30.8cm, toca cambiar la cadena…

Podemos no hacerlo, pero hemos de ser conscientes que nos estamos cargando los platos y sobre todo los piñones y que antes o después tendremos que sustituirlos.


Mientras que ya vimos que el cambio de cadena es económico (una cadena puede costar 10€) y relativamente sencillo.


En este caso, medimos y vemos que aún no supera la medida que nos indica el fabricante. Así que todavía podemos apurarla un poco más.


Aunque para medir la cadena existen unos calibres especiales, yo he tomado la medida con un calibre normal: he calculado la medida de seis eslabones y no supera la medida indicada por el fabricante. Pero lo más fiable es sencillamente desmontar la cadena y medirla en toda su longitud.


No es un proceso que deba hacerse con frecuencia, pues a mayor número de veces que se abra la cadena, aumenta el riesgo de que se nos rompa. Pero sí que podéis aprovechar para ponerle un juego de eslabones de cierre rápido (caso que no tengáis que sustituirla, por supuesto).



En este caso, basta medir la cadena extendida por completo o compararla con una nueva.


Ya son muchas las cadenas que vienen con este cierre rápido que hace innecesario usar el tronchacadenas.


Si queréis desmontar la vuestra y no tiene cierre rápido, podéis ver el post sobre el cambio de cadena, donde os explico todo detalladamente.


Un inciso: los eslabones para cierre rápido nos ahorran tener que usar el tronchacadenas para retirar la cadena o volver a colocarla, pero no os olvidéis de llevar esta útil herramienta porque en mitad de una ruta la cadena puede partirse por cualquier punto y con el tronchacadenas, bastaría unir los siguientes eslabones y salir andando...


Continuemos:

En mi caso, ya digo que la medida no supera la dada por el fabricante, de modo que podemos dejarla un tiempo.



También tenemos que observar los dientes de platos y sobre todo de los piñones (éstos se suelen gastar antes que los de los platos).


Si presentan un aspecto afilado, puntiagudo, eso es indicativo de un excesivo desgaste y posiblemente requerirá su sustitución. Esto ocurre por no cambiar la cadena con la frecuencia adecuada: la cadena se estira y al no apoyarse adecuadamente en los dientes, los desgasta prematuramente.


Examinando el comportamiento de los desviadores, vemos que el delantero va perfectamente y no precisa ningún ajuste, pero el trasero no está bien del todo: La cadena no llega a colocarse nunca en el piñón grande y en algunos piñones, las roldanas del cambio trasero suenan, hacen ruido. Esto es porque la cadena no está alineada, o sea, las roldanas no están en la vertical de los piñones en los que está colocada la cadena.


Ya vimos con detalle cómo ajustar el desviador trasero -y el delantero- y vimos que no tiene ninguna complicación. Así que no voy a extenderme con fotos y largas explicaciones.


Pero lo repetiré brevemente para recordároslo:




Para regular los topes del desviador trasero hay que actuar sobre los dos tornillos de regulación: el externo sirve para regular el tope interno y el tornillo interno sirve para regular el tope externo de la cadena. Tras eso ya podemos ir viendo si la cadena se sale, en cuyo caso apretaríamos un cuarto de vuelta del lado que corresponda y volveríamos a probar.


Una vez logrado esto, queda algo muy, muy importante: la tensión del cable: podemos hacernos esta “chuleta” en un papel para tenerlo bien claro durante todo el proceso:

Cable tenso: sube varios piñones de una vez… pero le cuesta bajar a un piñón menor.

Destensar girando el tensor en sentido horario.


Cable destensado: al actuar sobre la palanca le cuesta subir.

Tensar girando en sentido antihorario.


Vamos probando y girando el tensor de un modo cada vez más fino. Para el último ajuste puede que tengamos que dar un giro de 1/8 de vuelta o menos, pero lograremos un cambio preciso y sin ruidos molestos.


Es frecuente que a los piñones más usados les cueste un poco más el cambio, ya que están un poco más gastados. Tenedlo en cuenta al realizar el ajuste.


Y ya tenemos la bici a punto… solo queda un ligero engrase de la cadena, dar la presión suficiente a los neumáticos y salir pedaleando.


El precio de este proceso ha sido mínimo y la bici ha quedado completamente nueva.


Nos ha dado un poco de trabajo… pero es lo bonito del bricolaje: disfrutar haciendo o reparando cosas ¿no os parece?


miércoles, 28 de julio de 2010

Fijar tubo para aire acondicionado. Mejorar rendimiento de aire acondicionado. Fijar tubo en pared.


ACOMETIDA PARA AIRE ACONDICIONADO PORTÁTIL lll



Ya hemos avanzado bastante en la instalación del tubo de salida de aire caliente de nuestro aire acondicionado portátil: hemos decidido dónde hacerlo, hemos abierto el agujero y cortado el tubo…. Ahora queda fijar el tubo y rematar el trabajo.

Lo primero es colocar el tubo en su agujero.



Si os encontráis que no tenéis demasiado yeso o simplemente queréis acelerar el proceso, podéis empezar a rellenar el boquete con bolas hechas de papel de periódico. Las metéis a presión a mano o con el cincel. Sin dejar huecos.


De esta forma es muy sencillo orientar el tubo, pues los periódicos ceden ligeramente y no agarran el tubo, de modo que podemos variar su posición.



Yo he usado el mismo nivel para enrasar bien por dentro y por fuera y para nivelarlo horizontalmente, aunque en este caso no importe demasiado.


Si en vez de una terraza con techo, se tratase de un patio, deberíamos dejarle cierta inclinación para que el agua de lluvia no entre hacia dentro.



Finalmente, terminamos de rellenar con yeso y algún que otro trozo de rasilla de las mismas que han salido al hacer el agujero.


Y si la pared quedase a la intemperie, o sea que le cayese agua de lluvia, en vez de yeso, deberíamos rematar con mezcla o mortero la parte del exterior.


Para hacer el yeso, podéis ver los post dedicados al ICP o el de tapar arrebola tras poner un enchufe: basta poner en un recipiente un poco de agua, añadir el yeso hasta hacer una pequeña montaña encima y evitar moverlo hasta que lo vayamos a usar.



Yo suelo coger el yeso más espeso para iniciar el proceso de rellenado.



Y el más aguado para el repaso final.


Queda un acabado suficientemente bueno como para no tener que repasar con masilla o plaste y sin necesidad de lijar.


En cualquier caso, recomiendo evitar dejar bultos. Siempre procuraremos que queden zonas con entrantes antes que con salientes, pues siempre podríamos poner más yeso o masilla niveladora o plaste.


El yeso tiene la particularidad que endurece mucho y rápidamente, fijando bien las piezas. De ahí que se use frecuentemente para fijar las garras de puertas y ventanas que no tienen pre-marco.

Aunque tiende a oxidar el hierro: Es muy importante que os esmeréis en la limpieza de las espátulas, palustres o la herramienta que uséis, pues si os descuidáis y se seca, costará mucho eliminarlo, aunque suele ablandarse con agua.



Ya solo queda esperar un poco que se consolide (si hemos puesto trozos de rasilla con el yeso, endurecerá mucho antes) y ya podemos poner el tubo corrugado de aluminio dentro del tubo que hemos colocado en la pared.



Para dejarlo más fijo, pues el tubo de aluminio es ligeramente más delgado que el diámetro interno del tubo fijo, he metido un trozo de cámara de bicicleta. Queda una unión bastante firme y estanca, pero se puede retirar con facilidad cuando no lo queramos ahí.



En la parte opuesta del tubo de aluminio, he colocado otro trozo de tubo de plástico, ya que encaja perfectamente en el tubo del aire acondicionado.


Pero si os parece poco estético, siempre podríais estirar un poco el extremo del tubo de aluminio y darle unos pellizcos pequeños en varios sitios para lograr reducirlo de diámetro y así podríais meterlo directamente en el tubo de salida del aire.


Personalmente, lo prefiero con el tubo de plástico a modo de manguito de unión, porque el aparato es bastante voluminoso y hay que moverlo a diario para realizar la limpieza, acceder al armario… y eso supone tener que desconectar los tubos.


Además, como podéis ver en las fotos, el tubo rojo, que es bastante fuerte, queda justo en el marco del armario empotrado. De modo que si se le diese un golpe al cerrar la puerta accidentalmente, no le pasaría nada o sería fácil de reponer. En cambio el tubo de aluminio quedaría permanentemente deformado y el del aire quedaría destrozado.


En poco tiempo y con pocos materiales, hemos logrado mejorar el rendimiento de nuestro aire acondicionado portátil. Que eso se notará a fin de mes en el recibo de la luz.




El proceso que os he explicado en tres post… lo he realizado en un par de horas. Aun falta la mano final de pintura, como podréis ver y hacer un marco con una rejilla mosquitera para tapar el agujero y que no entren por ahí los mosquitos.


Es un agujero pequeño… pero ya que hemos puesto mosquiteras en todas las ventanas de la casa ¡No dejaremos esta entrada libre para los mosquitos!


Y en el salón de mi casa, voy a hacer algo similar, aunque en este caso, el boquete no dará a la terraza, sino a un derribo que hay junto a mi casa. Bastará pasar el aparato al salón durante el día y al dormitorio durante la noche y con un solo aparato, lograremos tener confort en nuestra casa durante los peores meses de calor.



lunes, 26 de julio de 2010

Salida para aire acondicionado portátil. Abrir agujero en pared. hacer agujero para salida de aire




ACOMETIDA PARA AIRE ACONDICIONADO PORTÁTIL ll



Ya os hablé en el post anterior sobre el aire acondicionado portátil y de la necesidad de mantener la habitación cerrada para evitar fugas de aire fresco y entradas indeseadas del aire caliente exterior…


Vamos a hacer una toma de salida de aire para evitar tener la ventana entreabierta mientras funciona el aparato.

Si no habéis leído el post anterior, os recomiendo que lo hagáis ahora, así os situaréis mejor.


Esto también puede serviros para hacer una salida de aire para el extractor de la cocina o bien para hacer una ventana ¡Solo sería cuestión de variar las dimensiones!


Como siempre, he procurado realizar el trabajo, con los materiales más económicos y asequibles que he podido encontrar.


Antes que nada he de hacer un inciso: ciertamente, con esta tobera podemos evitar que entre el aire caliente por la ventana… pero de todos modos es necesaria una entrada de aire. Me explico: El aparato toma aire y lo expulsa hacia el exterior por el tubo. Pero para expulsar el aire de la casa, ha de entrar forzosamente por otro sitio. Y esta es la clave: si tenemos el aparato en una habitación y está dando el sol en la pared, el aire de esa zona estará más caliente que en la parte opuesta de la casa, donde está a la sombra. Así que podemos entreabrir ligeramente una ventana de la zona más fresca y así ahorramos energía.


Ahora vamos al tema:

He visto tirados unos restos de tubos que suelen usar los operarios del Ayuntamiento en la calle para las instalaciones de saneamiento. Son del grosor perfecto. Tras preguntarle al operario si los tubos le servían y responder éste negativamente, he cogido un par de trozos.


Lo ideal es que tuviera un codo para lograr que el tubo del aire llegue bien, ya que como tengo la parte inferior de la terraza alicatado, no quiero hacer el boquete en la parte inferior, para no tener que tocar la cerámica. Así si no me gustara la idea o viese que no funciona, bastará tapar y pintar el agujero en la pared. Romper azulejos ya es más complicado e innecesario.


El tubo que he encontrado encaja a la perfección en el de salida del aire acondicionado ¡Parece hecho a medida! El problema es que estos tubos son bastante rígidos.

He tratado de doblar uno con la pistola de calor para hacer el codo, pero queda una fea arruga en el interior que dificultará la salida del aire.


Aparte que cuando ya no usemos el aire, se nos quedará el antiestético trozo de tubo a la vista dentro del armario y ocupando sitio inútilmente.


Así que tenemos que recurrir al ingenio: voy a poner un codo hecho con tubo de instalación de salida de gases de cocina.

Es un tubo de aluminio flexible que viene plegado.


He comprado un trozo que estirado debería medir metro y medio, por unos 6€. De modo que hasta podríamos estirarlo para lograr un mejor alcance. De todos modos, prefiero dejarlo lo más plegado posible para que esté más fuerte.


Y cuando no necesitemos el aire, en invierno, basta retirar el tubo corrugado de aluminio y rellenar con papeles de periódico, por ejemplo el tubo que atraviesa la pared. ¡Incluso podemos guardar el tubo de aluminio dentro del otro, para ahorrar espacio y evitar que se deteriore!


Si lo queréis aún más estético, podéis poner unas rejillas de las usadas para tapar los agujeros que se suelen practicar en las paredes o ventanas de las cocinas que usan gas. O incluso una simple tapa hecha con chapón o tablé pintado con la pintura de la pared.


Así que vamos a ponernos manos a la obra. Veréis que tardamos muy poco en hacer el boquete y tomar el tubo con yeso.


Lo primero: marcar el boquete. Vamos a empezar a trabajar por el exterior: señalamos una zona ligeramente mayor que la del tubo y nos aseguramos que no pasen cables eléctricos, tubos de agua o gas ni haya zunchos o vigas estructurales.


Basta usar un detector de metales y para ver el tipo de material, podemos hacer un orificio con una broca normal para mampostería.



Si hay ladrillo, perfecto. Vamos atacando como hicimos para realizar una arrebola o roza y el hueco para la caja del interruptor, sólo que la forma es redonda y hemos de atravesar la pared: empezamos con un cincel y machota o maza de albañil y marcamos la zona dibujada.



Yo voy a hacer trampas (je, je, je…) y voy a usar un martillo eléctrico, que facilitará el trabajo ¡En vez de golpear con el martillo, sólo tenemos que sostenerlo y apretar el gatillo!



Vamos atacando siempre oblicuamente para evitar que se venga abajo un trozo de la pared opuesta...


Y siempre romperemos primero el ladrillo donde esté hueco, después las zonas intermedias atacando hacia abajo (o hacia arriba) y finalmente la mezcla entre ladrillos.





Cuando veamos que estamos a punto de llegar al otro lado, golpeamos con más suavidad y podemos taladrar en el centro para localizar en el otro lado este punto. Yo incluso he taladrado desde dentro para evitar desportillar. Seguimos trabajando hasta dejar el boquete abierto.



Si tratásemos de hacer todo el boquete desde un lado, al golpear, posiblemente caerían lascas de ladrillo y yeso mayores o fuera de los límites deseados, y sería más complicado de arreglar después.



Así queda un boquete más limpio y fácil de tapar. Y, aún así, me he salido un poco del dibujo deseado.



A veces interesa que el tubo no vaya demasiado justo. Es más fácil rellenar el hueco y que quede más sólido y con mejor acabado si dejamos un hueco mayor. Así podemos meter mejor el yeso.


De hecho, vemos que es bastante más grande que el tubo. No importa, así se hace más rápido y no tenemos que andar metiendo el tubo, viendo donde roza o si está torcido….


Ahora vamos a cortar el tubo en longitud. A pesar de ser un tubo muy rígido, se corta bastante bien con un cúter o un cuchillo afilado, como vimos en la foto del post anterior.


Lo colocamos en su lugar definitivo.


El proceso de tomar el tubo lo dejamos para el siguiente post ¡No os lo perdáis, es el último!


viernes, 23 de julio de 2010

Aire acondicionado portátil. Funcionamiento del aire acondicionado portátil. Hacer salida para tubo de aire acondicionado portátil.


ACOMETIDA PARA AIRE ACONDICIONADO PORTÁTIL l



Amig@s: como sabréis vivo en Málaga, en el sur de España y en el verano hace calor, calor de verdad ¡A veces me pregunto cómo puede la gente venir aquí a pasar el verano, pudiendo irse a un lugar del norte, fresco!

Bueno, no quiero desanimar a nadie, que esto es precioso y sé que en muchos sitios el calor es muchísimo peor….


Pero se hace realmente pesado el mes de julio y agosto… sobre todo las noches, en las que, a diferencia de otros climas más de interior, apenas refresca y menos aún dentro de la casa…

Esto hace que aunque uno logre dormir con la ayuda de algún que otro ventilador, no se descanse lo debido y tras varias semanas… eso se nota.



Un amigo me prestó un aire acondicionado portátil y me decidí a probarlo: el ruido era horroroso, porque es un aparato de los antiguos… pero el fresquito que da es delicioso.

Nunca había experimentado esa sensación en mi casa en verano.


Este aparato coge el aire más fresco del suelo y lo lanza hacia delante y hacia arriba y cuando no es lo suficientemente fresco, activa el compresor y lo enfría más. Como el aire frío pesa más que el caliente, tiende a descender, convirtiendo la cama en una verdadera ducha de aire fresco.


Explico todo esto para resaltar la importancia que tiene que la habitación esté cerrada, ya que si dejamos una puerta abierta, el aire frío se deslizará por ella vaciándose de la habitación como una botella sin fondo, consumiendo mucha más energía y haciendo más ruido, pues el compresor suena bastante.


Tenía dos problemas a resolver: el primero es que no se paraba en todo el tiempo: el compresor funciona solo a ratos, pero los ventiladores no cesaban (ya digo que es un aparato antiguo y bastante ruidoso).


Esto lo solucioné con el termostato que os enseñé a montar en un alargador. Basta colocarlo a la distancia y altura adecuadas para que el termostato encienda el aire cuando sea preciso para mantener la temperatura que le hemos programado.



El otro problema es que el tubo es enorme. No es demasiado largo, pero sí muy grueso.

Y la tobera de salida, pese a ser plana para que la ventana se abra lo menos posible, lo cierto es que también tiene un grosor considerable.


Lo que hace que gran parte del frío conseguido a base de kw de electricidad consumidos, se vaya por la rendija de la ventana y que entre el calor del exterior…


Provisionalmente, lo solucioné la primera noche tapando los huecos con trozos de goma espuma que conservaba de una chichonera que hicimos a la cuna de mi hijo… pero es poco estético y aunque funciona, cuando queramos abrir la ventana, hay que estar quitando y después poniendo toda la goma espuma. Es ciertamente una solución, pero no es lo más adecuado.


En mi caso, la ventana –En realidad una puerta de aluminio con ventanas- da a una terracita.


Junto a la ventana, dentro de la habitación, tenemos un armario empotrado.


Así que la mejor solución que se me ha ocurrido es meter un tubo que atraviese la pared y que comunique el armario empotrado con la terraza.


Cuando quiera conectar el aire en el cuarto, abro el armario, conecto el tubo y solucionado. La ventana puede estar totalmente cerrada.


Cuando quiera usar el aire en otra habitación, sólo hay que soltar el tubo y ponerlo en otro sitio de la casa.



La tobera de salida, a todo esto, se puede desmontar del tubo, lo cual es muy ventajoso, como veremos.



Os adelanto que necesitaremos un trozo de tubo del usado en saneamientos (alcantarillado), del grosor adecuado para que entre dentro el extremo del tubo del aparato -y que se corta muy fácilmente con un cuchillo-, un trozo de tubo corrugado de aluminio del usado en extractores de cocina y calentadores de gas, un poco de yeso y papel de periódico.


Pero, para no hacer el post demasiado extenso, lo veremos en el siguiente ¡No os lo perdáis! Os aseguro que será muy económico, rápido y sencillo de realizar ¡Al alcance de cualquiera, vamos!


jueves, 22 de julio de 2010

Reparar freno roto. Ajustar freno de bici. Pieza de freno partida. Montar frenos.


Puesta a punto de una bici antigua 4ª parte:

Reparación de pieza de freno rota. Ajuste final de frenos.



Ya os indiqué cómo reglar las zapatas para que actuaran las dos a la vez, y correctamente posicionadas respecto a la llanta y que para un ajuste más fino había que actuar sobre el tornillo de regulación situado en un lado…


Pero sigamos con el ajuste: vemos que al actuar sobre el tornillo de regulación, no se nota ninguna diferencia. Teóricamente, la zapata debería acercarse o alejarse de la llanta, pero no es así.


Así que vamos a desmontar el brazo del freno que tiene el tornillo para ver qué le pasa:



Retiramos el tornillo allen que fija el brazo a la vaina y enseguida vemos el problema:




la pieza de plástico donde va alojado el tornillo regulador se ha rajado de lado a lado. Al estar la zona rota en la parte opuesta al lado visible, no lo apreciábamos. Estudiamos cómo está montada la pieza con vistas a su reparación.


Vemos que por la zona externa podemos poner tanto refuerzo como queramos, porque no va a estorbar. Pero por dentro sí que debemos evitar que sobresalga nada, ya que dentro irá el muelle.


Limpiamos la pieza con alcohol y aumentamos la separación de la zona rota abriéndola un poco con un palillo de dientes. Así podemos hasta raspar los bordes internos de la zona rota.



Añadimos un poco de pegamento específico para plásticos rígidos y lo mantenemos apretado con una goma elástica mientras el pegamento endurece. La goma nos viene mejor que una pinza, por ejemplo, porque da una presión uniforme.

De todos modos, vamos a reforzar la pieza para que no se vuelva a romper.




Para ello vamos a usar un pegamento muy fuerte y elástico, de dos componentes tipo epoxi y cubrimos la pieza por fuera.



Seguidamente, vamos enrollando hilo de nylon bien apretado, para que se quede en tensión y haga fuerza.

Finalmente, cubrimos con otra capa de pegamento e hilo de nylon.


Como no disponía en ese momento de hilo de nylon, he usado hilo normal. De todos modos, queda impregnado del pegamento y todo queda hecho una pieza. Vamos poniendo capas de pegamento y de hilo hasta lograr un refuerzo consistente.


En realidad con un par de capas o tres, habrá de sobra y el resultado será más estético que si ponemos mucha cantidad.


Una vez seca la pieza, difícilmente se va a romper por esta zona.


También podríamos haberlo hecho con fibra de vidrio y resina, aunque para una pieza tan pequeña no merece la pena comprar estos productos, ya que no dispongo de ellos.




A la hora del montaje, veo que por más que apriete o afloje el tornillo de regulación, la zapata opuesta sigue rozando. Asi que vamos a tener que montar el freno insertando el pivote del muelle en otro orificio.


Por cierto, para montar el freno, he optado por insertar en el brazo del freno la pieza reparada y el muelle (insertando el extremo de éste en el orificio de la pieza de plástico). Y ya con todo el conjunto montado, podemos colocar la pieza en su sitio metiendo el pivote del muelle en uno de los tres agujeros.


Ya vimos que tiene tres posiciones o agujeros y normalmente se coloca en la central. En este caso, hemos de colocarlo en la posición inferior, para que tire lo mínimo… Ya que tenemos que apartar la zapata opuesta de la llanta.



Pero si el caso vuestro fuera el contrario, quizá deberíamos aflojar el tonillo que sujeta el cable al brazo del freno para lograr que nos dé el juego suficiente para poder meter el pivote del muelle en el agujero.


Pero ya digo, en este caso, ha sido suficiente con ponerlo en el pivote inferior y ya ni precisa más ajustes, las dos zapatas quedan perfectamente alineadas y no rozan.


Y si no quedasen bien simétricas, siempre podríamos tocar un poco el tornillo de regulación. Ahora sí que actuaría al estar la pieza reparada.


Ya solo queda revisar y ajustar la transmisión: cadena, platos, piñones y desviadores. Lo veremos en el siguiente post.