viernes, 21 de enero de 2011

Alargadores para el taller. Soldar al arco con alargador. Alargador para soldador al arco. Prolongadores


Alargador para soldador de arco



Vamos a hacer un inciso en el tema del horno solar. Aprovechando que he tenido que hacer algunas soldaduras para fabricar su soporte, ha surgido este post y he pensado que os puede ser muy útil.


Supongo que tod@s conoceréis los alargadores o prolongadores: un cable suelto, que no va conectado a ningún aparato y que en un extremo tiene una clavija macho y en el otro, una clavija hembra.


Su función: Poder usar las herramientas eléctricas cuando están lejos de una base de enchufe.


Hay muchos tipos de alargadores: unos van ya enrollados en un tambucho que permite recogerlo rápidamente cuando ya no lo necesitemos.

Otros van tal cual: un simple cable con sus clavijas que deberemos recoger tras cada uso enrollándolo sobre sí mismo usando por ejemplo la mano entreabierta y el codo con el brazo flexionado, como haríamos con un cabo o cordel.


Pero el tema que vamos a tratar hoy no son los tipos de alargadores, sino su grosor.


Yo suelo usar mucho un alargador que hice con el cable de un viejo aspirador desechado. Es bastante largo y flexible y podemos enchufar en él cualquier herramienta… bueno, casi cualquier herramienta, como veremos a continuación.



En la foto vemos mis tres alargadores de más uso: el de la izquierda está obtenido de un aspirador.

El de en medio es el que usaba hasta ahora para el soldador, de unos tres metros e longitud y que no me iba mal.

En la derecha, el nuevo alargador ¡Se nota la diferencia! ¿verdad? Comparadlo con el lápiz que adjunto en la foto.


En general, el grueso del cable ha de estar en consonancia con el tipo de herramienta: si la herramienta es más potente, precisará más grueso de cable.


También la longitud del cable es un factor determinante: nos puede ir muy bien un cable de 1.5mm y de dos metros de largo… pero fracasar completamente si tiene una longitud mayor.


Pero con un cable como el que menciono, el del aspirador, podemos apañarnos para casi todo.



Pero el soldador al arco precisa en verdad que la corriente llegue con toda su intensidad. Aunque es tipo inverter y podemos usarlo en cualquier instalación eléctrica doméstica, lo cierto es que si precisamos conectarlo un poco separado de la toma de corriente, notaremos mucho la diferencia de un alargador fino a uno grueso.


En varias ocasiones que he tenido que hacer una soldadura a cierta distancia con un alargador adicional, terminé bastante frustrado: los electrodos se quedaban pegados continuamente –signo que le faltaba amperaje- Y cuando le daba más amperios, agujereaba la pieza… Realmente desesperante.



Hasta que probé con un alargador con cables de 2.5mm de sección. Compré 10m de este cable y le conecté las correspondientes clavijas macho y hembra.


Y, amig@s, se nota la diferencia.


Las soldaduras salen perfectas y con facilidad. Todo el problema era que la corriente se perdía en el alargador.


He de decir que tuve que adquirir el cable y las clavijas sueltos porque todos los alargadores que venían ya montados eran de 1.5mm de sección y no quería volver a cometer el mismo fallo y gastar el dinero dos veces.


Me costó un poco lograr conectar las clavijas en un cable tan grueso. Sobre todo la clavija macho me dio especial dificultad ya que el grueso de los bornes era justo del diámetro del cable y tuve que esmerarme en retorcer muy bien los pelos de la punta del cable para que quedasen bien apretados y así entraran en el borne.


Tampoco pude colocar en esta clavija el retén que impide que en caso de tirón se salgan los cables de los bornes… era literalmente imposible que la presilla pudiese abarcar ese cable. Los tornillos saltaban y se salían de las tuercas. ASi que puse cinta aislante bien apretada para realizar esa función.

Por lo demás, es un alargador estupendo. Sólo me queda resolver el problema de recogerlo, pues al ser un cable tan grueso, no admite que se retuerza y hay que plegarlo con cuidado.


Sería muy rápido si pudiese enrollarlo sobre algo y este es tema para otro post: un enrolla cables para nuestro estupendo alargador. Así nos durará muchos años.


Por cierto, si tenéis el alargador enrollado en un tambucho, es muy recomendable que al usarlo lo desenrolléis por completo, en especial si usáis aparatos con mucha demanda de amperaje.


Si vosotros habéis tratado de realizar soldaduras y no hay manera que os salgan bien… Puede que el problema está en usar un cable demasiado largo y fino para conectar el aparato a la instalación eléctrica.


Deciros, finalmente, que si queréis comprar un alargador para vuestro taller de bricolaje, escojáis el de mayor grosor, pues os ahorraréis a la larga dinero, ya que os servirá para todo.


Y si lo compráis de calidad, mejor que mejor ¡Un alargador os puede durar muchos, muchos años!


martes, 18 de enero de 2011

Construir horno solar casero: largueros.


HORNO SOLAR PARTE 4. LARGUEROS



Amig@s: Seguimos trabajando en la construcción de nuestro horno solar. Os recuerdo que podéis ver el post resumen de todos los pasos para que no os perdáis en el proceso.


Ya tenemos hechos los laterales, con su relleno aislante colocado y a falta de ponerles la tapa interior. Ahora queda otro proceso crucial: preparar los largueros que unirán ambos laterales y que son los que darán la mayor parte de la fuerza a la estructura.

He pensado en muchos tipos de ensambles y, francamente, aunque podría haberme limitado a poner dos tirafondos largos colocados desde fuera en cada larguero, quería algo un poco más sofisticado, más propio de eltallerdecarlos.com.


Es un ensamble a medias, ya que lo que vamos a hacer simplemente hace de apoyo, aunque facilitará la fijación mediante tirafondos y cola: Vamos a dejar un pitorro o tetón sobresalido en las testas de los largueros que monte sobre los marcos de los laterales en la parte interna.

Aparte de eso, colocaremos tornillos donde podamos y sea preciso.


Queremos algo muy fuerte pero sin complicarnos excesivamente y no tan simple como pegar los laterales y los largueros.


Pero no os asustéis, después os explico otro modo mucho más sencillo y al alcance de cualquiera.


El proceso es simple y si tenemos cuidado de no equivocarnos con los cortes y manejamos la sierra con cierta destreza, se hace en un par de horas.



Lo primero es sanear la testa de cada listón, para lo cual marcamos con la escuadra y cortamos una rodaja del extremo.


Para que este corte salga medio bien, es preciso que no apuremos demasiado y así el patín de la sierra apoyará en ambos lados del corte y será más preciso.


También os recuerdo que podemos aplicar aquí el truco de enrasar el listón con la superficie del banco de trabajo y así el patín también se apoya en ésta.



Seguidamente, tras sanear la testa, marcamos una línea paralela al corte y a unos 20mm del mismo –os recuerdo que el grueso que le he dado al marco es de 40mm. Cortamos sólo hasta la mitad, o al menos dejando 20mm sin cortar –caso que escojamos un listón que no llegue a los 40mm-



Seguidamente, volvemos a cortar la parte salida por la mitad –o dejando 20mm- y ya nos queda la pieza “macho” o tetón.


Este proceso se hace muy sencillo en un listón de 40x40… Pero para la parte del cristal, he usado otro listón que tenía de 30X70mm.




Para ello, cortamos primero el corte transversal y así ya alcanza la hoja a cortar longitudinalmente el extremo sobresalido.

Parece un poco complicado así explicado, así que me remito a las fotos.


Podemos facilitar mucho la elaboración de los tetones o partes sobresalidas si cortamos el listón transversalmente con la caladora y eliminamos el sobrante con un formón.


Os recuerdo que el formón siempre se debe aplicar en estos casos con la parte plana hacia arriba, para lograr que se levanten las astillas.


De todos modos, explicar el uso del formón excedería de este post. Si os interesa, gustosamente lo explicaré en otro.


Una vez elaboradas las testas de los listones, debemos ir probando en el marco para ver si encajan bien.


A veces, es preciso rebajar ligeramente el interior del marco con el formón, afinar o incluso recortar un poco el tetón del extremo del listón.


Como estamos adaptando las piezas entre sí, conviene numerar o poner una letra que empareje cada testa con su parte del marco, así después cuando vayamos a realizar el montaje nos quedará perfecto.


Finalmente, tenemos que lograr que el ancho del marco por la zona del cristal sea de 40mm, que es el ancho que le hemos dado a los laterales.


Así el chapón que pongamos de revestimiento, dejará un hueco de 40mm. Para ello, hemos de pegar unas molduras de 1cm en los listones o largueros que hemos puesto en la zona del cristal, ya que éstos tienen un grueso de 30mm.


Me queda, finalmente hacer el cuarto larguero.


No me he complicado la vida y he usado un listón de 20*20 al que le he encolado y atornillado otro del mismo grueso, pero algo más ancho.



Eso sí, éste último es algo más corto para lograr crear el tetón de los extremos.


Si vosotros habéis hecho el marco de los laterales con listones de 40mm y los largueros también son de 40mm, no podréis usar este sistema de ensamble.


Tenéis la opción de colocar ángulos metálicos para unir los laterales y los largueros.


Si ponéis dos ángulos en cada ensamble, quedará muy sólido y pese a que los tornillos son relativamente pequeños, la unión hace la fuerza.


Otra posibilidad es usar tubillones.


Como todo va a quedar cubierto con chapón, podéis simplemente plantear el larguero enfrentado al lateral y hacer desde el exterior un agujero de 10mm que atraviese el lateral.


Después metemos un tubillón con cola blanca de 10mm de grosor y mantenemos la posición hasta que endurezcla la cola.


Eso sí aseguraos que no haya ningún tornillo en la zona que vamos a perforar.



De todos modos, dejaremos el montaje en sí para el próximo post. Uséis un modo u otro de unión, el post será muy instructivo.

viernes, 14 de enero de 2011

Construir un horno solar casero. Cómo hacer un horno solar. Construcción de horno solar: laterales


HORNO SOLAR PARTE 3. INICIO DE LA CONSTRUCCIÓN



Amig@s: Seguimos avanzando en el horno solar… bueno, diréis que hemos avanzado más bien poco, que ni hemos comenzado a hacerlo… Pero sí es cierto que he aclarado algunos conceptos, he resumido todo el proceso, y os he enseñado cómo he realizado mi diseño, por si queréis hacerlo igual… o diferente.


Ahora ya podemos empezar a ver los materiales que vamos a emplear.


No va a ser un horno muy aparatoso de dimensiones, pero va a ir montado en un lugar fijo y no nos interesa moverlo porque caiga un chaparrón ocasional. Al contrario, queremos que permanezca a la intemperie.

Para esto el cartón queda descartado. Ya os dije que podéis encontrar unos hornos solares facilísimos de construir con cartones…. Pero yo busco algo más sólido.


Pero me gustaría que además de sólido no fuese demasiado pesado. Vamos a colocarlo sobre una barandilla, que aunque es de hierro, no queremos comprometerla poniendo un peso excesivo. A fin de cuentas, tendrá que soportar el peso de los alimentos, la fuerza del viento…


Así que he llegado a la conclusión que podemos realizarla haciendo una estructura de listones gruesos de madera de pino que podemos revestir por dentro y por fuera con paneles de chapón o tablé, entre los que colocaremos el aislante.


Finalmente, podemos darle un acabado externo con pintura de caucho, de la usada para pintar tejados y terrazas.

Es totalmente impermeable y si la diluimos convenientemente, lograremos por una parte evitar que queden feas rayas y goterones y por otro lado, una estanqueidad perfecta y duradera que nos garantizará años y años de uso.


El cristal -doble- voy a colocarlo en un marco y fijar éste con bisagras al cuerpo del horno. Una bisagra tipo piano nos dará una gran resistencia, aunque he optado por poner cinco bisagras convencionales. A fin de cuentas el cristal es bastante pesado y hay que abrirlo y cerrarlo con frecuencia.


Pero no adelantemos trabajo, vamos por partes.


Una aclaración: podemos hacer el horno de forma sencilla y relativamente rápida, o complicárnosla hasta límites insospechados.


Como buen amante del bricolaje y los retos, he elegido la segunda opción, pero no os asustéis, iré dando a lo largo de los pasos la alternativa más sencilla para que no se os haga demasiado pesado.


Como os dije, voy a usar materiales que tengo a mano para realizar este horno solar. Dispongo de una serie de listones de 20X20mm y de 21X21mm. Son delgados para soportar la intemperie y el peso del cristal y los alimentos… Pero podemos unirlos entre sí para lograr una estructura ligera y sólida.


Al ser de distintos gruesos, pero tener que emplearlos todos, tendré que cepillar los de 21X21mm para dejarlos todos en 20X20mm.


Si vosotros disponéis de listones de 35 ó 40mm, os ahorraréis mucho, mucho trabajo.


A mí me encanta trabajar de este modo: busco las maderas que tengo a mi disposición y las cepillo, freso o corto longitudinalmente hasta lograr listones de la medida deseada.


Como siempre digo: os explico cómo lo he hecho yo y que cada uno haga de su capa un sayo. Si compráis listones de 35X35mm o de 40X40mm os ahorraréis tener que estar haciendo empalmes y cepillando. Os ahorraréis, como digo, un montón de trabajo.


Empezamos por pasar la plantilla de los laterales a chapón o tablé:

Una vez realizado el diseño, hay que pasarlo al chapón para recortarlo… ¡Pero no olvidéis añadirle al plano el grueso de los listones y chapones o tablé que usemos para revestirlo!

A fin de cuentas el plano es de la parte interna y hay que sumarle el grueso de estos materiales para obtener las dimensiones externas, a la vez que conservamos las que habíamos elegido para el interior.


No importa demasiado el grueso del chapón o tablé, porque como va a llevar muchas capas de cartón y cola blanca o látex, le dará una gran resistencia.


Una vez cortado cuatro laterales (dos van dentro y dos fuera) de chapón, los ponemos todos juntos, los fijamos con sargentos entre si y los lijamos por el canto para que queden lo más iguales que nos sea posible.


Por muy expertos que seamos con la sierra de calar, siempre habrá pequeñas desviaciones, pequeños errores al pasar el lápiz por el contorno de la plantilla… Así quedará todo uniforme, que es la garantía de que no nos llevaremos una desagradable sorpresa a la hora del montaje.


El siguiente paso es ir cortando los listones.


Vamos a hacer un marco que rodee todo el lateral de chapón menos la zona donde irá el cristal.

En realidad, también podemos poner los listones en esta zona, pero yo he preferido hacerlo en etapas.


El proceso es muy sencillo: vamos cortando con cuidado los listones. Lo más complicado es calcular el ángulo de las piezas pequeñas. Podemos hacerlo a ojo, con un transportador de ángulos o una falsa escuadra usando la misma plantilla.


Yo no me he complicado la vida y he realizado todos los cortes con la sierra de calar. Con el invento que le pusimos, hemos reducido su velocidad y las vibraciones, logrando unos cortes muy limpios y exactos.


De todos modos, siempre es buena cosa dar un ligero repaso con lija al corte. Si vais a cortar así listones gruesos, vigilad que la hoja de la sierra esté bien perpendicular al patín antes de iniciar el corte.

Así será perpendicular y perfecto.


Si no os atrevéis a hacerlo así, podéis usar un serrucho de costilla y una caja de ingletar o bien una sierra ingletadora (más adelante la usaré y entonces os explicaré cómo funciona)



Un truco para hacer buenos cortes con la sierra de calar, es fijar el listón a las mordazas del banco de trabajo sin apretar y de modo que el listón sobresalga ligeramente sobre las mordazas y que el corte quede a tan solo dos o tres milímetros del borde.


Seguidamente con un retal recto de madera, aplastamos el listón por los extremos para enrasarlo al banco de trabajo y ya podemos apretar con firmeza.


El mismo banco hace de apoyo para el patín de la sierra y los cortes saldrán bien perpendiculares y tan rectos como podamos seguir la línea del corte.


Tras realizar cada corte, me gusta coger una lija que tengo montada en un soporte de lija y repaso el corte para corregir cualquier pequeño desvío o las zonas astilladas de los bordes del corte.



Una vez preparados todos los listones, los vamos untando con cola blanca y fijándolos al chapón con pinzas y mordazas.

Cuantos más sargentos pongamos, mejor quedará. Deberíamos dejar las pinzas y mordazas hasta el día siguiente.


Yo como no quería esperar, he puestos todas en una pieza mientras preparaba los listones de la siguiente y cuando ya estuvieron cortados y listos, los he encolado y fijado usando parte de las pinzas y sargentos colocados en la otra pieza, pero dejando algunos en los sitios clave.



Ahora vamos a reforzar un poco este marco:


He colocado un tirafondo que una los dos listones que van en ángulo recto y en el ángulo menor, el de la pieza del borde mayor.



Para reforzar el ángulo mayor, he preparado una pieza con forma de doble cuña. Basta marcarla colocándola sobre la zona a reforzar y rebajar con el cepillo.


Es como hacer una cuña, pero afinada por los dos extremos y más gruesa por el centro. Se prepara en un par de minutos.


Esta pieza podemos encolarla y después fijarla con tirafondos. Así el ángulo quedará muy sólido.


No olvidemos que el chapón es muy frágil, en realidad la fuerza estructural la realizarán los palos. Simplemente los encolamos sobre los chapones porque éstos hacen de guía.


Pero los palos deben quedar muy bien ensamblados entre sí, ya sea con tubillones, tirafondos o con rebajes machihembrados.



Los tirafondos realizan una gran fuerza y son fáciles de poner.

Eso sí, conviene realizar un orificio guía de al menos el diámetro de cuerpo del tornillo -excluyendo la rosca-.


Yo he usado una broca que realiza este agujero con la forma ideal y además hace el avellanado en la superficie de la madera para que encaje la cabeza del tirafondo y no quede sobresalida.



No olvidéis no apretar demasiado o crearéis una tensión excesiva que abrirá las maderas antes o después.


Tras poner esta primera capa de listones, ponemos otra encima, para lograr una altura de 40mm sobre el chapón, con vistas a que tenga las paredes lo suficientemente gruesas y aisladas (obviamente, si usáis de primera hora listones de 35 ó 40mm, podéis saltaros este paso).


Yo he puesto un par de tirafondos en cada tramo uniendo las parejas de listones entre sí y así reforzar el conjunto ¡Pero nunca olvidéis hacer el orificio-guía previo y avellanarlo!


Aprovechamos que no hemos puesto aún los listones que corresponden a la zona del cristal para sacar más fácilmente la plantilla en cartón del interior con vistas a poner el aislante. Esta plantilla facilitará enormemente el trabajo, aunque no sea exacta.



Ahora sí podemos proceder a poner los listones que faltaban para cerrar el contorno del lateral, los que van en el lado del cristal.


Basta cortarlos en ángulo recto de modo que entre encajado pero sin hacer fuerza sobre los otros y encolarlos y fijarlos con sargentos.


Ponemos unos tornillos para reforzar y aprovechamos para poner también los tornillos de las piezas de refuerzo que hicimos, caso que no lo hubiésemos hecho antes.


Ya tenemos los laterales del horno preparados para recibir el aislante. En este caso, he optado por láminas de cartón de embalar, como adelanté antes.


Si queréis ahorraros trabajo, podéis usar otro aislante que resista altas temperaturas (el corcho blanco no nos sirve). Podéis usar lana de roca, pero no olvidéis usar guantes y mascarilla, que este material desprende polvo muy nocivo para los pulmones.


Como ya teníamos los patrones sacados, sólo queda colocarlos sobre una caja de cartón abierta, marcar varios y cortarlos con una regla y un cúter.


Podemos poner el aislante una vez que ya tengamos hecha la estructura principal, o sea, los laterales que estamos preparando unidos entre sí por los largueros –de hecho es lo recomendable-. Así podréis hacer mejor los ensambles. De todos modos, os explico cómo se coloca por si queréis poner el aislante primero.


Para rellenar el hueco hacen falta ocho cartones para cada lado (para el grueso que le he dado yo, si usáis listones de 35mm, evidentemente cabrá menos cantidad de cartones).


El proceso de poner los cartones es muy sencillo: planteamos el cartón que vamos a colocar sobre el lateral para un posible retoque que haya que darle, que podemos hacer en ese momento con un cúter para dejarlo rápidamente preparado.



Con una brocha aplicamos cola blanca algo diluida en agua y ponemos el cartón.



Si quedan huecos entre el borde del cartón y el marco, podemos aplicar cola blanca, ponemos unas tiras de papel de periódico y con la brocha -humedecida en la cola blanca diluida- las dejamos totalmente enrasadas. Sería como la técnica de papel maché.


Tras un par de cartones colocados con cola blanca, sustituyo la cola blanca por látex, ya que también es adhesivo y queda un acabado impermeable y elástico. Su uso es exactamente igual que la cola blanca.



Ponemos siete capas de cartón esmerándonos en tapar cualquier resquicio y la última capa no la ponemos completa, sólo un trozo de cartón en la parte central.


Asi dejamos una capa de aire aislante por los bordes y en el centro, el chapón que pondremos luego por la parte interna del horno, se apoyará en el cartón central, con lo que no se deformará fácilmente.


Un consejo final: si lo hacéis con paciencia y esperáis que la cola seque entre capa y capa,mucho mejor, pues así veremos el resultado final de cada capa con vistas a hacer algún retoque.


y, por otra parte, el secado será más rápido que si ponemos todas las capas de un tirón y, encima, ponemos después la tapa de chapón... Pero no nos adelantemos... Esto ya es materia para el próximo post ¡No os lo perdáis!

martes, 11 de enero de 2011

Proyecto de horno solar. Planos para hacer horno solar 30-60. Preparación de olla y chapa para horno solar. Diseñar horno solar

HORNO SOLAR PARTE 2. ELABORACIÓN DE LOS PLANOS



Hoy vamos a empezar a diseñar el horno solar. Como os dije, hay infinidad de diseños y modelos.


Antes que nada, recordaros que disponéis del post-resumen de todo el proceso.


Yo me he dejado guiar por una parte por las sugerencias y diseños que he visto. Por los conceptos que he leído y aprendido. Y por mis propias necesidades y disponibilidad de espacio y materiales.


Como os dije, me ha dado bastante trabajo realizar la construcción del horno al partir de un diseño propio…


Pero vamos a empezar a construir el horno y, lógicamente, lo primero es diseñarlo.


Cada uno tiene sus propias necesidades: unos vivirán solos y no precisarán un horno grande, otros serán familia numerosa o querrán hacer un horno para su Comunidad de Vecinos…. Es importante al diseñarlo, que el tamaño sea adecuado.


Por eso yo he empezado por adquirir una olla del tamaño que preciso y también la chapa de metal que se coloca en la base interna.


Ambos son los que determinarán el tamaño del horno.


Porque de poco nos servirá hacer un horno muy bien realizado, si después sólo podemos introducir una olla minúscula que no da para toda la familia.


En mi caso, somos tres, porque el pequeñajo aún come su comida especial… pero en breve empezará a comer también comida de adulto.


Así que he encontrado una olla más bien plana –como se recomienda- de chapa esmaltada. Es de color blanco, pero lo resolveremos pintándola por fuera con pintura negro mate. Pero ojo, la pintamos solo por fuera.


Su tapa correspondiente es de cristal.


Algunas web recomiendan que la tapa sea justamente de cristal, pero si es negra, ayudará a concentrar el calor dentro de la olla, aunque no podremos ver los alimentos cocinándose en la olla.


Para resolverlo, he pintado la tapa también con pintura negra,

si bien he revestido primero la tapa con tiras de cinta de embalar ligeramente superpuestas para que agarre mejor la pintura.



Aparte que si algún día queremos recuperar la tapa de cristal, bastará retirar la cinta con la pintura.


Eso sí, sustituiremos el tirador o asa de la tapa, que es de material plástico por otro de madera, para evitar que se derrita con las elevadas temperaturas que cogerá la tapa dentro del horno.


La olla tiene un diámetro de 220mm y una altura sin tapa de 100mm.


En cuanto a la chapa, se recomienda que sea de hierro.

Ha de ser una chapa delgada –para no aportar excesivo peso y que se caliente antes- pero al mismo tiempo con la suficiente solidez para soportar el peso de la olla.


Podemos usar una señal de tráfico que hayan abandonado de alguna obra, una bandeja metálica, el lateral o tapa de un ordenador de sobremesa… Bastará pintarla con pintura negro mate.


Mi chapa tiene unas medidas de 330*495mm


Aunque podemos cortarla, la dejaré tal cual, ya que son unas medidas que me parecen adecuadas al tamaño de la olla.


Finalmente, algo importante a la hora del diseño, es darle una inclinación adecuada al vidrio o cristal del horno. El cristal debe estar lo más perpendicular al sol como nos sea posible, pues así mejora el rendimiento, pues se evitan reflejos indeseados.


Asi que tenemos que darle el ángulo adecuado al horno.


El problema de calcular ese ángulo perfecto… ¡Es que no existe tal ángulo perfecto!

El sol incide de forma muy distinta en invierno o en verano… bueno no es el sol el que se mueve, sino nosotros respecto a él… Pero no vamos a entrar en tecnicismos.


La cuestión es que para lograr un mejor rendimiento vamos a hacer un modelo 30-60 que permite ponerlo en dos posiciones para lograr una orientación más adecuada según la estación del año en que estemos.


Y ya podemos pasar al diseño propiamente dicho, pues tenemos las medidas de la base y la inclinación del cristal.


Hay dos formas de hacerlo: podemos hacer el diseño a tamaño natural o bien a escala.


Si no disponemos de suficiente cartulina o papel grande, podemos sacar la escala y así podremos hacer retoques al diseño con más facilidad y manejabilidad.


Por otra parte, si lo hacéis a escala real (para eso yo ya me he calentado los cascos por vosotros y lo he diseñado), os ahorraréis hacer un montón de cálculos.


Yo lo hice primero a escala… pero creo que explicarlo va a complicar el tema más que aclararlo… Mejor que hagáis el horno a escala real.

Si alguno está interesado en conocer el proceso de hacerlo a escala, no tiene más que pedírmelo y haré un post con la explicación.


Lo más importante del diseño son los laterales, que son los que darán la forma al horno.


Os diré cómo hice el dibujo:



El diseño parte de un ángulo recto. Podemos usar el mismo ángulo de la cartulina en la parte inferior izquierda.


Ahora hay que medir las bases.

Como es un horno 30-60 los dos lados del ángulo harán de base o pared según la posición del horno, así que han de ser más o menos iguales. Basta medir en los dos lados de la cartulina que están en la esquina inferior izquierda y marcar la medida deseada a la base en cada uno.


En mi caso, le he dado una medida adecuada para que quepa la chapa.


Ahora hay que trazar la hipotenusa, que vendrá a ser la cara de cristal o la tapa del horno . Es simplemente una línea que une los dos lados que hemos medido anteriormente (lo digo por si alguien no sabe Geometría e ignora qué es la hipotenusa).


Para hacerlo correctamente, debemos dibujar en el lado horizontal la olla. También podemos dibujarla a parte y recortarla o bien usar la misma olla (ya que estais haciendo un plano a escala natural).


La cosa es que tenemos que hacer la hipotenusa a una altura que permita que quepa la olla con desahogo.



Y al mismo tiempo, debemos medir la inclinación de la hipotenusa para que tenga una inclinación de 60º con respecto a una base (y ,lógicamente, tendrá una inclinación de 30º en la otra base, pues es un triángulo rectángulo).


Una vez trazada la hipotenusa, teniendo en cuenta el tamaño de la olla, volvemos a comprobar que los ángulos estén bien con la ayuda del transportador de ángulos.


Normalmente, quedará por encima de los puntos que marcamos antes como los límites de las bases.


Así que vamos a recortar un poco las esquinas que no nos sirven para reducir el tamaño del horno.



Para ello tomamos una escuadra y trazamos una línea perpendicular a la hipotenusa que corte el punto que marcamos como límite de las bases.

Lo hacemos en ambas bases.



Y este es el diseño básico fácil ¿no?


Las medidas que veis en el dibujo se corresponderían a las medidas externas, es decir, ya le he sumado al plano lo que correspondería al grueso de los listones y chapones.

Lo digo por si a alguien se le ocurre darle estas medidas para la parte interna… ¡Saldría un horno enorme!


Me explico: si vamos a usar unos listones de 40mm y los chapones de revestimiento del horno van a ser de 4mm, deberíamos sumarle a cada lado del plano que hemos hecho 44mm. Pues la plantilla realizada es del lateral externo y, obviamente, ha de cubrir los listones con los que vamos a hacer el horno.


En el plano original, el primero, se distingue la parte interna de la externa.


Ya solo queda pasar este plano a una cartulina y recortarlo, ya que vamos a usarlo seguidamente como plantilla.


Medidas finales del horno a tamaño natural (en milímetros):

Internas:

Base lado pequeño 360

Lado pequeño 60

Base lado grande 327

Lado grande 210

Longitud 530

Externas

Marco cristal 627 X550


Salvo alguna que otra mejora, creo que este diseño funcionará perfectamente. Podríamos mejorarlo poniéndole doble acristalamiento, como he hecho en realidad… pero incluso con un cristal sencillo, irá muy bien.


Por cierto, uno de los factores que determinarán el rendimiento es el tamaño del cristal y éste lo tiene bastante amplio ¡Un horno familiar!



Un inciso: ayer, navegando por Internet, descubrí a un colega bricolador que había hecho un horno 30-60 muy similar al mío… En la forma, porque afrontaba todo el proceso de fabricación de un modo totalmente distinto.

Esto demuestra que hay muchos caminos para llegar a la misma meta.

Lástima que no hubiera forma de ponerme en contacto con este autor, ni siquiera mediante comentarios en su página, pues no tenía ninguna opción de comentarios ni dirección de correo electrónico…espero que si lee esto se ponga en contacto conmigo para intercambiar ideas y comentar resultados…


Deciros finalmente, que si creéis conveniente que inserte alguna foto más o aclare algún concepto, no dudéis en decirlo a través de la sección de comentarios.