viernes, 20 de noviembre de 2015

Ajuste final de puerta abatible. Terminación de mesa abatible. Mesa abatible casera.



Repasar esquinas mesa abatible.

Amig@s: Hace unos meses fabriqué una mesa abatible para que mi hijo mayor pudiese hacer los deberes en su cuarto… Ya sabéis que tuve que poner la litera porque el espacio es muy reducido. 
Pero eso no quiere decir que el niño no pueda tener una mesa propia para hacer sus deberes, dibujar o jugar en su habitación. 
 


Así que hice rápidamente esta mesa.
Me hubiera gustado explicaros paso a paso cómo la hice, pero me metí en faena y olvidé sacar fotos. De todos modos, si os interesa, puedo preparar otra entrada donde os explique paso a paso  cómo la hice. Es 100% funcional y ocupa muy poco sitio plegada.

El problema es que las esquinas de la bisagra, pese a que están a ras de la madera, a veces provocan enganches en la ropa al hacer la cama, que está justo al lado. Por ello vamos a dedicar un minuto a resolver este pequeño inconveniente.


Empezamos aflojando un poco los tornillos que sujetan las bisagras tipo piano por la parte en la que vamos a trabajar. Uso mi Supertool300 Aflojamos tanto los tornillos verticales como los horizontales.

Seguidamente, metemos un periódico (mejor una cartulina o cartón fino, pero es lo que tenía a mano en ese momento) para evitar rozar la madera ya barnizada.

Y finalmente, terminamos la preparación metiendo un calzo que mantenga ligeramente separada la esquina de la bisagra de la madera. 

En mi caso, también cogí lo primero que encontré… Una pieza de un juego de construcción de mis hijos. Como aflojamos previamente los tornillos, la bisagra cede fácilmente y así queda la zona despejada.


Con la lima de mi Leatherman, repaso en un momento la esquina, dejándola redondeada y sin aristas punzantes o cortantes. En la foto retiré el periódico porque con la cuña había sitio de sobra para limar sin tocar la madera... 

Se tarda realmente más en decirlo que en hacerlo.
Finalmente, retiramos el periódico; el calzo y apretamos con suavidad los tornillos. Aprovecho para ajustar los demás tornillos de la bisagra.

Y ya tenemos la mesa en perfecto uso y sin riesgo de engancharnos la ropa.


En otra entrada os explicaré cómo hice la mesa…  Aunque, como dije antes, como no tengo fotos del proceso, tendrá que bastaros con el trabajo ya realizado y mis explicaciones.
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jueves, 12 de noviembre de 2015

Discos para limpiar metales, discos de estropajo,



Discos de limpieza para los metales.





Amig@s: Poco a poco, voy poniendo mi vieja moto al día... Primero, lograr que funcionase bien tras años en “dique seco”, ya que sólo la cogía ocasionalmente… 

Ahora quiero meterme a fondo en el motor y, de paso, aprender mecánica… Así que me he comprado un motor de segunda mano…Pero ya puestos ¿por qué no limpiarlo y dejarlo bonito? 
Así que me he metido en el proceso de pulir las tapas de aluminio.

Comencé por pasar lijas al agua (gramaje 400) para eliminar pequeños arañazos y suciedad… pero después las manchas volvían a aparecer. Imagino que quedarían restos de grasa, de barniz antiguo… Hasta que descubrí el truco de usar discos de Scotch Brite. No ha sido idea mia… podéis verlo aquí.

Pero sí es cierto que he mejorado el rendimiento, ya que de los trozos más pequeños, obtengo mini discos para usar con un minitaladro tipo Dremel, que nos permitirá, además, accecer a sitios difíciles y limpiar piezas pequeñas como las cabezas de los tornillos.


Pero vamos al grano:
Lo primero es obtener la materia prima: un mandril para acoplar los discos grandes al taladro;  otro pequeño para los que usaremos con el minitaladro; y el estropajo verde, por supuesto. Si os vais a meter en pulir metal, como es mi caso, podéis haceros con un set de pulido del que podéis obtener el mandril.
He usado un estropajo verde que he comprado en Mercadona, que es barato y de buena calidad. No valen los de los bazares orientales porque son demasiado blandos. 
Lo siguiente, es estudiar el tamaño del estropajo. Son cuatro láminas de estropajo para cada disco (no caí en tomar las medidas para facilitároslas, pero basta adaptar el tamaño de los discos a vuestro estropajo.

Hay que conseguir una pieza redonda de unos 8.5cm de diámetro. Puede servir algún bote de pintura, vaso, tapa de un bote… en mi caso se trata de una tapa de un bote de cacao en polvo. 

Ni me he molestado en sacar un patrón… Simplemente, ponemos la pieza en el estropajo, ajustándola lo más posible en una esquina y con las tijeras de mi LeathermanSurge, recortamos la forma. 

No importa realmente si en algún sitio queda algo más sobresalido, pues en cuanto empecemos a usarlo, se desgastará hasta quedar uniforme. 

Cortamos del mismo modo otros tres círculos de los otros estropajos.
 

Los ponemos juntos y pinchamos en el centro “a ojo” con un clavo o punzón, y seguidamente, agrandamos el orificio con un bolígrafo. Así ya podemos meter el vástago del mandril. 
 
Un buen apriete, y ya podemos colocar en el taladro y empezar a trabajar.

Pero primero, vamos a “exprimir” el resto del estropajo… Si nos fijamos, aún podemos sacar otros cuatro círculos ligeramente menores que los primeros. Buscamos otro recipiente que dé la forma y cortamos del mismo modo…


Todavía quedan trozos pequeños… Y pensé que justamente podría hacer unos minidiscos que podría tratar de usar con el minitaladro… Y así fue. 
 
Con una pieza circular de “ExinCastillos” (ventajas de ser padre :) ) que tenía rondando por el taller, saqué el tamaño perfecto. Recorté con las tijeras de mi Surge… 


Y finalmente, aún apuré un poco más haciendo otros ligeramente más pequeños usando un manguito de acople de una manguera de riego… 
 
Total, ocho discos grandes (cuatro no aparecen por estar ya montados en el taladro), unos 12 minidiscos y unos 4 ó 5 “maxi”minidiscos...
Lo hice mayormente a modo de prueba, ya que me mostraba bastante escéptico… Hasta que se me ocurrió probar el disco primero sobre la tapa lijada del motor… ¡INCREIBLE! 
 
En un momento, quedó reluciente. Los recovecos, como las aletas delanteras y las esquinas interiores, quedaron perfectos con los discos pequeños montados individualmente en el minitaladro a la más baja velocidad.
 
 


Para poner los discos en el minitaladro, atornillo un disco a la pieza de poner los discos de pulir... 
 
 
 
Y después atornillo encima un disco de pulir pequeño, ya que los discos de estropajo por sí solos no aguantan y se pasan de rosca enseguida, con lo que giran locos. Pero la presión que realizan sobre ellos los discos de pulir los mantienen fijos.

Otro uso que les he dado a los discos pequeños es limpiar las cabezas de los tornillos. Estaban completamente negros de grasa y suciedad… 
 
 

Los fijé en un tornillo de mesa, con un cartón para que no se dañase la rosca, y en un momento quedaron las cabezas relucientes. 

Eso sí, para pulirlos del todo, sería necesario pasar una lija o lima para alisar las pequeñas aristas que presentan los tornillos en la cabeza, ya que son de aluminio y del apriete y aflojamiento sucesivos se les ha creado unas pequeñas rebabas… 

Un mini disco da para limpiar unas cinco cabezas de tornillo. Pero teniendo en cuenta que las hemos obtenido de los restos que íbamos a desechar y que los 4 estropajos cuestan sobre un euro, no se puede pedir más. 
 

Por lo demás, os muestro cómo estaba esta tapa del motor y cómo va quedando –aún no está terminada- tras lijar, pasar el disco de estropajo y un ligero pulido con el set de pulir wolcraft, que se lo he dado principalmente, para que las ceras que aporta el pulido impidan que el aluminio quede desprotegido y se vuelva a ensuciar rápidamente. 
En cualquier caso, antes de dar el pulido definitivo, quiero hacer lo mismo con la otra tapa. 


Estos discos se llevarán toda la suciedad y, aparentemente pulen... Pero no nos engañemos, antes de pasarlos, no hay que olvidar lijar para eliminar irregularidades, restos de barniz, etc


Lo que quería deciros es que este invento realmente funciona. Ignoro si será tan agresivo como para sacar la pintura o barniz protector que tiene el motor de fábrica, pero si queréis pulirlo y no os importa eliminarlo, es muy eficaz y recomendable. 

Y, aunque aún no lo he probado, también debe ser 100% eficaz en eliminar óxido y suciedad de piezas de acero, como las llantas. 


Como las buenas ideas hay que difundirlas, he querido hacer este post. En un futuro, espero publicarlo en youtube junto con algunos vídeos que muestran cómo trabajan estos discos.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

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Mejorar guía de afilado

Amig@s: Hoy vamos a ver una interesante forma de mejorar nuestra guía de afilado.

En efecto, ya os dije en otro post cómo hice una estupenda y económica guía de afilado para los formones y cepillos de carpintero. La idea es tan buena que me he decidido a mejorarla más aún.

Si no leísteis la entrada donde hice mi guía y os explicaba su funcionamiento, podéis verlo aquí.

En realidad, he hecho dos mejoras: la primera ha sido sustituir la madera de aglomerado revestida de melanina sobre la que realizaba el proceso de afilado, por un vidrio. Se me ocurrió comprobar la superficie de la tabla y ésta estaba ligeramente deformada, hinchada por los bordes. 

Si queremos un afilado preciso, es esencial que siempre demos el mismo ángulo. De lo contrario, en vez de un agudo filo, nos quedará éste redondeado y se desafilara enseguida si es que llega a lograrse un buen afilado… 

Con el vidrio, el problema desaparece. Está completamente liso y recto y su dureza es mucho mayor que la de superficie de melanina. Aparte que la guía deslizará mucho mejor sobre el vidrio que sobre la madera. 

Tiene el inconveniente que es más frágil y pesado (conviene que tenga cierto grosor), pero manipulándolo con cuidado lo conservaremos bien.



La segunda mejora consiste en hacer algo para prevenir el desgaste de la propia guía por el roce continuado en la zona de madera donde ésta roza contra la superficie. Obviamente, al usar como superficie el vidrio, el roce será mínimo… pero así nos aseguramos de tenerla siempre perfecta. Y quedará más estético que con la cartulina que le puse para este fin.

Además, costará tan poco hacerlo como sustituir el cartón que usaba para impedir el desgaste.

Pero, vamos a la tarea. Empezamos buscando un ángulo metálico no muy ancho. Encontré por el taller uno de aluminio que me viene perfecto. Si fuese de chapa, sería más resistente…Pero de todos modos vamos a deslizarlo sobre vidrio y su desgaste será insignificante.

Marcamos con un rotulador la zona que tenemos que cortar del ángulo. Yo le voy a dar el mismo largo que el ancho de la guía, para que no sobresalga. 

 
Con una escuadra marcamos los dos lados del ángulo y lo fijamos en un tornillo de banco. 
 
Para evitar marcar el aluminio, he puesto en las mordazas un trapo.

Cortamos rápidamente... 


Y con la lima de mi Rev elimino en un momento las rebabas. También aprovecho para matar las agudas esquinas.

Fijaremos el ángulo a la guía con dos pequeños tirafondos. 


Para eso, hacemos dos taladros en un lado del ángulo. Para hacerlo, empiezo con una broca muy fina, 

y voy cambiando a una de tamaño cada vez mayor hasta que el tornillo entre con desahogo. 

Termino esta parte dando una leve pasada con una broca del ancho de la cabeza del tornillo para avellanar el orificio y que la cabeza quede embutida. 
Realmente, se tarda más en decirlo que en hacerlo.

Para fijar el ángulo en la madera de la guía, la fijamos a ésta con pinzas de bricolaje y sargentos. 

Es muy importante que no se mueva y que los tornillos queden bien centrados para que no separen la guía de la madera. 

Si no lo hacemos bien, el ángulo puede no quedar bien alineado con la guía, al estar más separado por un lado que por el otro y no afilará bien.
Como son unos tornillos muy pequeños, no precisamos ni hacer agujero guía. Pinchamos el tornillo en el centro con los dedos y con el destornillador de estrella de mi nueva multiherramienta, lo ponemos fácilmente. 
Importante no apretar demasiado o lo pasaremos de rosca, al ser un tornillo muy pequeño.
Una vez puesto los dos tornillos, comprobamos el resultado, damos una pasada en el borde del ángulo sobre una lija para homogeneizar y suavizar el canto, y ya podemos montar la guía.
Tenemos que volver a calcular el ángulo de afilado. Ya os dije que tengo un listoncito delgado con la marcas respectivas para ajustar rápidamente el ángulo para formones y cepillos respectivamente. Ahora conviene comprobar las marcas del listón, porque han variado al colocar el ángulo de aluminio, pues eleva ligeramente la guía.
Aprovecho para explicaros cómo se hace:

Metemos la hoja –en este caso la de mi formón de 10mm- y vamos sacándola más o menos hasta lograr que al colocarla sobre una superficie plana, el bisel quede perfectamente paralelo a la superficie. Si lo miramos al contraluz, veremos enseguida si es correcto. 

¡Ojo!, que en el momento de afilar, la guía se apoya en el cristal y el formón en la lija. Hay que calcular el ángulo en esa posición. Si lo calculamos en el mismo plano, al meter la lija, variará el ángulo.


No importa si no está perfecto al 100%. Lo que interesa, como os dije en el otro post, es que SIEMPRE usemos el mismo ángulo de afilado. Y con la guía, lo conseguiremos. Por supuesto, también podéis usar un transportador de ángulos y darle exactamente el ángulo recomendado para la herramienta.


Pues bien, una vez que tengamos el ángulo correcto, ponemos el listón de medida apoyado en la guía –el ángulo de aluminio no llega a la parte superior de la base de la guía y nos permite apoyar en la madera de la guía la escuadra- y con una cuchilla –en mi caso nuevamente uso mi Rev-, hacemos una marca en el centro del listón.
Retiramos el listón y con la escuadra terminamos de hacer el trazo con la cuchilla.


La ventaja de la cuchilla es que hace una marca mucho más fina y precisa que la de un lápiz. Si queremos verla mejor, podemos hacer dos o tres rayas cortas con un lápiz afilado sobre el corte que acabamos de realizar y escribir a qué herramienta corresponde la marca. 
Con un mismo listón de medida, podemos tener varias medidas diferentes.


En mi caso, tengo por ejemplo un cepillo pequeño cuya hoja va invertida y su afilado está en un ángulo mucho más agudo (unos 25º) que el convencional en los cepillos; También tengo cepillos con ángulo de afilado normal; y formones, cuyo bisel también varía de los dos anteriores... De este modo, cada herramienta recibirá siempre el mismo afilado y siempre estará en perfecto estado.

Las ventajas de mi guía de afilado son evidentes:
Es muy económica y fácil de realizar.
Es estable y permite que el filo de la cuchilla quede bien escuadrado (frente a otros modelos que tienen una rueda central de deslizamiento y hay que estar pendientes de presionar por todos lados por igual).
En vez de las costosas piedras de afilado japonesas, usa económicas lijas al agua que podemos comprar en cualquier ferretería o centro de bricolaje, por poco dinero y sustituirlas siempre que queramos (y sin estar preocupándonos de que se caigan y rompan).

Por si no habéis visto el otro post… aprovecho para explicaros rápidamente cómo se usa:


Una vez colocada la hoja que vamos a afilar en la guía, la sacamos según nos indique el listón de marcado. 
Ajustamos ligeramente las tuercas de palometa y con la escuadra, al contraluz, comprobamos que la hoja está perfectamente perpendicular a la guía. Apretamos las tuercas y colocamos el papel de lija de grano más grueso sobre el vidrio. 

Lo humedecemos cerca de un borde, por donde vayamos a usarlo y apoyamos la guía en el vidrio y el borde de la hoja en la lija. 

Y vamos dando pasadas en varias direcciones e incluso en círculo, alternado para un lado y el otro.

De vez en cuando, podemos examinar el bisel. Si vemos que la gota de agua está centrada, está perfecto… Si queda muy cerca del filo, podemos calzar con un cartoncito o papel grueso para no tener que volver a recolocar la hoja para variar el ángulo.

Cuando notemos que ya tiene rebaba en la parte trasera del filo, podemos pasar a una lija más fina y repetimos. Yo suelo usar los gramajes: 280, 500 y 800

Podemos, de vez en cuando, acercar la lija al borde, invertir la hoja que estamos afilando y pasar ésta apoyándola completamente contra la lija por la parte opuesta al bisel. De hecho si la cuchilla es nueva, conviene empezar con esto para eliminar defectos de fábrica.


Tras llegar a la lija del grano deseado –en mi caso la del nº800-  podemos pasar a dar un repaso al filo dándole un poco más de ángulo. Para lo cual, podemos calzar un poco la guía con un cartón fino, como el de una etiqueta de las que suelen traer la ropa, para lograr este segundo ángulo de afilado, que logrará que el filo dure mucho más tiempo.

Finalmente, podemos asentar el filo pasándolo manualmente varias veces sobre una tabla de madera lisa procurando no variar el ángulo.


He observado que a veces al rozar el aluminio con el vidrio, se producen molestos sonidos. 

Otra mejora que he hecho es colocar sobre el ángulo de aluminio una tira de cinta adhesiva. Con este sencillo truco se elimina completamente ese problema.
Finalmente, os muestro la guía –o una de las guías de afilado- de las que os hablaba en el anterior post.
En este caso, se desliza sobre un rodillo.
El sistema es sencillo y económico… más o menos. Tuve que comprar esta guía porque la mía se extravió una temporada… 

La verdad es que no la cambiaría por la mía ni con los ojos cerrados. No es que el sistema sea malo, pero al tener el rodillo central, corremos el riesgo de presionar ligeramente más la cuchilla por un lado que por otro, con lo que desgastaríamos más la hoja por el lado de mayor presión. Por otra parte, sólo permite movimientos de delante hacia atrás y viceversa. 

Mientras que mi guía me da mayor libertad de movimiento, pudiendo hacer círculos sobre la lija y sin preocuparnos si presionamos más por un lado o por otro, ya que la base de la guía es ancha y será muy difícil que no salga el bisel perfecto.
 
En cualquier caso, una guía de afilado, sea la que sea, siempre es mejor que un afilado a mano alzada, que precisa mucha mayor destreza, práctica y es mucho más difícil de lograr. Mientras que con la guía, podemos sacar un filo perfecto sin esfuerzo.

Espero subir a youtube un vídeo donde resuma estos dos post dedicados a mi guía de afilado y donde incluya un ejemplo práctico de afilado.