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lunes, 13 de junio de 2011

Jabón casero. Cortar jabón reciclado. Cómo conservar el jabón casero. Envasar el jabon


Jabón casero: extracción y envasado

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Amig@s: Ya vimos en otro post todo el proceso de obtención de jabón a partir de aceite de cocina usado.


Como os dije, usé como moldes unos bricks de leche a los que corté la parte superior y unos vasos de yogurt de plástico.


El proceso de verter el preparado en los moldes terminó hace unas 44 horas y ha llegado el momento de examinar el jabón obtenido, desmoldarlo, cortarlo en porciones manejables y envolverlo para su curado y almacenaje.

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Vemos, en efecto que el color ha cambiado por completo: al echar el aceite al cubo con sosa y agua, era de color verdoso oscuro; al verter el producto en los moldes, tenía un color avellana. Ahora es casi blanco, color marfil o mantecado. Al tacto se nota completamente duro, tanto por la superficie como por el resto del molde.



Y si separamos ligeramente la pared del envase del jabón, vemos que se despega perfectamente.


Ciertamente, podemos aprovechar los bricks para otra ocasión…Pero por otra parte, tenemos dos niños en casa y es raro el día que no obtenemos uno o incluso dos envases de leche vacíos.


De todos modos, el primero he tratado de sacarlo sin romper el envase y la verdad es que me ha costado un poco. Mayormente porque se hace el vacío en el fondo del brik y esto impide que podamos extraerlo. Quizá si en vez de retirar la cara superior hubiese puesto el brik horizontal para eliminar una de las dos caras mayores, el desmolde hubiese sido mucho más fácil.


De todos modos, no importa, ya os digo que es un envase de deshecho y no merece la pena aprovecharlo, ya ha sido útil para dos cosas. Podemos depositarlos en el contenedor de basura de envases y el reciclado se ocupará de ellos.



Así que he probado a hacer un corte con el cuchillo en uno de los bordes y ya se termina de abrir desgajándolo con las manos.



Es muy sencillo y el jabón no sufre ningún daño.




Ya al llegar al fondo del envase, podemos terminar de extraer todo el bloque de jabón de una pieza.



Seguidamente, cortamos en rodajas gruesas la pieza de jabón. Podemos usar un cuchillo afilado. Se corta muy fácilmente.


Os recomiendo usar un cuchillo afilado y de hoja delgada y cortar evitando presionar demasiado con el cuchillo hacia abajo.

Es mejor cortar deslizando la hoja hacia delante y hacia atrás para que el filo del cuchillo sea el que haga el trabajo. Así no se quebrará si el jabón está algo más duro de la cuenta.


Yo he cortado cada pieza en rodajas de 2.5 a 3cm, que me parece un grueso muy adecuado para una pastilla de jabón.



Pasamos a colocar cada rodaja de jabón en una hoja de periódico o diario, la envolvemos con ella, y ya está listo para guardarlo hasta que se cure.


Aunque yo he realizado todo este proceso a mano desnuda. Lo cierto es que se nota que es bastante fuerte aún.

De hecho, al limpiar la tabla, dejó marcas en los sitios donde habían quedado partículas de jabón.


Así que os recomiendo usar guantes, como os dije en el post anterior y, además, que uséis una tabla de cortar de poliéster o un trozo de tabla revestida de melamina. Así no la dañaréis.


En cuanto a los otros moldes, los de yogurt, he descubierto que la mejor forma de desmoldar es haciendo unos ligeros cortes en el plástico por la parte superior, donde estaba pegada la tapa del yogurt. Basta tirar de esa zona hacia abajo, y sacamos una loncha del envase. Las otras tres paredes ya se abren fácilmente liberando el preciado jabón totalmente intacto.


De todos modos, prefiero el uso de briks porque el almacenaje es mucho más sencillo y ocupa mucho menos sitio, ya que los jabones son planos y se apilan muy bien.


Han salido 27 jabones de esta remesa ¡No está nada mal! Nuestros amigos y familiares estarán muy contentos, porque es tan sencillo de hacer, tan económico y tan sorprendente que vamos a repartir prácticamente toda la producción. Cada pastilla de este jabón dura bastante… ¡Y mucho antes que hayamos gastado un par de pastillas ya tendremos aceite para fabricar otra tanda!


He observado que nadie le hace ascos a un par de pastillas de este jabón casero… Al contrario, siempre alguien comenta: “Qué bien, como el jabón que hacía mi madre, o mi abuela….”

A veces lo bueno de los regalos no es lo que nos gastamos en el objeto, sino la utilidad del mismo y los recuerdos que trae.


Decir finalmente, que vemos que el jabón obtenido es de color uniforme, liso, y sin ninguna partícula que no sea puro jabón y que no huela a jabón. Lo digo principalmente para hacer hincapié en la calidad de este producto, pese a estar hecho con aceite de oliva muy, muy usado. O sea, que ha sido usado para freír muchas veces e incluso freír pescado.

Si no es así, y os han dado una pastilla con varios tonos de color, que algunas zonas huelen mal… Es que ese jabón no está bien hecho. Deshaceros de él y fabricad vuestro propio jabón… ¡Es tan sencillo y gratificante…!


Y listo, sólo queda esperar a que el jabón se cure, que pierda un poco de fuerza, para que pueda ser utilizado sin riesgo, cosa que puede tardar tres o cuatro semanas.


Y vuelvo a animaros a que hagáis jabón con los restos de aceite. Seguramente, con el tiepo le pongáis aromas y otros ingredientes que convertirán este humilde producto en algo realmente atractivo y delicado. Pero en cualquier caso, es una bonita experiencia y un buen jabón que tod@s deberíamos tener en casa.


domingo, 5 de junio de 2011

Jabón casero. Reutilizar aceite usado. Hacer jabón en casa.

Jabón casero



Amig@s: Nos estamos haciendo unos ecologístas, jejejejej. En serio, siempre aconsejo en mi blog actitudes de reciclaje y comportamientos que hagan más sostenible la conservación del Medio Ambiente, como reciclar objetos que contribuirìan a perjudicar nuestro entorno y a evitar la conducta de tirar todo lo viejo para renovarlo por otras cosas nuevas sin tratar de romper un poco esta cadena de usar y tirar.


El post de hoy es particularmente interesante, porque nos vamos a ahorrar mucho dinero, vamos a contribuir muy mucho a mantener limpia la Naturaleza y saldremos beneficiados ¿Se puede pedir más?


Sencillamente, vamos a evitar tirar el aceite usado que normalmente se desecha en la cocina.


Desde aquí os ruego que si no vais a reciclar vosotros este aceite, que jamás lo tiréis por el fregadero, pues un litro de aceite usado puede contaminar diez mil litros de agua… No es cosa de risa. Así que guardadlo y llevadlo a un contenedor de aceite usado, donde podrán procesarlo convirtiéndolo en biocombustible, por ejemplo.


Pero lo que hoy vamos a hacer es muy sencillo: vamos a fabricar nuestro propio jabón. Pensaréis que será un jabón asqueroso, con olor a alimentos refritos y que manchará la ropa más que limpiarla…. Pero es todo lo contrario: es un jabón extraordinario que supera en ventajas a cualquier jabón industrial que podáis encontrar… y no os costará casi nada. Su olor a limpio en la ropa es estupendo y saca las manchas mucho mejor que cualquier producto.


Simplemente, tendremos que mezclar el aceite usado con agua y sosa cáustica. Ahora os explicaré las proporciones y el proceso.


Antes que nada, recomendaros que tengáis muchas precauciones al manipular la sosa cáustica. Este producto es un fortisimo alcalí que puede provocaros graves quemaduras en la piel, en las vías respiratorias, ojos…..

Por eso recomiendo en primer lugar que desde el momento que tengáis el envase del producto ante vosotros, uséis unos guantes secos y sin poros; que lo manejéis con extremada precaución y sin niños o animales domésticos cerca; y que uséis gafas protectoras. A lo largo del post os enseñaré cómo manipularlo.


Debemos conseguir aproximadamente 2.5litros de aceite usado.

Podéis usar, por supuesto, aceite nuevo, y así podéis usar el jabón con fines cosméticos. También podéis añadirle aromas o colores… Pero yo me voy a limitar a explicaros cómo hacer este excelente producto y así evitar ensuciar el Medio Ambiente. Podéis encontrar en muchas páginas web multitud de variantes, con distintos tipos de aceites, colorantes, aromatizantes…


También precisaréis medio kilo de sosa cáustica. Viene muy bien una que viene en conchas o escamas. También podéis encontrarla en forma de láminas. En muchas droguerías podréis encontrarla a granel, lo que vendrá perfecto al poder comprar la cantidad justa y no tener que guardar este producto potencialmente peligroso en vuestro hogar.


Y como tercer ingrediente esencial, necesitaréis la misma cantidad de agua que de aceite. En este caso dos litros y medio de agua.


Como herramientas, precisaréis un cubo grande, un colador, un palo de madera, unos envases vacíos de plástico –de yogurt, bricks de leche o sopa, etc-, un cazo de madera o plástico y unos periódicos.



El proceso no tiene más misterio que poner en el cubo grande –que puede servir perfectamente un cubo de los de pintura grande- la cantidad de agua que vayamos a poner (la misma cantidad en litros que el aceite que vayamos a usar- En mi caso, 2.5l ya que con esta cantidad podemos obtener bastante jabón y en cualquier casa se puede conseguir esta cantidad de aceite en relativamente poco tiempo.


Si queréis hacer menos, simplemente calculad la cantidad de agua y sosa manteniendo las proporciones: de 2.5 a 3L de aceite y de agua para 500gr de sosa.




Pero sigamos con el proceso: tras verter el agua en el cubo, añadimos lentamente y removiendo continuamente la sosa cáustica. Jamás lo hagáis al revés y pongáis primero la sosa y sobre ella el agua, pues podría salpicar. De hecho, si tocáis las paredes del cubo por fuera, notaréis que se calienta mucho.



Cuando veáis que ya se ha disuelto perfectamente la sosa en el agua, podéis añadir el aceite poco a poco. Pensad que estáis haciendo una especie de mayonesa casera y, al igual que con ésta, el jabón puede cortarse y estropearse.


Por ello hemos de ir añadiendo el aceite poco a poco y siempre sin parar de remover con el palo y moviendo siempre en el mismo sentido. Yo lo hago en sentido horario.


Si movéis de otro modo o dejáis de hacerlo, corréis el riesgo que se corte el jabón y se estropee.


Un inciso: el aceite ha de estar bien limpio pues si bien el olor se eliminará en la reacción química, las partículas que queden el en aceite, no correrán la misma suerte.


Podemos conseguir un aceite bastante limpio por decantación, o sea, simplemente dejar el aceite reposar en la botella y las impurezas descenderán al fondo.


En segundo lugar, podemos ir colando el aceite a la par que vamos añadiéndolo al cubo con un colador. Así cualquier impureza que se quede flotando será apartada.




El proceso no tiene más misterio que ése: ir moviendo la mezcla del cubo con el palo sin brusquedad y sin parar.



El proceso puede durar más o menos dependiendo del tipo de aceite, temperatura ambiente, calidad de la sosa cáustica…. Pero sí que veremos que la mezcla se espesa. Puede llevar de media a una hora.


Es difícil dictaminar el punto exacto en que el producto está listo para pasarlo a los moldes.


En mi caso, simplemente vi que ya no espesaba más. Cambió el tono de verdoso a un tono avellana y una textura como de gel de baño.

En algunos vídeos he visto que espesaba mucho más, pero como vi que ya no espesaba más tras una hora y poco de preparación, me arriesgué a incorporarlo a los moldes.



Lo más práctico –y también es un producto económico y reciclado- son los vasos de plástico de yogurt y los brick de leche, caldo, etc. Los brick incluso podréis usarlos en más ocasiones.



Vamos tomando el preparado del cubo con un cucharón o cazo de sopa, preferiblemente de madera o plástico y siempre con los guantes puestos, pues este productó es aún muy cáustico.



Vamos rellenando los recipientes y los dejamos en reposo. Tras un par de días podemos pasar al desmolde y los jabones obtenidos en moldes de brick, podemos cortarlos en rodajas para obtener un tamaño más manejable mediante un cuchillo afilado. No conviene esperar más para hacer esta operación porque el jabón ya se tornaría más duro y quebradizo.


Finalmente envolvemos cada trozo en una hoja de periódico –recuerdo: siempre con guantes de látex- y sólo queda esperar un tiempo para que el jabón se cure, un par de meses. Entonces sí podrá manipularse con las manos. E incluso se podrá usar para el aseo personal. Además, os durará muchísimo tiempo envuelto en el papel de diario.


Un consejo: haced el jabón en un lugar bien ventilado, a ser posible al aire libre.

Yo lo he hecho en mi terraza. Podéis poner papeles de periódico en el suelo o plásticos; aunque si lo hacéis con cuidado no salpicará nada. Y, como os dije, evitad que los niños se acerquen…Amigos…¡Las armas las carga el diablo…! ¡Y los niños….! Jejjejeje.


Una vez terminado el proceso, limpiad el palo y el cubo. Os servirá para muchas veces. Mantenedlos limpios.


Esta es la primera vez que he hecho mi propio jabón ecológico. Pero llevo años usándolo, pues mi padre es aficionado a hacerlo desde hace muchísimo tiempo.

Es el jabón que usaban nuestros abuelos y tatarabuelos en la colada y aseo personal y no es nada nuevo o potencialmente peligroso ¡Mucho peor son los productos que adquirimos en el supermercado, que a saber que componentes llevan…! Os sorprenderá la capacidad de limpieza de este producto casero.


Como complemento, os explicaré en otro post cómo hacer una tabla de lavar, como la que aparece en la primera foto. No vamos a dejar de lado la lavadora… pero siempre hay alguna mancha rebelde o alguna prenda que urge lavar y este adminículo os vendrá muy bien…


¡Animáos a realizar esta experiencia! Os soprenderá agradablemente.