
Amig@s: Hoy tenemos un post muy agradecido. Llega el verano, con sus noches cortas y calurosas (al menos en España, que ya sé que tengo lectores de todo el mundo) y las ventanas hay que dejarlas abiertas, al menos si no tenéis aire acondicionado, claro.
Lo cierto es que es una mala combinación: luces encendidas, ventanas abiertas de par en par, de noche…poco antes de irnos a dormir…
¡Y así entran los mosquitos! Estos seres -que imagino que encajarán de algún modo en los planes del Sumo Hacedor- (aunque no logro entender de qué forma), nos devoran por las noches, nos produce insomnio por los siniestros zumbidos alrededor de nuestras orejas, urticarias de sus picaduras, el riesgo de transmitir alguna enfermedad a nosotros o nuestras mascotas….
No es nada halagüeño el panorama, no señor.
Ciertamente, existen muchos productos para untarnos en la piel y que los repelan, para mitigar el escozor de las picaduras, para repelerlos de la habitación… pero son productos químicos.
En teoría no son tóxicos ni perjudiciales… pero tampoco creo que sean totalmente inocuos para nosotros a largo plazo…
Existe una solución mucho más ecológica, económica y eficaz: las telas mosquiteras de toda la vida.
Hoy día podemos encontrar modelos muy económicos, duraderos, con protección UV y lavables.
Y como veremos, su montaje es muy simple y podemos retirarlas cuando lo deseemos.
Hay varias opciones: Los modelos plegables que se pueden enrollar y recoger durante el día. O los fijos, como lo sería hacer un marco de madera o metal y montar en él la tela. De modo que sólo habría que poner o retirar el marco.
O bien comprar la tela y pegarla al marco.
Sin duda esta última opción es mucho más económica y rápida y si el invento de la mosquitera os gusta y queréis ir a por todas, siempre podréis montar una mosquitera con marco incorporado.
En nuestro caso hemos optado por esta opción.

Hemos comprado unos kit en los que vienen dos mosquiteras de 130X150cm cada una y dos rollos de cinta de 5.60m cada uno.

Esta cinta es muy peculiar, porque por un lado es autoadhesiva y podemos pegarla directamente al marco de nuestra ventana. Por el lado que queda al aire, tiene unos pinchitos, tipo Velcro® que hará que la tela mosquitera se fije por simple presión a la cinta... Con la ventaja de que podremos retirarla para lavarla, o cuando pase la estación de los mosquitos.
Apenas quitan luz, o en todo caso, es hasta agradable que no entre tanta luz en la casa y no dificultan la visibilidad, al ser una malla muy fina. En cualquier caso, las ventajas superan en mucho a los inconvenientes.
Para su colocación, lo primero es tomar bien las medidas. Es cierto que podemos usar una tela por ventana… pero hay ventanas más grandes y ventanas más pequeñas y podemos aprovechar al máximo el material.
Yo puedo cubrir todas las ventanas de la casa sólo con dos juegos de telas, aunque con algunos matices, como veremos. Y estos juegos han salido por menos de 10€…
Sólo con lo que nos ahorramos en uno o dos recambios para los mosquitos ¡tenemos protección todo el tiempo y sin sufrir los olores de estos productos y sin estar pendientes de si entra o no un mosquito de madrugada!
Pues bien… veamos cómo montarlos.
Como digo, una vez diseñado en un papel la forma en que vamos a usarlo -siempre calculando con cierto margen-, tenemos que limpiar muy bien la zona del marco de la ventanta donde vamos a pegar la cinta.
Como es autoadhesiva, la superficie ha de estar totalmente libre de grasa, polvo y humedad. Así que si no vemos mucha suciedad, bastará pasar un trapo con alcohol, que retira la suciedad y se evapora enseguida.
Separamos ligeramente el papel protector de la cinta y sin retirar éste más que unos pocos centímetros, empezamos a pegar la cinta por una esquina.
Vamos retirando el protector a medida que vamos pegando la cinta y así evitamos que se ensucie con polvo o suciedad. Si vemos que nos hemos torcido un poco, podemos rectificar y volver a pegar el último tramo.
Cuando lleguemos a la esquina opuesta, cortamos con unas tijeras la cinta y procedemos a apretar bien toda la cinta pegada contra el marco.
Repetimos el proceso con todo el borde del marco y con todas las ventanas.
En mi caso, se me presentan cuatro casos distintos: una ventana corredera, batiente de aluminio, otra batiente de madera -a la que debemos dejar una abertura para manipular la persiana-, y unos marcos de seguridad infantil en madera.

Para la ventana batiente de aluminio, podemos aprovechar el interior del marco, entre la zona de goma y el marco, pues al cerrar la ventana no se notará nada y hasta podremos dejar un poco de sobrante de la mosquitera enrollado.

Para la ventana corredera, podemos poner la cinta por la parte exterior del marco. Al ser la cinta blanca, apenas se notará.

En los cuadros de protección, he puesto por los laterales externos (así queda invisible) dos tiras enteras de cinta en los trozos cortos, y en los largos he puesto cinco trocitos de cinta separados, con esto es más que suficiente, y así tendremos cinta para todas las ventanas. La tela mosquitera queda por detrás de la tela metálica, con lo que está más protegida de los "ataques infantiles".

Y en la ventana de madera, los hemos puesto en la zona donde el marco se superpone a la ventana, dejando un trozo libre en la parte inferior para manipular la persiana. En la foto aún no hemos recortado los sobrantes laterales.
Muy importante: tras colocar la cinta, hay que dejar que el pegamento de la cinta autoadhesiva se seque bien.
En este caso, el fabricante recomienda esperar dos o tres horas… Pero como nosotros vamos a trabajar por ratos, esperaremos al día siguiente.
Así nos aseguramos también un perfecto secado del adhesivo.

El siguiente paso sería empezar a colocar la tela enganchándola suavemente en la cinta (ver foto inicial).
Vemos que se engancha muy fácilmente.
No conviene apretar todavía porque seguramente necesitaremos ir rectificando varias veces, ya que el mismo peso de la tela sobrante hará que tienda a quedarse torcida.
Una vez que estamos seguros que la tela está derecha, con la tensión adecuada y un ligero sobrante por todos los lados, podemos recortar lo que sobra.
Como es una tela de material plástico, podemos matar dos pájaros de un tiro si para cortar la tela usamos un soldador de cables de cobre.
Así va cortando y rematando al mismo tiempo los bordes y no se deshilachará. Pero ¡Ojo! Probad primero con un lado que sobre, que no se pueda aprovechar, para ver cuánto tiempo debéis actuar sobre la tela para evitar que se os derrita más de la cuenta.
También podéis cortar con unas tijeras y después dar una ligera pasada con el soldador, un alambre o clavo candente…
Esto del remate es una cosa opcional que yo os sugiero para prolongar la vida de vuestra mosquitera. El fabricante no dice nada al respecto… así que podéis ahorraros el paso.
En las ventanas correderas, actuamos exactamente igual. Solo que ponemos la cinta por la parte externa del marco.
Según cómo sean vuestras ventanas, podréis poner la cinta en un lado u otro… pero siempre se puede encontrar una solución sea cual sea la dificultad que tengáis.
Por ejemplo: la ventana de madera de mi cocina recibe en verano el sol directo durante toda la mañana, precisando tener que bajar una persiana enrollable que coloqué a tal fin.
La mosquitera impide acceder al cordón que sube y baja la persiana.
Así que la solución que he encontrado es dejar la parte inferior de la mosquitera, como
De modo que se puede acceder fácilmente a la cuerda para anudarla en su gancho correspondiente.
Para los días que hace viento y el faldón se puede levantar, le pongo sólo unos trocitos pequeños de cinta en las esquinas inferiores: suficientes para fijar las esquinas de la tela mosquitera, pero al mismo tiempo es muy sencillo despegarla para acceder a la cuerda de la persiana al ser un trozo muy pequeño.
Y ya solo queda retirar todos los sobrantes rematándolos con el soldador, si lo deseáis, y evitando que queden trozos demasiado grandes que afearían el conjunto.
Eso sí, no apuréis demasiado. Si lo dejáis demasiado justo, basta que se os deshilache un poco para que no podáis volver a ponerla en su sitio. Si podéis dejar al menos un centímetro por cada lado, mejor que mejor.
Os puedo asegurar que estas mosquiteras dejan pasar perfectamente el aire y no quitan demasiada visibilidad… sin embargo los mosquitos tendrán que buscarse otros a quien picar, jejejeje.
Os insto a que pongáis mosquiteras en vuestra casa, ya sean de los modelos que os he mencionado, de las correderas que se enrrollan durante el día, abatibles… ¡Pero ponédlas! No os arrepentiréis.
