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viernes, 29 de enero de 2010

Cómo ajustar desviador delantero. Ajuste de desviador. Funcionamiento del desviador

AJUSTAR DESVIADOR DELANTERO



Amig@s: Vamos a seguir poniendo a punto nuestra bici: la disfrutaremos mejor y lograremos que, gracias al buen mantenimiento, nos durará mucho más tiempo…, al igual que empezamos a hacer en el post anterior con nuestro ordenador.


Hoy vamos a ajustar el desviador delantero. Para entendernos: el cambio que permite que la cadena pase de un plato a otro.


Antes de empezar a entrar en materia, he de decir que esta tarea no debe hacerse habitualmente: si el desviador delantero funciona correctamente y cambia de forma rápida y precisa, no es necesario hacer nada… pero si vemos que si tarda un poco más de la cuenta en pasar al plato anterior o al siguiente al darle a la palanca, que no cambia en absoluto, se sale la cadena por fuera o por dentro de los platos, que roza la cadena con el desviador en las combinaciones plato-piñón recomendadas…. Es hora de hacer un pequeño ajuste.

También hay que hacerlo si hemos cambiado el cable o si la bici es nueva, ya que con el uso el cable puede alargarse ligeramente.

Lo principal es saber cómo funciona esta pieza de nuestra bici: el desviador consta de dos lengüetas metálicas paralelas que guían la cadena al plato deseado.

Para cambiar a otro plato, el cable acciona el mecanismo y la lengüeta del lado correspondiente –según suba o baje de plato- literalmente empuja la cadena hacia el plato deseado, quedando la cadena bien colocada en el plato y sin rozar con las lengüetas del desviador.


El proceso de regulación consta de tres fases: orientación del desviador, regulación del desviador y ajuste de la tensión del cable. Vamos por partes:


En primer lugar debemos comprobar que las placas del desviador estén colocadas perfectamente paralelas o alineadas con los platos… Si el tornillo que fija el desviador al cuadro está firmemente apretado, no hay motivo para que se haya movido de sitio, aunque no está de más echar un vistazo.


Además de esto, colocamos la cadena en el plato intermedio y la distancia, verticalmente entre la parte inferior de la placa externa del desviador y los extremos de los dientes del plato grande ha de ser de 1 a 3 mm.


Con esto ya tenemos debidamente regulada la orientación del desviador… ahora hay que proceder a regular el desviador en sí mismo…



Para esto dispone de dos tornillos de regulación. El externo o situado más hacia fuera, sirve para regular el tope del desviador en su parte interna y viceversa: el interno regula la parte de afuera. Van como invertidos.


Estos tornillos tienen la función de limitar el recorrido del desviador. De modo que si los apretamos, reduciremos el recorrido y si los aflojamos, les daremos más recorrido.


Debemos regularlo con respecto al juego de velocidades que vamos a usar: plato pequeño con piñones grandes, plato grande con piñones pequeños y plato medio con piñones medios.



Para ello colocamos el plato grande con el piñón más pequeño y giramos el tornillo interno hasta lograr que la placa más externa del desviador quede lo más cerca posible de la cadena, pero sin rozarla. Con esto logramos que jamás se salga la cadena del plato grande hacia los pedales.


Hacemos lo propio con el plato menor: colocamos el piñón más grande y regulamos el tornillo externo para lograr que quede lo más cerca posible la cadena del lado interno del desviador sin rozarla. Así tampoco se podrá salir la cadena del plato pequeño hacia el cuadro.

Comprobamos variando con todos los platos y piñones y si vemos que en algún momento la cadena se sale, apretamos un cuarto de vuelta el tornillo correspondiente al lado por el que se salga.



Finalmente, queda regular la tensión del cable, para lo que tendremos que girar ligeramente el tensor del cable situado en el lugar donde el cable y su funda se insertan en el cambio del manillar: girando la tuerca a un lado u otro lograremos que cambie con rapidez y precisión… si no es así deberemos retocar ligeramente los parámetros ya mencionados.


Ejemplos de ajuste:

Si vemos que apretamos la palanca para que suba a un plato mayor y el desviador no responde o le cuesta mucho subir a la cadena, es que el cable tiene poca tensión. En este caso, le daríamos tensión girando la tuerca del tensor en sentido antihorario.



Si por el contrario estamos en plato grande y vemos que no baja bien porque tarda mucho o se queda sin engarzar en el plato que le corresponde… es que el cable está demasiado tenso y en este caso deberíamos girar el tensor en el sentido de las agujas del reloj.


Hay desviadores que permiten usar todas las combinaciones de platos y piñones… otros, como mi caso, no lo permiten –físicamente, sí es posible, pero roza el desviador con la cadena-. Pero lo importante es que funcione correctamente con los cambios de velocidades que vamos a usar normalmente ¡De todos modos tampoco nos interesa poner un plato grande con un piñón grande, por ejemplo, si no queremos desgastar o romper prematuramente la cadena!


Debemos conseguir un cambio preciso y rápido. Y en ningún caso, la cadena debe salirse fuera de los platos pequeño o grande. Ni hacer ruido al ir a pasar de un plato a otro.


Y no tiene más misterio que lo que os he dicho. Sencillo ¿no?

La mayoría de los ajustes que podemos hacerle a nuestra bici se basa en estos pequeños conocimientos que nos permitirán tenerla a punto de arriba abajo.


En un futuro post os hablaré del ajuste del cambio trasero. Veréis que no tiene tampoco ningún misterio. También seguiremos con la limpieza de nuestro PC.



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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cómo comprar una bici. Mi primera bici. Elegir una bicicleta

LA ELECCIÓN DE LA BICI: TALLA, PRECIO, ACCESORIOS



Como las bicis se están poniendo de moda por ser un vehículo rápido en ciudad, poco contaminante y una buena forma de hacer ejercicio y ponerse en forma, os voy a proporcionar algunos datos por si no habéis decidido aún por el modelo.


Además, ahora, al final del verano o principios del otoño, es la época en que mejores precios podemos encontrar en las tiendas, pues es la época en que se venden menos bicis y por eso se suelen bajar los precios.

Aparte que los fabricantes liquidan los modelos “antiguos” para dar paso a las novedades de la siguiente temporada (a veces sólo cambia el color, por ejemplo).


Puede que os interese una bici plegable, o una BTT con suspensión delantera, o una bici de carretera o de carreras. En futuros post iremos hablando un poco de cada una para que el lector pueda aclararse un poco las ideas. Pero de momento, vamos a fijarnos en otros detalles.

Ante todo, debéis fijaros en el precio.

No os sugiero que os gastéis una fortuna en la bici. Pero tampoco os vayáis a la más económica. Los fabricantes suelen poner accesorios de diferentes tipos y calidades según el modelo. Así logran abaratar considerablemente el precio. Pero también disminuirá la calidad del conjunto.

Si con el tiempo se os estropea la suspensión, por ejemplo, os costará mucho más caro sustituir ese elemento por otro de mejores prestaciones que si adquirís de primera hora la bici con el elemento mejor. Esto es aplicable a todos y cada uno de los componentes: cuadro, frenos, llantas, cambios, variadores, amortiguadores…


Por supuesto, os recomiendo comprar la bici en tiendas especializadas que dispongan de taller. Es frecuente comprar una bici y descubrir que os la han dado tal cual la han sacado de su embalaje y montado las piezas: está con los frenos desajustados, cambia mal… Aparte que en una tienda especializada, podréis ver toda la gama: desde las más caras a las más económicas y podréis elegir la que mejor os vaya.


Las bicis tienen talla. No os dejéis convencer por el vendedor si notáis que os viene grande o pequeña. Y más si no tenéis experiencia. Para una mountain bike o BTT, por ejemplo, debéis poneros sobre el cuadro, con el sillín detrás vuestro y debéis notar una separación entre el cuadro y la entrepierna de al menos dos dedos (descontad la medida de las suelas de vuestros zapatos, la medida debería ser descalzos). Si el cuadro os toca, es que es demasiado grande. Si hay demasiada distancia, es pequeño para vuestra talla y acabaréis por no ir cómodos e incluso tener molestias de espalda…


Otra forma más técnica de tomar la medida es medir la bici desde el centro del eje pedalier hasta la mitad de la pieza o abrazadera que sujeta la tija del sillín. Tomamos la medida. Después nos ponemos una regla, cartulina rígida o similar en la entrepierna lo más arriba que podamos y manteniendo la horizontalidad del elemento usado y descalzos, Medimos la distancia hasta el suelo y multiplicamos esa medida en centímetros por 0.56. Nos dará la talla o medida que debemos usar y que coincidiría con la medida que tomamos antes a la bici.


Y no vayáis con la firme determinación de salir de la tienda sobre una bici… debéis pensarlo bien y lo ideal es comparar precios con otras tiendas, si podéis.


Una vez que os hayáis decidido, exigid al dependiente –es su obligación- que os ajuste debidamente la bici. Puede parecer que está ya lista para rodar, pero no es así. Con la mía, el vendedor tuvo que echar quince o veinte minutos como mínimo para su ajuste y, aún así, yo también tuve que hacerle después algún ajuste por mi cuenta para regular varias cosas: las manetas de los frenos, ajustar los frenos en sí, ángulo y altura del sillín, instalar avances y cuentakilómetros, e incluso el manillar, que se me ocurrió coger la cinta métrica un día… ¡y estaba descentrado¡


Imaginaos si se limita a sacar la bici de la caja, empalmar las piezas deprisa y dárosla tal cual…



En principio, no debéis pensar en los accesorios: avances, cuentakilómetros, trasportín… Pero si estáis convencidos de que vais a ponérselos, os lo pueden montar junto con la bici sin coste añadido.



Incluso si la bici es de cierto precio, hasta os pueden regalar algún extra si lo pedís, aunque sea el soporte y la botella para el agua. Para ellos apenas supone dinero (obviamente el precio de costo es inferior al de venta) y se aseguran que el cliente se vaya contento, así que dejadlo caer… os podéis llevar una agradable sorpresa.


En próximos post os compararé las bicicletas de cuadro rígido con las plegables, que son una opción casi obligada hoy día. Compararemos los cambios de velocidad, amortiguadores, neumáticos, frenos y otros aspectos para que cuando vayáis a comprar la bici, después no os arrepintáis a los dos días. La información es poder, como suele decirse, je, je, je.


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