Bici: limpieza y engrase cadena
No hay cosa que me desagrade más que ver a alguien que va montado en una bici que va chirriando. Lo más molesto, no es el ruido en sí, sino pensar lo que estarán sufriendo los engranajes y la cadena con semejante trato –o falta de trato, más bien- y sabiendo lo sencillo que es hacerle una puesta a punto y lo que vamos a alargar la vida de nuestra bici con esta sencilla operación….
Para esta limpieza necesitamos aceite para la cadena, desengrasante, trapos viejos o papel de cocina, guantes de látex o goma, cepillo especial o en su defecto trozo de alambre algo grueso
Primero es eliminar restos de polvo, arena y grasa vieja. En efecto, el polvo y la arena se quedan adheridos a la grasa vieja actuando como verdaderas lijas que aceleran considerablemente el desgaste. Pero su eliminación es muy sencilla. Aplicamos un producto para ablandar y eliminar la grasa vieja y sucia de la cadena, platos y piñones. Basta aplicarlo directamente sobre la cadena dejando una fina capa. Suelen venir en spray, de modo que su aplicación es sencilla y rápida. Previamente, habremos puesto en el suelo unos periódicos para evitar ensuciarlo.
Un truco que suelo usar es colocar en un eslabón de la cadena un alambre fino y maleable con el fin de saber si le he aplicado el producto a toda la cadena: empiezo a pulverizar cerca del alambre y voy girando la rueda hasta volver a llegar al mismo punto.
Dejamos actuar el producto (el tiempo requerido suele depender de la marca, mirad las instrucciones). Nos ponemos unos guantes para evitar ponernos las manos perdidas de grasa y suciedad y comenzamos a frotar la cadena con un trapo. También puede servir el papel absorbente. Hemos de dejar la cadena resplandeciente. Si vemos que no sale toda la suciedad, debemos volver a aplicar quita grasa.
Este proceso lo hacemos al mismo tiempo en los piñones y platos y demás engranajes, como los variadores y engranajes de los cambios. Para lugares poco accesibles, usaremos el cepillo especial o el alambre fuerte (al que podemos hacerle un bucle en la punta para que no arañe) para cubrirlo con el trapo o papel y llegar a las zonas más inaccesibles. Es muy importante que seamos muy escrupulosos y que evitemos dejar suciedad. Sobre todo si llevamos mucho sin realizarle la limpieza. La diferencia va a ser tardar cinco minutos más, pero nos garantiza un funcionamiento silencioso y una mayor duración de todos los elementos.
Finalmente, aplicamos una ligerísima capa de grasa o aceite a todos los elementos.
Para engrasar los piñones, bastará aplicar aceite en su eje, ya que los dientes ya quedarán engrasados con la cadena. Lo mismo haremos con los platos: lo que interesa es engrasar el eje, no los dientes ni los platos en sí, ya que, de lo contrario, lo que lograremos es que se nos pegue la suciedad y al desprenderse, caiga sobre los ejes de platos y piñones.
Han de quedar ligeramente humedecidos, pero sin chorrear. Si ponemos demasiada grasa, el polvo empezará a adherirse enseguida y el resultado será contraproducente. Con un poco es suficiente.
Retiramos el alambre que habíamos puesto en la cadena a modo de guía visual, y ya tenemos la bici lista para pedalear.
Si podemos dar un paseo en ese momento para que el aceite se distribuya homogéneamente, mejor. De lo contrario, le daremos al menos varias vueltas a la rueda trasera y haremos girar la cadena y usar todos los cambios para lograr la distribución homogénea. Si nos hemos pasado con el aceite, mejor que retiremos el exceso ahora que está líquido y limpio. Después será una capa sólida de suciedad.
Éste es un momento muy bueno para hacer esta operación de mantenimiento, pues ahora comienza un tiempo fenomenal para pedalear. Merece la pena invertir un rato de nuestro tiempo en hacer una puesta a punto a nuestra bici.
Aprovechamos para eliminar el polvo de las ruedas y radios.
¡Y no os olvidéis revisar los frenos! Pero esto es tema para otro post.





