INSTALACION DE ICP

Amig@s: Ahora las compañías eléctricas están “dando caña” con el tema del ICP. Todos los usuarios debemos tener este aparato montado en nuestra instalación eléctrica y además, debe estar en una caja homologada y debidamente precintada.
Esto obliga a muchos a tener que renovar toda la instalación eléctrica, empezando por el cuadro de interruptores y fusibles situado a la entrada de la luz en la vivienda, taller, almacén, etc.
La instalación del ICP, si ya disponemos de una instalación saneada y debidamente montada en una caja autorizada, es sorprendentemente sencilla y por eso os quiero explicar cómo se hace.
Por supuesto, si no habéis trabajado nunca con instalaciones eléctricas, debería hacéroslo un técnico electricista.
Pero si ya habéis hecho alguna cosa y queréis intentarlo, es perfectamente válido siempre y cuando después lo revise un técnico.
Otra cosa: la electricidad es algo muy peligroso y os podéis llevar un buen disgusto.
Si queréis hacer lo que describo en estos post dedicados a electricidad, es bajo vuestra responsabilidad.
Por mi parte, os diré las medidas de seguridad y precauciones necesarias.
Si lo seguís todo a rajatabla, es casi imposible que tengáis ningún percance… pero un descuido puede tenerlo cualquiera. Asi que poned los cinco sentidos en ello y no bajéis la guardia ni tratéis de hacerlo con prisas.
Pero empecemos viendo qué es un ICP:
Viene a ser un interruptor automático que impide que podamos usar intensidades de corriente superiores a la contratada. Así si tenemos contratada a la compañía de electricidad 2.2Kw/h, si no tenemos montado el ICP, podemos pasarnos de esa intensidad de corriente puntualmente, pero si lo tenemos puesto, en cuanto superemos la electricidad contratada, saltará y nos impedirá de esa forma superar los 2.2Kw.

Vamos a ver dos casos de montaje de ICP: uno en el que tan solo hay que colocarlo en su caja y hacer las conexiones.

y otro caso en el que aprovecharemos para cambiar una manguera con cables de sitio y aprovecharemos para colocar otros elementos obligatorios en la instalación. Así, dotaremos de seguridad a nuestra instalación.
Pero Hoy vamos a centrarnos en las precauciones y generalidades.
El ICP ha de estar montado en la caja de interruptores situada a la entrada de la instalación eléctrica y en una caja especial situada en su interior para que pueda ser precintada.
El objeto del precintado no es otro que la compañía pretende así que nadie pueda “puentear” el ICP para poder usar más intensidad de la contratada. Un ICP con el precinto retirado puede suponer una buena sanción.
Así que si tenéis un contrato de muy poca potencia, es la hora de contratar una potencia mayor.
Obviamente, debéis comprar un ICP del amperaje adecuado al contrato que tengáis. En el caso de un contrato de 2.2kw, el ICP será de 10Amperios (10A).
Si lo ponéis de más amperios de la electricidad contratada, deberéis retirarlo y colocar otro con el amperaje adecuado.

Para realizar el montaje debemos de tener una serie de herramientas y accesorios: Cables del grosor y colores adecuados, guantes de goma, cinta aislante...

pelacables con mango aislante, alicates de telefonista con mango aislado, alicates universales con mango aislado, Alicates de corte aislados, buscapolos, destornillador pequeño plano aislado y destornillador medio aislado. Por supuesto, y el ICP.
Es importante que si tenéis un fusible al principio de la instalación, que lo retiréis para desconectar en su momento el polo vivo disminuyendo el riesgo de accidente. Si no lo tenéis, deberéis extremar las precauciones.
Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto: debemos hacerlo en un momento en que tengamos luz natural. Al desconectar los cables, obviamente os vais a quedar sin electricidad y por muchas precauciones que pongáis, es muy importante tener una visibilidad perfecta para no dejar ningún pelo de cobre suelto o alguna conexión mal hecha. También puede seros de mucha utilidad una buena linterna.

Siempre que toquemos cables –y os recomiendo que hagáis todo esto aunque hayáis cortado la electricidad- deberemos ponernos unos guantes de goma. Pueden servir los que se suelen vender para fregar platos, de cierto grosor (no los finos, tipo cirujano).
También es importante que siempre evitéis tocar los extremos pelados de los cables ¡para eso tenemos los alicates aislados!
Y otra cosa respecto los guantes: si os sudan las manos, deberíais quitároslos de vez en cuando para que se mantengan secos, pues si tuvieran algún poro, podría salir la humedad por él y daros un susto.
Siempre debemos estar calzados, con unos zapatos con suela de goma, y con el suelo, herramientas, y las manos –y guantes- bien secos, pues el agua es muy buena conductora de la electricidad.

Si no tenéis mucha experiencia, podéis comprar un buen trozo de cable de más e ir probando a cortarlo, eliminar la funda del extremo, retorcer los pelos de dicho extremo, dirigirlo entre otros cables y situarlo en un borne… todo esto sin tocar para nada los extremos de cobre pelado.
Veréis que al principio siempre falláis en alguna parte del proceso.
Por eso es muy importante el entrenamiento ¡Cuando manipuléis un cable con electricidad, os podéis llevar un buen disgusto! Un latigazo a 220V del polo vivo o fase no es cosa de risa. Incluso a veces si tocáis el polo neutro y no estáis debidamente aislados, también os puede dar una pequeña descarga.
Todavía, si manipuláis cables detrás del cuadro de interruptores, o sea, dentro de la casa o local, puede saltar algún automático, pero si lo hacéis justo al principio, os podéis quedar pegados, pues la electricidad no se va a cortar.
Finalmente, hay que tener en cuenta, caso que pese a todos nuestros esfuerzos no dé un latigazo, que debemos colocarnos de modo que el riesgo sea mínimo.
Os explico: Como los músculos del brazo no están igual de desarrollados, al recibir la corriente casi siempre tendemos a contraer el brazo, a acercarlo hacia nosotros.
Por tanto si manipulamos un cúter, tijeras o un objeto punzante como un destornillador, lo cogeremos de modo que si recibiésemos una descarga, no nos cortemos o pinchemos con dicho objeto, o sea, con el pincho o filo siempre hacia afuera. Así nos golpearemos con el puño o el mango de la herramienta, pero no nos haremos más daño.
En el próximo post os explicaré el proceso de montaje de este aparato
