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martes, 20 de septiembre de 2011

Reparar bici. restaurar bici vieja. bici antigua.


Restauración de bici vieja:

Amig@s: Hoy vamos a enfrentarnos a un reto.



El caso es que me encontré una bici vieja, rota y abandonada en la calle y pensé que sería un bonito hobby poder restaurarla.


Bajo la antiestética mano de pintura que le han dado, se aprecia un cuadro de hierro algo oxidado, o al menos con la pintura saltada en varios sitios. Pero no es demasiado pesado y es robusto. Creo que podríamos tratar de arreglarla.


Lo primero es ver si merece la pena hacerlo o es preferible quitarle las partes que puedan servir para otra bici. Vamos a examinarla con detenimiento.


Vemos que su anterior propietario no tenía ni idea de mecánica de bicis: en vez de tratar de ajustar los cambios, ha fijado la palanca del desviador delantero con alambre para dejarlo fijo.


Con los piñones ha usado un sistema similar.



Vemos que tiene transportín, y en relativo buen estado. Bastaría un poco de pintura para dejarlo bien, aunque vemos que la sujeción del transportín a la tija está hecha con alambre y cinta aislante…. Un trabajo de mecánica maravilloso, jejejejje.



También tiene un par de accesorios que serían aprovechables: un guardabarros trasero en buen estado y un soporte del bidón.



Vamos a empezar por quitar todos los accesorios, incluido el antiestético espejo retrovisor que le han puesto con una abrazadera y cinta aislante, para valorar mejor el estado de la bici.


De todos modos, tanto si vamos a restaurarla, como a aprovechar las piezas, lo primero sería despejar el cuadro para pintarlo, guardarlo, o para tirarlo.



Retiramos el retrovisor, el transportín, el porta-bidón, el guardabarros… Vemos que la llanta trasera está destrozada.

Tiene varios radios rotos y alguno hasta está enredado con el eje. Esto es seguramente lo que a su anterior propietario le impulsó a abandonar la bici… Cuando por unos 20€ podría haberle comprado una llanta nueva.



Examinamos platos y piñones y vemos que, aunque muy sucios, no presentan un desgaste excesivo, de hecho, están en muy buen estado, es más, seamos sinceros: están perfectos. Podemos aprovecharlos.


Igualmente, el desviador y el cambio parecen en perfecto uso, salvo por la capa de mugre que los recubre.


Seguro que con una buena limpieza y el cambio de cables, que en su “gran sabiduría” su anterior propietario pintó del mismo color que el cuadro impidiendo que puedan entrar bien en las vainas para poder actuar sobre frenos y transmisiones. De hecho, bajo la pintura de los cables, vemos que están relucientes. Pero de todos modos, las vainas están pintadas y estropeadas en algunos sitios. Mejor cambiarlas.


Los puños son algo aparatosos, pero dan sensación de robustez. Procedo a retirarlos para sacar las manetas de frenos y los cambios del manillar. Vemos que el manillar está bastante picado por el óxido. Nada que no pueda arreglarse con un poco de lija y pintura…. Pero podemos también poner un manillar de doble altura de aluminio y la bici ganará mucho en comodidad y ligereza. y tampoco son caros.


Poco a poco me voy calentando y me digo…¿Por qué no tratar de restaurarla?


A estas alturas me veo perfectamente capacitado para hacerlo y sería un hobby. Es cierto que por poco más de lo que me voy a gastar en piezas casi podría comprarme una bici nueva… pero no me fío de las bicis económicas que vemos en los supermercados… muy baratitas, pero a base de componentes muy malos.


Por otra parte, una bici de repuesto siempre viene bien para invitar a algún amigo a pedalear o para usarla como bici de batalla: una bici para dejarla sujeta a un semáforo mientras compramos en el súper sin tener que preocuparnos demasiado en si se la llevan o no… O para ir a la playa, cosa que con mi bici Orbea Raptor jamás haría.


Puede que vosotros no encontréis una bici así o que si la encontráis la dejéis tal cual… Pero sí puede ocurrir que os venga bien aprender alguna reparación de las que voy a hacerle a esta bici.



Por lo pronto, seguimos desguazándola: desarmamos el cambio y vemos que simplemente abriéndolo y poniendo un poco de aceite, ya la palanca gira y arrastra el cable. Creo que puede funcionar. Será un cambio basto, nada comparable con el Shimano deore de mi bici, pero puede servirnos. Y bien ajustado, puede ir hasta bien y no es muy tentador para alguien amante de lo ajeno que vea la bici atada a un poste, jejejejejej.


Retiramos la rueda trasera con vistas a sustituir la llanta. Lo primero, tras retirar la cubierta, la cámara y la banda; es limpiar los piñones lo mejor que podamos. No voy a desmontarlos siquiera, pues cuando compre la llanta nueva, en la tienda me montarán los piñones gratis y con mejores herramientas de las que dispongo.


Respecto a las cubiertas, tiene la trasera, aunque algo cuarteada, pero le falta la delantera, aunque ésta tiene la banda antipinchazos que aprovecharemos.



Por cierto, respecto a los frenos, vemos que las manetas son perfectamente aprovechables y el freno delantero está completo y en perfecto uso… Pero le faltan las pinzas del freno trasero. Son frenos Cantilever. Habrá que pedir presupuesto para ver por cuánto puede salirnos ponerla en servicio. Por lo pronto, necesitamos:

Llanta trasera

Freno trasero

Cables y fundas

Al menos una cubierta (ya puestos, ponemos las dos y ganará mucho).

Una cámara (aunque dispongo de varias aprovechables)

Pedales

Manillar (opcional)

Sillín (tengo el original de la otra bici, que sustituí por uno más cómodo)

Adaptador del sillín a la tija

Pintura

Tras ver el presupuesto, veo que realmente merece la pena. Voy a encargar en el taller que me cambien los cables y fundas, y por el mismo precio, hemos acordado que me pondrá y ajustará el freno trasero, que cuesta unos 7€, y me ajustará los cambios. Los pedales salen a 3€, las cubiertas a 7€, el cableado por 10€ y la mano de obra 12€. La llanta trasera voy a sustituirla también y sale por unos 22€. Añadiendo algunos extras como el manillar y la tija, podemos poner la bici en marcha por unos 70€, dependiendo de lo que nos gastemos en la pintura. La bici no es nueva, pero los componentes son Shimano; y el cuadro es robusto y ligero.



A todo esto, he ido retirando todos los componentes de la bici. Lo ideal es dejar el cuadro limpio, cuanto menos cosas tenga, mucho mejor.


Pero no tengo llaves para desmontar el pedalier, que por otra parte está perfectamente ajustado y va muy suave y la horquilla también se ve perfecta (no os preocupéis, en otro post os explicaré cómo se desmonta la dirección).


Dejaré las bielas y el plato para el taller, pues tampoco tengo herramientas para ello.


Por lo demás, he logrado hasta quitar la tija del sillín, que es de hierro y estaba muy oxidada, prácticamente estaba soldada al cuadro. Pero un poco de aceite lubricante y una llave grifa lograron extraerlo sin problemas.


El proceso del desmontaje de todos los elementos es puramente intuitivo: los tornillos se aflojan o retiran con el destornillador adecuado y lo mismo se hace con las tuercas hexagonales o cabezas allen.


También el tornillo de la potencia que sujeta el manillar estaba bastante duro. Lo importante en este caso es lograr que la llave allen entre lo más posible para no dañar la llave ni la cabeza del tornillo.


Las manetas me gustan bastante, son de aspecto sólido –como apunté antes- y buena calidad… Pero pesadas, muy pesadas. Quizá opte por unos económicos puños de espuma, de tacto agradable y textura absorbente, que no aumentarán demasiado el precio, pero aligerarán el peso.


De hecho, el cuadro es bastante liviano para ser de hierro… pero todos los accesorios son muy pesados: bielas, manillar, pedales… Normal es una bici antigua y entonces no había materiales tan livianos como los de hoy día o si los había, serían de un precio prohibitivo.


Los elementos que hemos retirado y vamos a colocar de nuevo, podemos limpiarlos a fondo ahora que están desmontados del cuadro. En la foto vemos la diferencia de una pinza del freno a la que le hemos dado una simple limpieza con detergente de los platos y la otra sin limpiar.


Y vamos a proceder a pintar el cuadro… Pero esto es tema de otro post ¡No os lo perdáis!