miércoles, 16 de junio de 2010

arreglar frenos V-Brake. Ajustar frenos de bici V brake. Montaje de frenos de bici


AJUSTE Y REPARACIÓN DE FRENOS V-BRAKE

Amig@s: otro interesante post. Ya os expliqué en otra ocasión cómo se ajustaban los frenos de disco mecánicos de las bicis. Os puse como ejemplo mi propia bici. Pero tengo otra bici, tipo plegable, que tiene frenos V-brake, que son mucho más populares por su economía y sencillez.

La cosa es que desde que compré la bici, notaba que no iban bien los frenos: a mí me gusta que empiecen a actuar en cuanto se empiezan a apretar las manetas…. Pero es que ni dándole más juego o menos juego… siempre había algún leve roce de las zapatas contra la llanta.

Traté de aflojar y apretar de todos los modos posibles los dos tornillos que tiene para ajustar los frenos… pero era inútil.

Así que por fin me he decidido, aprovechando la reparación de un pinchazo, -que veremos en otro post, por cierto- para desmontar los dichosos frenos, ver cómo funcionan y así ver cómo ajustarlos… ¡Y es que estaban mal montados! Como esto es algo que os puede ocurrir también a vosotros, he decidido publicar cuanto antes el post.



Para ver más, pinchar aqui




lunes, 14 de junio de 2010

Poner tarjeta en PC. Colocar tarjeta de red en ordenador. Como montar tarjetas en el ordenador


Instalar Tarjeta en PC



Nuevamente seguimos actualizando el viejo PC… Ahora va más rápido, podemos cargarle programas desde DVD… Pero sigue teniendo un fallo que fue el que me obligó a dejarlo de lado y sustituirlo por otro: No tenía conexión a Internet.


Bueno, cuando recogí el nuevo, tampoco la tenía… pero me informé y acabé por montarle una tarjeta de red.


Como ahora uso un adaptador usb, que permite mayor potencia y velocidad en la transmisión de datos, he decidido donar la tarjeta de red del ordenador nuevo al viejo…

Así los dos pueden conectarse independientemente –obviamente, puedo conectar a Internet el viejo mediante el adaptador usb inalámbrico, pero me interesa dejarlo para el nuevo, que es el que tengo más en uso.



Nuevamente abrimos la tapa lateral como hemos hecho para todas y cada una de las cosas que hemos hecho hasta ahora, y vemos en la parte inferior de la placa madre una serie de tiras de plástico paralelas con muchas conexiones metálicas dentro.


Y al mismo tiempo, vemos que la trasera del ordenador está como troquelada. O sea, con unas marcas que hace que se pueda retirar fácilmente unas tiras de metal. En la foto inicial podemos observar estas zonas troqueladas.


Normalmente, las tarjetas suelen estar conectadas a las regletas de conexiones que vemos en la placa madre o placa base y los conectores de la tarjeta hacia el exterior asoman justamente por la trasera.


De modo que deberemos retirar el trozo de la trasera para que asome el conector de la tarjeta que montemos.



A veces, basta con doblar hacia dentro la chapita del fondo de la torre, sin retirarla del todo, y otras veces, terminamos de romperla, según nos estorbe o no.



Ya solo queda meter la tarjeta en la rendija de la tira de conectores y de modo que quede el fondo pegado a la trasera del ordenador.


Y colocamos un tornillo que asegure que la tarjeta no se va a mover de su sitio. Nos aseguramos que sigue la tarjeta bien metida en los conectores y ya solo queda cerrar la tapa y probar si funciona.



Las tarjetas que podemos colocar en nuestro ordenador pueden ser de muy diversa índole: de red –como el caso que nos ocupa-, gráfica, de sonido, de video, radio, de TDT, de puertos usb –por cierto, hay una tarjeta de puertos USB montada porque en su día echaba mucho en falta los puertos usb y le monté una placa con varios, algunos internos-, etc


En nuestro caso, como se trata de una tarjeta de red, el conector que asoma por detrás es un conector para la antena (foto inicial). Le ponemos una antena omnidireccional, que es pequeña y potente.


Y queda cargarle el software de la tarjeta. Usamos el estupendo lector de DVd que ya le hemos instalado sin problemas. En breves momentos, ya tenemos señal wifi.


Y ya podemos hacer la prueba. Si la señal no llegase adecuadamente, siempre podemos conectar una antena más potente o incluso incorporar un pigtail para poder colocar la antena en un lugar más despejado donde reciba mejor la señal.


En cuestión de diez minutos, le hemos dado otro buen empujón a la actualización del ordenador.


En este caso, la tarjeta la habíamos comprado para el otro, aunque lo cierto es que casi nunca la usaba y ahora ya tengo dos ordenadores conectados simultáneamente a Internet y ha sido muy facilito ¿verdad?


Pero la cosa no acaba aquí… aún tenemos que hacerle algunas mejoras a nuestro viejo ordenador ¡No os lo perdáis!

viernes, 11 de junio de 2010

Cambiar ventilador de Pc. Poner ventilador de ordenador. Sustituir ventilador de computadora


Instalar ventilador de torre PC



Ya le hemos metido mano a nuestro viejo ordenador varias veces, pero hemos obviado algo que por otra parte es casi lo primero que deberíamos haber hecho: uno de los motivos por el que dejé de lado este ordenador era porque se “tostaba” con frecuencia. O sea, se quedaba trabado, atascado y era muy lento.


No hay que ser un lince para comprender el problema: el ordenador se recalentaba. Solo disponía de un pequeño ventilador para refrigerar el procesador (por cierto, totalmente cubierto de polvo y suciedad) y el ventilador de la fuente de alimentación. Tenemos un ordenador bastante cerrado y con pocos ventiladores… Normal que se recaliente y no dé el rendimiento suficiente.


Así que primero desmonto y limpio el ventilador y su soporte del procesador. Esto lo hice en un momento en que no tenía a mano la cámara y no puedo enseñaros cómo lo hice.

En cualquier caso, hay infinidad de sistemas de fijación y deberéis descubrir cómo es el vuestro.


Y lo segundo, que es a lo que vamos, retiraremos el ventilador de la torre del ordenador que encontré y a colocarlo en el viejo, el que vamos a actualizar.



Vemos que es un ventilador de bastante calidad, con las aspas metálicas –aunque no se notara demasiado por el polvo acumulado- y con un pincel vamos retirando todo el polvo, tal como hicimos en su día con la limpieza de todos los ventiladores.


Si viésemos que el ventilador no gira libremente o se atasca, hay un truco para repararlo… pero esto es tema de otro post.


Por la parte trasera de la torre, vemos los cuatro tornillos que fijan el ventilador a la chapa.



Los retiramos con cuidado y sacamos el ventilador, no sin antes, haber tomado nota de las conexiones. Es muy, muy importante ver si es factible conectar el ventilador de un ordenador a otro, pues a veces basta que no coincidan las clavijas para que se nos complique el asunto.


Descubrimos dos posibles sitios en la placa madre del ordenador antiguo donde podemos conectar el ventilador.



Enchufamos el conector y vamos apretando los cuatro tornillos por detrás.



Conviene siempre empezar a atornillar con la mano para asegurarnos que el tornillo entra bien derecho y no fuerza la rosca del ventilador.

A fin de cuentas, los tornillos van atornillados en el plástico del ventilador y éste podría partirse o pasarse de rosca fácilmente.

Una vez fijados a mano, podemos ir apretando alternativamente, sin pasarnos, todos los tornillos.


Y basta encender el ordenador y comprobar que el ventilador funciona.


Efectivamente y no sólo eso, sino que ahora el ordenador va más rápido y no se bloquea ¡Otro éxito para el tallerdecarlos.com!


jueves, 10 de junio de 2010

Plagas y enfermedades de las plantas. Insecticidas y tratamientos para las plantas. Los pulgones. La araña roja.


PLAGAS E INSECTICIDAS



Amig@s: tengo montones de post pendientes de publicar: sobre la restauración de mi viejo ordenador, el esquejado de las plantas, la reparación de un ventilador roto, etc, etc…. Pero varios lectores me han preguntado sobre cómo eliminar ciertas plagas que afectan a sus plantas y he comprendido que es un tema de gran interés y que afecta a muchas personas.


Las plagas pueden llegar a atacar nuestras queridas plantas pudiendo llegar a matarlas o dejarlas muy debilitadas.


Tengo que disculparme porque he suprimido las marcas de los productos que cito. No me gusta hacer publicidad gratuita. Si alguien quiere patrocinar el blog y pagar por ello, tendré mucho gusto en poner su marca bien grande. Pero mientras tanto…. Censura al canto, jejejeje


Ante todo, hemos de distinguir que las plagas pueden ser de diversa índole. Sin duda la peor plaga para mí, es la de araña roja. Estos ácaros se reproducen a mayor velocidad a medida que sube la temperatura ambiente y les encantan los ambientes secos… Un caldo de cultivo perfecto para que devoren nuestras plantas en verano. Aparte que son bastante resistentes.


La plaga más sencilla de eliminar, y es la que ha suscitado este post son los pulgones.

El principal problema de estos bichejos es que producen una especie de líquido dulzón que encanta a las hormigas. De modo que las hormigas se encargan de protegerlos, cuidarlos y distribuirlos por las plantas para lograr a cambio su dulce recompensa.


Pero los pulgones en sí, son muy fáciles de eliminar con cualquier insecticida suave.


Otras plagas pueden ser: la mosca blanca: que son unas moscas muy pequeñas que suelen revolotear sobre nuestras plantas y si tratamos periódicamente con insecticida, no darán mayores problemas.


Los trips o cigarrillas, son una especie de saltamontes minúsculos que provocan unas manchas blancuzcas características en las hojas. Son resistentes, pero no invulnerables.


Finalmente, mencionar la cochinilla, que podremos distinguir por unos abultamientos blancuzcos situados en diversas partes de la planta.


Otro tipo de plagas que merece mención aparte son los hongos. Pero esto ya sería tema para otro post.


Podría hablaros más extensamente de cada tipo de plaga, pero eso escaparía a la extensión del post ¡Daría para escribir un libro! De todos modos, si os interesa, más adelante podemos hablar con más detalle de cada plaga y su tratamiento específico.


Hay algunos tratamientos preventivos que dan muy buenos resultados. Por ejemplo, el aceite de neem es un producto natural que podemos usar incluso en plantas que vayamos a consumir y actúa como insecticida suave y repelente de los insectos.



También el jabón de potasa se usa para “lavar” las impurezas de las plantas, logrando matar huevos y larvas.


Incluso he oído que pulverizar las plantas con un macerado de ajos crudos machacados actúa como repelente de los insectos, aunque no sé hasta qué punto será efectivo… si queréis probarlo y después comentarme los resultados….


También es muy bueno, sobre todo para los hongos, una maceración de tabaco: se mete un cigarro en un poco de agua y pasado un tiempo, pulverizamos con el asqueroso líquido obtenido.

Francamente, es el único beneficio que veo a los cigarros y digamos que no sirve precisamente para que los bichos se ponga gorditos y saludables, jejejej



El mejor remedio natural que es malo para los bichos y realmente bueno para las plantas es el macerado de ortigas. ¡No, lo que veis en la foto no es cerveza, simplemente he reciclado el envase vacío para conservar este valioso producto! Je,jejeje


Ya os contaré en otro post cómo prepararlo… pero es importante tener ortigas, prefertemente frescas, sin semillas y en esta época es un poco más complicado obtenerlas.


Pero es un estupendo insecticida y al mismo tiempo un abono y estimulador perfecto para las plantas. Si vivís en una zona donde proliferan estas plantas, podéis preparar el producto y conservarlo durante bastante tiempo.



Pero si nos vamos a los insecticidas comerciales, vemos que es todo un mundo: los hay en distintos formatos, para distintos usos, y de muchos precios ¿Cuál elegir? Si queremos elegir algo seguro, que elimine todas las plagas, podemos recurrir a algún insecticida específico para plantas tipo triple acción: que mata ácaros, insectos y hongos.


El problema es que suelen ser caros y si tenéis una plaga de un insecto en concreto, como podría serlo los pulgones, sería como matar un mosquito a cañonazos.


Para este caso podría serviros cualquier insecticida apto para plantas.

En este caso recomiendo un insecticida para plantas económico.



Yo suelo usar uno para uso profesional de horticultura que viene concentrado. Basta mezclar la cantidad indicada por el fabricante por litro de agua y pulverizarlo. Eso sí, conviene usar guantes y evitar respirar el pulverizado.



Es bastante tóxico. Pero es muy eficaz; muy económico, porque viene muy concentrado; y se degrada rápidamente, pues es para aplicarlo en horticultura. Y por supuesto, podréis encontrarlo en frascos mucho más pequeños que el que os muestro en las fotos.



Pero podemos usar igualmente algún producto de los vendidos en bazares de todo a 0.60€ -ya sabemos que la calidad de los productos de estos lugares no siempre tienen la calidad que esperamos, aunque en este caso sí puede valernos-, o en droguerías. Ya depende del tipo de plaga y lo extendida que esté.


Sin duda lo mejor es el tratamiento preventivo: es inevitable que en verano recibamos la desagradable visita de una plaga.

Si pulverizamos cada diez o quince días con un insecticida suave o algún repelente, y estamos pendientes, lograremos erradicar la plaga casi antes de que haya aparecido.


También es importante que las plantas estén debidamente sanas y para ello deberemos darles un abonado adecuado y el riego preciso. Si las plantas están demasiado débiles, cualquier insecto que llegue, se convertirá en una plaga. Las plantas son como nosotros: si estamos bien alimentados, descansados, libres de estrés… difícilmente nos pondremos enfermos. Y si enfermamos, nos curaremos antes y mejor que si estamos débiles y estresados…


Ya dije antes, que la temida araña roja gusta de ambientes cálidos y secos. Si tenemos las plantas debidamente hidratadas, las pulverizamos –nunca a pleno sol- cuando el clima sea particularmente seco y caluroso… se lo pondremos algo más difícil a la araña roja y con poco insecticida, lograremos rechazar el ataque.


Pero hay que mantener el equilibrio: un exceso de humedad puede provocar ataques de hongos ¡Tampoco tengamos las plantas permanentemente mojadas y con el substrato encharcado!


Hay que actuar con sensatez y estudiar en cada caso concreto por qué cierto insecto se ha reproducido alarmantemente en nuestro pequeño jardín. Como dije antes, los pulgones son cultivados por las hormigas…. A veces basta mantener las hormigas controladas para poder eliminar fácilmente una plaga de pulgones.


Eliminar una plaga de pulgones recién iniciada puede ser tan sencillo como pasar un algodón humedecido en alcohol de farmacia por toda la planta. Por eso es importante estar pendientes de nuestras plantas.


Con frecuencia pensamos que las plantas sólo necesitan un poco de agua de vez en cuando…. Y nada de eso: precisan tanta atención como cualquier mascota que podamos tener. No ladrará si le falta agua, ni maullará si no tiene comida… precisamente por eso debemos redoblar la vigilancia y más si estamos en ésta época del año en que los insectos están ávidos de comer y reproducirse.


Un consejo final: a veces se puede maltratar una planta más por exceso de cuidados que por falta de ellos: a veces es preferible regarlas menos y que pasen un poco de sed a que el substrato esté encharcado y eso provoque pudrición radicular, ataques de hongos y estrés a la planta.

Igualmente el abonado siempre deberemos darlo en dosis menos concentradas y más espaciadas de lo que indica el fabricante…

Las plantas no engordarán de forma enfermiza como nuestras mascotas cuando están sobrealimentadas, simplemente se debilitarán y morirán ante nuestra estupefacta mirada que no comprende cómo regándolas a diario y abonándolas tanto, hayan podido morir….


Amig@s: el conocimiento nos da la sabiduría, jejejejejje


lunes, 7 de junio de 2010

Muñeco de lana. Hacer bola de lana. Reutilizar lana vieja


Muñeco de lana



Hoy vamos a hacer una manualidad perfecta para realizar con los niños. Seguramente habréis visto en alguna ocasión estas curiosas bolas de lana y os habréis preguntado cómo se hacen, si hará falta alguna máquina o aparato especial... Nada de eso, será suficiente un trozo de cartón, unas tijeras y un ovillo de lana que no uséis.



Empezaremos haciendo un anillo de cartón, que será el “molde”. Hay quien lo pone doble, o sea dos anillos de cartón. No conviene que el círculo interno sea demasiado grande, pues como veremos a continuación.

Es conveniente antes de empezar a introducir la lana, que hagáis un corte en el anillo de cartón para facilitar meter la lana.



Tomamos la lana y vamos enrollándola en el aro de cartón sin que esté demasiado suelta ni apretada y de forma uniforme.


Seguiremos enrollando la lana hasta que el agujero esté completamente cerrado. Por eso os decía que no dejáseis demasiado grande éste. Pues si no lo terminamos de rellenar, la lana se saldrá muy fácilmente por el centro.



Una vez relleno, procedemos a cortar con las tijeras o un cúter afilado la lana por la parte externa del círculo y sacamos el cartón.

Si hemos puesto dos cartones, es más fácil hacerlo porque podemos ir metiendo la cuchilla o las tijeras entre ambos cartones.



Entonces, tomamos un trozo de lana y la metemos por la zona del corte y la atamos fuertemente en la parte central. Esto es lo que impedirá que la bola se deshaga fácilmente. Cortamos el sobrante -a no ser que queráis hacer un muñeco colgante-




Y si vemos alguna zona irregular, podemos recortar lo que sobresalga con las tijeras.



Y ya solo queda la decoración: en este caso, hemos hecho unos ojos, nariz y boca y un cartel dibujándolos en papel y recortándolos. Basta pegarlos a la lana y listo.


El Palito del cartel lo hemos hecho usando una pajita de las de beber, aunque también podríamos haber usado un papel enrollado.


Vemos que es sorprendentemente fácil de hacer y es un regalo que podemos hacer a los amigos a modo de detalle.


Podemos hacerlos incluso en tamaño mini como decoración de vuestros bolsos, mochilas, fundas de móviles, ropa… Dará un toque personal.


Y por supuesto, podemos hacerlo con los niños, que disfrutarán mucho de esta actividad.


miércoles, 2 de junio de 2010

Mosquiteras. poner mosquiteras. Tipos de mosquiteras. Montaje de mosquitera

Montaje de mosquiteras



Amig@s: Hoy tenemos un post muy agradecido. Llega el verano, con sus noches cortas y calurosas (al menos en España, que ya sé que tengo lectores de todo el mundo) y las ventanas hay que dejarlas abiertas, al menos si no tenéis aire acondicionado, claro.


Lo cierto es que es una mala combinación: luces encendidas, ventanas abiertas de par en par, de noche…poco antes de irnos a dormir…


¡Y así entran los mosquitos! Estos seres -que imagino que encajarán de algún modo en los planes del Sumo Hacedor- (aunque no logro entender de qué forma), nos devoran por las noches, nos produce insomnio por los siniestros zumbidos alrededor de nuestras orejas, urticarias de sus picaduras, el riesgo de transmitir alguna enfermedad a nosotros o nuestras mascotas….


No es nada halagüeño el panorama, no señor.


Ciertamente, existen muchos productos para untarnos en la piel y que los repelan, para mitigar el escozor de las picaduras, para repelerlos de la habitación… pero son productos químicos.

En teoría no son tóxicos ni perjudiciales… pero tampoco creo que sean totalmente inocuos para nosotros a largo plazo…


Existe una solución mucho más ecológica, económica y eficaz: las telas mosquiteras de toda la vida.

Hoy día podemos encontrar modelos muy económicos, duraderos, con protección UV y lavables.

Y como veremos, su montaje es muy simple y podemos retirarlas cuando lo deseemos.


Hay varias opciones: Los modelos plegables que se pueden enrollar y recoger durante el día. O los fijos, como lo sería hacer un marco de madera o metal y montar en él la tela. De modo que sólo habría que poner o retirar el marco.

O bien comprar la tela y pegarla al marco.


Sin duda esta última opción es mucho más económica y rápida y si el invento de la mosquitera os gusta y queréis ir a por todas, siempre podréis montar una mosquitera con marco incorporado.


En nuestro caso hemos optado por esta opción.


Hemos comprado unos kit en los que vienen dos mosquiteras de 130X150cm cada una y dos rollos de cinta de 5.60m cada uno.



Esta cinta es muy peculiar, porque por un lado es autoadhesiva y podemos pegarla directamente al marco de nuestra ventana. Por el lado que queda al aire, tiene unos pinchitos, tipo Velcro® que hará que la tela mosquitera se fije por simple presión a la cinta... Con la ventaja de que podremos retirarla para lavarla, o cuando pase la estación de los mosquitos.


Apenas quitan luz, o en todo caso, es hasta agradable que no entre tanta luz en la casa y no dificultan la visibilidad, al ser una malla muy fina. En cualquier caso, las ventajas superan en mucho a los inconvenientes.


Para su colocación, lo primero es tomar bien las medidas. Es cierto que podemos usar una tela por ventana… pero hay ventanas más grandes y ventanas más pequeñas y podemos aprovechar al máximo el material.


Yo puedo cubrir todas las ventanas de la casa sólo con dos juegos de telas, aunque con algunos matices, como veremos. Y estos juegos han salido por menos de 10€…

Sólo con lo que nos ahorramos en uno o dos recambios para los mosquitos ¡tenemos protección todo el tiempo y sin sufrir los olores de estos productos y sin estar pendientes de si entra o no un mosquito de madrugada!


Pues bien… veamos cómo montarlos.


Como digo, una vez diseñado en un papel la forma en que vamos a usarlo -siempre calculando con cierto margen-, tenemos que limpiar muy bien la zona del marco de la ventanta donde vamos a pegar la cinta.


Como es autoadhesiva, la superficie ha de estar totalmente libre de grasa, polvo y humedad. Así que si no vemos mucha suciedad, bastará pasar un trapo con alcohol, que retira la suciedad y se evapora enseguida.


Separamos ligeramente el papel protector de la cinta y sin retirar éste más que unos pocos centímetros, empezamos a pegar la cinta por una esquina.


Vamos retirando el protector a medida que vamos pegando la cinta y así evitamos que se ensucie con polvo o suciedad. Si vemos que nos hemos torcido un poco, podemos rectificar y volver a pegar el último tramo.


Cuando lleguemos a la esquina opuesta, cortamos con unas tijeras la cinta y procedemos a apretar bien toda la cinta pegada contra el marco.


Repetimos el proceso con todo el borde del marco y con todas las ventanas.


En mi caso, se me presentan cuatro casos distintos: una ventana corredera, batiente de aluminio, otra batiente de madera -a la que debemos dejar una abertura para manipular la persiana-, y unos marcos de seguridad infantil en madera.



Para la ventana batiente de aluminio, podemos aprovechar el interior del marco, entre la zona de goma y el marco, pues al cerrar la ventana no se notará nada y hasta podremos dejar un poco de sobrante de la mosquitera enrollado.



Para la ventana corredera, podemos poner la cinta por la parte exterior del marco. Al ser la cinta blanca, apenas se notará.



En los cuadros de protección, he puesto por los laterales externos (así queda invisible) dos tiras enteras de cinta en los trozos cortos, y en los largos he puesto cinco trocitos de cinta separados, con esto es más que suficiente, y así tendremos cinta para todas las ventanas. La tela mosquitera queda por detrás de la tela metálica, con lo que está más protegida de los "ataques infantiles".



Y en la ventana de madera, los hemos puesto en la zona donde el marco se superpone a la ventana, dejando un trozo libre en la parte inferior para manipular la persiana. En la foto aún no hemos recortado los sobrantes laterales.


Muy importante: tras colocar la cinta, hay que dejar que el pegamento de la cinta autoadhesiva se seque bien.

En este caso, el fabricante recomienda esperar dos o tres horas… Pero como nosotros vamos a trabajar por ratos, esperaremos al día siguiente.

Así nos aseguramos también un perfecto secado del adhesivo.



El siguiente paso sería empezar a colocar la tela enganchándola suavemente en la cinta (ver foto inicial).

Vemos que se engancha muy fácilmente.


No conviene apretar todavía porque seguramente necesitaremos ir rectificando varias veces, ya que el mismo peso de la tela sobrante hará que tienda a quedarse torcida.


Una vez que estamos seguros que la tela está derecha, con la tensión adecuada y un ligero sobrante por todos los lados, podemos recortar lo que sobra.


Como es una tela de material plástico, podemos matar dos pájaros de un tiro si para cortar la tela usamos un soldador de cables de cobre.

Así va cortando y rematando al mismo tiempo los bordes y no se deshilachará. Pero ¡Ojo! Probad primero con un lado que sobre, que no se pueda aprovechar, para ver cuánto tiempo debéis actuar sobre la tela para evitar que se os derrita más de la cuenta.


También podéis cortar con unas tijeras y después dar una ligera pasada con el soldador, un alambre o clavo candente…


Esto del remate es una cosa opcional que yo os sugiero para prolongar la vida de vuestra mosquitera. El fabricante no dice nada al respecto… así que podéis ahorraros el paso.


En las ventanas correderas, actuamos exactamente igual. Solo que ponemos la cinta por la parte externa del marco.


Según cómo sean vuestras ventanas, podréis poner la cinta en un lado u otro… pero siempre se puede encontrar una solución sea cual sea la dificultad que tengáis.


Por ejemplo: la ventana de madera de mi cocina recibe en verano el sol directo durante toda la mañana, precisando tener que bajar una persiana enrollable que coloqué a tal fin.

La mosquitera impide acceder al cordón que sube y baja la persiana.

Así que la solución que he encontrado es dejar la parte inferior de la mosquitera, como 20 a 30cm sin pegar, a modo de faldón.

De modo que se puede acceder fácilmente a la cuerda para anudarla en su gancho correspondiente.

Para los días que hace viento y el faldón se puede levantar, le pongo sólo unos trocitos pequeños de cinta en las esquinas inferiores: suficientes para fijar las esquinas de la tela mosquitera, pero al mismo tiempo es muy sencillo despegarla para acceder a la cuerda de la persiana al ser un trozo muy pequeño.


Y ya solo queda retirar todos los sobrantes rematándolos con el soldador, si lo deseáis, y evitando que queden trozos demasiado grandes que afearían el conjunto.


Eso sí, no apuréis demasiado. Si lo dejáis demasiado justo, basta que se os deshilache un poco para que no podáis volver a ponerla en su sitio. Si podéis dejar al menos un centímetro por cada lado, mejor que mejor.


Os puedo asegurar que estas mosquiteras dejan pasar perfectamente el aire y no quitan demasiada visibilidad… sin embargo los mosquitos tendrán que buscarse otros a quien picar, jejejeje.


Os insto a que pongáis mosquiteras en vuestra casa, ya sean de los modelos que os he mencionado, de las correderas que se enrrollan durante el día, abatibles… ¡Pero ponédlas! No os arrepentiréis.