REPARAR CALZADO
Seguro que en más de alguna ocasión os habéis encontrado con un problema como el mío: un zapato que es cómodo y está en perfecto estado, pero que empieza a despegarse la suela por algún punto. Si lo dejamos así, el proceso de despegado continuará y terminaremos por tener que tirar el zapato en poco tiempo o llevarlo a un zapatero que le haga una reparación que sin duda será más costosa que si lo hubiésemos pegado a tiempo.
Estas son mis zapatillas deportivas favoritas. No son de marca, ni siquiera son caras, pero es el mejor calzado que he encontrado para la bici pues son ligeras, flexibles, transpirables, cómodas, con la rigidez justa en la suela para poder notar el tacto de los pedales pero sin que sea molesto.
Pero como suele ocurrir, los refuerzos que tienen en la puntera han acabado por despegarse y por tanto, han dejado de hacer su función. Probablemente, si no se repara a tiempo, seguirá despegándose y acabará por irse toda la suela. O bien, se gastará la punta y se romperá.
En cualquier caso, no cuesta nada pegar la zona despegada y dejar los tenis como nuevos. Este proceso se puede aplicar a cualquier zapato.
Yo he usado pegamento de contacto, que es el que más se usa para el calzado, pero ahora hay pegamentos muy fuertes que son ideales para este trabajo, como el Pattex Repair Extreme, pero también suelen ser caros: de
Eso sí, debemos empezar por limpiar bien las superficies a pegar. En mi caso, he aprovechado para lavar las zapatillas, que tenían alguna que otra mancha de grasa de la bici. Así una vez pegadas, no tendremos que mojarlas en mucho tiempo.
Si hemos lavado los zapatos, hay que esperar que sequen muy bien, en especial si hay alguna zona de piel, ya que esta se moja y evitaría que el pegamento agarre bien en esas condiciones.
Podemos limpiar bien las zonas a pegar con un trapito y alcohol, aunque siempre puede haber restos de pegamento viejo que resten eficacia al pegamento nuevo.
Por eso lo más recomendable es raspar bien las zonas e incluso darles una lijada. A veces con una cuchilla podemos sacar también el pegamento viejo.
Una vez limpia toda la zona, aplicamos pegamento en ambos lados de las superficies a unir (foto inicial). Como hemos visto en otros post, es la forma habitual de usar la cola de contacto. Para no dejar manchas, aplicaremos con cuidado de no salirnos de las zonas a unir.
Dejamos secar el tiempo recomendado por el fabricante, que normalmente dice que podemos unir las superficies cuando el pegamento se note seco al tacto. Otros fabricantes recomiendan esperar de quince a veinte minutos.... Leeros bien las instrucciones y seguidlas al pie de la letra.
En ese momento, unimos las dos partes y presionamos con toda la fuerza que podamos. El inconveniente de pegar la puntera de las zapatillas es que por dentro se hunde, ya que lo que le da fuerza o rigidez a la punta es justamente la pieza que se había despegado y está por fuera. Así que podemos usar el ingenio para poder hacer presión: podemos rellenar bien la zapatilla con bolas de papel de periódico bien apretadas; colocar un trozo de madera que presione la punta contra el talón, por dentro del zapato; podemos usar también una horma de las que a veces se ponen en los zapatos para que den un poco de sí…. Eso ya es cosa de cada uno y de su imaginación, aunque ya os he dado varias sugerencias.
Tras realizar presión durante unos segundos, ya podemos dejar que el pegamento endurezca, cosa que suele tardar un día, aproximadamente, y ya podremos usar las zapatillas.
En mi caso, la lengüeta era bastante rígida y aunque ha pegado bien por el centro, se ha quedado una ligera separación justo en los bordes. Lo he solucionado colocando una pequeña cantidad de pegamento de cianocrilato por todo el borde y presionamos con fuerza. ¡Cuidadín con los dedos! Como no tengáis un poco de cuidado se os pegarán ¡Y no es plan de ir por ahí con los zapatos en la manos! Je, je, je.
En serio, si queréis hacer este acabado final aseguraros que el pegamento de cianocrilato no afectará al material, pues a veces disuelve ligeramente ciertos materiales como algunas pieles sintéticas o naturales. Así que os recomiendo probar primero en una pequeña zona que no se vea demasiado antes de poner el pegamento en toda la superficie.
El pegamento de cianocrilato es transparente, aunque da cierto brillo. Para eliminarlo bastará pasar un par de veces una lija de grano medio o, simplemente se eliminará con el uso.
Este acabado final con cianocrilato permitirá que quede la unión perfectamente sellada y evitará que pueda entrar por ahí polvo, arena, etc que pueda acabar por agrandar la abertura y termine por despegar otra vez la lengüeta.
Vemos que con muy poco dinero y tiempo hemos prolongado la vida de nuestas zapatillas, que han quedado perfectas, como nuevas, y nos seguirán acompañando durante mucho, muchos kilómetros más con la bici:.