lunes, 27 de febrero de 2012

Concurso de eltallerdecarlos - Mheclick.net


CONCURSO DE ELTALLERDECARLOS-MHECLIK.NET




Amig@s: Como ya anuncié en el post anterior dedicado a la sierra de calar, vamos a hacer un concurso en el que podéis participar tod@s.

Veréis: Ya llevamos bastante tiempo haciendo entradas de mis reparaciones domésticas, que las publico con mucho gusto para que vosotr@s le perdáis el miedo a hacer estas cosas que pueden suponeros un ahorro económico y a adquirir una actitud más ecológica y respetuosa con el Medio ambiente… Pero creo que ha llegado el momento de ver si el blog ha dado sus frutos y realmente habéis dado el paso; o bien si por vuestra cuenta podéis hacer proyectos de bricolaje reparando o fabricando objetos…

Este concurso puede proporcionarme una valiosa información de vuestros avances.

No hace falta que me pongáis un trabajo de elevada envergadura, como construir una casa, un puente o algo así. Me basta ver vuestros pequeños proyectos que os proporcionan satisfacción personal. A veces hasta las cosas más simples tienen su importancia.

No pretendo en ningún caso sacar temas e ideas para mi blog, ni tampoco copiarlas para mi propio beneficio, salvo que estéis interesados en ello y me parezca conveniente hacerlo. Mi único interés es ése: ver vuestros trabajos y admirarlos como much@s admiráis algunos de los míos.


El premio es una estupenda sierra de calar gentilmente donada por Mheclick.net. Web en la que podréis encontrar muchas herramientas para comprar online a un precio insuperable.

Es muy sencillo, se trata de mandar un proyecto de bricolaje que hayáis hecho a una cuenta de correo que indicaré más abajo.

Entre todos los proyectos, escogeré el más original, mejor realizado, mejor explicado… Y si hubiese varios merecedores del premio, realizaría un sorteo para elegir el ganador/a

El proyecto no es más que alguna cosa de bricolaje que hayáis realizado: una reparación, restauración, trabajo de reciclado, un invento, etc. Los que seáis asiduos a mi blog, no tendréis problema en comprender a qué me refiero.

El texto debe estar escrito en Castellano (español de España). Sin ánimo de desmerecer o quitar importancia a otros idiomas o dialectos. Sé que tengo lectores y seguidores de todo el mundo… Pero desgraciadamente no soy políglota y no puedo estar leyendo los trabajos con el diccionario en la mano, espero que lo comprendáis.

Y también debe estar bien descrito: no me vale que digáis únicamente: “he restaurado un coche” y me pongáis una foto del estado inicial y otra del resultado. El trabajo tiene que estar explicado con todo lujo de detalles y acompañado de las fotos del proceso.

Si no tuvieseis fotos, al menos enviad una del estado inicial y del resultado… una imagen vale más que mil palabras.

Y el trabajo ha de estar presente entero en el correo incluidas las fotos.. No me vale que me mandéis un enlace a vuestro blog o página personal. Sí podéis poner enlaces para aclarar cosas, conceptos... Pero no para realizar vuestro trabajo o para ver las fotos.

Y, por supuesto, podéis enviar más de un proyecto cada un@.

Debéis enviar el proyecto al correo: riscobajo@gmail.com y en el asunto debéis poner:
Concurso.mheclick.calar seguido del nombre del proyecto o de vuestro nombre o apodo, si sólo vais a presentar un proyecto.

Y no olvidéis poner en el texto vuestro nombre, dirección física, teléfono y email de contacto, así podremos estar en contacto… y si ganáis podrán enviaros el premio a casa. Todos los datos quedarán en el anonimato y garantizo que no se usarán para ningún fin publicitario o de otra índole.

Los parámetros que evaluaré de cada trabajo que me enviéis serán:

Originalidad: Evidentemente un trabajo nuevo tiene más mérito que otro copiado de la Web… aunque esté hecho por vosotros. También se valorará un trabajo no original, pero que se le ha dado un giro innovador.

Redacción: Un trabajo bien explicado no tiene precio. Como indiqué antes, si ponéis el título y una foto inicial y otra final, nadie sabrá cómo lo habéis hecho… Se trata de comentar todo el proceso, las dificultades, herramientas usadas, etc.

Fotos: Una imagen vale más que mil palabras. Valoraré mucho las imágenes que enviéis, que servirán de apoyo al texto.

Dificultad: Evidentemente, entre dos trabajos, uno sencillo y otro más complicado, se llevará el punto el más difícil, por tener más mérito. Lo cual no quiere decir que un trabajo sencillo no sea valorado.

No os desaniméis y enviad lo que tengáis, aunque no se ajuste perfectamente a lo que os he dicho… Lo importante es participar. Y quién sabe, igual os lleváis la sorpresa y ganáis este estupendo premio.

El plazo del concurso es del diez de marzo al diez de abril. El día quince, tras estudiar todos los proyectos, os diré el ganador de la sierra de calar.


El patrocinador –Mheclick.net- enviará personalmente la sierra de calar a vuestra dirección, siempre y cuando sea en España, excepto Canarias, Ceuta y Melilla.

Y no olvidéis que lo importante es participar. Si el concurso tiene éxito, probablemente en el futuro realicemos más y habrá más premios.

Gracias por participar y….

¡SUERTE!

jueves, 16 de febrero de 2012

Sierra de calar. Escoger sierra de calar. Concurso sierra de calar. Características de la sierra de calar



La sierra de calar. Concurso para sierra de calar




Amig@s: Ya hemos visto muchas herramientas y máquinas del taller en nuestro modesto blog de bricolaje. Pero he caído en la cuenta que apenas he hablado de una herramienta fundamental que nos facilitará enormemente el trabajo de corte y al mismo tiempo, nos permitirá ahorrar tiempo. La hemos usado en muchos trabajos y también tengo algunas entradas sobre mejoras y reparaciones, pero no hemos dedicado un post a hablar de ellas con vistas a informar a quien quiera comprar una, por ejemplo.




Si, lo habéis adivinado, se trata de la sierra de calar.


La sierra de calar vendría a ser como la hermana pequeña y portátil de la sierra de banda. Ésta consiste en una hoja de sierra sin fin que avanza siempre en la misma dirección, dando un corte muy preciso y sin vibraciones. Pero es una herramienta realmente aparatosa para un pequeño taller doméstico. Y bastante costosa también.

Sin embargo, la sierra de calar sí que es una herramienta portátil y asequible. Algunas hasta funcionan con batería o acumulador, con lo que no precisan de conexión eléctrica.

La verdad es que poco puedo decir de esta práctica herramienta que ya no sepáis la mayoría: la hoja tiene un movimiento de vaivén –ascendente y descendente- que permite cortar multitud de materiales, según el tipo de hoja que le pongamos: desde madera hasta acero, pasando por la cerámica, el plástico o la goma espuma.



Es interesante que tenga cambio rápido de hojas. Mi primera sierra de calar tenía un rudimentario sistema basado en un par de tornillos que había que ir apretando alternativamente para lograr que la hoja quedase medio derecha (en la práctica, siempre quedaba ligeramente ladeada y hasta que se le cogía la inclinación adecuada de la sierra para lograr un buen corte, estropeaba alguna madera). Pero mi segunda sierra y su sucesora, tienen un sistema que permite quitar la hoja girando con dos dedos una especie de tuerca y se vuelve a poner otra hoja volviendo a girar la tuerca y apretando la hoja de sierra hasta que la tuerca vuelve a su posición.
Es un sistema rápido y fiable, porque la hoja de sierra siempre está bien alineada con el patín, pues viene derecha de fábrica.



La verdad es que mi primera sierra de calar era bastante rudimentaria y hasta que no tuve necesidad de usarla por haberse roto la segunda, no logré un ajuste y un buen uso: tenía que doblar un poco el patín para lograr que la hoja estuviese bien perpendicular, pasarme un buen rato trasteando con el apriete de los tornillos de sujeción de la hoja para lograr que ésta quedase bien alineada con el patín… con lo que siempre le tengo puesta la misma hoja de sierra y sólo la quito para sustituirla cuando está gastada.



Sin embargo, aún así me ha sacado de más de un apuro. A veces no se trata sólo de tener buenas herramientas, sino de saber conocerlas y usarlas debidamente.


También las hay de velocidad regulable, para poder adaptarnos mejor al material que vamos a atacar. Para cortar acero o cerámica, pondremos una velocidad menor que nos permitirá que la hoja no se recaliente, destemple y desafile prematuramente. Para materiales medios como madera, podremos usar la máxima velocidad.

Y, finalmente, suelen tener movimiento pendular, que hace que la hoja, además de subir y bajar, tenga un movimiento rotatorio, de vaivén, similar al que generamos nosotros al cortar con un serrucho o sierra de mano. Esto hace que el corte sea mucho más rápido, aunque también astille más la madera.



También muchas sierras disponen de una guía que nos sirve para saber por dónde va a cortar la hoja, lo que nos permite corregir el corte antes que nos hayamos desviado demasiado. Incluso las hay con guía láser.

Prácticamente todas las sierras de calar pueden realizar cortes en ángulo –aunque lo más frecuente es hacerlo a 90º- mediante el ajuste de la inclinación del patín.
Ahora vamos a hablar un poco de las hojas: normalmente tienen el dentado dispuesto para que corten cuando ascienden.

Esto hace que la superficie cortada que se estropea o astilla más es la superior, por lo que conviene tenerlo en cuenta para realizar el corte por la parte que se vea menos. También hay sierras con el dentado inverso. Esto es muy práctico cuando cortamos en un mueble que ya está montado, por ejemplo, y queremos que la parte exterior tenga el corte lo más limpio posible.

En general, cuanto más fino es el dentado de la hoja, menos astilla la madera, aunque también cortará más despacio y tenderá a desviarse más.


En cualquier taller de bricolaje con sierra de calar, no debe faltar una hoja de sierra de metal; y, sobre todo, un juego de hojas de sierra de madera: de diente normal, de diente fino y otra para cortes circulares, que son mucho mas finas para permitir hacer cortes circulares con radios pequeños.

No podía faltar en esta entrada unos trucos para cortar correctamente con la sierra de calar:

Para hacer cortes rectos, podemos usar una guía, siempre y cuando nuestra sierra tenga la hoja perfectamente alineada.

Para cortar y obtener también buenos resultados en los cortes curvos, jamás debemos tratar de mover la sierra lateralmente, siempre ha de estar el patín bien apoyado y tratar de mover para los giros o correcciones de trayectoria desde la hoja de sierra y siempre en sentido de avance, nunca lateralmente. Si no lo hacemos así, veremos un corte muy derecho por la parte superior, pero la madera no tendrá un corte perpendicular, pues la hoja se ha torcido y el corte es ligeramente diagonal.

Tampoco debemos forzar el avance de la sierra. No debemos apretar, sino dejar que la hoja vaya cortando manteniendo una velocidad constante. Si vemos que empezamos a desviarnos, debemos retroceder un poco y volver a avanzar corrigiendo ligeramente la trayectoria sin forzar la hoja.


Deciros finalmente, que si queréis tener gratis una buena sierra de calar, en breve voy a realizar un concurso al mejor proyecto de bricolaje y el premio, donado por gentileza de Mheclick.net



Es justamente una estupenda sierra de calar. Podéis empezar a enviar vuestros proyectos de bricolaje con fotos al correo que os indico más abajo…

Si no tenéis suerte y no os toca la sierra, pero queréis comprar una igualmente, deberíais fijaros en varios detalles:
Una potencia mínima de 450 ó 500W; posibilidad de regular la velocidad; movimiento pendular; pocas vibraciones –no lo he dicho antes, pero es fundamental que no vibre, pues el corte saldrá hecho un asco-; cambio rápido de hoja y buena visibilidad de la zona de corte, a ser posible con guía –algunas hasta incorporan luz o incluso láser para usarlo de guía-

Y si queréis participar en el concurso, debéis realizar un proyecto de bricolaje: construcción, reparación, restauración, etc.
Redactáis el proceso con todo detalle y, a ser posible, sacad fotos de los pasos principales.
Una vez hecho esto, lo mandáis al correo electrónico riscobajo@gmail.com Y como asunto, ponéis: "Concurso Mheclick cal". Seguido de vuestro nombre o el de vuestro proyecto.
No olvidéis indicar vuestro nombre completo, correo electrónico y dirección física y así podremos estar en contacto e incluso realizar la entrega del premio al ganador/a.
Los textos han de estar escritos en castellano.

Aunque el concurso comenzará en el mes de marzo y tendrá un plazo de admisión de concursantes de 30 días, podéis ir mandando ya los proyectos que tengáis, se admite más de un proyecto por persona, así no tenéis que escoger si tenéis varios temas.

Cuando empiece el concurso, pondré una entrada específica donde podréis consultar a través de los comentarios y donde indicaré la fecha exacta y los detalles que no hayan quedado claros.

¡Suerte!

Mi lavadora no se termina de llenar. Lavadora que suelta todo el agua. Lavadora que no arranca. lavadora que no inicia el lavado


LAVADORA QUE NO SE LLENA



Amig@s: Hace poco reparamos nuestra vieja lavadora, le sustituimos el antiparasitario y la lavadora quedó, aparentemente, arreglada. Pero tras un par de lavados observamos que no funcionaba bien.

Efectivamente, al empezar un lavado, se empezaba a llenar de agua, pero en realidad toda el agua que entraba por arriba, la iba soltando por debajo de inmediato.

El resultado de esto: que nunca llegaba a iniciarse realmente el lavado, porque al no alcanzar el nivel adecuado de agua en el tambor, éste no giraba y se quedaba interminablemente llenando a la vez que desaguaba.



Pensé, inicialmente, que se trataba de la bomba de desagüe o el filtro, pues ya vimos en otra ocasión que una hoja atravesada en el filtro produjo una avería similar.
Pero el filtro estaba impecable. Llegué incluso a desmontar la bomba, pero estaba aparentemente bien.



Pensé que quizá estuviera atascada y estropeada y por eso no cortaba el agua.



Llegué a abrir la lavadora, retirar la trasera y un lateral…

Pero por suerte, Justo antes de comprar una bomba de desague nueva, se me ocurrió ojear algunas páginas de Internet, fuente de todo conocimiento, y descubrí el problema.

Os lo digo porque tras ver la sencilla solución, pensé en cuántas personas habrán tenido que pagar la factura del servicio técnico para remediar esto.

Y es que, amig@s, el único problema que tenía la lavadora es que el tubo de salida del agua tiene que tener una elevación. Ha de estar aproximadamente por encima de la mitad del tambor. Si lo subís por encima de éste, puede que también os dé problemas... Pero a la altura que os digo irá bien.

De modo que basta hacerle este bucle al tubo de salida para que ya funcione perfectamente ¡Ni siquiera hubiera sido necesario abrirla!

De ahí que lo ponga en esta entrada, porque es una cosa muy simple, pero que le puede haber pasado a más de uno.

Algo realmente tonto, pero que a más de un@ le habrá ocasionado tener que llamar al técnico o incluso comprar una bomba de desagüe, sólo para descubrir este truco.

Si habéis movido la lavadora para limpiar por detrás, por ejemplo, y observáis lo que os he dicho, antes de llamar al servicio técnico o abrir la lavadora, subid un poco la manguera de desagüe haciendo un bucle hasta la altura en que ya no se salga el agua a medida que entra, veréis que sencillo y que eficaz.

martes, 14 de febrero de 2012

Adhesivo Loctite 3090. Pruebas1


Prueba del nuevo adhesivo Loctite 3090



Amig@s: La prestigiosa marca de adhesivos Loctite ha tenido la gentileza de elegirme para poner a prueba un nuevo pegamento: Loctite 3090.

Hace ya algún tiempo que quería probarlo, pero, por una parte, últimamente he estado bastante atareado y por otro lado, No tenía en ese momento nada que pegar y quería probarlo en condiciones.



Pero hoy, en el momento previo a una visita que ibamos a tener en casa, decidí que bien podría aprovechar para pegar algunas cosas que habían ido surgiendo.






Más concretamente, tenía un marco de plata que se le había despegado el fondo, un par de zapatos de mis hijos que se les había despegado la suela por la puntera y un elemento de vidrio de un portavelas que se había partido. Vamos a analizar el producto en estos elementos.


Para empezar, retiramos el tapón e introducimos en su lugar la cánula mezcladora. Porque este innovador pegamento se ocupa de mezclar dentro de la cánula los dos productos para que salgan ya preparados para el uso.

A continuación, introducimos los émbolos en la jeringa, pues como vemos, se trata de un envase con forma de doble jeringa, similar al de algunos pegamentos epoxi, aunque en este caso uno de los émbolos es mucho más estrecho que el otro.

Seguidamente, presionamos el doble émbolo. Escuchamos un ligero chasquido, señal que se ha roto el precinto y tras una ligera presión empieza salir el pegamento por la punta.



Dejamos que salgan un par de gotas para asegurarnos que el producto esté bien homogeneizado y ya está listo para el uso.




La cánula es muy fina y resulta excelente para aplicar de forma completamente certera, precisa y limpia el producto dentro de rendijas estrechas, como las punteras de las suelas de los zapatos pequeños.




Tras la aplicación del producto, basta presionar las dos superficies unos segundos y ya se queda pegado.

Tiene un secado o curado sorprendentemente rápido, aparte de realizar una función de relleno.

Gracias a esto, podemos pegar cosas que no encajen perfectamente.





Por otra parte, el producto es completamente transparente, como podemos apreciar al pegar las dos piezas de vidrio transparente. El efecto es invisible.





Su textura es ligeramente espesa, tipo gel, a diferencia del pegamento de cianocrilato al que estamos acostumbrados y esto facilita que se quede en el sitio donde lo ponemos hasta que se pongan en contacto las dos superficies a unir, como es el caso del marco, donde me he limitado a poner varias gotas distribuidas por la superficie para mejorar la fijación de las dos partes pues no tengo garantías de que estén perfectamente encajadas, ya que la unión queda por dentro.

Otra ventaja de esta textura gel es que no iremos goteando pegamento, porque mientras no apretemos los émbolos de la jeringa, no se saldrá nada de producto. Esto hace que sea más limpio y seguro.

Ahora analicemos los resultados:
La pieza de cristal ha quedado perfectamente pegada. Ya la había pegado en un par de ocasiones con pegamento de cianocrilato*, pero se había vuelto a despegar. Sin embargo, el sellado es totalmente satisfactorio con este pegamento. Y como indiqué antes, el resultado es invisible.



Los zapatos de los niños han quedado en perfecto estado y por mi propia experiencia, en la que he usado pegamento de contacto (supuestamente lo mejor para el calzado) en otras ocasiones, Siempre terminaba por despegarse. Ahora el pegado es mucho más duradero. De hecho, aún no se ha despegado tras varios días “de batalla” en el colegio.

Y el marco, que requiere pegar una pieza de plástico y otra de metal, también ha quedado perfectamente pegado, pese a que no he puesto el adhesivo por toda la superficie, sino solo en puntos aislados, lo que demuestra la capacidad de relleno y la fuerza del producto una vez seco.


La única pega que encuentro a este adhesivo es que hay que usarlo del modo que he hecho yo: esperando a tener varios objetos a pegar, porque cunde muchísimo, pero la cánula aplicadora y mezcladora no es reutilizable y sólo podremos usarla para las aplicaciones continuadas. Para otra ocasión, ya tendremos que poner una cánula nueva, con lo que las veces de uso de pegamento se limitan a las cánulas que vengan con el adhesivo. Que son siete**

Una interesante posibilidad es que el fabricante vendiese las cánulas mezcladoras sueltas, pues permitiría multitud de usos menores y espaciados en el tiempo.

Espero hacer en breve otras pruebas de este estupendo adhesivo en otros materiales: cerámica, cuero… etc. No os perdáis la entrada.

La conclusión final es que, como bricolador que gusta del ahorro y el reciclado y pese a que no estoy muy a favor de mencionar marcas de forma gratuita, este adhesivo me ha convencido plenamente: por su fuerza, rapidez, precisión, capacidad de relleno y limpieza.

Y lo que funciona, funciona… y si es de una marca concreta…. Pues les felicito desde aquí y les mando mi más sincera enhorabuena por este innovador producto.

*Los técnicos de Loctite advierte que el pegamento de cianocrilato no es bueno para crear una unión estable en vidrio.
**El fabricante me ha comentado que ahora hay disponibles cajas de este adhesivo con diez cánulas aplicadoras. Es un interesante dato, pues alarga las posibilidades de uso del producto.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Lavadora estropeada. Sustituir antiparasitario de lavadora. Condensador antiparasitario. Lavadora que huele a quemado


REPARAR LAVADORA: CONDENSADOR ANTIPARASITARIO



Amig@s: la lavadora sigue funcionando pese a las averías que ha tenido. No nos podemos quejar, que el trasto tiene ya más de diez añitos de uso continuado e intenso… Los que tengáis dos niños pequeños en casa sabréis bien de lo que os hablo.

Pero hace unas semanas nos encontramos que la lavadora se había parado durante el lavado… de hecho, había saltado el automático de la entrada de la corriente eléctrica de la casa y, además, había un ligero olor a quemado.

No le dimos demasiada importancia porque había coincidido que habíamos puesto un lavado con agua muy caliente y pensé que habría gastado más potencia de la contratada, haciendo saltar el ICP.

Por otra parte, siguió funcionando normalmente hasta ayer mismo… que volvió a pasar lo mismo, aunque esta vez el olor a plástico quemado era mucho más intenso, pese a que el lavado era con agua templada.

Así que terminamos de aclarar la ropa a mano, abrir el tapón del filtro para vaciarla y vamos a examinar el interior del aparato, haber si damos con la avería o tendremos que ir pensando en comprar una nueva.

Abrir la lavadora ya no tiene ningún misterio para mí. Espero que tampoco lo tenga para vosotros. Ya le hemos limpiado la electroválvula varias veces, sustituido un rodamiento del eje, examinado el presostato, la bomba de desagüe… Así que abrimos rápidamente la tapa tras quitar la goma de entrada del agua, la goma de la electroválvula y los tornillos que la fijan. Si tenéis cualquier duda, podéis ver las entradas anteriores en las que desmonté la lavadora… Es algo que ya está explicado y no tiene ningún misterio. Vamos al grano.

A primera vista, no se ve que nada haya salido ardiendo ni huele ya a quemado… mal asunto.





Pero si examinamos con detenimiento, veremos que sí hay una pieza que está mal, pues los cables que están conectados a ella están bailando, medio sueltos y se ve que los cables están bien fijados a los conectores, son éstos los que se han soltado de la pieza… Esto ya es otra cosa, algo va mal por aquí.


Retiramos la electroválvula para ver mejor y vemos que se trata de una pieza cilíndrica.






Está fuera de su sitio, pues se ve que originalmente estaba dentro de una carcasa de plástico –aunque está dilatada y ya no entra ni por asomo en ella- y también vemos que incluso tiene alguna grieta.

Aparte de tener todos los contactos sujetos sólo por el cable de cobre, pues están flojos.



A esta pieza vienen directamente los cables del enchufe -en la foto ya los hemos retirado- y de ella salen otros tres cables –fase, neutro y tierra- que van al interior de la lavadora.

Está claro cuál es el problema: esta pieza está estropeada.

Se llama Condensador antiparasitario, conocido entre los técnicos simplemente como antiparasitario. Y su función es evitar que pueda haber interferencias de la lavadora con otros aparatos de la casa y, al parecer, es frecuente que se estropee, por lo que este post os puede venir de perlas.


Basta retirar la pieza, que viene atornillada a una chapa que a su vez va atornillada a otra que va fijada al chasis de la lavadora -y en la que también va encajada la electroválvula- y comprar otra igual o de las mismas características en una tienda de recambios.

A veces lo más complicado es saber dónde comprar los recambios. Por suerte, un familiar conocía una cuando se me estropeó el rodamiento del tambor y fui a tiro fijo.

La pieza me ha costado unos doce euros… algo más de lo que yo pensaba, pero mucho menos de lo que nos costaría una lavadora nueva ¿No os parece? Tampoco es ninguna fortuna.




Se monta la pieza nueva, se conecta a los cables (¡Ojo, antes de quitar los cables de la pieza estropeada, debemos anotar dónde van las conexiones e incluso sacar alguna foto! Así no habrá riesgo de montarla mal y o que tengamos que llamar a un técnico simplemente por no saber cómo hacer las conexiones). Y ya podemos montar la lavadora, que seguirá funcionando como antes de la avería.


Una reparación muy sencilla, que ha evitado que tengamos que recurrir al Servicio Técnico –el cual es imprescindible en otras reparaciones de mayor envergadura, que no quiero quitarles importancia- y que nos ha permitido ahorrar unos euros, que son malos tiempos para los gastos extras.


De no ser por las reparaciones que le he hecho a esta máquina, hace ya mucho que yacería en un desguace de electrodomésticos esperando su reciclado.
De hecho, ya hasta podría haber sustituido la lavadora que hubiese reemplazado a ésta…

Sin embargo sigue realizando su función como el primer día y nos ha costado muy poco dinero realizar los arreglos y el mantenimiento que le hemos efectuado.

Os animo a hacer bricolaje… Siempre os digo que disfrutaréis haciéndolo, pero en este caso es un verdadero ahorro que notará vuestra economía.

lunes, 6 de febrero de 2012

remedio para la hernia de hiato. Soldar tubo fino. reparar boquetes en tubos. soldadura de tubos delgados



FABRICAR SUPLEMENTO PARA SOMIER



Amig@s: hoy vamos a abordar un tema de soldadura.

Veréis, tengo un familiar al que le han diagnosticado una hernia de hiato… esto que suena tan feo no es otra cosa que la válvula superior del estómago no hace bien su función y los jugos gástricos y alimentos en proceso digestivo que están en él suben por el esófago, pudiendo llegar provocar un accidente si pasan a la tráquea, pues podrían atorar las vías respiratorias durante el periodo de sueño.

Bueno, no soy médico, pero más o menos es el problema. Y la solución más eficaz en estos casos es elevar el colchón por la parte de la cabeza para que el tronco quede inclinado, más alto por la parte superior y menos por la inferior, con lo que por la misma gravedad, el problema queda solucionado.

Hay muchas soluciones: desde una cama tipo hospital que pueda elevar la parte de la cabeza, hasta una tabla con calzos que realice esta función.




Yo voy a hacer algo mucho más económico que lo primero y más funcional que lo segundo.

Lo primero es buscar un somier del mismo ancho que el que ya tenemos, pues vamos a hacer un suplemento sobre el antiguo.

La elevación debe estar desde la cabeza hasta el final de las caderas, para que todo el tronco quede recto, de modo que tomamos la medida, teniendo en cuenta que la elevación debe ser por la parte superior de unos 15 a 18cm y cortamos la parte inferior del somier con la radial.

Muy importante: que alguien os ayude, pues aunque los tubos son finos, si no están bien sujetos durante el corte se puede “entrapar” el disco y daros un buen susto. Una solución sería ponerlo sobre una mesa amplia bien sujeto con sargentos.

Es importante que antes de cortar, os aseguréis que los extremos queden en el hueco entre dos lamas del somier viejo, pues los extremos han de apoyarse en el tubo del somier.

Ahora, hay que estudiar el ángulo que ha de tener las terminaciones de este suplemento. Si dejamos el tubo tal cual, por la parte que toca el somier viejo abultará mucho y puede ser molesto e incluso estropear nuestro colchón. Así que tenemos que afinar los tubos del extremo. En principio, vamos a respetar el tubo central y dejarlo tal cual.

Para cortar este ángulo de la forma adecuada, vamos a poner el suplemento en el suelo y lo calzamos por la parte superior a la altura que le vayamos a dar, en este caso 17cm. Ponemos un palito en el suelo, junto a los extremos que se apoyan y marcamos la línea que nos indica el palito. Este es el ángulo que tenemos que darle. Solo hay que cortar a unos 2/3 del extremo en el ángulo hallado. Con un poco de cuidado no es nada difícil, pues es un tubo muy fino.




Las patas del lado opuesto, las que levantan la cabeza, sólo tienen la dificultad de que han de ir verticales y para ello, debemos cortar dos tubos con el mismo ángulo que el corte que hemos dado en las puntas.

Basta pasar el ángulo y cortar. Y tras asegurarnos que el ángulo es adecuado, podemos ya cortar las patas a sus 17cm de largo –o la medida que os convenga-, procurando, eso sí, que los ángulos sean idénticos en ambas y también su longitud.

Por supuesto, las patas las he sacado del mismo somier, de la parte sobrante.




Para que este suplemento quede bien anclado en el somier antiguo, voy a hacerle unas piezas en forma de U invertida que soldaré tanto a las patas como a los extremos.

Para hacer estas piezas, basta sujetar bien un tubo de hierro cuyo diámetro interno sea algo superior al ancho externo de los tubos del somier antiguo (es sencillo, porque los somieres suelen tener tubos de 35mm, pero algo más delgados y los tubos de 35mm suelen encajar bien) y eliminamos un lado haciendo dos cortes paralelos con la radial. Cortamos a continuación el tubo en trozos de 40mm y con cuatro trozos, ya sólo nos queda unirlos a la estructura.

Yo he afinado un poco más los soportes que van en el extremo… pero no es necesario y, de hecho, es una desventaja, pues con los soportes más largos se sujetará mejor.




He soldado primero los cuatro soportes...



Y finalmente he soldado las patas al nuevo somier.


La soldadura de todo esto es sin duda lo más complejo. La dificultad estriba en lo finos que son los tubos del somier, que tendrán 1mm de grueso. Se perforan al soldar casi sin enterarnos.

¿Cómo resolver esto? Pues lo mejor es sin duda ensayar en uno de los trozos que nos han sobrado hasta dar con la intensidad de corriente para nuestro soldador al arco.

Y, por supuesto, no usar electrodos superiores a 2mm.

También podemos jugar con la polaridad, si disponemos con un equipo de corriente contínua: lo ponemos conectado el polo positivo con la pinza porta electrodo y la pinza de masa al polo negativo. Así se calienta más el electrodo que la pieza, fundirá mejor el electrodo y no derretirá tanto la pieza.

Hemos de eliminar en primer lugar todos los restos de pintura del somier y de las piezas que hemos fabricado; así como cualquier resto de óxido, grasa o suciedad.

Un cepillo de púas de alambre acoplable a la radial, nos permitirá eliminar en un instante todos estos restos sin apenas desgastar el metal, que ya es de por sí bastante delgado.
Mucho cuidado con este práctico accesorio: las piezas han de estar completamente fijadas y tenemos que manejar la radial con precaución extrema y sólo rozando el metal, sin apretar jamás.

Para realizar la soldadura, debemos mover el electrodo con cierta rapidez para evitar incidir mucho en un mismo punto, pues fijo que se nos hará un orificio… Pero al mismo tiempo, debemos lograr que el tubo se caliente lo suficiente como para lograr que el material de aporte se funda en él.

Para colmo, una dificultad añadida es que el tubo que hemos cortado en forma de U invertida, es más grueso que el del somier, al menos el doble… y requiere más temperatura, más amperaje.

Sin duda se os harán varios agujeros… pero no pasa nada, podemos taparlos disminuyendo la intensidad del soldador todo lo que podamos y aportando poco a poco en los bordes, aplicando en un punto, seguidamente en el opuesto…, para lograr que se vaya enfriando ligeramente entre aporte y aporte. El electrodo seguirá cebado y prenderá muy bien y veremos como milagrosamente el agujero se va cerrando.

Ya os digo, es cuestión de regular el amperaje. Basta mover el dial un milímetro más… y veremos como en vez de cerrar el agujero, lo va abriendo. Y un poco menos y veremos que el electrodo no prende, se nos queda pegado sin poder hacer el arco.

Un fallo de mi soldador –e imagino que el de casi todos- es justamente que tiene el botón de regulación del amperaje muy pequeño. Si fuese un botón de cuatro o cinco cm de diámetro, la escala se vería mucho mejor y sería más sensible.
En cualquier caso, es posible hacerlo.

Es importante pararnos de vez en cuando a retirar la escoria y pasar el cepillo de púas de alambre.

Y, como el agujero casi siempre se hará en el tubo más fino, es buena cosa una vez cerrado el agujero y limpiado bien de escoria, que hagamos ya el cordón definitivo, que normalmente, ya está más fuerte por la zona que hemos cerrado y podemos soldar al otro tubo con una intensidad algo mayor.

Otra cosa importante: mantener muy bien la distancia de la punta del electrodo… a veces tenemos miedo de perforar y tendemos a separar… esto solo hace que caliente, pero no aporte material: se funde seguro y hace un buen boquete.

En cualquier caso, es una soldadura difícil.
De hecho, veréis que las soldaduras son bastante feas... en parte porque no las he repasado aún y en parte porque si las limpiamos demasiado, las debilitaremos.

Pero una vez soldado todo, podemos colocar esta pieza sobre el somier original y ver si queda bien.


Quedaría pasar la radial para pulir un poco las soldaduras y darles algo más de estética y pintarlas con pintura de minio y después con una pintura de un tono similar al original de somier. También podemos usar directamente una pintura de minio con color. Es menos eficaz, pero tampoco va a estar a la intemperie.

Un defecto de mi invento es que el somier que he usado para hacer esta pieza elevadora tiene una barra central que se nos queda al aire. Se apoya en una lama del somier viejo y esto hace que esta lama sufra una enorme tensión. Podemos resolverlo soldando una pata que vaya del extremo de esta barra central al suelo… o bien soldar un travesaño que fije esta barra central con las laterales.

Espero que esta solución que he encontrado os sea de utilidad… o al menos os ayude cuando tengáis que hacer soldaduras en tubos delgados.

martes, 24 de enero de 2012

Quitar olor a perro. Evitar que los perros huelan. garrapatas en los perros. cachorro con garrapatas. Repelente de garrapatas.


Evitar el olor a perro en casa



Amig@s: Ya sé que este tema se sale un poco de la temática del blog… Pero también es cierto que es un problema bastante común y que tiene una sencilla solución.



Yo mismo, lo he descubierto hace poco y me ha sorprendido la eficacia de este truco. Así que me he decidido a publicarlo.

A fin de cuentas, lo importante es compartir nuestros conocimientos y trucos, no solo de bricolaje, sino del hogar, mascotas, etc. Para tener una mejor calidad de vida y ahorrarnos unos euros. Pues, como veremos, el truco no solo es bueno para el fin al que está destinado: tener un hogar más agradable, sino que hasta nos supondrá un ahorro.




Veréis: todos los que tenemos perros en casa y disfrutamos de su compañía, somos conscientes de que estos animales huelen. A veces, incluso recién bañados nos llega el característico olor a “perrillo mojado”.

No digamos cuando ya llevan cierto tiempo desde el último baño y nos pilla un chaparrón en pleno paseo…


Con el tiempo, nos acostumbramos más o menos al olor de nuestro fiel compañero… Pero siempre nos da cierto apuro porque cuando llegan las visitas, queremos tener nuestro hogar debidamente limpio y libre de olores.




Por otra parte, los perros no deben bañarse con demasiada frecuencia: con una vez al mes, ya van sobrados. Y más en los meses fríos, cuando necesitan tener cierta grasa en el pelo que les garantice protección contra el frío y la humedad.

Mucho mejor que los que suelen llevar a los perros con esos ridículos jerseys, que no necesitan porque justamente cuando están paseando, generan calor y no precisan más abrigo que el suyo natural.


Pero, como os decía, he descubierto un sencillo truco que permitirá que vuestro perro no huela mal y que permanezca así mucho más tiempo tras el baño:

Consiste en mezclar el champú que uséis para su lavado con vinagre de manzana. No hace falta que compréis un vinagre “superior” que os cueste un ojo de la cara… Basta el más económico que encontréis en el supermercado… Y la verdad es que es muy baratito y lo que sobre, que será mucho, podéis usarlo para vuestras ensaladas, que aquí no se desperdicia nada.

Pues bien, a la hora del baño, cogéis una taza y ponéis en ella vinagre de manzana y el gel o champú que uséis habitualmente para vuestro perro. Podéis poner más o menos proporción de vinagre, según el tipo de pelo de vuestro perro… yo me he limitado a poner mitad de champú y mitad de vinagre.

Normalmente, me cuesta mucho enjabonar a mi perro grande, pues tiene el pelo muy abundante y casi totalmente impermeable. Ya me cuesta, de hecho, lograr que se empape.

Pues bien, con esta mezcla, gracias a los efectos desengrasantes del vinagre, he logrado que el champú me cunda muchísimo más, pues penetra mejor en el pelo, lo desengrasa y hace que sea mucho más efectivo el champú.

Basta mojar bien toda la piel, añadir la mezcla y después incorporar algo más de agua. Frotamos masajeando suavemente para que penetre hasta la piel, por debajo del pelo.

Ni siquiera hace falta que el agua esté muy caliente, con lo que el animal disfrutará mucho más de su baño, al poder usar agua tibia.

Podéis pensar que olerá mucho a vinagre y que este olor se quedará mucho tiempo sobre nuestra querida mascota… Pero nada de eso, el olor desaparecerá al secarse el pelo… Y también desaparecerá el olor natural de nuestro perro. Y este olor tardará mucho más en aparecer.

La segunda parte del truco para quitar el mal olor consiste en lograr que el pelo del perro se seque lo antes posible. Así evitamos que aparezcan las bacterias responsables del olor.

Así que tras enjuagar bien el pelo, tenemos que secarlo bien con una toalla y si no podemos ponerlo al sol, hay que usar un secador para lograr acelerar el secado. Así durará todavía más nuestra mascota desodorizada.




Para el perro no es desagradable en absoluto el olor a vinagre. Para él es igual de molesto el champú que usemos que el vinagre. Y se trata –No lo olvidemos- de un producto sano, natural, que podemos incluso ingerir.


Por una parte, ahorraremos en champú, pues podemos usar menos cantidad. Yo antes, solía dar dos champús para lograr hacer la suficiente espuma y, aún así, me costaba horrores lograr un buen enjabonado de ciertas zonas, como el pelo espeso que tiene tras los muslos.

Por otra parte, ahorraremos en agua caliente, pues no es necesario que el agua esté a elevada temperatura para lograr un buen lavado. Esto también nos ahorrará cierto dinero.

Finalmente, ahorraremos en ambientadores, creando un ambiente más sano al mismo tiempo en nuestro hogar, donde nosotros y nuestros perros estaremos más a gusto sin aromas artificiales.

Incluso, podremos retrasar un poco el siguiente baño, ya que nuestro perro durará mucho más tiempo limpio y libre de olores.
Todo son ventajas…


Otro truco que he leído al respecto es mezclar tomate natural triturado con agua y enjuagar al perro con esta mezcla tras el baño… Pero como no lo he probado, no puedo garantizar su efecto. Ahí lo dejo por si alguien quiere probarlo y comentar los resultados.



Finalmente, os regalo un truco por el mismo precio, jejejejejejej



Veréis: cuando recogimos a nuestro perro grande, éste tenía aproximadamente un mes de vida. A esa edad no conviene echar productos químicos y menos aún insecticidas a los cachorros. Ni siquiera conviene bañarlos…

Pero el pobre bicho venía del centro de acogida donde lo adoptamos plagado de garrapatas.

Se nos ocurrió hacer una infusión de manzanilla natural y pasarle este producto por la piel con un algodón o trapo. El efecto fue espectacular… las garrapatas salían huyendo hacia todas partes alejándose del cachorro.




No garantizo que las garrapatas grandes huyan de la manzanilla… Pero si vuestra mascota tiende a coger garrapatas, sería muy interesante mojarle al menos las patas con infusión de manzanilla. Esto evitará que las garrapatas pequeñas escojan a vuestro perro como domicilio.

Y si tenéis un cachorro que no podáis bañar aún o ponerle el collar desparasitarlo –no olvidemos que tampoco se les puede poner a los cachorros-, el truco de la manzanilla os vendrá de perlas.




martes, 17 de enero de 2012

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Reparación de cajón:



Amig@s: Hoy vamos a enfrentarnos a un problema cotidiano y que quizá no sepáis resolver.

Se trata de un cajón que se ha descolgado inexplicablemente de su sitio y se atasca al abrirlo y cerrarlo.

Vamos a empezar por analizar el problema sacando el cajón para examinarlo…. Claro, es un cajón que se desplaza sobre unas guías de plástico… y dichas guías se han roto.

Podemos encontrar varios tipos de guía en los cajones:

Las mejores son las metálicas con rodamientos de bolas. Soportan muy bien el peso y son muy duraderas. Proporcionan una apertura y cierre muy suave, aunque en muchos casos, para poder sacar por completo el cajón hay que desmontar las guías retirando los tornillos que las fijan. En otros casos, basta levantar un poco el cajón al llegar al tope de apertura y se extrae fácilmente.


En segundo lugar, están las guías tradicionales: unos listones de madera que van atornillados en los laterales internos del mueble. El cajón tiene un surco en el que las guías se desplazan. Este es un sistema fiable que el único problema que suelen dar es que el cajón vaya demasiado duro al abrir y cerrar. Se suele solucionar pasando una pastilla de jabón sobre el listón-guía, que actúa como lubricante. Estas guías suelen ir tirafondeadas y también suelen estar fijadas con tubillones. Es frecuente ver ambos sistemas de fijación combinados para lograr una mayor resistencia.

Finalmente, están las guías “modernas” Que cada día se ven con más frecuencia en muebles, sobre todo si son muebles económicos: Es un sistema similar al anterior, pero la guía no es de madera, sino de plástico –hueco en el peor de los casos- y que va fijada por dos o más tetones que hacen el efecto de tubillones, aunque no suelen estar encolados.




En cuanto carguemos el cajón un poco más de la cuenta, estas guías se saldrán de su sitio e incluso se romperán. Un sistema realmente deleznable.


En mi caso, ya me he enfrentado en varias ocasiones a este problema. Pero ahora voy a centrarme en el cajón del mueble de la entrada de mi casa, cuyo cajón ha sufrido exactamente este caso: es un cajón de poco fondo con unos rieles de plástico con dos tetones cada uno.
Ambos rieles están partidos.

Así que vamos a repararlo de un modo definitivo.

Para ello empezamos por buscarnos un listón que tenga un grueso similar al de la guía rota. Voy a darle un poco más porque el surco del cajón lo permite y así quedará más fuerte.

Hacer un listón de estas medidas no tiene secretos para cualquier aficionado al bricolaje: podemos usar el cepillo de mano para afinar el listón hasta la medida deseada.

En la construcción del armazón del horno solar, afiné casi todos los listones. No es nada difícil y un cepillo de mano es una herramienta duradera, fiable y económica.




No obstante, como tengo mi banco de trabajo con la sierra circular acoplada, voy a hacer uso de él para adelantar.

Ya os he comentado que este banco de trabajo tiene varios defectos. En este caso, para realizar los cortes longitudinales, vemos que la guía lateral es corta...



y, encima, tiene cierto movimiento de vaivén, al estar fijada por un solo extremo…




Así que lo he solucionado rápidamente sujetando una tablita de madera mediante un tornillo con tuerca de palometa. Lo he fijado a una de las ranuras que sirven para anclar la sierra.

Es un sistema que permite dejar completamente fija la guía de corte una vez comprobado que está bien alineada con la hoja de la sierra, mediante una escuadra.

Es rápido y aunque podéis ver que es un poco chapucero (entre nosotros, podría haber empleado una madera de más calidad y haberla cortado bien) lo cierto es que la preparé con lo que encontré más a mano… y funciona de maravilla.


Sigamos. Ya tenemos un listón de las medidas deseadas. Al menos del grueso adecuado.


Montamos en un momento el cajón de corte (basta retirar los dos tornillos de la guía anterior para quitarla y también el protector de la sierra, que se hace aflojando una tuerca manual). Hacemos los cortes transversales rápidamente y ya tenemos la base para los rieles.

Ahora viene lo más delicado: los tubillones.

Vemos que los tetones de la guía de plástico tienen 8mm de diámetro. Asi que usaremos tubillones de carpintero de 8mm.




Colocamos una de las maderas junto a la guía de plástico y marcamos dónde deben ir los orificios para los tubillones. Así no tendremos que hacer boquetes nuevos en el mueble, usaremos los que había.

Eso sí, hay que tener en cuenta que hemos hecho la guía de madera algo más gruesa. Eso implica que los tubillones no han de ir centrados, sino a la distancia adecuada de uno de los lados, el superior.
De lo contrario, el cajón quedará más elevado que antes y chocaría con la encimera del mueble.

Taladramos los orificios con una broca del mismo diámetro que los tubillones y procurando que el orificio salga lo más derecho posible.





Ahora encolamos los tubillones y los introducimos de modo que sobresalgan aproximadamente como los tetones de la guía original.




Una vez seca la cola, los cortamos y con el sobrante podemos hacer lo propio en la otra guía de madera. De este modo, con dos tubillones tenemos para las cuatro fijaciones.



Ya solo queda lijar las nuevas guías, retirar cualquier resto de cola que pudiese rozar y colocarla en su lugar definitivo.




Si vemos que ha quedado bien, podemos sacar las guías, encolar los tubillones e incluso añadir algún tornillo para mejorar su fijación. Os aseguro que no se os volverá a descolgar o atascar el cajón.

En la foto inicial de la entrada podéis observar cómo queda la guía nueva colocada ya en su sitio definitivo.

Otra solución definitiva y al alcance de cualquiera para un problema bastante frecuente y más hoy día que a nadie le sobra el dinero y compra muebles económicos para su hogar.