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sábado, 1 de agosto de 2009

Como reparar grietas en el techo. Desconchones en techos y paredes

REPARAR GRIETAS EN TECHOS 1: preparación de la superficie



Bueno, amigos, esto le puede pasar a cualquiera: El pintor en su día me pintó toda la casa. Pero como suele suceder –y no lo digo por todos, que también hay muy buenos profesionales- me hizo el trabajo con relativa rapidez y la consecuencia salta a la vista: con el tiempo y las sucesivas capas de pintura, se han formado grietas y burbujas en el techo, consecuencia de no haber dejado la superficie debidamente preparada.


Para colmo, la lámpara de mi salón está totalmente pegada al techo, con lo que es imposible no ver las grietas e irregularidades. El menor desnivel se ve perfectamente. Sobre todo de noche.



Pero para eso somos unos bricoladores de primera y vamos a dejar el techo en perfecto estado.


Yo voy a usar para reparar los desperfectos yeso de pintor. Es un yeso que es muy fino ¡Ni se os ocurra usar yeso normal, tiene muchos granos!


Uso este material porque tiene tres particularidades que lo hacen perfecto: primero: es el mismo material con el que está revestido el techo. En segundo lugar, seca tan deprisa que prácticamente no sufre merma, cosa que ocurre con la mayoría de las masillas en mayor o menor medida. Y en tercer lugar deja un acabado finísimo que ni requiere lija (si lo hacemos bien)


Como desventajas: como seca muy deprisa, debemos preparar muy poca cantidad cada vez. Y hay que aplicarlo deprisa, pues es tocar la superficie y empezar a fraguar. En el próximo post, os hablaré de cómo prepararlo y materiales alternativos.


Para preparar la superficie, necesitamos una luz que esté tan pegada al techo como nos sea posible, pues así veremos cualquier imperfección por pequeña que sea.



Pensemos que una burbuja puede parecer insignificante, pero no se va a quitar y con el tiempo tenderá a agrandarse, con lo que si la quitamos ahora que es pequeña, nos costará menos y nos durará mucho mas tiempo el techo en perfecto estado.




El siguiente paso es abrir las grietas con el filo de una espátula. Yo suelo marcar con la esquina toda la grieta y después profundizo un poco, pues a veces el fallo está más adentro y no serviría de nada retirar un poco de material para luego encontrarnos que al pintar vuelve a aparecer el fallo.




Tras marcar bien la grieta, saco un poco de la pintura de alrededor, procurando no levantar la pintura que esté bien pegada. Mayormente es para eliminar la parte que se ha quedado sobresaliendo. Y, por supuesto, si vemos que alguna zona presenta un trozo de pintura que está suelto, suelo cortarlo con el filo de la espátula (como tratemos de separarlo metiendo la espátula entre la lasca de pintura y el techo, nos traeremos toda la pintura, incluida la que estaba bien adherida).





Con las burbujas, actuaremos de forma similar: atacaremos la burbuja desde el centro, profundizando si vemos que el yeso de debajo estaba muy tierno y vamos saneando eliminando la parte de pintura que sobresale.


Es buena cosa dejar siempre parte de la pintura original porque nos vendrá muy bien como guía a la hora de rellenar los huecos que han quedado.


El techo se nos ha quedado fatal, pero pronto cambiará… No os perdáis los próximos post.

jueves, 4 de junio de 2009

Restaurar objetos de metal. Pintar caja de herramientas

PINTAR CAJA DE HERRAMIENTAS




En un post anterior vimos cómo restaurar una caja de herramientas que estaba destrozada. Pensaba dejarla tal cual, pero un amigo me comentó que estaba un poco cutre con la pintura tan vieja y desportillada. Por otra parte, un par de manos de pintura de calidad le dan mucha consistencia a la chapa y la protegerán del óxido…

De hecho, los chapistas tras arreglar una abolladura de una carrocería, suelen dar una antiestética capa gruesa de pintura. Dicha capa no tiene más objeto que justamente dar fuerza a la chapa, que al haberse deformado y devuelto la forma original, queda un poco debilitada por esa zona.

Además, os quería demostrar cómo podemos convertir una vieja caja de herramientas destrozada en una caja nueva y resistente con un poco de empeño. Eso es lo bonito del bricolaje: cuanto más cosas hagamos, nos daremos cuenta de que podemos hacer más y más cosas con nuestras propias manos y sin depender de nadie… ya sea arreglar una lavadora, hacer la instalación eléctrica de una casa o recuperar un objeto que le teníamos aprecio y estaba para tirarlo.Debemos empezar por ponernos una ropa cómoda y que no nos importe manchar. Ponernos un uniforme de trabajo nos ayudará a sentirnos "más profesionales" y podemos destinar esas prendas para hacer bricolaje.




Lo primero que debemos hacer es desmontar las piezas para pintarlas por separado. En este caso, lo único que podemos desmontar son las tapas de la caja quitando los pasadores con unos alicates. Mis perros parecen muy interesados ante esta actividad. Además, en ese momento, también estábamos pintando mi mujer y yo una vieja mesa de cocina.




Después procederemos a retirar el óxido y la pintura que se desprenda fácilmente. Es un trabajo pesado, pero de ello dependerá el acabado que tenga la caja y, sobre todo, la duración que tenga éste. Si no retiramos la pintura medio suelta, a las primeras de cambio ésta se levantará y tendremos nuevamente la caja desportillada, y es una pena ya que hemos escogido una pintura que nos garantiza muchos años de buen uso.

Más concretamente, he elegido una pintura gris claro tipo martelé. Las ventajas de ésta pintura son tres: es la más resistente, la que más protege del óxido (dejando la pintura de minio aparte) y al dejar un efecto como martilleado, disimulará fácilmente cualquier pequeño desperfecto que se nos haya pasado por alto.




Ponemos un cartón o plástico debajo para no ensuciar y procedemos a pintar la caja. He empezado por dentro por ser la parte más inaccesible. Si hubiese empezado por fuera, después no habría por donde coger la caja para pintarla por dentro, salvo que esperásemos a que secara por fuera. Así ganamos tiempo, ya que hay que darle al menos dos manos.




Después procedemos con el exterior, empezando por las tapas, ya que para pintarlas por ambas caras, hay que esperar que seque la pintura que le hemos dado por el primer lado. Podemos poner la caja boca abajo, puesto que se apoya en las asas y se mantiene totalmente abierta. Así podemos pintar cómodamente el fondo y los lados.

Si la pintura que le hemos aplicado a un lado de las tapas se ha secado lo suficiente, podemos proceder a pintarlas por el otro lado. Si no, mejor esperar a que haya secado bien para hacerlo.

La pintura martelé tiene la peculiaridad de que según la apliquemos el resultado final variará mucho: si damos la pintura en capas gruesas, el efecto martilleado será más notable. Si la estiramos mucho y peinamos bastante con la brocha, será un efecto muy suave. En mi caso, he optado por la segunda opción, al tratarse de una superficie pequeña.




Y la cosa no tiene más misterio: una vez terminada la primera mano, podemos pintar las asas con pintura negra. No importa si nos salimos un poco porque todavía hemos de dar una segunda mano a toda la caja. Pero si queremos hacerlo bien, podemos usar un pincel más fino para los bordes o bien delimitar con cinta de carrocero las zonas conflictivas.

Tras una segunda mano, la caja parece realmente otra muy diferente a la que nos encontramos un día paseando por la calle ¿No os parece?

Hay quien dirá que no merece la pena tanto trabajo para arreglar una vieja caja de herramientas pudiendo comprar por cuatro duros una nueva en la ferretería de al lado…. Yo personalmente, me siento muy orgulloso de mi caja y cada vez que la uso siento algo especial difícil de describir… algo que no sentiría desde luego si la hubiera comprado nueva.

Ya solo queda llenarla de herramientas y a disfrutar del bricolaje.


Agradecicmientos:

Debo dar las gracias a mi amigo Salva, que me animó a realizar este post de pintura. la verdad es que ahora está mucho mejor que antes. Y muy especialmente a mi mujer, pues sin su colaboración hubiera sido una tarea árdua y pesada.

jueves, 23 de abril de 2009

Cómo pintar paredes difíciles

Cómo pintar paredes



Hace unos días, Mari, una lectora de mi blog, me hizo unas interesantes preguntas acerca de la pintura que quería realizar en su piso comprado recientemente. Esto me ha dado la idea de hacer un post sobre este tema, el cual lo dedico a ella.

En el caso de Mari, estaba retirando un gotelé con el que estaba pintada la casa cuando la compró. También tenía problemas de humedad en una pared y tenía dudas respecto a la imprimación…

Vamos por partes: en primer lugar, debemos examinar detenidamente todas las paredes. En su caso, tenía una manchada de humedad (cuyo tratamiento veremos después), pero podéis encontraros grietas de movimiento, por ejemplo. Sabiendo de primera hora a qué enfrentarnos, podremos abordar el tema correctamente.



Hay masillas especiales para tapar el gotelé. Es cierto también que se precisa cierta práctica o experiencia para aplicarlas. La técnica consiste en lijar con una lija gruesa (preferentemente con lijadora) para quitar los bultos mas salientes. Seguidamente, aplicamos un poco de masilla sobre una llana de plástico o una espátula muy ancha (la espátula normal haría el trabajo interminable y dejaría más imperfecciones) y aplicaríamos de abajo hacia arriba en movimientos semicirculares. Con la primera mano, empezaremos a tapar las irregularidades del gotelé. Con una segunda mano, quedará totalmente tapado y podremos darle uniformidad. Si es preciso, daremos un tercer repaso para evitar que queden zonas hundidas o salientes pronunciados debidos a irregularidades a la hora de aplicar la masilla. Tras una buena lijada, debería de quedar la pared impoluta. Es un trabajo laborioso y, como digo, requiere cierta práctica previa. Por otra parte, en el caso de Mari han decidido retirarlo por completo (imagino que rascando con espátulas). Y como es el caso concreto al que me refiero, vamos a continuar.

Tenemos un problema de humedad en una pared y esto es lo siguiente a tratar. Es cierto que hay pinturas porosas que permiten que la pared transpire. Pero también es cierto que ciertas manchas de humedad persisten y acaban por traspasar la pintura dejando la mancha visible. Es mala cosa que tras un trabajo concienzudo para pintar nuestra casa, al final nos quede una fea mancha. Por ello debemos examinarla.

Es de suponer que la mancha es de condensación. O sea, algún mueble estaba demasiado pegado a la pared y la humedad se ha ido acumulando. Si se trata de la humedad de una fuga de agua de algún vecino o la lluvia, obviamente, lo primero es reparar lo que provoca esa humedad. Seguidamente, procederemos igual que con la mancha de condensación.

Si la mancha de humedad presenta moho, debemos aplicar una esponja con lejía pura. También hay productos que eliminan el moho. Pero normalmente con este proceso, tendremos buenos resultados, pues la lejía matará al moho y quedará impregnando el yeso de la pared.

Seguidamente, daremos una mano de pintura antihumedad, que evitará que la mancha atraviese la pintura. Si la mancha era severa, daremos al menos dos manos en toda la zona afectada y alrededores.

Conviene que las paredes no tengan restos de polvo ni suciedad. Para ello cogeremos un trapo humedecido, lo sujetaremos a una escoba y repasaremos las paredes. No hace falta que sea una limpieza muy exhaustiva. Con dar un par de pasadas, quedará perfecto.

Ahora tenemos que decidir, si vamos a usar una imprimación comercial o una imprimación casera.

Si optamos por la segunda opción, mas económica, podemos empezar por dar una mano de la misma pintura que vayamos a aplicar después, o bien de otra de buena calidad, pero muy diluida, casi aguada. Esto hará que el yeso se fije y al mismo tiempo se cree una primera película de pintura que quedará muy sujeta, actuando como imprimación. Sobre esta imprimación podremos enmasillar.



Con frecuencia, el gotelé se aplica en las paredes para disimular gran cantidad de fallos en éstas. Es más cómodo echar una gruesa capa de gotelé, que con su característico granulado grueso impedirá que se vea cualquier irregularidad. Lo digo porque seguramente estos fallos aparecerán tras retirar el gotelé, aparte de las lógicas imperfecciones creadas por la propia espátula al retirar el gotelé. Así que deberemos enmasillar a fondo.

Podemos usar una espátula bastante ancha, o la llana o plana de plástico que mencioné antes, para aplicar la masilla con rapidez y lo más uniformemente posible.

Tras enmasillar bien todos los desperfectos, daremos una lijada con una lija de grano medio o grueso que eliminará posibles irregularidades. Es buena cosa poner una bombilla pegada a la pared para examinar bien las irregularidades. Si se crean sombras, es que hay salientes o entrantes, que deberemos corregir si no queremos que después aparezcan cuando esté todo pintado definitivamente. Un pequeño foco halógeno resulta muy útil en estos casos.

Una vez lijados los desperfectos, daremos otra mano de pintura diluida. Podemos hacerlo sólo en las zonas enmasilladas. Podemos aplicar primero la pintura diluida con brocha sobre las zonas enmasilladas. A veces, las masillas se reblandecen con la humedad de la primera pintura y la brocha actúa con más delicadeza sobre ellas en esta primera capa que el rodillo. Una vez seca, podemos dar una mano general de pintura diluida con el rodillo.

Si optamos por la imprimación comercial, es el momento de aplicarla.

Un consejo que os doy a la hora de aplicar la pintura con rodillo, es usar cartones, plásticos, lonas… lo que sea para cubrir el suelo. Basta que cubra la zona sobre la que estemos trabajando. Parece más engorrosa esta práctica que limpiar después las manchas… pero lo cierto es que nos ahorraremos tiempo y disgustos, pues las pinturas actuales secan bastante deprisa y tardaremos más si elegimos la segunda opción.



A la hora de pintar, empezaremos siempre recortando, que es como se llama a pintar con una brocha las esquinas, ángulos, bordes de interruptores, marcos de puertas y ventanas, etc. Con el objeto de que después cuando pasemos el rodillo, no tengamos que entretenernos en pintar éstas zonas difíciles con el mismo. El recorte siempre es pesado, pero nos permitirá un trabajo mucho más perfecto. Para el recorte, podemos dar una pintura ligeramente más espesa que para aplicar después el rodillo.

La pintura en sí, también se puede hacer de varias formas: si usamos una pintura normal, lo idóneo es dar varias manos con la pintura algo diluida hasta lograr un tono uniforme. Esto permitirá que la pintura se agarre perfectamente y nos dure muchos años. Si damos una capa gruesa, acabaremos antes, pues no tendremos que esperar el tiempo de secado entre mano y mano, pero quedarán imperfecciones y la pintura no se agarrará igual de bien. Aparte que tarda más en secar y puede llegar a arrastrar y/o arrancar parte de la masilla que hemos dado anteriormente.

Si se trata de una pintura de una sola mano, la aplicaremos siguiendo las instrucciones del fabricante y listo.

MUY IMPORTANTE: guardad siempre pintura de las que os sobre, a poder ser sin diluir en agua (podéis reservarla antes de diluirla), en un envase hermético. Yo suelo usar botellas de refrescos de dos litros, aunque también sirven las de agua. Podemos aplastarlas un poco si no han quedado llenas del todo para que no tenga aire y así nos aguantará muchísimo tiempo en buen estado. Si algún día tenemos que dar algún retoque, no tendremos más que tirar de nuestra pintura de reserva y no tendremos que pintarlo todo o marearnos en buscar una pintura de color parecido.

Un consejo final: un juego de rodillo y brocha puede durarnos muchísimo tiempo. Pero para ello, es preciso que cada vez que terminéis de usarlo, lo lavéis bien. Si no podéis hacerlo en ese preciso momento, metedlo en un cubo con agua y en cuanto podías, lo frotáis bien para que se quede limpio. De lo contrario, la pintura se pegará a los pelos formando bolitas que serán prácticamente permanentes y nos impedirán futuros usos.

Para no extenderme mucho en este post, no hablo sobre las herramientas utilizadas. En un futuro post, os hablaré de rodillos, brochas de recortar, cubas, palos extensibles…etc. Tampoco he querido extenderme sobre la forma de enmasillar, recortar, usar el rodillo, etc. Si os parece interesante, también haré algún post sobre ello. Y no dudéis en hacerme cualquier consulta. Y no olvidéis vestiros adecuadamente para realizar estos trabajos.

Más información:

Terra.es

espanol.answers.yahoo.com
desconchones y grietas en techos y paredes