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viernes, 20 de noviembre de 2009

Poner enchufes e interruptores. Conexiones para enchufes. Hacer instalación eléctrica. Electricidad en casa

PONER INTERRUPTORES Y ENCHUFES ADICIONALES 4

Conexiones eléctricas.



Ya hemos hecho algún trabajillo con conexiones eléctricas en post anteriores. No obstante, os vuelvo a repetir que a la electricidad no hay que tenerle miedo, pero sí mucho respeto.


Hemos de tener los cinco sentidos en lo que estamos haciendo y por supuesto, tomar todas las precauciones posibles: nada de trabajar descalzos, sin herramientas con protección eléctrica o con la luz conectada… Yo incluso recomiendo el uso de guantes de goma gruesos si tenéis que manipular cables que están conectados.


Pues bien, vamos a entrar en materia: Tenemos nuestra arrebola hecha, tapada con sus tubos correspondientes, y la pared pintada.


Como vamos a sacar la toma de otro enchufe ya instalado, lo primero es retirar el embellecedor para abrirlo. Se suele desmontar desatornillando un tornillo que tiene justo en el centro.


Tras esta operación, ya tenemos a la vista la placa que esta atornillada a la caja empotrada.



Para sacarla, debemos actuar en los dos tornillos laterales. A veces están a ambos lados y otras veces arriba y abajo… En cualquier caso, aflojando los tornillos y girando ligeramente la placa, ya podemos extraerla.


Ahora tenemos las conexiones antiguas a la vista. Pasemos a los cables nuevos que tenemos que conectar en ellas.


Como los tubos son cortos, he decidido meter los cables después del montaje de los mismos, pero yo siempre prefiero dejar los cables metidos de antemano en las tráqueas, pues eso facilita mucho el trabajo: no es lo mismo sacar la tráquea por la ventana, dejarla vertical y dejar que los cables se metan por su propio peso, a tener que estar después metiendo guías y demás.

Pero, repito, como son tubos cortos, y además sin ángulos, podemos meterlos ahora tranquilamente.


De todos modos, en futuros post os hablaré de cómo meter los cables por las tráqueas cuando son largas y tienen curvas y recovecos.


Lo primero es fijarnos en la sección del cable: si vamos a poner enchufes, deberíamos usar unos cables de 3mm de sección como mínimo. De lo contrario, cuando llegue el frío y queramos poner una estufa eléctrica conectada a ese enchufe, podemos quemar el cable y provocar un accidente. En el mejor de los casos, deberíamos retirar los cables viejos y poner otros más gruesos.

Así que si los metemos del calibre adecuado de primera hora, nos ahorraremos disgustos.
Los cables destinados a la iluminación podemos ponerlos de 2mm o incluso algo menos...


Respecto a la longitud: no los cortéis de primera hora: metedlos y una vez introducidos en la tráquea, dejad un buen trozo por cada lado. Siempre podremos recortarlos después y conviene tener un poco de margen para hacer las conexiones.


Una vez que las conexiones estén correctas, no cuesta trabajo ir cortando los cables –siempre dejando un poco de margen- para que quepan en la caja y se pueda cerrar correctamente.


Para pelar la punta de los cables se pueden usar un sinfín de herramientas: unas tijeras, cúter, alicates especializados de varios modelos… Eso es tema de otro post, pues sería muy extenso describir todas las herramientas y la forma de pelarlos…

Sólo deciros que debéis pelar aproximadamente 1.5cm de cable procurando no romper ningún pelo y que el corte de la funda ha de ser limpio.



Si hemos realizado la toma de la corriente de otro enchufe, como es mi caso, a veces los mismos enchufes sirven para empalmar otro, pues tienen para conectar dos cables en cada polo. En la figura, vemos un enchufe que tiene conectados tres cables en cada polo, uno de ellos es para una toma de luz.


Si tienen un único orificio para insertar el cable, y queremos meter más de uno por polo, podemos retorcer las dos puntas juntas y así abultarán menos y nos aseguramos que el tornillo los fije a los dos.



También podemos usar unas clemas, que son unas piezas de metal recubiertas de plástico aislante y con dos tornillos para fijar los cables por dentro, con lo que unimos dos cables a cada polo del cable principal y cada uno irá a un enchufe.


Las clemas permiten unir muchos cables a una sola toma. Es perfecta para las cajas de empalmes, pues deja las conexiones a la vista y podemos examinarlas de un vistazo. A diferencia de si empalmamos los cables retorciendo las puntas y tapando con cinta aislante (otra opción, aunque más chapucera y cada vez más en desuso).


Las clemas, suelen venir en tiras para que el usuario las corte a su gusto: se pueden cortar individuales para conectar dos cables, de dos en dos para conectar los dos polos; podemos meter un cable que una dos clemas para poder conectar cables de la misma polaridad en las dos....


También las encontraremos de diferentes tamaños, como vemos en la foto superior. Escojeremos la que se adecúe mejor a nuestras necesidades.



Para hacer conexiones en clemas y en general a cualquier interruptor o enchufe, conviene retorcer los pelos de cobre que hemos dejado en el extremo del cable para hacer la conexión. Los pelos retorcidos evitarán que algún pelo pueda quedar fuera y provocar un cortocircuito y tendrá más firmeza para insertarlo en el orificio del interruptor.


Podemos incluso estañar estos pelos para un mejor contacto. Pero es algo que prácticamente nadie hace.


Es importante cuando hagamos una conexión, que evitemos que quede parte del cobre desnudo a la vista.

Debe quedar todo dentro de la clema o el enchufe. Pensemos que a veces al introducir el enchufe o interruptor en su caja correspondiente, los cables sufren cierta tensión y de por sí pueden tender a salirse un poco. Si dejamos cobre a la vista puede ser muy peligroso. Incluso puede salirse el cable del todo. Ha de entrar a fondo.


Una vez metido el cable a tope, lo mantenemos en esa posición mientras apretamos el tornillo que lo fijará.

Si apretamos el tornillo sin sujetar el cable, éste tenderá a moverse y puede quedar de cualquier manera.

Así es un poco más complicado, pero mucho más fiable.


Y como medida de seguridad, recomiendo siempre dar unos pequeños tirones de los cables para ver si se salen. A veces apretamos el tornillo a fondo, pero éste no ha llegado a coger el cable por estar corto o ser delgado y quedar al lado del tornillo en vez de estar aprisionado por él.

Esta maniobra de los tirones es particularmente interesante cuando metemos varios cables juntos en una clema o en la conexión de un enchufe, pues con frecuencia alguno puede quedar mal pillado y soltarse.

Si estamos con un solo enchufe, localizaremos fácilmente el fallo. Pero si se trata de la instalación de una casa, podemos volvernos locos para detectar el fallo y ese problema se hubiera evitado tomando esta precaución.


Una vez conectados los cables, sólo queda montar la base del enchufe en la caja empotrada mediante los dos tornillos que trae ésta. Después montamos la pieza delantera con el embellecedor, que suele ir fijada con un tornillo central y el trabajo está listo.


Con esto queda explicado cómo mover de sitio el enchufe. Ahora queda la llave conmutada, pero eso es tema para otro post. Así como explicaros la forma correcta de meter cables en la instalación eléctrica ¡No es tan sencillo como pudiera parecer a primera vista!


No os perdáis el próximo post ¡Saldréis hechos unos electricistas! Je, je, je…


Más información:

facilísimo.com

Yo reparo.com

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viernes, 20 de marzo de 2009

Cómo limpiar manchas de cal en la cafetera y plancha



Manchas de cal en electrodomésticos



Esta mañana un amigo me preguntó que cómo podía limpiar la cafetera, que tenía mucha cal acumulada.

Este ese un problema muy común en el hogar. Sobre todo en lugares donde el agua es dura, o sea, que tiene mucha cal.

La cal se nos acumulará en el suelo, en el baño y sus elementos, en la encimera de la cocina….

Naturalemente, hay productos para limpiar la cal en todos estos sitios. Productos muy eficaces, de precio razonable y muy conocidos (no cito marcas). Pero qué ocurre con nuestra querida cafetera…. Vemos que ya no sale el agua a la velocidad de cuando era nueva, cada vez va más despacio y si no hacemos algo… acabará por estropearse.

El problema es, naturalmente, la cal del agua que se va acumulando en los conductos y los va dejando atorados. Y ahí no podemos usar ése producto químico que usamos en el baño, en el suelo, o en la encimera de la cocina. Es cierto que también hay productos específicos para la cafetera y demás electrodomésticos… pero no siempre son fáciles de encontrar y su precio no suele ser tan economico como los otros productos….

Existe una solución muy sencilla, económica y al alcance de todos. De modo que tan solo necesitamos un ácido y en casa seguro que tenemos dos ácidos muy saludables: el vinagre y el limón. Lo más sencillo y económico es el vinagre. En casa llevamos años usando este procedimiento que voy a describir con magníficos resultados:



Bastará preparar la cafetera como si fuésemos a hacer café…. Pero no echaremos café en el depósito, tan sólo agua con vinagre. ¿Cuánto vinagre? Pues eso es cosa de cada uno. Si la cafetera está muy atorada, que ya casi no suelta agua, podemos usar el vinagre puro, ya que no es un ácido muy fuerte. Pongamos por ejemplo, que echamos un vaso de vinagre puro. Conectamos la cafetera y dejamos que actúe el vinagre. Si se trata de una limpieza de rutina, podemos diluir ese mismo vinagre en agua y volverlo a poner en el depósito, de modo que ahora serían dos vasos.

Si sigue atorada, podemos usar vinagre puro de nuevo, aunque lo más normal es que lo que quede por hacer es enjuagarla preparando varias cafeteras con agua sin vinagre. Esto es muy importante (aparte de por el sabor), porque el vinagre tiende a ser abrasivo con el aluminio, lo pica u oxida, y nuestra cafetera puede tener algún elemento de aluminio en su interior. Enjuagándola perfectamente, no tendremos problemas.



Con la plancha de casa actuaremos de forma similar. Las planchas muchas veces están preparadas para ser usadas sólo con agua destilada, justamente para evitar las acumulaciones de cal que atorarían los finos conductos de salida del vapor. Aunque hoy en día muchas dicen en las instrucciones que pueden ser usadas con agua del grifo. De todos modos, podemos llenarle el depósito del agua con vinagre y darle al botón de autolimpieza, o bien dejar salir todo el vapor. Debemos pasarla por un trapo viejo, pues seguramente manchará. Finalmente, hacemos como con la cafetera: llenamos el depósito con agua limpia para aclarar. Si es agua destilada, mejor, pues arrastrará mejor restos de vinagre y cal que hayan podido quedar.

Y así de fácil. Con una limpieza periódica, las cafeteras y planchas estarán siempre a pleno rendimiento y nos durarán mucho más tiempo.

En objetos de cristal, también sale muy bien la cal con vinagre. Después de la limpieza con vinagre, un trapo humedecido en alcohol nos devolverá el brillo al vidrio.

Espero que la cal deje de ser un problema para vosotros. Y no dudéis en preguntarme si tenéis cualquier duda.