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lunes, 26 de abril de 2010

Cómo hacer una instalación eléctrica. Montar ICP, Tipos de instalación eléctrica

Instalar ICP y elementos del cuadro principal. Final del trabajo.



Ya hemos preparado los tubos o tráqueas para que vayan a sus lugares correspondientes del panel o cuadro principal de la luz.


También hemos montado los distintos elementos del panel. Ahora vamos a terminar el tema.


Comprobaremos que todas las conexiones son buenas dando un ligero tirón del cable de cada borne y examinaremos que no sobresalga el cobre del borne. Esto es especialmente importante en la conexión del ICP, a fin de cuentas, los demás cables hemos de ordenarlos y ajustarlos, como veremos ahora.



Seguidamente, iremos recolocando los cables ordenadamente para que no sea una maraña infernal e inextricable. Es bueno que se vea bien cada cable: de donde viene y adónde va.


No es necesario que los cables tengan más longitud de la necesaria para realizar el trayecto sin tensiones, con una ligera holgura. Sí es importante que el cable que salga del ICP Tenga un poco de sobrante, porque la caja va a ser precintada y si va muy justo después tendremos que estar empalmando.


Y, también debe de tener un poco de sobra el cable o cables finales, que van de los elementos que hemos montado a la casa.


Los intermedios, ya os digo, se pueden dejar al mínimo, pues si quedasen cortos, se pueden sustituir fácilmente por otro de mayor longitud.

Tras esta ordenación de cables, podéis haceros un esquema en un papel para saber como va montado el panel.

Parece una tontería, pero si lo volvéis a abrir dentro de tres o cuatro años, igual no recordáis nada. Así, con un vistazo al esquema lo veréis enseguida.



Y ya solo queda cerrar: primero la caja del ICP sin apretar del todo los tornillos –en cualquier caso, el técnico la abrirá antes de precintarla-



Y seguidamente el marco del cuadro principal. Una vez que están todos los tornillos puestos, podemos darles un ligero apriete.



Para colocar la tapa, si la tuviere: vemos que el marco de la caja tiene dos orificios y en ellos entran unas pestañas de la tapa.

Están situados en dos esquinas de un lado.

Basta colocar la tapa en su lugar definitivo y con un destornillador plano presionamos ligeramente entre el marco y la tapadera, justo junto al borne y su correspondiente orificio.

Se deforma ligeramente la tapa y entra el borne en su agujero, con lo que ya se puede abrir y cerrar perfectamente.


Por supuesto, para retirar la tapa, actuamos a la inversa: apalancamos ligeramente con un destornillador plano junto a la pestaña que hace de bisagra.


Como podéis ver a lo largo de esta serie de post dedicados al ICP, no es complicado en absoluto siempre que tengamos una instalación moderna y saneada.


Pero igualmente, podéis modernizar vosotros mismos una instalación vieja.



Solo es cuestión de comprar una caja, que las hay empotrables, en cuyo caso la deberíais poner como hicimos con un cajetín de enchufe y con sus correspondientes arrebolas o rozas para los tubos corrugados o tráqueas…


O bien una instalación externa en la que podríamos usar tubos de PVC fijados a la pared con sus correspondientes fijaciones.


la caja también iría atornillada a la pared.


Y los cables también podrían ir en canaletas externas, más estéticas que los tubos de PVC y fácilmente accesibles para meter y sacar cables.


En mi opinión, la primera opción es mejor en cuanto que es más definitiva, más estética y más segura.


Pero si tenéis la casa recién pintada y no queréis meteros en obras, la segunda opción es perfectamente válida. Podemos hacer toda la instalación con un taladro, tacos y tornillos... sin un golpe de martillo ni un escombro.


Y ya solo me queda animaros a hacer estas tareas de bricolaje, que os permitirán ahorrar algún dinerillo en estos tiempos de crisis; Que para cualquier consulta, podéis hacer un comentario en el blog; y, finalmente, que os hagáis seguidores del blog... es gratuito, fácil de hacer... ¡Y mi única recompensa!


lunes, 23 de noviembre de 2009

Meter cables de la luz por tubos corrugados. Instalación eléctrica. Introducir cables en tráqueas. Guía de electricista

METER CABLES DE LA LUZ



En post anteriores hemos visto cómo hacer arrebolas o rozas, meter las tráqueas para la instalación eléctrica; dejar la pared como nueva…. Pero nos falta lo más importante: meter los cables en los tubos.


Os recomiendo que si vais a poner una tráquea muy larga, con recovecos y curvas, la coloquéis con los cables ya metidos dentro.

Es mucho más sencillo meter los cables dejando colgar la tráquea o tubo corrugado desde una ventana y metiendo los cables por arriba, que se meten por su propio peso, que ya colocado el tubo en la pared.


Y si aprovecháis para meter un par de cables más en la tráquea, aunque en principio estén fuera de uso, en el futuro también os ahorraréis problemas: es inevitable que con el tiempo queráis poner una llave conmutada, interruptor extra… y tengáis que volver a sacar y meter todos los cables juntos.


Pero si no habéis tenido en cuenta esto o la tráquea ya estaba montada, tendréis que apañaros para introducir los cables en ella.



Para meter los cables de la luz es casi imprescindible que nos hagamos con una guía de electricista.


Esta herramienta consiste en un largo tubo de material plástico e incluso de fibra de vidrio que en un extremo tiene una argolla y en el otro, un muelle o similar con una bolita en la punta. Normalmente, estas dos piezas van atornilladas y se pueden cambiar. Lo cual es muy interesante, como veremos más adelante.


El procedimiento para meter la guía es simple: se abre la caja de empalmes o interruptor y desconectamos los cables y encintamos las puntas que traen corriente para evitar accidentes.

Basta cortar la luz de la casa un minuto para hacer este proceso. Es importante que tengamos un buscapolos o buscafases para detectar el polo vivo o fase. Ya os hablé de esta sencilla y útil herramienta.



Seguidamente, introducimos la punta con el muelle y la bolita y vamos empujando con firmeza.

No esperéis avanzar mucho.

Es mejor que empujéis lo más cerca de la entrada del tubo que podáis para meter un centímetro de la guía en cada empujón sin doblar la guía en exceso.

Si empujáis muy separados, puede que entre un poco más de guía por empujón, pero si encontramos un obstáculo, se puede doblar la guía y después tendremos más problemas para meterla.


Cuando la punta de la guía llegue a una curva, notaréis claramente que no avanza. Entonces podéis retroceder un poco, girar la guía y volver a empujar.

Se repite hasta que notéis que ya empieza a entrar de nuevo.

Ahora costará un poco más seguir metiendo la guía. Si hubiera otra curva, repetid del proceso…


A veces es interesante en casos muy difíciles humedecer la punta de la guía con detergente del usado en cocina para lavar los platos. Aunque si podemos hacerlo sin eso, mejor.



Una vez que haya salido la guía por el otro extremo del tubo, podéis pasarla casi entera, dejando un buen trozo en el extremo opuesto, por el que la estábamos introduciendo.



Cogemos los cables y pelamos un buen trozo de cada uno. Como cuatro o cinco centímetros. Retorcemos ligeramente los pelos y los pasamos por el interior de la anilla de la guía.

Retorcemos el cable sobre sí mismo y metemos el siguiente por la misma anilla.


Conviene meter cada uno en la dirección opuesta al anterior. Así, ante una fuerte presión, se aprietan entre sí y tienden a fijarse entre ellos. Así que si uno lo metemos de derecha a izquierda en la anilla, el siguiente lo meteremos de izquierda a derecha y así sucesivamente.


Es interesante que estos dobleces abulten lo mínimo posible, por lo que podemos jugar dejando el empalme de estos cables con la guía a distintas alturas, para que la parte gruesa no coincida en todos.



Entonces, procedemos a encintar a conciencia todos los cables entre sí con cinta aislante, haciendo hincapié en la zona de los empalmes.

Debemos comenzar en los cables, subir hasta sobrepasar la anilla, volver a bajar… La cinta debe estar bien tensa para que apriete y una las uniones y los cables e impida que estos se suelten cuando tiremos. No escatiméis en cinta aislante para esto.


Si son varios los cables que queréis meter, el tubo tiene dobleces o ángulos y/o el recorrido es largo, conviene mojar el final de la guía, la zona de empalmes y el principio de los cables con el lavavajillas. Esto hace que vaya lubricado y se desplace mejor.


Si está muy duro, podéis incluso romper la guía.


En todo caso, si se os rompiese la guía, siempre podéis hacer un truco para poder terminar el trabajo e incluso aprovecharla en otros: como los extremos de la guía van atornillados, podemos introducir la guía usando la bolita con el muelle.

Una vez pasada, cambiamos esta punta por la anilla y en vez de pasar el cable por el sitio donde hemos metido la guía, lo pasamos en sentido inverso. O sea, que lo sacamos tirando del mismo sitio por el introducimos la guía.


Eso sí, comprad una guía bastante más larga de la que preciséis. Son relativamente baratas. La mía, que es de 10m de largo, me costó algo menos de 3.50€. Así, si se os partiera en esta u otra ocasión, siempre podréis recurrir al truco que os he comentado.

Si es corta y se parte por la mitad, aunque queráis intercambiar los extremos, no os servirá porque su longitud será insuficiente.


De todos modos, os daré algunos consejos para que vuestra guía os dure mucho, mucho tiempo:


Si vais a meter varios cables y ya hay otros metidos, unos rozarán con los otros y se “frenarán” entre ellos, con lo que os costará horrores realizar el proceso. En estos casos, casi es preferible sacar los cables que ya estaban metidos y volver a meterlos todos a la vez.


En este caso concreto, que ya tenemos varios cables dentro, podéis atar la guía en el extremo de los cables que ya están metidos, para que al sacar los cables, metamos la guía, y así ya la tenemos dentro. Bastará volver a engancharlos todos juntos y tirar de la guía. Vemos que han sido los cables antiguos los que han hecho el papel inicial de la guía.

Así explicado puede parecer algo complicado de entender. Pero es muy sencillo.


Sigamos con los consejos: Si teníais cables de un solo filamento de cobre, desechadlos y sustituidlos por los modernos cables de muchos filamentos: son más flexibles y entrarán mucho mejor, pudiendo incluso meterlos de mayor sección si lo precisáis.

Aparte que la tecnología avanza día a día y los cables nuevos serán más seguros y fiables en todos los aspectos que los viejos cables de un solo filamento que tendrán seguramente sus años….


Cuando notéis que la guía ha encontrado un obstáculo y no entra más, debéis girarla, como os dije antes, pero hacedlo siempre en el sentido de apriete de los tornillos, o sea en sentido horario.

Si lo hacéis al revés, corréis el riesgo que la punta se desatornille y se quede dentro de la tráquea. Con lo que ya no podríamos recuperarla e imposibilitaría meter más cables.

Éste es un fallo de principiante que se puede evitar con un poco de sentido común.


Y dejad un buen trozo de cable en cada extremo si vais a cambiar la instalación y no tenéis demasiada experiencia en el tema (foto inicial del post).

Es muy sencillo hacer los empalmes con los cables relativamente largos. Una vez que se vea que todo funciona, ya podemos recortarlos todos y dejarlos a la medida suficiente para que tenga cierto desahogo con vistas a futuras modificaciones, pero que permita cerrar las cajas de empalmes, enchufes e interruptores sin forzarlos.


Es conveniente que dispongáis de unos alicates especiales para pelar cables.

No suelen ser caros ¡Tampoco hace falta que os compréis uno de marca, para hacer cuatro chapuzas caseras! Y os hará mucho más rápido y sencillo el proceso de pelar todos los cables.

En otro post os hablaré de algunos de estos inventos. Unos son muy interesantes y otros menos. Ya lo veremos.


Creo que con estos consejos, ya estáis más que capacitados para hacer vuestros pinitos en la instalación eléctrica y podéis poner enchufes, interruptores, llaves conmutadas… ¡Todo lo que se os ponga por delante, os lo aseguro!


En el próximo post, avanzaremos un poco más con la electricidad instalando unos interrupotores de la luz conmutados.


Más información:

Sevillanelec

WebdelHogar

Rincondelvago


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viernes, 20 de noviembre de 2009

Poner enchufes e interruptores. Conexiones para enchufes. Hacer instalación eléctrica. Electricidad en casa

PONER INTERRUPTORES Y ENCHUFES ADICIONALES 4

Conexiones eléctricas.



Ya hemos hecho algún trabajillo con conexiones eléctricas en post anteriores. No obstante, os vuelvo a repetir que a la electricidad no hay que tenerle miedo, pero sí mucho respeto.


Hemos de tener los cinco sentidos en lo que estamos haciendo y por supuesto, tomar todas las precauciones posibles: nada de trabajar descalzos, sin herramientas con protección eléctrica o con la luz conectada… Yo incluso recomiendo el uso de guantes de goma gruesos si tenéis que manipular cables que están conectados.


Pues bien, vamos a entrar en materia: Tenemos nuestra arrebola hecha, tapada con sus tubos correspondientes, y la pared pintada.


Como vamos a sacar la toma de otro enchufe ya instalado, lo primero es retirar el embellecedor para abrirlo. Se suele desmontar desatornillando un tornillo que tiene justo en el centro.


Tras esta operación, ya tenemos a la vista la placa que esta atornillada a la caja empotrada.



Para sacarla, debemos actuar en los dos tornillos laterales. A veces están a ambos lados y otras veces arriba y abajo… En cualquier caso, aflojando los tornillos y girando ligeramente la placa, ya podemos extraerla.


Ahora tenemos las conexiones antiguas a la vista. Pasemos a los cables nuevos que tenemos que conectar en ellas.


Como los tubos son cortos, he decidido meter los cables después del montaje de los mismos, pero yo siempre prefiero dejar los cables metidos de antemano en las tráqueas, pues eso facilita mucho el trabajo: no es lo mismo sacar la tráquea por la ventana, dejarla vertical y dejar que los cables se metan por su propio peso, a tener que estar después metiendo guías y demás.

Pero, repito, como son tubos cortos, y además sin ángulos, podemos meterlos ahora tranquilamente.


De todos modos, en futuros post os hablaré de cómo meter los cables por las tráqueas cuando son largas y tienen curvas y recovecos.


Lo primero es fijarnos en la sección del cable: si vamos a poner enchufes, deberíamos usar unos cables de 3mm de sección como mínimo. De lo contrario, cuando llegue el frío y queramos poner una estufa eléctrica conectada a ese enchufe, podemos quemar el cable y provocar un accidente. En el mejor de los casos, deberíamos retirar los cables viejos y poner otros más gruesos.

Así que si los metemos del calibre adecuado de primera hora, nos ahorraremos disgustos.
Los cables destinados a la iluminación podemos ponerlos de 2mm o incluso algo menos...


Respecto a la longitud: no los cortéis de primera hora: metedlos y una vez introducidos en la tráquea, dejad un buen trozo por cada lado. Siempre podremos recortarlos después y conviene tener un poco de margen para hacer las conexiones.


Una vez que las conexiones estén correctas, no cuesta trabajo ir cortando los cables –siempre dejando un poco de margen- para que quepan en la caja y se pueda cerrar correctamente.


Para pelar la punta de los cables se pueden usar un sinfín de herramientas: unas tijeras, cúter, alicates especializados de varios modelos… Eso es tema de otro post, pues sería muy extenso describir todas las herramientas y la forma de pelarlos…

Sólo deciros que debéis pelar aproximadamente 1.5cm de cable procurando no romper ningún pelo y que el corte de la funda ha de ser limpio.



Si hemos realizado la toma de la corriente de otro enchufe, como es mi caso, a veces los mismos enchufes sirven para empalmar otro, pues tienen para conectar dos cables en cada polo. En la figura, vemos un enchufe que tiene conectados tres cables en cada polo, uno de ellos es para una toma de luz.


Si tienen un único orificio para insertar el cable, y queremos meter más de uno por polo, podemos retorcer las dos puntas juntas y así abultarán menos y nos aseguramos que el tornillo los fije a los dos.



También podemos usar unas clemas, que son unas piezas de metal recubiertas de plástico aislante y con dos tornillos para fijar los cables por dentro, con lo que unimos dos cables a cada polo del cable principal y cada uno irá a un enchufe.


Las clemas permiten unir muchos cables a una sola toma. Es perfecta para las cajas de empalmes, pues deja las conexiones a la vista y podemos examinarlas de un vistazo. A diferencia de si empalmamos los cables retorciendo las puntas y tapando con cinta aislante (otra opción, aunque más chapucera y cada vez más en desuso).


Las clemas, suelen venir en tiras para que el usuario las corte a su gusto: se pueden cortar individuales para conectar dos cables, de dos en dos para conectar los dos polos; podemos meter un cable que una dos clemas para poder conectar cables de la misma polaridad en las dos....


También las encontraremos de diferentes tamaños, como vemos en la foto superior. Escojeremos la que se adecúe mejor a nuestras necesidades.



Para hacer conexiones en clemas y en general a cualquier interruptor o enchufe, conviene retorcer los pelos de cobre que hemos dejado en el extremo del cable para hacer la conexión. Los pelos retorcidos evitarán que algún pelo pueda quedar fuera y provocar un cortocircuito y tendrá más firmeza para insertarlo en el orificio del interruptor.


Podemos incluso estañar estos pelos para un mejor contacto. Pero es algo que prácticamente nadie hace.


Es importante cuando hagamos una conexión, que evitemos que quede parte del cobre desnudo a la vista.

Debe quedar todo dentro de la clema o el enchufe. Pensemos que a veces al introducir el enchufe o interruptor en su caja correspondiente, los cables sufren cierta tensión y de por sí pueden tender a salirse un poco. Si dejamos cobre a la vista puede ser muy peligroso. Incluso puede salirse el cable del todo. Ha de entrar a fondo.


Una vez metido el cable a tope, lo mantenemos en esa posición mientras apretamos el tornillo que lo fijará.

Si apretamos el tornillo sin sujetar el cable, éste tenderá a moverse y puede quedar de cualquier manera.

Así es un poco más complicado, pero mucho más fiable.


Y como medida de seguridad, recomiendo siempre dar unos pequeños tirones de los cables para ver si se salen. A veces apretamos el tornillo a fondo, pero éste no ha llegado a coger el cable por estar corto o ser delgado y quedar al lado del tornillo en vez de estar aprisionado por él.

Esta maniobra de los tirones es particularmente interesante cuando metemos varios cables juntos en una clema o en la conexión de un enchufe, pues con frecuencia alguno puede quedar mal pillado y soltarse.

Si estamos con un solo enchufe, localizaremos fácilmente el fallo. Pero si se trata de la instalación de una casa, podemos volvernos locos para detectar el fallo y ese problema se hubiera evitado tomando esta precaución.


Una vez conectados los cables, sólo queda montar la base del enchufe en la caja empotrada mediante los dos tornillos que trae ésta. Después montamos la pieza delantera con el embellecedor, que suele ir fijada con un tornillo central y el trabajo está listo.


Con esto queda explicado cómo mover de sitio el enchufe. Ahora queda la llave conmutada, pero eso es tema para otro post. Así como explicaros la forma correcta de meter cables en la instalación eléctrica ¡No es tan sencillo como pudiera parecer a primera vista!


No os perdáis el próximo post ¡Saldréis hechos unos electricistas! Je, je, je…


Más información:

facilísimo.com

Yo reparo.com

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