lunes, 18 de enero de 2010

Cómo pelar cables. Alicates para pelar cables. Instalaciones eléctricas. Herramientas de electricista

PELACABLES



Hola, amig@s, Hoy vamos a dar un repaso a los pelacables.


Son unas herramientas que nos facilitarán mucho el trabajo si tenemos que hacer cualquier trabajillo de electricidad. No hace falta ser un instalador profesional para disponer de algunos de los útiles que voy a describiros a continuación…


En algunos trabajos que he hecho con anterioridad, habréis visto que es imprescindible retirar la punta de la funda de los cables eléctricos para poder conectarlos en una instalación. Para esto están los aparatos específicos.


El pelacables vendría a hacer la misma función que un destornillador eléctrico frente a un destornillador manual: poner o quitar un tornillo es algo que se puede hacer a giro de muñeca, pero uno eléctrico nos permitirá ahorrar mucho tiempo y trabajo. En el caso del pelacables, podemos usar unas tijeras o un cúter… pero si tenemos que conectar bastantes cables, se hará lento y pesado.


Por supuesto, los hay de muchos tipos.

Algunos son automáticos: no tenemos más que meter la punta del cable en el extremo del aparato, apretar los brazos –viene a ser como un alicate- y sale el cable con la funda cortada y extraída en el mismo movimiento.

No sé el costo ni la durabilidad de este aparato, pero os voy a describir otros mucho más sencillos y económicos pero que también nos ahorrarán mucho trabajo.


Los pelacables más sencillos serían el mismo alicate universal y el alicate de corte:



El primero tiene una sección destinada a cortar cables: si lo manejamos con cuidado, cortando sólo la funda, nos permitirá pelar los extremos de los cables. Sin embargo es un poco burdo y estropearemos muchos extremos de cables sólo para cogerle el tranquillo.



Algo similar ocurre con los cortadores de cables: son alicates especializados en cortar completamente los cables eléctricos, pero si usamos la punta pellizcando sólo la funda, lograremos también el efecto de pelar su extremo…

Pero tampoco es específico, aunque he visto algún que otro programa de bricolaje en la tele en donde pelaban cables con ésta herramienta.


Ya entramos en un campo más profesional con los dos siguientes modelos:




El primero suele venir en kits de herramientas y sirve tanto para cortar como para pelar los cables: tiene la ventaja que tiene orificios diferentes para cables de distintos gruesos. Sin embargo no es mi pelacables preferido, de hecho apenas lo he usado…



Sin duda el mejor que tengo es este alicate especializado: tiene las puntas destinadas a cortar la funda del cable y dispone de un tornillo con tuerca de bloqueo para que no se varíe la apertura de las puntas.



Sólo tenemos que regular esta apertura según el grosor del cable.



Para usarlo, sólo tenemos que introducir un poco el cable en la punta del alicate de pelar;



Apretamos el alicate a tope -con lo que se corta toda la funda- y lo soltamos ligeramente mientras tiramos -con lo cual la extraemos-. De esta forma corta sólo la funda (si hemos regulado bien la apertura) y la extrae… muy sencillo y eficaz.


Y como normalmente trabajamos en una instalación con cables de grosores similares, no tendremos que estar regulando continuamente el tornillo de apertura. En cualquier caso, se le coge enseguida el truco de regularlo y se hace rápidamente…


Y no cuesta una pequeña fortuna: el alicate que os muestro costará 2€, aunque también podréis encontrarlo en versiones de más calidad, construidos en acero inoxidable, cromo vanadio…



Y aquí os muestro mi primer pelacables: estas viejas tijeras han pelado cientos de cables antes de descubrir los alicates específicos que os he descrito…

Invertid un poco de tiempo y dinero en ampliar vuestra caja de herramientas y así podréis hacer cualquier tipo de trabajo de forma rápida y eficaz… No os arrepentiréis.

Más información: Premier tools


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viernes, 15 de enero de 2010

Termostato digital. Cronotermostato digital. Cómo instalar termostato digital. Ventajas del termostato

Termostato digital



Ya vimos en el post anterior cómo mantener un calefactor. Seguiremos con el tema de la climatización doméstica y hoy vamos a hablar de un interesante aparato: el termostato digital o cronotermostato.


Es un aparato que nos permitirá regular la temperatura de una habitación conectándolo a un aparato de aire acondicionado o un calefactor.



Según lo programemos, servirá para el frío o para el calor y también podremos programarlo para que en determinadas horas la temperatura sea más o menos elevada que a otras. Y por supuesto… muchos programas que podremos seleccionar para no tener que estar programando continuamente.


Y También tiene otras funciones adicionales, como la tecla “manual” que permite poner otra temperatura diferente a la programada de modo temporal, sin anular la programada; La función de espera, que nos permite que el aparato espere uno o dos minutos antes de conectarse tras el apagado y que permite que el aparato que regula no trabaje más de la cuenta…


Normalmente, se utiliza dejándolo fijo en la pared y conectándolo directamente a la red, para lo cual sólo hay que taladrar en el lugar deseado en los lugares que la plantilla que trae indica, meter los tacos y atornillar el aparato… Yo he hecho una variación:


Lo he conectado como si se tratase de un alargador con un interruptor, sólo que en vez de interruptor he conectado el termostato. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes:


La principal ventaja es que si queremos regular la temperatura de una habitación, tenemos el termostato totalmente transportable: solo tenemos que enchufarlo en otra habitación y listo.


También permite colocarlo cerca de donde estemos. Así el termómetro del termostato detectará la temperatura del lugar cercano a nosotros y no de la otra punta de la habitación, obteniendo más bienestar.


El principal inconveniente es que al estar montado de forma portátil, es susceptible de recibir algún golpe que pueda romperlo.


Me diréis que no le veis ventaja alguna a este aparato, ya que los calefactores suelen tener termostato incorporado y los aires acondicionados también…


Pero con este aparato lograremos un control de la temperatura más preciso, sobre todo para la calefacción, ya que los calefactores tienen el termostato muy cerca de la resistencia y más que medir la temperatura ambiente, miden la temperatura del aparato.

Y, por supuesto, podremos poner cualquier tipo de estufa por sencilla que sea y aunque no tenga termostato, nuestro termostato se encargará de encenderla y apagarla cuando sea preciso.


Incluso en verano, podéis conectarlo de noche a un ventilador de modo que cuando refresque al avanzar la noche, se desconecte y se vuelva a encender si la temperatura sube de nuevo…


El costo de estos aparatos suele ser muy bajo… el mío me costó unos 6€ y como podréis ver tiene ya su uso…


Para instalarlo como alargador sólo tenéis que haceros con un alargador o bien fabricároslo vosotros mismos con un cable del grosor adecuado al uso que le vais a dar y conectando una clavija hembra en un extremo y otra macho en el otro. Tendremos que pelar una sección de la funda y cortar uno de los polos que será donde hagamos el empalme.


También podéis usar dos trozos de cable independientes conectando las clavijas en los extremos y en el otro se conecta el termostato. Yo he conectado el aparato de esta segunda forma.



Cortáis uno de los cables y lo conectáis a los dos bornes o conectores. Si usáis dos trozos de cable, el cable que no actúa en el corte de la electricidad lo ponéis unidos al tercer borne, o si no tuviera más que dos bornes, los unís entre sí.



Yo, para mayor seguridad, he sujetado los cables al chasis del termostato mediante un alambre:

A través del compartimiento de la pila hay un orificio que serviría para fijarlo a la pared. Lo aprovecho para insertar por ahí el alambre y que los cables no queden colgando sólo de los bornes. Y así minimizo el riesgo de que se salgan de éstos.



Y ya sólo queda insertarle las pilas, ponerle la hora y el día y empezar a programarlo.


El mío tiene 10 programas de fábrica que no se pueden modificar, pero tiene otros tantos que podemos programarlos a nuestro antojo.


Puede parecer al principio un poco complicado, pero es facilísimo y se le coge el truco enseguida.


No os voy a describir cómo se programa éste, porque cada uno puede tener su propia forma de hacerlo y el mío no es precisamente muy moderno. Sólo basta que os leáis las instrucciones del vuestro y así no tendréis problema…


Ahora podremos tener la casa calentita en invierno cuando lleguemos a casa, tener la habitación caldeada cuando vayamos a levantarnos o simplemente, podemos usar una estufa o calefactor más económico, que no lleve termostato incorporado, sin riesgo de que se caliente más de la cuenta y salga ardiendo.


Y nos permitirá racionalizar el consumo eléctrico al poder regular la temperatura sin excesos y sólo en los momentos en los que la estemos usando.

Más información: pasarlascanutas.


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miércoles, 13 de enero de 2010

Cómo reparar calefactor. Mantenimiento de calefactor. Como arreglar estufa eléctrica

Mantenimiento/reparación de calefactor


Hola, amig@s, hoy vamos a ver un sencillo e interesante post: cómo mantener un calefactor.


Este interesante electrodoméstico puede parecer que no necesita ningún mantenimiento, pero no es así en absoluto: en él se acumula el polvo y más si se usa muy de tarde en tarde y producirá malos olores e incluso una avería…


Este aparato es muy útil en climas como el de Málaga: casi nunca hace frío intenso, salvo en invierno tras pasar las borrascas, que entran las típicas corrientes procedentes de latitudes muy nórdicas y hace frío de verdad….

Aunque solo dure un par de días, las casas se quedan como neveras -o refrigeradores- y un aparatito de éstos puede sacarnos del paso manteniendo una temperatura muy agradable mientras hace un frío helador en la calle…


En climas más fríos, sí merece la pena un aparato más potente, incluso aire acondicionado con bomba de calor… Pero en nuestro caso, este aparato cuesta muy pocos euros, se guarda en cualquier sitio y nos servirá perfectamente.


Este calefactor en concreto, me lo encontré tirado junto a un contenedor y me pareció que sería un buen ejemplo para mostraros qué debemos hacer con uno de estos calefactores en vez de tirarlos a la basura.


Veremos que aunque no cuestan mucho dinero, con diez minutos podremos dejarlo como el primer día contribuyendo a preservar el Medio Ambiente...



Vemos que le han cortado el cable y tiene bastante suciedad por dentro… lo primero es ver si funciona correctamente.




Para ello pelamos el poco cable que sobresale y le empalmamos otro mediante una clema.


Lo enchufamos con precaución y vemos que funciona perfectamente. Lo único que podría achacársele es algo de ruido en la hélice que no le afecta en absoluto y que es algo normal en estos aparatos.



Así que procedemos a abrirlo con los tres tornillos que tiene en la parte inferior.

Son tornillos de cabeza especial, pero con un destornillador de precisión plano podemos sacarlos perfectamente.



Lo primero que haremos será una limpieza exhaustiva: con un trapo humedecido en agua y algo de detergente de lavar la vajilla, por ejemplo, y un rotulador o bolígrafo para lograr que el trapo llegue a todos los rincones.

Pasamos seguidamente un trapo seco y ya está limpio, lo hemos dejado sin rastro del polvo acumulado.



Y ahora vamos a resolver el problema del cable: vemos que el cable original estaba metido por un surco para evitar que posibles tirones del cable lo partan o desconecten… Es un buen sistema.


No tenemos más que cortar el cable original dejando un trozo para el empalme. Pelamos y retorcemos bien las puntas. Hacemos lo propio con un cable con clavija y los unimos.


También sería muy interesante afianzar el empalme con soldadura.


Es muy importante encintar muy bien el empalme con varias capas de cinta aislante puestas en sentidos alternos y sin dejar ninguna abertura.


En tiendas de electricidad también venden unas fundas que se meten cubriendo el cable pelado y al calentarlas se amoldan al cable, sustituyendo a la funda original.

Sería la mejor opción pero ahora mismo no dispongo de fundas.



Le he puesto un poco de grasa de litio en el eje del ventilador para que vaya más lubricado y al mismo tiempo reducir la holgura que pueda tener el mismo y así que sea más silencioso… y sólo queda montar la tapa.


Lo enchufamos y vemos que funciona como el primer día…


Si tenéis un calefactor de éste tipo, os recomiendo que lo abráis de vez en cuando con cuidado y lo limpiéis y lubriquéis ligeramente el eje del ventilador… os durará mucho más y no producirá ruidos y olores desagradables.


En otra ocasión os mostraré otro ejemplo pero esta vez de una reparación en toda regla en la que hay que desmontar todo el aparato, detectar el fallo, sustituir la pieza averiada…


Ya tenemos este calefactor en uso. Ya solo queda utilizarlo con la cabeza:

No hacer que toda la casa se ponga a 30ºC, lo ideal es colocarlo en la habitación donde se suela estar más tiempo, como una salita o salón.

Mantener todas las puertas y ventanas cerradas.

Y poner el termostato casi al mínimo para lograr una temperatura de 17 ó 18ºC, que crea cierto confort pero sin hacernos olvidar que es invierno y es normal que haga algo de fresco… así no consumiremos demasiada luz, no derrocharemos los recursos naturales del Planeta y nos mantendremos sanos.


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lunes, 11 de enero de 2010

Cómo arreglar paraguas. Reparación de paraguas. Varilla rota de paraguas

REPARACIÓN DE PARAGUAS



Ya vimos hace poco una reparación de un paraguas al que se le había roto una varilla y os recomendé que no usarais los paraguas plegables, o sea los que tienen más de un pliegue al cerrarlos, porque son más endebles y nos resguardarán menos –también tienen menor superficie-.


Pero el mal está hecho y much@s tendréis uno de éstos paraguas y si no se os ha roto ya, puede que os ocurra en breve…



En este caso ha bastado estirar la varilla para abrirlo con un poco más de fuerza de lo habitual para que se salga la sección de la varilla donde va insertado el mango…



Apreciamos que el extremo de la varilla está bastante deformado y así es imposible que logremos meterlo en su lugar para lograr repararlo.

Así que recurrimos a nuestra caja de herramientas y con unos alicates pequeños enderezamos en un momento el borde deformado.


Es una chapa muy fina ¡que nadie se me asuste! Es un material realmente blando. Lo que por otra parte, explica que se haya roto tan fácilmente.


Una vez enderezado, abrimos un poco la varilla en el extremo, ya que tiene un corte longitudinal, y así podremos meter fácilmente la varilla más estrecha en ésta que es de mayor diámetro.



Sólo queda volver a cerrar la varilla externa sobre la otra y tenemos el paraguas como el primer día…


Si queremos que no se vuelva a romper por ese sitio, podemos poner en el extremo de la varilla que hemos enderezado una gota de pegamento de cianocrilato y seguidamente le daríamos unas cuantas vueltas con hilo de coser. Esto reforzaría la varilla en el punto más débil y no se abriría.



Parece una tontería lo que hemos hecho, pero más de uno tiraría el paraguas por esta rotura.


Dado el coste de uno de estos paraguas, puede parecer que no merece la pena repararlo…. Pero lo hemos hecho en un minuto, no ha costado ningún esfuerzo, y hemos contribuido a conservar el Medio Ambiente… Aparte que el paraguas ha quedado perfecto…



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sábado, 9 de enero de 2010

Encolar piezas de madera. Reparar pinzas de madera. Trabajos de pegado y encolado

REPARACIÓN DE PINZAS DE MADERA



Otro ejemplo de que no debemos tirar las cosas rotas a las primeras de cambio: tenemos estas pinzas que nos vienen muy bien para freír en la sartén. No arañan la superficie antiadherente de teflón que tienen y son muy precisas y manejables.



Pero se ha despegado una de las tiras de bambú del soporte sobre el que están montadas…


No cuestan mucho dinero, pero es más el trabajo de salir a buscarlas y comprarlas que lo que vamos a emplear en encolarlas.


Lo único problemático es elegir el adhesivo adecuado para este encolado.


En principio podría servirnos la cola blanca de carpintero: daría una unión muy fuerte… Pero estamos hablando de un utensilio de cocina que ha de mojarse con mucha frecuencia y salvo algunas colas blancas especiales, se ablandará con los lavados y se despegará.


Así que vamos a recurrir al pegamento de cianocrilato. También podría servirnos un pegamento epoxi de dos componentes o incluso una cola de contacto…



Limpiamos muy bien las superficies a pegar. Yo lo he hecho con una lima.



Así elimino por completo el adhesivo viejo y dejo las superficies porosas y listas para pegarlas.



Basta aplicar el adhesivo, montamos las piezas sobre una superficie plana que nos asegure que las pinzas no quedarán desalineadas y colocaremos unas pinzas que den presión y afiancen la unión mientras endurece el pegamento.


En unos instantes hemos logrado dejar en perfecto uso nuestra pinza de cocina y sólo tenemos que esperar al día siguiente para seguir usándola como si nada hubiera pasado…


No olvidemos las tres bases para un trabajo duradero de encolado:

Elegir la cola adecuada al material a pegar y al uso a que se destine.

Preparar las superficies adecuadamente para que el pegamento escogido realice su función en óptimas condiciones.

Fijar y presionar adecuadamente las piezas durante el tiempo requerido por el pegamento usado.


Así siempre obtendremos buenos resultados.



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jueves, 7 de enero de 2010

Mantenimiento de horquilla 2. Horquilla con amortiguación. Engrasado de horquilla de bici. Amortiguación de bici.

MANTENIMIENTO DE BICI: HORQUILLA CON SUSPENSIÓN 2



Amig@s, ya tenemos abierta la horquilla de suspensión, le hemos sacado el aceite de baño abierto –ya vimos que en mi caso no lo había-, y limpiamos convenientemente la delicada zona de los guardapolvos: donde entran las barras en las botellas.


No dije que a veces, si le ha entrado mucha agua y suciedad, el aceite sale totalmente degradado e incluso maloliente.

En este caso, también deberíais limpiar lo mejor posible los restos del aceite y la suciedad.


Es conveniente que sustituyáis los guardapolvos y retenes.

Pero me he encontrado con verdaderas dificultades para encontrar estos recambios. Y mi horquilla no tiene retén, solo guardapolvo.

Así que voy a dejarle de momento los mismos que tenía.


Eso sí, pondremos un poco de grasa con un dedo en la zona de los casquillos de rozamiento y guardapolvos, o sea, en la parte superior de las botellas por su interior.


Al poner la grasa, tened presente que la grasa mineral, la normal, o sea de litio, degrada las piezas de plástico. Podéis poner en su defecto un poco de vaselina.


Si queréis sustituir retenes y guardapolvos, debéis sacar los primeros con un dedo y los segundos apalancando con la punta de un destornillador grande.


Para colocarlos, metéis el retén mojado en aceite de motor y el guardapolvo ha de entrar a martillazos, pero sin golpear directamente el plástico, sino usando un tubo, llave de vaso o similar que apoye en todo el borde externo del guardapolvo. Así no lo dañamos y entrará a tope.


Normalmente, las horquillas destinan un brazo a la parte hidráulica, que tiene un pistón de aceite y la otra horquilla tiene un muelle o bien aire a presión.



Podemos sacar el aceite de la parte hidráulica desatornillando el extremo inferior del brazo hidráulico. Ponemos la misma cantidad que tenía de aceite –normalmente SAE5- y volvemos a cerrar.


Como mi horquilla no tiene demasiado uso ni antigüedad, no voy a hacerlo de momento.

Quizá en la próxima revisión proceda también al cambio de aceite del circuito hidráulico.


Vamos a proceder al montaje. Es prácticamente igual, pero en sentido inverso: colocamos la horquilla sujeta por la barra central a un banco de trabajo inclinada con los extremos hacia arriba.


Metemos con cuidado las barras en las botellas. Es muy importante fijarnos que han entrado bien sin pinzar o pellizcar los guardapolvos.


Antes de meterlas hasta el fondo, podemos meter por los orificios de los tornillos un poco de aceite de motor denso. Este aceite es antifricción y hará que se eviten rozamientos dentro de la horquilla.



Eso si, poned poca cantidad. Ya que si ponéis más de la cuenta, limitaréis el recorrido de la horquilla. Como no he podido encontrar ningún dato al respecto sobre mi horquilla, he puesto 2cc de aceite 20W50 -el mismo que uso para el motor de mi moto- en cada botella mediante una jeringa. Si vosotros tenéis más suerte y para vuestra horquilla encontráis los datos de rellenado, seguidlos.


Esperamos un poco para que penetre el aceite al interior y procedemos a poner los tornillos.

Hay que tener cuidado e ir metiendo despacio las botellas, pues el aceite que hemos puesto, puede salir a presión por uno de los orificios y ponernos perdidos.


No olvidéis colocar los retenes o tóricas que tienen estos tornillos.

En mi caso, se hay quedado pegados a la base de las botellas y en una próxima revisión tendré que sustituirlos

A veces vemos que la rosca del extremo de las barras no coincide con el agujero del tornillo de la base de las botellas. No están alineados.

No pasa nada, con una llave allen pequeña o un destornillador lo alineamos y ya podemos colocar el tornillo.


Para que los vástagos de las barras toquen hasta el fondo de las botellas, hay que hacer un poco de presión sobre éstas. Así que pongo primero el tornillo más sencillo, y una vez sujeto, ya puedo proceder con el otro.



Damos un apriete firme, pero sin pasarnos, ya que podemos pasarlos de rosca y meter la pata.

Una vez realizado el proceso, limpiamos cualquier resto de grasa o aceite que quede por fuera de la horquilla y procedemos a colocarla sobre el suelo para apretarla y soltarla varias veces. Sobre todo si hemos procedido al cambio del aceite en la parte hidráulica.


Y montamos la horquilla en la bici.


Para ello la montamos en la dirección como vimos en el post que dediqué a ella. Hay que tener especial cuidado en colocar bien los cables para que sus fundas no rocen la horquilla ni el cuadro, pues a la larga pueden hacer un surco en ellos.


Es muy interesante, ya que hemos hecho una puesta a punto de la horquilla, que también limpiemos y engrasemos la dirección.

Seguimos con el montaje y no olvidéis que debéis dejar los tornillos de la pinza del freno sin apretar hasta que hayamos colocado la rueda.



Entonces, apretáis la maneta del freno delantero y al mismo tiempo apretáis los dos tornillos de la pinza. Así quedará el disco y las pastillas perfectamente alineados.


Al igual que podemos aprovechar el desmontaje de la horquilla para repasar la dirección, también podemos aprovechar para darle un repaso a los frenos. Lo veremos más detalladamente en otro post.



Tras montar los accesorios, como luces, cuentakilómetros, soporte de MP4… ya podéis coger la bici y daros una vuelta.


Siempre es conveniente llevar las herramientas de la bici encima, pero tras una revisión como ésta, es casi imprescindible llevar al menos un juego de llaves Allen y un destornillador, ya que sobre la marcha podemos notar un poco de holgura en la dirección, un ligero roce del disco de freno… Si tenemos la herramienta a mano podemos corregirlo al instante.


Puedo aseguraros que yo pensaba que esta labor me iba a llevar varios días y sin embargo, empecé a desmontar la bici por la mañana y todo el trabajo de limpieza y montaje de dirección y horquilla y los accesorios… me llevaron en total un par de horas o tres a lo sumo.


No me digáis que no merece la pena invertir ese tiempo en hacer una puesta a punto que alargará considerablemente la vida de estos dos elementos tan importantes para la bici: dirección y suspensión delantera.


Ya sólo queda, cada poco tiempo, limpiar las barras de la horquilla y añadir, en cada una, una gota de aceite de vaselina o con teflón… esto hará que las barras entren más suavemente en las botellas y la amortiguación irá más suave… aparte que evitaremos el roce del guardapolvo con la barra y nos durará más en perfecto estado.


Ya dedicaremos algún post a los productos lubricantes para la bici, pero al igual que no se debe meter grasa de litio en la suspensión y sí en el pedalier, por ejemplo, tampoco me gusta poner el aceite de la cadena en la horquilla. El aceite de vaselina me parece más adecuado para este fin.


Tras el aceitado, limpiamos el exceso de aceite de las barras… ¡y a rodar!


Más información: bricobike

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