miércoles, 10 de mayo de 2017

Reparar escalera, escalera de aluminio rota, arreglar escalera, remachar escalera.



REPARAR ESCALERA DE ALUMINIO
Amig@s:
Las escaleras son unos complementos de gran utilidad para el bricolaje, entre otras muchas cosas. A veces, escaleras con un pequeño desperfecto son tiradas a la basura, cuando se pueden reparar de un modo sencillo y rápido.
 
Éste es el caso de esta escalera de aluminio que me encontré tirada en la basura cuando iba a depositar la mía en el contendor: una escalera de aluminio de un tamaño muy apropiado para la casa, ligera y en muy buen estado... Pero que habían tirado por tener suelta la chapa superior, la que hace de último escalón o para colocar objetos…

 
 
Vemos que los remaches se han quedado cogidos en las varillas, pero se han soltado de la bandeja o balda superior.

Hay que sustituir los remaches.

Para ello, empezaremos por retirar los remaches antiguos.
Como es una reparación rápida y no voy ni a sacar alguno de mis bancos de trabajo plegables, voy a mejorar la sujeción de las varillas o tirantes con mi Leatherman Crunch.

Esta herramienta me parece increíble y no puedo sino admirar su diseño cada vez que la uso. 
 
Funciona como un alicate de presión o tipo Grip, con la ventaja que es plegable y tiene además otras funciones (destornilladores, lima…).

Nos permitirá sujetar mejor la pieza y así aumentar la seguridad en el trabajo.
Porque… para retirar el remache viejo, hemos de hacer un taladro sobre él.
 
Así que fijamos la Cruch para sujetar el tirante... 
y con el taladro y una broca para metal de un orificio algo menor que el taladro, aplicado en el centro del mismo remache, nos comemos parte de su cabeza y sale fácilmente. El remache es muy blando y se hace en un momento.
Hacemos lo propio con el otro tirante.

Examinamos los huecos que han quedado y buscamos un remache que encaje lo más justo posible en ellos.

En mi caso, los orificios son de aproximadamente 5mm de diámetro. Y mis remaches son para orificios de 4,8mm. Creo que valdrán perfectamente. Porque, además, los remaches son largos.

Pues bien, el problema que surge ahora es dejar alineados la chapa y el tirante para que coincidan los orificios para meter el remache y colocarlo sin que se muevan las dos piezas… 
 
Nuevamente, recurrirmos a la Leatherman Cruch. Obviamente, si no disponéis de esta útil multiherramienta, podéis usar unas pinzas de bricolaje, un alicate de presión…
Ya solo queda meter la cabeza del remache e introducir el vástago del mismo en la remachadora
 
Vamos presionando los brazos de la remachadora hasta que se parta el vástago, dejando la otra parte del remache colocado.

Repetimos en el otro lado… Y trabajo terminado.
 

En cinco minutos tenemos la escalera en perfecto uso y como nueva.



sábado, 15 de abril de 2017

Instalar ventana de aluminio 3, Colocar ventana



 Poner ventana de aluminio. PARTE lll
Ya hemos hecho el orificio y cerrado el hueco del muro; hemos fijado el marco a la pared y hasta hemos sellado el hueco entre ambos.
Ahora vamos a trabajar por el exterior y vamos a hacer los dinteles. 
Este trabajo es relativamente sencillo de hacer y podemos lograr un buen acabado… Pero hay que hacerlo bien.
Como todo, cada uno tiene sus trucos. Yo os voy a decir cómo lo hago yo. Igual algún albañil profesional que lea esto, se lleva las manos a la cabeza, pero a mí me va bien así.

Vamos a empezar haciendo los dinteles laterales y superior. Dejamos el inferior para el final.
Para hacer los dinteles lo más sencillo es usar reglas. 

Las reglas son unas guías que sirven a modo de molde para lograr que la mezcla quede pareja, alineada y lisa sin tirarnos horas y horas retocando. 
Puede servir una pieza de aluminio, tipo ángulo; de chapa; de plástico… Si es un material poco poroso, mucho mejor, porque el cemento no se agarrará con fuerza a él. O al menos lo hará con menos fuerza que a la pared y cuando retiremos la regla, no nos llevaremos toda la mezcla pegada a ella. 

Repecto a la anchura, cuanto más ancha, mejor se adaptará a la pared y más podremos rellenar sin moverla. la mía tiene sobre 10cm. 

Y la longitud, que sea un buen trozo más grande que la longitud del marco, para que sobre 10 a 30cm por cada extremo.
Junto con la/s regla/s, tenemos que usar las fijaciones. No sé muy bien cómo las llamarán los albañiles –yo los llamaré “gatos de albañil”-. Pero son unas piezas que fijan las reglas contra la pared. En una ocasión vi hacerlo a un albañil bastante hábil y usaba arcos hechos con cabillas de construcción de unos 10mm. Al final de la segunda parte, os explico cómo hice estas sencillas y útiles herramientas.
Este material no es muy elástico… Pero si lo cerramos un poco (presionando los extremos con las manos) para que tenga una medida algo menor que el grueso que queremos abarcar y lo abrimos para fijar las garras, lo hacen con sorprendente eficacia. No podía haber algo mejor y más económico.

Como mezcla, he usado mortero que ya venden preparado en sacos de 25kg. Es muy cómodo de llevar y trabajar. Si no, siempre podéis comprar cemento, arena y preparar una mezcla de una parte de cemento y cuatro de arena.
Otras cosas necesarias: un capazo para preparar la mezcla; un par de palustres; una llana; un cubo con agua y una esponja.
Vamos a empezar haciendo un dintel lateral. 
Como regla, he usado una chapa esmaltada en blanco y con un lateral formando un pequeño ángulo, que le permite mantener esta zona bien recta. Pero ya os digo: un perfil de aluminio, de hierro, de plástico… pillad lo que tengáis a mano.
Para poner la regla, empezad colocándola aproximadamente en su lugar y ponemos el primer gato: un extremo en la parte superior, presionando la regla por su zona central (no cerca de un borde) y el otro extremo del gato en la obra del interior del muro. Ponemos el otro gato de modo similar en la parte inferior y ya podemos ir ajustando…
 
 
 
¿Cómo? Muy sencillo: yo pongo la llana, que tiene bordes rectos lisos y escuadrados, apoyada en el marco de modo que el canto llegue al borde exterior de éste. Y aquí movemos la regla para que quede alineada con el borde del marco según nos manda la llana. Hacemos lo propio en el otro extremo de la regla. Y, finalmente, a ojo vemos que la regla queda alineada con todo el borde del marco -éste ya lo colocamos correctamente con el nivel, de modo que nos sirve de referencia-. 

Yo suelo poner un tercer gato entre los dos gatos de los extremos y así me permite ir moviendo los gatos a medida que me estorban, sin que se mueva la regla. Luego lo explico un poco mejor.

Pues bien... Ahora preparamos la mezcla.
Es importante que la mezcla –ya sea mortero o mezcla preparada por nosotros- tenga la suficiente consistencia. 

Podemos pensar que si la hacemos “floja” o líquida se adaptará mejor a las zonas. Y en algunos sitios puede ser así… Pero al secar será un material frágil, poroso y permeable.
Es mejor hacer una mezcla dura y consistente… aunque tengamos que estar pulverizándole agua o añadiéndole agua con una esponja mientras la usamos.
Otro factor: la pared debe estar húmeda. De lo contrario, la mezcla no agarrará bien y se descolgará.
Así que con un pulverizador (o una esponja o brocha) mojamos bien la zona en la que vamos a trabajar.

 

 

Yo no soy mucho de “lanzar” la mezcla con el palustre. No es que sea complicado, pero requiere cierta técnica, práctica y entretanto se nos caerá un montón de mezcla. Prefiero ir colocándola con el palustre. 

Para ello, remuevo un poco la mezcla del capazo y pongo una pella sobre la llana. 

Unos golpes con el canto del palustre, asientan la pella de mezcla y dificultan que escurra sobre la llana. 

En este caso, la llana hace como de bandeja para tener una porción al alcance de la mano para ir colocándola con el palustre.
Y eso es lo que hacemos. Tomamos con la punta del palustre un poco, la presionamos sobre donde queremos ponerla a la par que deslizamos el palustre. 

Si, además, colocamos la llana debajo, se desperdiciará muy poca mezcla, ya que con lo que caiga en la llana, la volvemos a echar al capazo, removemos y se reutiliza sin problema.


Vamos poniendo en donde necesite más grueso. Comenzando por rellenar los huecos de las rasillas o bloques y aproximándonos tanto a la regla como al marco, ya que nos marcan el límite de mezcla. Hay que sobresalir un poco de ambos sitios, pero sin pasarnos demasiado.
Si nos quedan huecos entre la pared y la regla, es importante que metamos la mezcla presionando contra la pared, ya que si no, quedará suelta o se pegará a la regla y cuando retiremos ésta, nos llevaremos una desagradable sorpresa, pues se vendrá la mezcla abajo arruinando el trabajo. Si ponemos la mezcla así, presionándola contra la pared, la mezcla hará efecto "ventosa"y se quedará adherida a ella. Si lo hacemos al revés y la apretamos contra la regla, se pegará más a la regla que a la pared. Espero haberlo dejado claro.
Una vez rellenado todo el hueco –Si es muy grande o profundo, podemos hacerlo en dos o más sesiones-, debería quedar la mezcla ligeramente sobresalida de la regla -o de la línea imaginaria entre la regla y el marco-. 

Entonces podemos usar la llana y/o el palustre –si no entra la llana en alguna zona- para “cortar” el sobrante de mezcla. 

Para ello la pasamos apoyándola ligeramente sobre la regla de modo que vaya la otra parte alineada con el borde del marco. 

Al deslizar la llana, retirará todo el exceso de mezcla. Y si en algún sitio nos hemos quedado cortos, veremos que ahí la llana no ha tocado la mezcla y podemos añadir un poco más y repetir.
Podemos alisar con el palustre o pasar suavemente la esponja humedecida en agua. Esto incluso permite rellenar algún hueco o grieta y dará un acabado uniforme.

Es normal que los gatos nos estorben a lo largo del proceso... Por eso he puesto tres en vez de dos, que sería suficiente. De este modo, podemos mover uno de ellos rotándolo sobre los extremos o anclajes o incluso soltarlo con suavidad y colocarlo un poco más hacia arriba o hacia abajo, según nos interese.
 
Pasado un tiempo yo recomiendo de una a cuatro horas, quitamos las garras con cuidado, sin mover la regla, y retiramos ésta deslizándola por la pared en el sentido de alejarnos de la ventana… Aunque normalmente se despega fácilmente.
Podemos poner unos pegotitos de mezcla si ha quedado alguna zona de la pared con huecos y pasar la esponja humedecida para homogeneizar.
Parece muy complicado… Pero nada de eso. Queda un trabajo perfecto -o bastante bueno- y nos limitamos a ir añadiendo material… Es la regla la que nos va diciendo cuánta mezcla poner.

El lado opuesto, el otro lateral, se hace exactamente igual.


 

 
El dintel superior también se puede hacer así, pero como la mezcla va contra la gravedad es mucho más sencillo que descuelgue, por lo que tendremos que ir aportando capas más delgadas de mezcla y esperar que fragüe entre capa y capa.

Podemos poner la regla al final, en la última capa o bien colocarla para orientarnos y poner un grueso uniforme. 

Si vais a tener que poner una capa después de la que estéis dando, no dejéis la mezcla muy lisa y “perfecta”, al contrario, dejadla a paletadas, con surcos y estrias que permitan que la siguiente capa se fije a esas irregularidades. 

Incrustar pequeños trozos de rasilla también puede ayudar a que la siguiente capa se fije más fácilmente.

En mi caso, en la primera ventana dejé mucho hueco en la parte superior y tardé tres días en hacer ese dintel. 
Si veis que os va a pasar eso, dadle una capa arriba justo antes de hacer un dintel lateral y así vais ganando tiempo. 

Y no os exasperéis si veis que se os descuelga mucha mezcla del dintel superior… haced lo que os he dicho: humedeced la zona, usad mezcla espesa, pero que no se agriete (y humedecedla y remezcladla con frecuencia en el capazo), y tened paciencia.

Ahora queda el  dintel inferior.
 
El dintel inferior tiene la particularidad que debe llevar unas gotas o azulejos especiales que sirven para que el agua no penetre en el muro o entre éste y la ventana. 

Tienen el borde exterior hacia abajo justamente para que el agua no escurra por debajo del azulejo y vaya a parar a la pared, por donde podría causarnos humedades.

Las gotas han de colocarse de modo que vayan encastradas en el muro por los laterales, por lo que podemos romper un poco la parte inferior  de los dinteles laterales para este fin…De este modo, el agua de lluvia que vaya a parar al dintel y escurra hacia abajo, caerá sobre la gota y ésta la echará para fuera.
Una cosa que yo suelo hacer también es colocar las gotas metidas bajo el marco de la ventana. Asi el agua que corra por el cristal hacia abajo, seguirá su camino escurriendo por la gota.
Pero empecemos por el dintel.
En los otros dinteles, hemos rellenado lo más posible el hueco entre el marco y la pared. Pero ahora nos interesa que quede un hueco para meter la gota. 

La gota basta que entre dos ó tres centímetros bajo el marco… Así que si sois hábiles, podéis meter mezcla a la hora de hacer el dintel respetando ese hueco. 

En realidad, el dintel inferior no es muy diferente a los otros, salvo porque ha de dejar el hueco para las gotas. 

Ya puestos, si en vez de hacerlo perfectamente horizontal, le damos un poco de inclinación, lograremos que en el siguiente paso, la capa de cemento cola sea uniforme y las gotas queden parejas entre sí y todas con la misma inclinación. 

Si no le damos inclinación, no pasa nada, después al colocar las gotas, les daremos inclinación a éstas poniendo menos grueso de cemento cola cuanto más nos acerquemos al borde.

Puede ser interesante, asimismo, no haber cerrado el hueco entre el marco y la pared por la parte inferior. 
Así ahora tendremos mejor acceso y podremos cerrar correctamente esta zona, que es la más delicada en lo referente a la entrada de agua y/o humedad de la lluvia. Yo he optado por trabajar desde fuera.

No hace falta mucho ángulo, pero cuanto más le déis, menos probabilidad habrá que el agua de lluvia os dé problemas. 

 Aunque si queréis colocar una maceta o similar sobre el poyete, y le dais demasiado ángulo, también os estorbará. Con un desnivel de 0.5 a 1cm por cada 15cm de anchura de la gota, es suficiente.
En cuanto terminemos de hacer este dintel, con el palustre comprobamos que no haya desniveles o salientes que estorben o desalineen las gotas. Y dejamos que endurezca el mortero o mezcla.
Preparamos el cemento cola mezclándolo bien y dejándolo reposar el tiempo indicado por el fabricante. Aplicamos sobre el dintel inferior una capita fina, que podemos extender con una llana dentada, o bien extendiéndola con el palustre. Y vamos introduciendo las gotas bajo el marco de la ventana y presionándolas sobre el dintel, para que el cemento cola se extienda y agarre bien toda la superficie. Si queda mucha separación entre la gota y el marco, añadid más cemento cola bajo la gota. La gota debe quedar lo más pegada posible al marco.
También es buena cosa haber hecho una marca a todas las gotas para indicar hasta dónde deben entrar bajo el marco de la ventana. Así todas quedarán igual.
Es muy difícil que coincida el largo de las gotas con el tamaño que necesitamos, por lo que lo más normal es que tengamos que cortar alguna.
Con la radial se hace rápidamente… Personalmente, me gustan mucho los discos de corte de diamante. Pero no hacen un corte tan fino como los tradicionales. Así que me decanto por los segundos.
Si nos sale un número impar de piezas, lo ideal es colocar el trozo cortado en el centro del poyete. Queda simétrico e indica buen gusto y profesionalidad.
Si las piezas son pares, podríamos plantearnos cortar dos piezas en vez de una, y dejar estas piezas cortadas en ambos extremos.
Tras poner el cemento cola sobre el poyete, y poner encima las gotas, ajustamos con unos golpecitos con la palma de la mano y cuando seque, podemos pasar al lecheado.
El lecheado es muy, pero que muy importante… Ya que impedirá que el agua penetre entre las gotas o lo que es peor, entre las gotas y el marco. 

Así que preparamos el cemento blanco aguado y vamos pasándolo por todas las rendijas. 

Poco a poco las irá rellenando, así como el espacio que quede entre la gota y el marco, dejándolo todo estanco. Si vivís en una zona muy lluviosa, también sería interesante añadir silicona entre el marco y la gota.

Finalmente, colocamos las hojas de las ventanas, apretamos  los tornillos de las piezas de plástico con nuestra Leatherman y colocamos los embellecedores…
 

Para el acabado interior, suelo usar primero un poco de yeso controlado que uso para rellenar lo más gordo que nos haya quedado tras poner el primer yeso –el que pusimos tras fijar las garras- y que también rellena rápidamente los desperfectos más aparentes. 

Estando aún fresco, podemos pasar una espátula ancha para eliminar todo lo que sobresalga del nivel de la pared y el marco, y así no dejar zonas sobresalidas. 
No hace falta que quede muy fino, ya que después vamos a enmasillar.
Pese a ser un yeso controlado o retardado y estar “flojito” no tardará en fraguar, por el rechupado de la pared. Con  lo que podemos pasar a una masilla o plaste de acabado.
Personalmente, prefiero preparar el plaste bien espeso, porque eso garantiza que no va a mermar al secar. Hay algunas masillas que ya vienen preparadas y listas para usar... Yo me decanto por el que viene en polvo, ya que puedo mezclar en el momento lo que necesite con agua y el resto se conservará muchísimo tiempo en una bolsa bien cerrada.

Con unas espátulas vamos extendiendo el producto y de vez en cuando con una esponja húmeda limpiamos el marco de la ventana. 

En cuanto seque, ya solo queda pintar la pared… ¡Y a disfrutar de la ventana!

miércoles, 5 de abril de 2017

Instalar ventana de aluminio 2. Colocar ventana.

Poner ventana de aluminio. PARTE ll

Ya tenemos el hueco abierto y la cámara de aire sellada. 

Así cuando el muro se caliente mucho, el aire caliente de la cámara no dará directamente en el marco de aluminio y éste no se calentará tanto.


Ahora vamos a colocar el marco exterior de la ventana.


Pero para eso, vamos montar primero las garras. 



Tengo que decir que hay otros modos de montar el marco de la ventana, como el uso de un premarco. El premarco se fija al muro y después sólo tenemos que atornillar al premarco el marco propiamente dicho. En mi caso, voy a poner una ventana sin premarco. 

Las garras son unas piezas metálicas que se fijan al marco y que hacen que éste quede anclado al muro. Son unas chapitas con los bordes ondulados para un mejor agarre.
 
Pues bien, sacamos nuestra Leatherman –en este caso la Supertool 300-  
Y con el destornillador de estrella metemos un tornillo por el orificio del marco, de dentro hacia afuera. Así cuando la ventana esté colocada, sólo veremos la cabeza del tornillo. 
Por la parte exterior, colocamos la garra y atornillamos el tornillo sobre la garra. No es necesario apretar mucho, o la pasaremos de rosca.
Hacemos lo mismo con las cuatro garras. Si vuestra ventana es mayor, tendrá seguramente más de cuatro garras. El procedimiento es igual.

Doblamos las garras arqueándolas. A la pared se le hace  unos huecos para estas garras, de modo que se pone la ventana, se echa una peya de yeso en cada hueco con la garra dentro y la ventana queda cogída.



Pero no nos adelantemos: primero hay que colocar el marco calzado para ver dónde hacer los huecos para las garras. 
 

Seguidamente, retiramos el marco. Hacemos los huecos, procurando no salirnos por fuera del muro, 

y volvemos a colocar el marco, ya perfectamente nivelado y en su posición. Para ello, lo calzamos y fijamos con cuñas, trocitos de rasilla, etc  
Muy importante también: que los bordes del marco queden bien alineados o enrasados con la cara interna de la pared. Si no tenemos esto en cuenta, el marco quedará hundido o sobresalido. Como véis en la foto anterior, uso la misma llana para alinear el marco con la pared.

Una vez comprobado que está perfecto, ya podemos fijar las garras con yeso.
Para ello, hacemos un yeso más bien espeso y lo aplicamos en las zonas de las garras inferiores. Si no sois muy hábiles y se os cae hacia abajo, no pasa nada. El yeso queda hecho una piedra y fijará igualmente el marco… Pero tened cuidado que no sobresalga hacia fuera, ni en el interior ni hacia el exterior… O después tendréis que retirar el sobrante con cincel y maza y os aseguro que puede llegar a ser muy duro.

Tomamos también con yeso las garras superiores. A veces un trozo de rasilla encajada en el hueco puede servirnos para hacer de tope y que no se nos caiga toda la pella de yeso hacia abajo, y que quede así retenida en la zona de la garra. 
 
 
Dejamos que endurezca y ya podemos seguir rellenando todo el hueco.

Si se trata de una puerta o ventana grande, Es conveniente colocar el marco con los cristales montados a la hora de fijar las garras. Así evitamos que nos pueda quedar el marco torcido -alabeado o descuadrado- y después no cierre bien a la hora de montar las hojas con los cristales. Como mis ventanas son pequeñas, y no necesito fijarlas con mucha tensión, coloco los marcos sin las hojas.
Pero, en resumen, se trata de eso: hacer unos pequeños huecos donde entren las garras. se toman éstas con yeso, que hará la garra una pieza con la pared y dejamos que endurezca.

Seguidamente, seguirmos rellenando el hueco entre el marco y la pared con yeso o mortero procurando no salirnos hacia dentro o hacia afuera. 

No importa si queda alguna zona menos rellena. Después haremos el acabado.
Si queréis acelerar el proceso, podéis intercalar trozos de rasilla en el hueco para que el yeso o el mortero fraguen antes. Quedará muy sólido. 

También es una opción la espuma de poliuretando, que sellará y fijará el marco a la pared. Sólo tendremos que cortar con una cuchilla el sobrante cuando se haya endurecido.

Y, finalmente, os voy a adelantar un trabajillo para el siguiente post: hacer unos gatos de albañil.
Para ello podéis usar un trozo de mallazo recortado en C (dejando tres lados rectos), o dándoles forma curva de C. 
O bien haciendo unos más resistentes con cabillas de 10mm.
En mi caso, tenía unos trozos de mallazo que me han venido muy bien (los de la foto anterior).
Pero aproveché que levantaron una calle cercana que estaba revestida con cemento y que salieron muchos trozos de cabilla, para usar un par de trozos y hacerme con unos buenos  gatos. 
En realidad, no sé si se llamarán así... Sólo sé que una vez vi un albañil enfoscando una pared y hacía uso de estos elementos caseros para los dinteles... y se me quedó la idea...
 
 
Para hacerlos, tomo los trozos menos oxidados y los enderezo en el tornillo de mesa.
 
Después voy doblándolos poco a poco, sujetando la cabilla en el tornillo de mesa a todo lo largo, a medida que se va doblando. Finalmente, obtenemos esto:
 
 
No es un material muy elástico, pero si le damos una medida algo menor que la pieza que queremos sujetar, veremos que hace suficiente fuerza. Si os interesa más detalles, os puedo mostrar el vídeo en Youtube. Sólo tenéis que pedírmelo en los comentarios.
Al no tener mecanismo, no importa si se mancha y podremos reutilizarlos muchísimas veces.  
Os dejo preparando vuestros "gatos de albañil", Que os serán muy útiles en la siguiente entrega, en la que haremos los dinteles.