viernes, 20 de febrero de 2015

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Reparar mango de cepillo de carpintero


Amig@s: Ya sabéis que me encanta trabajar la madera. 


Sin embargo, mi cepillo era bastante sencillo. Prácticamente, el modelo más económico. 


Es cierto que con él he podido hacer bastantes cosas: redondear palos, afinar listones, arreglar puertas con roces... 

Pero su ajuste deja mucho que desear, porque hay que estar trabajando con los dos tornillos de ajuste a la vez para lograr que la hoja quede derecha. 

Y si queremos meter la cuchilla un poco, tenemos que aflojar los dos tornillos, hacer retroceder la cuchilla y después volver a apretarlos para evitar que la cuchilla retroceda al primer roce con la madera...

Sin olvidarnos de aflojar y apretar después el tornillo que bloquea la cuchilla. Aparte, ésta se desafilaba y mellaba enseguida…
 
Así que me he decidido a comprar un cepillo de calidad. 

Como ando algo justo de presupuesto, me decidí a mirar si había alguno de segunda mano… Y así fue.



El cepillo está impecable. Parece recién comprado en la tienda, pese a ser un modelo antiguo de Stanley –antiguo pero no pasado, que aún se fabrican y venden-. 

Al tacto, se nota la diferencia con respecto a mi viejo cepillo… el peso, la calidad y la facilidad de ajuste de la cuchilla, que basta darle un giro al tornillo para meter o sacar la cuchilla. Y si queda algo torcida, basta darle a la palanca para que inmediatamente quede derecha… ¡Y a un precio increíble!

Claro, la cosa estaba, como descubrí cuando lo examiné más tarde, en que el mango estaba partido. 

La verdad, no me importa en absoluto, pues todo lo demás está perfecto. 


Pensé en fabricar un mango yo mismo para reemplazar el roto… Pero, al menos provisionalmente, voy a repararlo, ya que me resulta muy complicado adquirir una madera de calidad para tallar el mango.


Lo cierto es que esta es la pieza más delicada del cepillo, porque éste tiene cierto peso y el mango está sobresalido y es relativamente delgado, con lo que un golpe puede hacer que fácilmente se rompa, como de hecho le habrá pasado a éste. Por eso quiero deciros cómo lo he reparado, por si a vosotr@s os pasa lo mismo.


Vamos a empezar a desmontar el mango.



Levantamos la lengüeta de la pieza que sujeta la cuchilla y la sacamos. 

Seguidamente, sacamos también la cuchilla y la contracuchilla que está fijada a ella y ya tenemos acceso al tornillo situado en la parte superior del mango. 
Con el destornillador plano grande de mi Leatherman Rev, que siempre tengo a mano, extraigo en un momento el tornillo y se nos queda el mango al aire. 

Ahora se aprecia claramente la rotura. 

Además de ser un mango relativamente delgado, tiene un orificio para que pase el tornillo. El agujero es de unos 8mm de diámetro, lo que también le quita resistencia al mango.

 
Pero vamos al grano: debemos empezar por sanear la pieza. A juzgar por el olor, deben haberle puesto masilla de cola de pescado para disimular el roto… Pero también tiene algunos restos de pegamento seco. 


Todo esto hace que las piezas no encajen bien. 

Si en vuestro caso se acaba de partir y no tiene restos de cola… cuanto menos lo toquéis mejor. En mi caso, no había más remedio.


Asi que con la cuchilla de mi Rev raspé bien los restos de cola y masilla.
Para garantizar que no haya fibras sueltas que puedan estorbar, he dado unas pasadas con un cepillo de púas de alambre.

El encaje sigue sin ser perfecto. 

Por otra parte, veo que es realmente difícil poder presionar las piezas tras el encolado, porque tienden a desplazarse entre sí en cuanto apretamos un poco.

Así que esto me obliga a usar un pegamento fuerte que tenga efecto relleno, ya que para usar cola blanca, las dos superficies deberían casar perfectamente, y además darle suficiente presión.
 

Para lograr que se mantengan las dos piezas en su  posición al apretarlas entre si, he buscado por el taller un perno largo de 8mm de grueso y lo he atornillado de modo que sobresalga un poco por la zona rota y ahí se pueda apoyar la otra parte del mango, evitando que se desplacen entre sí al apretar. 
A lo largo del proceso, encontré un perno un poco más corto que hace la misma función pero sin sobresalir tanto.


Por supuesto, también probé a meter el perno largo entero y ponerle una tuerca por el otro lado para presionar las dos partes… Pero quedaban las dos partes del mango desalineadas. 

Se ve que le orificio lo han hecho perforando por un lado y por el otro, de modo que no están totalmente alineados. De ahí que sea un orificio bastante más grueso que el tornillo que fija el mango al cepillo.


Pero, sigamos, tras la limpieza de la zona rota, pensé en añadirle un tirafondo por la parte de la base, hacia arriba, para que al encolar, hiciera presión… Pero no dio resultado porque quedaban las dos partes mal ajustadas. 

Creo que lo mejor es poner pegamento epoxi de dos componentes, presionar las piezas con varios sargentos cruzados que logren un buen ajuste y, una vez seco el pegamento, poner el tornillo.

Así que procedo: coloco el mango sobre una tabla de madera, con la precaución de poner un papel entre el mango y la tabla (¡No queremos que el mango se pegue a la tabla!), y con dos mordazas o pinzas mantengo las dos piezas apretadas contra la madera, logrando de este modo que estén alineadas en el mismo plano.

 
Preparo el pegamento de dos componentes y lo aplico con cierta generosidad en uno de los lados. Lo colocamos, y empezamos a fijarlos poniendo las dos pinzas.
Seguidamente, voy probando colocando los sargentos de modo que presionen uniformemente las dos piezas entre sí… 


Espero que podáis distinguir bien la foto. 


Eso sí, es importante procurar presionar en las partes más sólidas de los extremos. Si el sargento aprieta en uno de los salientes, corremos el riesgo de que éste se parta.
Al día siguiente, examinamos la pieza. Parece bastante fuerte, aunque no me fío aún de probarla… 
Pero sí que podemos: 
1º Extraer el perno, 
2º Retirar el exceso de pegamento, antes que endurezca completamente, y...
3º Meterle ya el tornillo de refuerzo. 
Para lo primero, me ayudo de los alicates de mi Rev... la estrella de este post (tenía ganas de estrenarla, y ha superado la prueba con méritos). 
El perno había pillado un poco de pegamento que había rebosado hacia el orificio interno... Pero ya digo, con estos alicates, sin problema.


Para lo segundo, uso la cuchilla de mi Rev. Con mucho cuidado y siempre evitando manipular el filo hacia nosotros y que no tengamos la mano delante del mismo, vamos raspando y cortando el sobrante de pegamento. 

Se ve que por el exterior aún tenía restos de cola de pescado, porque el adhesivo sale con cierta facilidad y sin estropear el barniz.
Tras retirar lo más basto, podemos pasar la lima de la misma multiherramienta para lograr un mejor acabado.

Respecto al tornillo de refuerzo, como ya tenía hecho el orificio en la parte de la base (os recuerdo que traté de poner el tornillo antes del encolado), sólo tengo que meter la broca fina para que haga el agujero guía en el fondo e impida que el tornillo abra la madera. 

El orificio de la parte donde queda la cabeza del tornillo lo hice más grueso con el fin que el tornillo no se atornille en esa zona, logrando que tire desde la otra pieza presionando las dos partes entre si.
Pensaba meterle un tornillo de 35 ó 40mm de largo… Pero si metemos uno más corto, hará la misma fuerza, pero se atornillará más fácilmente; debilitará menos la madera;


y nos será más fácil encontrarlo con la cabeza pequeña, ya que si la cabeza del tornillo es grande, puede estorbar al tornillo que fija el mango al cepillo.
Así que dicho y hecho, con el destornillador de estrella de mi nueva multiherramienta, meto el tornillo y lo dejo bien apretado. 


Se ve que no estorba para nada al orificio por el que tiene que entrar el tornillo del mango. ya que éste queda en el borde del agujero grande que vemos (se ve mejor tres fotos más arriba, donde está antes del encolado).

A falta del acabado del mango, ya podemos volver a montarlo. Queda muy sólido.


Para disimular el pegamento blancuzco que asoma por la unión, podemos pintar, poner una cinta adhesiva, etc… Lo importante es que el cepillo sea funcional.


Pero a fin de cuentas, es la terminación, y quería que el cepillo quedase también bonito, aunque sea algo provisional... 

Quería usar masilla de madera. Es específica para esto e incluso podría haberla comprado de un color igual o similar al del mango...

Pero ya tenía ganas de terminar. Además, repito, se trata de un arreglo provisional, ya que quiero hacerle el mango nuevo. 


 
De modo que preparé una masilla con cola blanca, aserrín de madera más bien oscura y en vez de agua, usé café. 

Aún así, se veía un poco más claro, de modo que retinté con un rotulador indeleble marrón oscuro.



El resultado ha sido ligeramente más oscuro en la zona de la rotura... pero con el uso tenderá a clarearse un poco con el roce y apenas se notará. 

Aun así, vemos que es bastante discreto... vamos que si no le decimos a nadie que lo hemos reparado, ni se daría cuenta.

El proceso ha sido relativamente sencillo y rápido... y tenemos un estupendo cepillo en el taller... Y ya os contaré cómo funciona... ¡Me voy, que quiero cepillar algunos listones!
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miércoles, 11 de febrero de 2015

Leatherman Rev



Leatherman Rev

Amig@s: Hoy vamos a ver una interesante multiherramienta que os puede interesar: la Leatherman Rev.

Ya conocéis mi afición por las multiherramientas… Y que mi marca favorita es Leatherman. Que por qué, os preguntaréis, me gusta esta marca y no otra… Pues muy sencillo: nunca me ha defraudado…


Tengo una verdadera colección de Leathermans y todas me resultan muy útiles y versátiles. Desde las poderosas Surge y Supertool… hasta la minúscula Skirt
 
Todas son herramientas fiables, duraderas y precisas. 

Ni siquiera la que le haya podido tener más uso (quizá la Supertool300, por ser la más antigua de mi colección), presenta desgaste alguno… Ni siquiera un arañazo…




Pero quería llegar un poco más lejos… Siempre cuando voy a buscar una nueva multiherramienta, me voy a la que tiene más funciones de cada gama. Así en la gama de tamaño normal, por ejemplo, me incliné por la Charge TTi, por ser la que más funciones tiene.


Sin embargo, quería probar otra cosa porque… ¿Para qué tantas funciones si eso también repercute en el peso, el tamaño y el precio de la multiherramienta? 


A veces lo que necesitamos es algo realmente ligero y fiable. El excesivo peso, volumen y el precio –que nos hace pensar en una joya valiosa que debemos preservar, cuidar y no maltratarla-; a veces son un hándicap para el uso cotidiano. Lo descubrí cuando tuve en mi poder la diminuta Skirt

Ciertamente, perdía fuerza, robustez, frente a sus hermanas mayores… Pero al poder llevarla siempre encima, suponía una enorme ventaja y he llegado a usarla más que otras de mayor tamaño y prestaciones.
 

Así que esta vez me he decidido por un modelo sencillo y tan económico… ¡Que cualquiera se lo puede permitir! 

Pero no nos engañemos… se trata de una auténtica Leatherman, con suficientes funciones para sacarnos de un apuro y lo suficientemente pequeña y ligera, dentro de su tamaño medio, para llevarla siempre encima y permitirnos que la usemos con tranquilidad, sin temor a que se rompa o que no dé la talla.


Sus alicates, en efecto, son bastante poderosos. 

Muy superiores en fuerza a los de las Leatherman de llavero y bolsillo (como mi Skirt o mi Juice). 

Sin embargo, su peso es  sólo ligeramente superior al de la Juice. En la mano, incluso se nota más pesada la Juice que la Rev. 

Las dimensiones del alicate son similares a las de la Charge… Sin embargo ésta pesa 232gr. Y la Rev sólo 168gr. 

Por supuesto, el alicate es fino y preciso como una pinza por la punta y permite también trabajos delicados. 
Su corta alambre, nos permitirá partir fácilmente cualquier alambre, pues tiene dos zonas: una para alambre normal y otra para el grueso. Y su zona redondeada, logra asir fácilmente tuercas, varillas, etc. Sin que resbalen.

La hoja de corte no es demasiado larga, si la comparamos con otras herramientas de similar tamaño, como la Charge… Pero es acero de primerísima calidad y corta como un escalpelo. 

Su afilada punta, nos permite también usarla como punzón. De modo que en realidad, tampoco nos hace falta esta función en un uso cotidiano, ahorrando peso en la herramienta.


Otras interesantes funciones: 

Destornillador plano grande, que también nos puede permitir apalancar y destornillador pequeño plano, que nos permite apretar o aflojar tornillos pequeños. 

El destornillador pequeño está adosado a la hoja de la lima, ahorrando una hoja y permitiendo así reducir un poco más el peso del conjunto.


El destornillador de estrella o Phillips, también está incluido en esta herramienta y es semi plano para ahorrar también espacio. Pero es totalmente eficaz.

La lima es híbrida. En otras multiherramientas, incorpora por una cara la lima para metal y en la otra la de madera… En este caso es una lima multifunción y basta que esté en una cara de la hoja… así por la otra cara, el fabricante ha incluido una pequeña regla que nos puede ser muy útil para medir grosores de tableros, longitud de tornillos, etc. 

Otra interesante hoja, nos permite abrir latas, Chapas de botellas e incluye también el pelacables… No tiene desperdicio.

Finalmente, incorpora una hoja para abrir paquetes. 

Esta función me ha sorprendido mucho, porque no la había tenido en ninguna de las anteriores multiherramientas… 

Pero ha bastado probarla para enamorarme de ella 

¿Os habéis encontrado alguna vez con un producto recién comprado que no sabéis cómo abrir? Ya sea una bombilla, un conector para el ordenador o móvil, pilas, etc, etc… que vienen en una especie de envase híbrido de plástico trasparente por delante y cartón por los bordes… No hay forma de abrirlos y tenemos que acabar usando un cuchillo o clavando unas tijeras en el plástico, con el riesgo de dañar el producto del interior. Con esta función, podemos cortar sin riesgo el plástico. O bien cortar el precinto de una caja de cartón embalada… Una función interesante, sí señor.

Todas las hojas tienen bloqueo, aunque no es preciso accionar ningún botón para cerrarlas, basta empujar con fuerza para lograr soltar el muelle y cerrar las hojas… Otra forma de ahorrar peso. Un sistema bastante seguro, pero sencillo. 

La hoja de corte, por razones obvias, sí dispone de un bloqueo especial en el que hay que apretar manualmente en un punto para poder plegar la cuchilla.


Y, como vemos, tiene un bonito diseño. Una funda por si queremos llevarla en el cinturón protegida de roces y golpes… Y un clip para poder engancharla en el bolsillo del pantalón o chaqueta y que quede firmemente sujeta.



Todo esto concentrado en un peso de 168gr y en una longitud –cerrada- de 9.7cm.
 
No tenemos la sensación de llevar algo abultado y pesado… Y sin embargo, nos servirá para salir del paso en montones de situaciones en casa, en el taller… y en la calle.


Además, pese a su reducido precio, su calidad es de primera. Leatherman también extiende su garantía de 25 años a esta herramienta.


Creo que a partir de ahora, veremos esta herramienta en muchos, muchos post de ElTallerdeCarlos.
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viernes, 30 de enero de 2015

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Reparar escalera pequeña.


Amig@s: Me ha surgido un problema con una escalera de mano pequeña … La verdad es que no es la primera vez que le meto mano a este útil accesorio, pues una varilla que hace de tirante para evitar que se abra del todo, se partió hace algún tiempo. 

Una soldadura rápida me sacó del apuro… Pero se ve que esta varilla ya estaba debilitada y se me ha vuelto a romper. Esta vez cerca de uno de los extremos. 

La soldadura  ya no es la solución más eficaz.


Por una parte, esta escalera no es muy cara, pero la uso a diario y me ha salido muy buena. Llevo años usándola. Aunque está algo desastrada, con una reparación y un poco de pintura, puede quedar como nueva. Mejor eso que arriesgarse a comprar una… y que en dos semanas termine en la basura.


Empezamos por buscar una pletina de hierro delgada y estrecha que pueda suplir la que se ha roto. Que, por otra parte, es muy fina y no sorprende que haya terminado por romperse.
He encontrado una adecuada y vamos a ponerla.

Empezamos por hacerle unos pequeños dobleces para evitar que la varilla roce con unos salientes que hay en los laterales del cuerpo de la escalera, supongo que para tapar los tornillos o remaches que sujetan los peldaños.


Me he limitado a hacerlo fijando la varilla en el tornillo de mesa y doblando a mano cerca de los extremos…Lo veréis mejor en el vídeo de youtube que estoy preparando y publicaré en breve…
 
Seguidamente, coloco la pletina sobre la escalera abierta y marco lo que sobra. 

Lo corto con una sierra de mano para metal fijando la pieza en el tornillo de mesa… 
Y limamos el extremo para evitar rebabas y filos peligrosos.

Lo siguiente es retirar la pletina vieja. 

Con un taladro o destornillador eléctrico y una broca de metal, podemos desgastar las cabezas de los remaches para sacarlos… el problema es que pueden girar, con lo que no agarrará la broca. Por ello, fijo la parte opuesta del remache con mi crunch (o unos alicates grip, si no tenéis está práctica Leatherman) de modo que fije el remache contra el tubo de la escalera y así no gire. Esto también lo veréis muy bien en youtube…


Tras retirar los remaches, queda libre la pletina vieja y podemos poner en su sitio la nueva para marcar los orificios. En vez de remaches, voy a poner unos tornillos con tuerca y arandelas. Quedará muy fuerte. Y es desmontable.
Realizo los taladros empezando con una broca muy fina para marcar el sitio exacto. Seguidamente, ya puedo usar la broca del grueso adecuado al perno que voy a usar.


Coloco la pletina provisionalmente para ver el resultado. Para ello, coloco una arandela en el perno, meto éste en la varilla. Pongo otra arandela espaciadora e inserto el perno en el tubo de la escalera. 
Por el otro lado, meto otra arandela y la tuerca. 

Lo ideal es una tuerca autobloqueante… Pero no tenía para este tamaño de perno. 

De todos modos, vamos a cortar el perno que sobresale para evitar rozarnos los zapatos o que se enganche en los pantalones, y las mismas rebabas impedirán que la tuerca se salga fácilmente...

Para apretar el conjunto, sujeto la cabeza del perno con la cruch y con la surge puedo apretar tranquilamente la tuerca sin que se mueva simultáneamente el perno.
 

Para cortar el sobrante, sujeto nuevamente la cabeza del perno con la Cruch y con la sierra para metales, corto rápidamente lo que sobra de perno. 

Finalmente, con la lima de metal de mi Surge, elimino las rebabas que puedan quedar.

 
Podría dejarlo así… Pero no me gusta el acabado tan basto de los extremos de la varilla y también el color desentona…

Así que la desmonto y en un momento, redondeo los extremos en el afilador eléctrico. Aprovecho para eliminar el óxido en una zona donde está levantada la pintura. 


Finalmente, una rápida pintada con minio naranja dará protección y unificará el color, ya que la escalera es de color similar al minio.

Con el tiempo, le daré a la escalera un repaso de pintura, que ya lo va pidiendo… 


Pero de momento, a quien no se le diga que la hemos reparado, ni se daría cuenta. De hecho, se ve más bonita la pletina nueva que la otra original ¡Igual me animo y se la cambio también!

En un par de ratos, hemos dejado la escalera no sólo reparada, sino mejor que antes. Ahora cierra perfecta y completamente –antes se quedaba ligeramente entreabierta- y es una reparación duradera… vamos que si se rompe la escalera, no será precisamente por esta varilla que le hemos puesto. Un buen trabajo de bricolaje y de reciclado, pues de no haber reparado la escalera, hubiera ido a la basura.


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