viernes, 12 de septiembre de 2014

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Conversión de linterna en flexo para ebook


Amig@s: Hoy vamos a ver una interesante forma de obtener un flexo para nuestro libro de un modo muy sencillo y económico…

En efecto, no sé si os habré comentado que me encanta la lectura. Desde pequeño me devoraba los libros… Pero con el tiempo fui dejando este sano hábito. 

En parte por obligaciones y trabajo, en parte por el coste de adquirirlos y también, por qué no decirlo, por el volumen de libros que ya tenía acumulados.


Por otra parte, mi vista ya no es lo que era y los libros con letra pequeña me fastidian enormemente, porque la vista se me cansa rápidamente y eso hace que tenga que estar parando continuamente…


Cuando me regalaron el ebook, todo cambió: podía poner la letra del tamaño deseado para una lectura cómoda y prolongada. El efecto es muy similar al papel, con lo que no deslumbra, ni daña la vista y el efecto es agradable. Finalmente, en el aparato puedo almacenar miles de libros, con lo que lectura no me falta. 

Y, por supuesto, puedo tener una copia en el ordenador de los libros por si el ebook sufriera una avería.


Pero mi ebook no tiene luz integrada. Es, por otra parte, lógico, pues trata de imitar a un libro de papel y éstos no tiene luz propia. En realidad, para leer de día en la calle o un sitio bien iluminado, la luz adicional es innecesaria. Pero la cosa cambia cuando estamos dentro de casa, en la penumbra. O leemos de noche, por ejemplo.


Un buen flexo ayuda a que la luz sea perfecta para leer. Ya os mostré el flexo que suelo usar cuando lo reparé en un post anterior.


Sin embargo, quería algo aún más liviano que incluso pudiese llevar junto a mi ebook cuando saliese.


Hay en el mercado fundas con luz integrada, y luces que se pueden acoplar al libro… Pero tienen desventajas. 

Las primeras consumen energía de la batería del ebook, lo cual hace que, lógicamente, haya que ponerlo a cargar con más frecuencia y esto repercutirá en la vida útil de la batería y el ebook.


El segundo, usa pilas tipo botón. En unas horas de uso, veremos cómo la luz se empieza a debilitar rápidamente, haciendo la lectura difícil y debiendo forzar la vista. Aunque se trate de luces tipo led, que dan mucha luz y consumen poco, en un tiempo de uso continuo tendremos que cambiar las pilas.


Por otra parte, ambas soluciones son poco económicas.

Yo voy a tratar de adaptar una linterna de leds barata para poder usarla conectada a la red. Se trata de una linterna en desuso, pues la usaban mis hijos y terminaron por desguazarla y perder algunas partes, como el botón trasero y el porta pilas. Pero estas linternas son tan económicas que hasta podemos permitirnos usar una nueva. 

Hay incluso algunas muy pequeñas y ya dotadas de pinzas, a las que sólo habría que retirar las pilas, practicar un pequeño orificio para el cable… y ya tendríamos un flexo portátil y ligero para poder leer y sin temor de que la luz empiece a debilitarse.


Obviamente, la electricidad de casa no nos vale tal cual. Necesitamos un aparato que transforme la corriente alterna de 220 ó 230 voltios en corriente continua de 4.5 Voltios. 


Podemos comprar un aparatejo en una tienda de electrónica… 
 

Pero si nos fijamos, muchos cargadores de móviles dan justamente esta corriente de salida. 

Yo mismo, tenía varios cargadores de este tipo, algunos de los cuales ya uso para conectarlos a ventiladores de ordenador.


Pero, ojo, es importante saber que para los ventiladores de ordenador no importa en principio si nos equivocamos con la polaridad y conectamos por error el cable positivo del cargador en el negativo del ventilador. Sencillamente, no funcionará.


Pero en el caso de las luces led, podemos fundirlas fácilmente si esto llega a ocurrir.


Por eso, lo primero es averiguar cuál es el polo positivo y el negativo de la linterna y del alimentador.


Como mi polímetro pasó a mejor vida hace tiempo, usaré un ventilador de ordenador pequeño para ver si funciona el cargador y la polaridad adecuada. 

Además, si anotamos la polaridad de cada cable, podremos usarlo en futuras ocasiones, que como digo, esto es un prototipo. 

Con el tiempo quiero hacer algo más específico para mi libro.


Así que podemos enchufar el cargador e introducimos un cable del ventilador con la punta pelada en un contacto de la clavija (en mi caso es por dentro de la varilla) y el otro por la parte externa. 
Comprobamos que el ventilador funciona y ya podemos cortar la clavija, dejando un par de centímetros de cable unidos a ésta por si en otra ocasión quisiéramos volver a dejarlo como al principio.


Con mi multiherramienta, realizo este corte rápidamente. 

Para retirar la funda exterior del extremo, la doblo y rozo ligeramente el codo con la cuchilla. Doblamos en otra dirección por el mismo sitio y repetimos… Así en un momento tenemos la funda cortada y podemos sacarla. 

Para pelar los cables finos del interior, calentamos sus respectivas fundas con un mechero y 

retiramos con una uña la zona quemada de la funda (Cuidado, que si lo hacemos antes de tiempo, nos impregnaremos los dedos de plástico derretido muy caliente y nos podremos hacer una dolorosa quemadura!).

Volvemos a probar el alimentador con el ventilador y anotamos el color del cable negativo y el positivo. Para averiguarlo, podemos probar el ventilador con una pila de las de 4.5V. Vemos la posición en que arranca el ventilador y anotamos la polaridad (en la pila pone la polaridad de cada terminal). Esto puede servirnos para futuras detecciones de polaridad en otros cargadores o dispositivos.


Examinamos la linterna para ver la zona donde las pilas dan el voltaje negativo y el positivo. 

Normalmente, tienen un muelle central que es un polo y la propia carcasa metálica es el otro (basta fijarse dónde hacen contacto las pilas). En mi caso es así (a falta del interruptor trasero, como veremos más adelante).


Probamos si funciona la luz conectando el cargador y tocando con las puntas de sus cables el muelle central y la carcasa. Vemos que se enciende perfectamente.


Ya solo queda ver la forma de conectar el cargador a las bombillas led de la linterna.
 
 

Yo he usado dos cables monofilamento muy finos. Los he pelado por los extremos usando la llama de un mechero. Podría haber pelado simplemente más funda del cable del cargador para no tener que empalmar estos cables… Pero quiero preservar la mayor longitud posible de cable.


Uno lo he doblado por un extremo pelado en forma de V y lo he pasado por las espiras del muelle. 

Con los finos alicates de mi Leatherman ChargeTTi he sujetado el cable y girando la linterna, he atornillado el cable al muelle. 

Finalmente, he puesto cinta aislante para fijar bien el cable y el muelle y que no varíen su posición provocando un mal contacto.

Por otra parte, el otro cable simplemente lo he dejado pillado entre las dos piezas de la linterna que van enroscadas. Es un cable muy fino y apenas impide que se puedan atornillar. 


Algún tiempo después, apareció justamente la parte trasera de la linterna, la del interruptor… pero de momento, os explico cómo he realizado el proceso inicialmente y después cómo conecté la pieza.

Sacamos hacia afuera los dos finos cables y los conectamos al cargador. Comprobamos que la linterna se sigue encendiendo y pasamos a encintar los cables.


Introducimos las zonas encintadas al interior de la linterna (por la base, que queda abierta de momento) y seguimos el proceso.


Esta solución es un tanto provisional, pues debería haber buscado algo más sólido, como la soldadura, para lograr un resultado más robusto y fiable. Pero como aún me queda por fabricar el soporte y lo mismo uso otra linterna más pequeña con soporte incorporado, no me he molestado en hacer algo muy fuerte.

No obstante, he reforzado el cable poniéndole una abrazadera que lo sujeta contra la carcasa de la linterna y, al mismo tiempo, puede servirnos como punto para conectarlo a un soporte.
 

Además, he tapado el feo orificio trasero de la linterna con un corcho de botella de vino (algo realmente basto e improvisado). 

Con el tiempo, recortaré el corcho o le pondré la propia base de la linterna –donde se aloja el botón de encendido- cuando aparezca. De modo que también podamos apagar la linterna o flexo desde este interruptor. De momento, el interruptor/tapa está en paradero desconocido y, como ya he dicho, se trata de una prueba.



La luz que aporta es muy clara y permite leer cómodamente. Si bien, el haz está muy concentrado, con lo que hay que separar al menos 40 ó 45cm la luz del libro para que ésta sea homogénea y esto complica un poco la fabricación del soporte, que quería que fuese portátil.


Pero, como digo, podéis buscar una linterna que tenga un mayor ángulo de iluminación o bien poner una o dos linternas pequeñas, de modo que se puedan fijar en la ropa o en el mismo libro.

En un futuro post, Os mostraré la solución más eficaz que encuentre. De momento, ya sabéis como hacer funcionar una linterna de leds con corriente eléctrica de 220 voltios.


Y como os dije antes… Apareció la pieza trasera de la linterna. Ya tenemos lo más difícil hecho, que es prácticamente buscar la polaridad del cargador y hacer las conexiones.

El problema es que al colocar la pieza trasera, ya no queda sitio para el cable de alimentación, que lo sacaba justamente por el hueco trasero… así que con una broca del mismo diámetro del cable (4.5mm) hago el orificio rápidamente en el lateral de la linterna.

Paso el cable y ya puestos, realizo las soldaduras entre los cables adicionales y el cable del cargador. Así quedará más firme. 

Pero, antes de soldar, paso unos trocitos de funda termorectráctil que he cortado con las tijeras de la multiherramienta… 

Y, antes que se me olvide, hago un nudo al cable del cargador por la parte interna, para que no se salga hacia afuera. 

Tras soldar, caliento las fundas termoretráctiles, que se apretarán contra los cables dándoles un aislamiento perfecto y mayor resistencia.


Vuelvo a conectar el polo correspondiente al lado de la bombilla y el otro cable lo conecto al muelle del lado opuesto, el del tapón-interruptor, usando el mismo sistema inicial, que ha demostrado ser fiable.


De momento, no le coloco la abrazadera hasta que solucione el sistema de fijación… Lo cierto es que ahora queda más estética y puedo encenderla y apagarla manualmente sin tener que estar retirando el cargador del enchufe continuamente. 

El resultado podéis verlo en la foto inicial del post... una Linterna que podemos usar indefinidamente sin temor que la pila se debilite o agote, porque va enchufada a la red.

Ya sólo queda empezar a experimentar con cargadores más pequeños y linternas menores para conseguir un modelo auténticamente transportable.

Y, por supuesto, si no queremos depender del cargador, para no tener que estar buscando tomas de corriente donde conectarlo, también podemos aplicar el sistema a una o varias linternas de bombillas leds que funcionen con pilas de botón… En el caso que hemos visto, podemos usar el soporte de las bombillas que tenía esta linterna que usaba tres pilas corrientes, que es bastante compacto, de modo que podamos conectarlo a una linterna que use pilas tipo botón. Notaremos un enorme aumento en la duración de la luz y, además, será mucho más económico cuando tengamos que sustituirlas. Es más, podemos usar la linterna de modo híbrido: que use sus pilas botón, pero que cuando estas estén agotadas, podamos conectar el cargador o el bloque de pilas a unas terminales libres que habremos dejado. Las posibilidades son tan variadas como vuestras necesidades... 

¡Y a disfrutar de la lectura!


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lunes, 1 de septiembre de 2014

Copia de llave casera. Hacer copia de llave. Llave rota.



Copia de llave casera


Amig@s: 

El otro día tuve la mala fortuna que se me partió la llave del buzón donde el cartero deja mi correo… 

Como sólo teníamos dos llaves y la otra la tiene mi mujer, eso significaba que, o me hacía una copia, o me tenía que fastidiar sin mirar el buzón.


Pero, dado mi (retorcido) espíritu de bricolador, me dije que podría probar a fabricar yo mismo mi propia copia. Sabiendo más o menos cómo funcionan las cerraduras, es posible hacerlo. 


Basta que la copia pueda entrar en la cerradura, que tenga las mismas dimensiones de alto y ancho y, sobre todo, que tenga los mismos salientes y entrantes (dientes). 

Bueno, podríamos hacerlos diferentes y sacar una llave maestra para abrir todos los buzones… Pero eso ya es ilegal y se sale de mi plan original que es suplir mi propia llave rota.

Saqué un patrón en cartón dibujando el contorno de la llave de mi mujer pensando que sería suficiente… Pero en el último momento, también decidí llevarme la llave. Mal asunto, pues estuve entretenido poniéndole un tornillo de freno a un tornillo de mesa que me había comprado y que venía sin dicho tornillo de freno… 
Cuando me quise dar cuenta, no encontraba tampoco la llave de mi mujer… aunque al menos tenía el patrón que pasé en un cartón con el contorno. Eso hizo que el trabajo fuese más frustrante, y de más dificultad, pues el contorno siempre es mayor que el original y no disponía de las dimensiones exactas. Si hubiese podido encontrar la llave –o al menos el trozo de la punta de mi llave rota- hubiera sido más sencillo… 

Sin embargo, en un par de horas, logré algo bastante bueno. A falta de algún retoque –para lo que sí precisé la llave original, que finalmente encontré-, quedó bastante bien.
Pero no adelantemos acontecimientos y os explico el proceso.


Lo primero es buscar un trocito de chapa adecuada. La llave original es bastante pequeña y estrecha. Tampoco tiene que mover un gran cerrojo o pestillo, por lo que no tiene que hacer grandes esfuerzos. Así que me decanté por una chapa de aluminio de 1mm de grosor. También podría haber usado fleje de acero o similar… pero el aluminio es blando y fácil de trabajar… y a fin de cuentas es un experimento, ni yo mismo pensaba que fuese a funcionar (no se lo digáis a nadie, jejejej).

 
 
Corté un trozo de unas dimensiones algo mayores de la llave con unas tijeras para chapa. Fui tomando las medidas con un calibre.
Lo primero es decidir hasta donde ha de entrar la llave, o sea, las dimensiones del “mango” y del vástago.
 

Con la lima de mi leatherman, que desbasta bastante bien, ya empiezo a comer a lo largo de la punta de la llave afinándola y dejando el escalón en el mango que hará de tope. 

Es muy importante, porque ese escalón es el que tomaremos de referencia para pasar las medidas de la llave original a la copia y lograr hacer unos dientes exactos al original.
Podemos también recortar un poco de largo el vástago si vemos que sobra demasiado. Es bueno dejar 1mm de más, que para limar siempre hay tiempo.


Y ya podemos ir pasando las medidas. 

Lo primero es ajustar el ancho de la punta o vástago de la llave. Ya que vamos a hacer los dientes después, es importante que lo hagamos sobre las medidas correctas del ancho del vástago de la llave. Eso sí, dejando la medida mayor, es decir, midiendo el ancho desde el diente más ancho a su parte opuesta.

Para pasar las medidas, uso un punzón para marcar en la chapa. Es más preciso y se ve mejor que con lápiz o rotulador.

Con la ayuda de un tornillo de mesa (el mismo, por cierto al que puse el tornillo de freno), puedo sujetar la llave para los desbastes más gruesos… 

Para hacer los dientes, se puede sujetar con la mano apoyándonos sobre un mártir de madera. El aluminio es realmente fácil de trabajar.


Bueno, y pasamos a hacer los dientes. Esto es lo más importante de la llave y nos debemos esmerar.


Como adelanté antes, yo fui empezando a tomar las medidas del tope hacia la punta y fue aproximándome poco a poco a las medidas definitivas. 

Como lima, la de la Leatherman ya es demasiado poderosa para este delicado trabajo, así que usé una diamantada muy fina con forma de media caña, que me permitía dar la forma precisa.

En poco tiempo (se tarda realmente más tiempo en tomar y pasar las medidas que en el limado en sí, de ahí que me hubiera ahorrado tiempo y trabajo si en vez de usar como original el patrón en cartón, hubiese usado la llave orginal), Logré algo bastante aproximado a la llave perdida.


Pese a usar chapa de 1mm de grosor, no entraba bien en la cerradura. Tuve que hacer dos pequeños rebajes longitudinales en el vástago de la llave a tal fin (con el canto de la lima de media caña, se hace rápidamente). Pero no lograba abrir la cerradura pese a que conseguí que la nueva llave entrase hasta el fondo.

 
Justo cuando ya había terminado de hacer todo esto, apareció la llave de mi mujer y descubrí que la copia no entraba lo suficiente, tenía que hacer que entrase un pelín más, apenas medio milímetro. 

Un par de pasadas para hacer retroceder ligeramente el tope hacia el mango con la lima de la Leatherman… y la llave ya funciona perfectamente. Es más, cada vez que la uso, me parece que funciona mejor.

Para el remate final, repasé todos los bordes pasando suavemente la lima por los cantos para eliminar bordes y, finalmente, 


con un taladro y apoyando la llave sobre una madera de mártir, le hice su orificio para ponerla en el llavero.

La llave es de aluminio. Es de metal flexible y será difícil que se nos vuelva a partir. Es más ligera que la original y abulta y pesa mucho menos. 


Estoy tan satisfecho que voy a renunciar a hacerme una copia profesional de la llave de mi mujer.


Eso sí, si hacéis lo mismo, y vuestra llave tiene que mover un cerrojo o pestillo con muelle o pesado, necesitaréis usar un material más resistente: un fleje o chapa de acero, o similar.

En cualquier caso, por 1€ que cuesta hacer la copia de una llave sencilla en un sitio especializado, no merece la pena tomarnos el trabajo de hacer la copia casera… Pero a efectos de experimento y reto personal… ha sido un rotundo éxito. Y aquí lo dejo por si a alguien le sirve.


Eso sí, como siempre digo, expongo mis trabajos y pruebas a título divulgativo… no me responsabilizo si os sale mal y acabáis estropeando vuestra cerradura o si no lo usáis con fines legales.


Y os dejo… ¡Voy a mirar si tengo correo en mi buzón!

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viernes, 8 de agosto de 2014

Reparar balda de armario. Poner soportes de balda. Tabla de armario suelta. Repair shelf cabinet. Put shelf brackets. Loose Table cabinet. Réparer plateau armoire. Mettez supports de tablette. Table armoire en vrac.



Reparar balda descolgada en armario.

Amig@s: Este es un post extraordinariamente sencillo… Prácticamente solucioné el problema en un par de minutos…. Pero vamos al principio:


En el cuarto de mis hijos tenemos un bonito armario de madera natural. Pero, además de su función de almacenaje de ropa, también tiene otra, la de servir de juguete para mis hijos, que a veces se meten dentro cuando juegan al escondite. 

Evidentemente, el armario no está diseñado para este uso y ha terminado por desprendérsele la balda superior.

El problema es que los pivotes o tetones sobre los que se apoya la parte delantera del estante, se han caído y perdido, con lo que la tabla no tiene donde apoyarse.

En realidad los pivotes son solo unos tubitos macizos que se alojan en unos orificios del lateral del armario, por la cara interna.

Pensé que lo más sencillo sería usar unos simples tubillones o espigas de carpintería para suplir los pivotes perdidos.

Caso que no coincida la medida de los tubillones con la del orificio, tomaríamos un tubillón ligeramente más grueso que el orificio y agrandaríamos éste con una broca del mismo diámetro que el tubillón. 

En este caso no es necesario, pues los tubillones del nº6 entran bien ajustados.


Eso sí, sobresale mucho, con lo que tendríamos problemas para colocar la tabla, ya que dispone del sitio justo para entrar inclinada y después enderezarla sobre los pivotes.

Así que tomo mi Supertool 300, que siempre tengo a mano en casa, y una madera a modo de mártir... 

y con la estupenda sierra de madera, corto un tubillón por la mitad, transversalmente.

Puestos, sobresalen prácticamente lo mismo que los pivotes originales.

Pero, antes de colocarlos definitivamente, añado un poco de cola blanca en las puntas y con un martillo los meto hasta el fondo. 

Basta eliminar el sobrante de cola que ha rebosado y ya podemos poner la tabla. 
La cola al secar, se vuelve transparente y no afeará.

Queda perfecta. Un trabajo, limpio, rápido y efectivo al 100%.




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