martes, 9 de junio de 2015

Adaptar funda de movil, holster adapted to mobile, étui adapté au mobile



Adaptar funda de móvil


Amig@s:
Los tiempos cambian y poco a poco nos invade la tecnología. Los móviles ya no se parecen en nada a los de hace unos años… Todavía recuerdo mi primer móvil: grande, pesado y que no servía para otra cosa que llamar y recibir llamadas. Su reducida pantalla daba lo justo para poder escribir algún mensaje breve…


El anterior al actual, ya me permitía escuchar música, ver vídeos, etc. Pero tras empezar a fallarme, tuve que rendirme a la evidencia y pasar a un Smartphone ¡La revolución del watssapp! 


Así que me recogí un modelo bastante modesto y sin marca reconocida. Mi operador me lo ofreció a buen precio y justo cuando ya estaba pensando que mi viejo móvil estaba en las últimas y tenía que reemplazarlo…

Pero bueno, no divaguemos y vamos al grano: me puse a buscar una funda para el móvil nuevo y me volví loco buscando y rebuscando en tiendas y bazares. 


Hasta que por fin, di con una funda que le podría venir bien… 

Salvo por el hecho que el hueco lateral para accionar el volumen estaba demasiado bajo y dicha tecla quedaba presionada.


Vamos a solucionarlo en cinco minutos (o menos) de un modo muy sencillo y así lograremos tener el móvil debidamente protegido… que si los viejos se rompían…no digamos de éstos que la pantalla cubre una cara entera.
Lo primero es plantear cuidadosamente el móvil y su futura funda.


Introducimos el móvil en la funda y con el calibre medimos la parte del botón del volumen que queda a la vista, a través del orificio de la funda.
Basta sacar nuevamente el móvil y así vemos fácilmente los milímetros de botón que quedan bajo la funda y, por tanto, cuánto tenemos que agrandar la rendija.

Lo marcamos con bolígrafo o rotulador.

Ahora llega la parte peliaguda: tenemos que agrandar el orificio de forma que no se casque el fino plástico. La sierra es demasiado basta y daría continuamente tirones del plástico, rompiéndolo por cualquier parte.

 
Así que recurro, una vez más, a mi supertool300, cuya lima nos va a ser de inestimable ayuda, ya que va dentada por los cantos y éstos son rectos.


Probamos… y vemos que el plástico se va comiendo muy deprisa y sin provocar tensiones que puedan romperlo. De todos modos, lo hago con la funda cerrada para que la misma tapa sujete el canto del plástico y trabajemos más seguros con la lima.
Enseguida alcanzo la marca de rotulador y pruebo a meter el móvil para asegurarme que vamos bien y que la rendija recién abierta está bien centrada. Tras lo cual, procedo a sacar el móvil y comer hacia el lado que convenga con la parte plana de la lima para lograr la anchura necesaria.
Y ya está. En un momento, tenemos el botón del volumen perfectamente accesible y a la vez, sin estar presionado por el lateral de la funda.

No ha costado ningún esfuerzo y ya tenemos el móvil perfectamente protegido.

Ciertamente, parece un trabajo de poca envergadura, al menos mucho menos importante que otros post que he realizado anteriormente, como reducir el tamaño de una cama litera, hacer una valla de protección infantil… y tantas cosas que hemos realizado en mi modesto taller de bricolaje… 

Pero si a vosotr@s os pasa lo mismo y no encontráis una funda adecuada a vuestro móvil, ya sabéis que al menos podéis adaptar una. 

Y una funda de este tipo, es bastante económica, con lo que el miedo de meter la pata y que se os rompa la funda en el proceso tampoco es para echarse para atrás.

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sábado, 30 de mayo de 2015

As de guía, nudos interesantes, el mejor nudo, the best knot, knots



Nudos: as de guía

Amig@s: Ya habéis visto en mi blog una enorme cantidad de cosas de bricolaje: reparar y construir cosas, modificar objetos… Incluso otras cuestiones que poco o nada tienen que ver con el bricolaje, como cuidar un pollo de vencejo, o alguna receta culinaria.

Pero una cosa que no os había mostrado hasta ahora es a realizar algunos nudos interesantes, aunque los he usado en bastantes post.
 


Imagino que el llamado medio nudo sí que lo conoceréis. Es el clásico nudo que se hace para casi todo, excepto para anudar el calzado… Pero es un nudo que no es nada fiable. 

Si trabajamos en cordeles o sogas hechas de material sintético, tiende a escurrirse el nudo. 
Podemos hacer varios seguidos para tratar de compensarlo… Pero al final resulta un nudo muy difícil de deshacer, y más aún cuando se aprieta con fuerza sobre sí mismo.

Os voy a mostrar un nudo que, cuando yo lo descubrí, me sorprendió bastante. Es muy sencillo de hacer con cabos, o cordeles de cualquier material y grosor y jamás se suelta solo. Es más, por más que lo apretemos y apliquemos tensión, después será muy fácil de deshacer. Se trata del “AS de GUÍA”.


 


Para hacerlo, basta hacer un bucle en el cordel, fijándonos que dejemos el cabo libre o extremo en la parte superior del bucle.

Seguidamente, pasamos el extremo por el interior del bucle de abajo hacia arriba, dejando un trozo sin introducir.
 

 
Pasamos el extremo bajo el cabo, rodeándolo…
Y volvemos a meter el extremo por el bucle hacia abajo.

Se tensa… y ya está hecho.

Vemos que se trata de un aro o asa fijo, pero que por más que tiremos, no se soltará.

Este aro o asa podemos usarlo como nudo corredizo si pasamos el extremo libre del cabo a su través. De ahí que a este nudo también se le conozca como “Ahorcaperros”.

Otra utilidad es poder fijar la cuerda a algún objeto. 
En el ejemplo, lo aplico en el aro de unas tijeras, para que veáis bien los detalles… 

De hecho, es el nudo que suelo usar para atar cordeles a mis Leatherman, que disponen de una anilla a tal efecto. 

Así puedo colgarme cómodamente las multiherramientas al cuello mientras estoy realizando alguna tarea donde las empleo o siempre tengo el cordel a mano para hacer con él una especie de torniquete  
para usarlo como sargento sujetando o apretando dos o más piezas.

Para hacerlo, comenzamos por hacer el aro en sentido antihorario, dejando el extremo con el que estamos trabajando por encima.

Pero antes de seguir, pasamos el extremo a través del objeto que queramos sujetar. El aro de las tijeras en este caso.
 
 
 
Seguidamente, hacemos lo mismo que os dije al principio: pasamos el extremo del cordel por el bucle de abajo hacia arriba, rodeamos el cordel y volvemos a  introducir el extremo en el bucle de arriba hacia abajo. 
 

Apretamos… y ya ha quedado la tijera y la cuerda unidas.

Hay un montón de variantes y aplicaciones para este nudo: podemos hacer un as de guía en los extremos de dos cuerdas y después enlazar entre sí los aros; Hacer simplemente un aro para enganchar la cuerda a un gancho; el nudo corredizo del que antes os hablé…
Ya os digo, cuanto más lo practiquéis os daréis cuenta de sus posibilidades y sus ventajas respecto al “medio nudo” que siempre se suele hacer para salir del paso.


Otro modo de fijar unas tijeras, la multiherramienta, o cualquier otro objeto con anilla a una cuerda es hacer primero el as de guía. 

En la foto, hemos dejado un asa de cordel exageradamente grande para que lo veáis bien.

Seguidamente, introducimos el asa a través del aro de las tijeras.
 

Pasamos la punta de las tijeras a través del asa de cuerda…

Y apretamos.
En este caso, si no hay tensión y el objeto no es demasiado largo, corremos el riesgo que se afloje el nudo y se pueda soltar… De ahí que prefiera fijar mis Leatherman directamente con un as de guía.

No obstante, también lo suelo emplear mucho en fijaciones provisionales, ya que actúo sobre un nudo ya hecho y no necesito estar haciéndolo y deshaciéndolo para fijar o soltar la anilla del objeto fijado.

Un nudo que es muy, muy sencillo de hacer -basta un poco de práctica-, y que es muy fiable. Ya que no se deshará solo y cuando queramos retirarlo, también se soltará con facilidad. 
Para mí, este nudo, junto con el nudo doble, son esenciales para cualquiera que tenga que manejar en algún momento una cuerda para atar, fijar o unir objetos.

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martes, 12 de mayo de 2015

Reparar perro de juguete,



Reparar cable de perrito de juguete
 

Amig@s: Desde que tenemos nuestro agapornis, la casa está más llena de vida (si cabe… que con los dos niños, y los dos perros...). Lo cierto es que el pájaro es un espéctáculo: siempre curioseando, picoteando, acercándose para que le hagamos caricias... Pero a veces también hace sus travesuras: coge alguna tuerca, tornillo o pendiente que encuentra en las repisas y se los lleva a su escondrijo. A veces, picotea algún libro, bolso u otro objeto que encuentra interesante.



 En este caso, se interesó por un perrito de juguete de mi hijo pequeño. Tiene un cable fino que hace las veces de correa y que sirve para accionar el mecanismo que hace que ladre y camine. El pájaro ha cortado limpiamente el cable. 


Por suerte, cerca del extremo donde se une al juguete. Esto nos ahorrará tener que dejar un empalme más o menos antiestético.
Vamos a repararlo en poco tiempo y os voy a mostrar cómo lo hice.

Lo primero, es examinar la clavija donde se une el cable al juguete: por raro que parezca, ésta se puede sacar y, lo que es aún más extraño, tiene un tornillo para poder abrir la propia clavija.

Con mi Leatherman Rev, retiramos el tornillo de la clavija y ésta se abre mostrando los contactos y los cables. 

Además, vemos que hay sitio para un pequeño empalme dentro de la clavija… Sólo tenemos que soldar el cable a los trocitos que quedan dentro de la clavija, cerrarla y… juguete reparado.


Por supuesto, también podéis hacerlo sin soldar. Pero con la soldadura los cables estarán mejor fijados y nos aseguramos que la reparación sea más duradera.

Para hacer este proceso, comenzamos con pelar los extremos de los cables. Al ser un cable muy fino, recurro a la técnica de quemar el extremo de la funda con un mechero. Al quemarse la funda, se puede retirar fácilmente y nos queda el cobre a la vista. Si tratamos de cortar la funda directamente con una cuchilla, probablemente cortaremos los hilos de cobre. 

Basta acercar el extremo de cable con funda a la llama y dejar que el plástico de la funda arda un poco. 
Apagamos la llama y con las uñas retiramos el trozo quemado de funda. Si no sale fácilmente, hay que insistir un poco más con la llama.
 
 
Para asegurar una buena soldadura, limpiamos bien los hilos de cobre raspándolos suavemente con la cuchilla de la misma multiherramienta.


Normalmente, suelo estañar los hilos a soldar y así después basta ponerlos juntos sobre la punta del soldador para que queden instantáneamente soldados… 
 
Pero en este caso los he retorcido cada uno con su pareja, les apliqué líquido de soldar y y procedí a hacer la soldadura. Aunque prefiero el primer método: estañar primero y después soldarlos.


Naturalmente, quedó muy grueso y con el corta alambre de la multiherramienta, corté el sobrante. 

Y, tal como tenía previsto, los cables empalmados entraron perfectamente en la clavija.
Manipulé un poco los empalmes para que la clavija se pudiese cerrar correctamente.

 

 
Puse el tornillo con el destornillador de mi Rev, 

e introduje la clavija en el juguete.

Funciona de maravilla.
Espero publicar el vídeo en breve. Podréis verlo en Youtube.