miércoles, 1 de agosto de 2018

Leatherman Rebar



 
Amig@s: Ya os he mostrado mi colección de multiherramientas en muchas ocasiones. No puedo evitar la atracción de estas obras de arte que nos permiten salir de casi cualquier situación apurada.
Hoy tengo el gusto de presentaros mi nueva adquisición: la Leatherman Rebar.
Esta multiherramienta es la hermana pequeña de la poderosa Supertool 300, que tantas veces me habéis visto usar en el taller. 
 
 
Pero, a diferencia de ésta, sus dimensiones son mucho más reducidas, lo que nos permite llevarla encima y poder hacer uso de ella en cualquier sitio, no sólo en el taller o la casa.

Tiene un diseño muy bonito, porque todas las hojas quedan en la parte interior, una vez cerrada. 
 
 
Pero si la abrimos, nos sorprende con una gama de hojas diferentes:

Los eficientes alicates, que siempre es mi parte preferida por su versatilidad, y que no todas las marcas incluyen. 


Tienen cortador de alambres recambiable. De modo que podemos usarlo cuánto deseemos, que podremos renovarlos cuando pierdan su eficacia. Aunque, os aseguro que os llevará mucho tiempo llegar a ese punto. Yo todavía no he tenido que renovarlos en mi Supertool 300 y es la primera Leatherman que entró en mi colección. 

Como siempre, el fino diseño de sus puntas lo hace accesible a lugares en los que otros alicates no pueden entrar, y dispone de zona para sujetar tubos. 
También tiene cortador de cables y prensa de terminales.
Una versátil cuchilla,
 
 
También tiene cuchilla dentada, 
Sierra, 
abrelatas, abrebotellas, pelador de cables, 
 
Destornillador Phillips largo, que permite acceder a tornillos alojados en huecos de difícil acceso, 
dos destornilladores planos, 
limas (para madera en una cara y metal en la otra),
  
el práctico punzón con ojo, y una regla adosada al lomo de la herramienta... 

Una herramienta robusta, de diseño clásico, con 17 funciones, y que podemos llevar cómodamente… ¿Se puede pedir más?
Pues sí, porque viene en una estupenda funda de cuero, que nos permitirá llevarla cómodamente en el cinturón.
.

jueves, 5 de julio de 2018

Enderezar manillar de moto, manillar torcido, reparar manillar,




Amig@s: Ya sabéis que ando restaurando mi moto. 

Uno de los problemas es que tengo por ahí algún que otro manillar torcido. 

Al ser un manillar muy alto, basta que la moto caiga en parado con su propio peso, para que el manillar quede de pena. 

Lo malo… que es un manillar de acero. Duro de narices. 

A lo largo de mis años de motero, he ido haciéndome con una colección de manillares torcidos… 
Desde el típico fallo de principiante de no abrir del todo el caballete lateral; dejar la moto aparcada sobre éste con una pendiente hacia abajo sin haber metido una marcha… O tratar de subir una rampa resbaladiza (eso me pasó en el mismo taller donde empecé a llevar la moto). 

Caídas tontas, muy tontas… pero que te cuestan un manillar. 

Y como da pena tirarlo estando nuevo y reluciente… terminas con una pequeña colección. Ha llegado la hora de solucionarlo.

Le he dado muchas vueltas: usar gatos de coche, Sargentos grandes, Sofisticadas piezas de madera con articulación para adaptar el manillar… 

Al final es sencillo, mucho más sencillo: basta un montón de metros de cuerda, un buen trozo de madera grueso de 1m o más de largo, y una barra de hierro de sección cuadrada y todo lo larga que podáis manejar en vuestro espacio de trabajo (en mi caso, unos 2,5m).

He empezado con el manillar de la moto que compré para restaurar, porque ese manillar sí que estaba oxidado, muy torcido y era perfecto para practicar… Basta colocarlo en una superficie plana con los extremos apoyados en ella, para ver que basculan: si se apoya uno, se levanta el otro. Además, a simple vista se aprecia el extremo doblado. 

Realmente, es lo más difícil, apreciar pequeñas diferencias a simple vista. 
Yo me he ayudado de una escuadra con regla y tomado como referencia el suelo con las rayas de la solería.
 
Lo ideal es tener un manillar igual, pero derecho o nuevo. 

Yo también he usado uno que enderecé en el taller de un amigo. No quedó perfecto… Pero usar otro manillar es, con diferencia lo más práctico, pues basta colocar uno sobre el otro y ver dónde está el daño.

Antes que nada, decir que se trata de una Yamaha Sr 250 Special. Lo digo por dos razones:
Primero. Es un manillar de ACERO. Si tratáis de hacer lo mismo con otro manillar de aluminio, sin duda lo enderezaréis, pero quedará debilitado y en tales circunstancias es muy peligroso usarlo. Si es de aluminio, mejor tirarlo y comprar otro.
Segundo. Es del modelo Special, el alto, o cuelgamonos. Enderezar un manillar bajo debe ser muy, muy difícil (aunque también debe ser más difícil de doblar, todo hay que decirlo).

Dicho esto, pasemos a la acción. Una vez localizado el lado que está mal, debemos colocar el manillar de modo que si queremos abrir de ángulo un brazo, por ejemplo, debemos fijar uno de los lados del angulo, el más  cercano al manillar, a la madera. Es cuestión de atarlo.

Si queremos abrir el ángulo, debemos atar el manillar en un extremo del madero para que el mismo madero haga palanca contra el suelo… Lo entenderéis mejor con las fotos. De hecho, yo he usado un madero de un metro… Si lo tenéis más largo, mucho mejor.
 
Para atar el manillar, he empezado usando cinta de persiana usada. He comenzado rodeando el manillar en la zona donde iba a estar en contacto con la madera para evitar roces y marcas. 

 
Seguidamente, es cuestión de dar vueltas y vueltas, haciendo hincapié en los extremos, procurando no cubrir demasiado el que queremos enderezar y sí el contrario, ya que debe hacerse una pieza con la madera. 

He ido empalmando cuerdas a medida que se me acababan. Ni idea de cuántos metros… Además, empecé usando menos cuerda y una madera más delgada y corta… (veréis que en las primeras fotos, el madero es más delgado).
Y cuando pasé al madero definitivo, las vueltas de cuerda volaban, por tener la madera mucho más diámetro. Por eso tampoco me he puesto a contar la longitud de la cuerda… Pero cuanta más, mejor.
Finalmente, ponemos la madera en el suelo y cubrimos el extremo de manillar que queremos enderezar con un trapo, para no marcarlo con el hierro. 
Metemos el tubo y apalancamos.
 
Al principio, se os moverá la madera y os costará encontrar la postura… 

Puede incluso que veáis que debéis empezar a atar otra vez porque el manillar se desliza por la madera…

Pero, con la práctica, notaréis claramente cómo el manillar cede. 
 
No es complicado… Yo lo logré al segundo intento.

Es díficíl, muy difícil, que quede perfecto. 

Además, fijado a la madera, es complicado medir y tomar referencias, por lo que puede que haya que repetir varias veces, desatando, midiendo y volviendo a atar y corregir.

Una opción sería calentar el manillar para hacerlo más maleable… pero tendríamos que usar unas cuerdas que soportaran el calor. 
En mi caso, ha quedado bastante bien a la primera. 

Aún se podría corregir 1cm, pero apoyado sobre la mesa, ya no bascula y comparado con la deformación inicial… ha sido un éxito.


.

viernes, 18 de mayo de 2018

poner cámara deportiva en casco de moto, colocar go pro en casco, cámara deportiva, soporte de cámara deportiva parte 2



 
Amig@s: Ya vimos cómo adapté el soporte de mi cámara deportiva al casco. 
La sensación de poder ver tu propia conducción en el sofá de tu casa es increíble… Pero aún quedan asperezas que limar y cosas que mejorar…

Para empezar, me encontré con el problema de sonido del viento. Bastaba una ligera brisa para que se saturase el micro de la cámara y en vez del motor, se escuchase un ruido desagradable. No digamos en carretera. Era imposible escuchar el motor.

Traté de localizar el micro de la cámara, pero tras varias pruebas, descubrí que el sonido entraba por todas las ranuras. 
Cubrir la cámara con una funda que hiciese de pop-up, como he visto que hacen algunos, no me convencía. 
Puede que funcione a poca velocidad… Pero a 100km/h, creo que poco iba a mejorar.

Tras muchas vueltas, vi un vídeo (lo siento, pero perdí el enlace y no lo encuentro ahora, pero que añadiré en cuanto lo vea), donde recomendaba grabar el sonido con el móvil y que se usase un auricular provisto de micrófono. Se podía recortar los auriculares dejando sólo el micro o bien plegar los cascos y unirlos con cinta. 

Casualmente, yo tenía unos auriculares con los cables partidos, de modo que sólo tenía la clavija en un extremo y en el otro la pieza del micro. 
Hice la prueba e iba de fábula.
 
La solución, aunque parezca engorroso, es grabar sin sonido con la cámara y grabar el sonido con el móvil. Ventajas: podemos poner el micro donde queramos. 

Yo lo hice dentro del casco, con lo que el sonido parece aún más real, al ser el mismo que escuchamos conduciendo la moto. 

Además, podemos hablar para añadir algo al vídeo, ya que se grabará nuestra voz. 

Sólo tenemos que sincronizar el vídeo y el audio dando una palmada al principio de la grabación, por ejemplo, para ajustarlos al editar el vídeo.

Lo único que añadí fue un pop up casero al micro, para que fuese más ajustado dentro del casco y evitar roces que produjesen sonidos extraños. 
 

Y para colocarlo, desmonté parcialmente las esponjas del casco y metí el cable entre el casco y aquellas. No molesta para nada y queda perfectamente ajustado todo. Y muy discreto. 
He colocado el micro en la zona de la oreja. También se puede llevar un poco hacia adelante y alojarlo bajo la tela del frontal. El móvil se puede llevar cómodamente en el bolsillo del pecho de la cazadora (que es donde, además, solía llevarlo antes)
 
Para hacer el pop up, bastó recortar con las tijeras de mi Leatherman Surge un trocito de material (si no lo tenéis podéis usar goma espuma fina, o sacarlo de algún pop up que podréis encontrar en tiendas donde vendan estos recambios de equipos de sonido. 

Di la forma a ojo, doblé y uní con pegamento de cianoacrilato, que funcionó de maravilla en este material. 

Dejé una pequeña asa con vistas a engancharlo de algún modo… pero hasta ahora no la he usado.


Otra mejora fue lo que comenté en el post anterior: fijar las tuercas del soporte y adaptador de éste al interior del casco, para poder apretar o aflojar los tornillos sin tener que desmontar nada del casco. 
En este caso, fijé las tuercas con pegamento epoxi, procurando que no cayese adhesivo en la zona del tornillo. 
Para asegurarme que el tornillo no quedase hecho una pieza con la tuerca, la sujeté con cuidado con la punta de los alicates de mi Leatherman Rev, mientras con el destornillador de mi Surge giraba ligeramente el tornillo; antes que endureciese completamente el adhesivo. 

No ha quedado perfecto, porque si bien ha quedado el pegamento endurecido con la forma de la tuerca, quedando fija o encastrada, ésta no está pegada al casco. 
Lo he solventado poniendo un poco de cinta de carrocero sobre la tuerca para que, si aflojamos demasiado el tornillo, la tuerca siga en contacto con el casco. No estorba para nada y no se ve. Y permite apretar u aflojar los tornillos para modificar la orientación del soporte o incluso retirarlo.

 
Otra cuestión: no había pintado la zona blanco-amarillenta del adaptador (os recuerdo que era pegamento epoxi), y se ve bastante feo.
Solución: como no me apetecía pintar, corté con una escuadra de acero y la cuchilla de mi Leatherman Rev una rodaja de goma de cámara de bici. Entra muy encajada.

 

Queda perfecto y, además, se acopla con el casco, dando una sensación de continuidad, como si no se tratase de una pieza aparte.


Finalmente, a la hora de colocar la cámara, he hecho algunos añadidos:

Lo primero: El soporte queda totalmente fijado al casco… pero no me fío del acople de la cámara en su marco del soporte, pues va unida a éste por una sola pestaña… 
Basta colocar una goma de las usadas para el pelo que una la cámara y el marco del soporte. 
Da una gran tranquilidad y no estorba ni al objetivo ni al botón de encendido/apagado. 
En la foto he colocado la goma horizontal... Pero se puede poner vertical, presionando la lengueta, o como en la foto pero sobre el objetivo, para dar más seguridad en la zona donde podría salirse.

En segundo lugar, veo que la rosca que une el soporte a la cámara tiende a aflojarse fácilmente. No me sorprendería que en una ruta larga, pueda aflojarse y quedarse la cámara mirando "pa Cuenca"… o quedarnos sin cámara. 
Basta usar otra goma (que al ser de color negro apenas se nota) dando unas vueltas a dicho tornillo. Así evitamos tener que poner un cable o cordel por si la cámara se cayese.

En tercer y último lugar, la cámara oscila un poco en el brazo del soporte. Imagino que yendo por carretera y golpeando el viento a la cámara, puede producir vibraciones. Lo he solucionado metiendo un trocito de espuma de embalaje por la zona trasera. Queda mucho más firme. 
Tengo que mejorar esto último buscando una goma espuma de color negro en vez de ésta azul claro… pero de momento, funciona de maravilla. Y, con la cámara montada, apenas se ve.

Volviendo al sonido:
Otra ventaja de usar el micro y grabar con el móvil el sonido, es que podemos usar perfectamente la carcasa impermeable de la cámara, que si bien protege la cámara del agua, también la insonoriza. Y, por otra parte, he comprobado que grabar el audio con el móvil no agota mucho más rápido su batería ni su memoria. No sé si se ahorrará batería de la cámara quitando la opción de grabar sonido, pero desde luego, no le perjudicará.

En cualquier caso, ya sea por el formato de la imagen de vídeo que produce la grabación o por ser mi Pc ya algo viejo, la visualización del vídeo no es buena, va parándose continuamente. y tengo que usar un editor de vídeo para pasarlo a formato mp4 y, de paso, recortar los espacios muertos del principio y final del vídeo, que no tienen ningún aliciente y ocupan espacio de memoria. 

Y, ya puestos a editar el vídeo, no cuesta demasiado añadirle el sonido grabado con el móvil, sincronizarlo (recordad: el truco de la palmada), y renderizarlo en un formato de más fácil lectura para el ordenador. 
No hay comparación de una grabación con el micro interno de la cámara a una con el sonido del micro externo del móvil.
Probadlo.

Para que os sea más fácil, voy a intentar hacer un vídeo en Youtube resumiendo estos dos post dedicados a la instalación de la cámara deportiva. Ante cualquier duda, siempre podéis leeros los post o consultarme en el apartado de dudas.

.