miércoles, 7 de junio de 2017

Cambio de retén y guardapolvo de horquilla moto, Horquilla moto, mantenimiento horquilla, mantenimiento de moto, suspensión de moto



CAMBIO RETÉN Y GUARDAPOLVO DE HORQUILLA
 
Amig@s: Ya habeis visto mi vídeo sobre cómo cambiar el aceite de las horquillas de mi Yamaha Sr 250. 
Imagino, que sea cual sea vuestra moto, el proceso será similar. Aunque no está de más ver el despiece y consultar las medidas y diseño de vuestra horquilla para evitar causar ningún daño.

Ya vimos en el post anterior que dediqué a este tema, cómo se cambiaba el aceite sin desmontar la horquilla, que es lo que YO hice. Y también expliqué cómo desmontar la horquilla para el cambio de retenes y guardapolvos… Pero esto lo hice exponiendo lo que OTROS habían hecho. Cuando he ido a hacerlo yo mismo, me he encontrado con alguna que otra dificultad. Por lo que quiero comentarlo y, como siempre, que saquéis algo en claro y os resulte más sencilla esta tarea.

Lo primero, como ya os expliqué, es desmontar las barras y vaciarlas de aceite. Eso ya está bien explicado. Si tenéis cualquier duda, os remito al mencionado post. Si os queda alguna duda más, podéis consultarme en la sección de comentarios.
Pues bien, Vamos a hacer un utensilio o herramienta para poder bloquear el hidráulico. 
Es así de sencillo: el hidráulico está fijado al fondo de la botella por un tornillo allen. Pero el hidráulico tiene giro libre, por lo que al tratar de girar el tornillo, también gira el hidráulico, también llamado “flauta”. Como para separar la botella de la barra y así desmontarlas, no hay otra que quitar el tornillo allen, tenemos que ver la forma de bloquear el hidráulico para que el tornillo se pueda aflojar.

El hidráulico no es más que un tubo metálico con unos orificios por los que el aceite al pasar, retiene un poco la acción del muelle del amortiguador, logrando evitar el efecto rebote que se produciría si no estuviese y actuase sólo el muelle.

Pues bien, en los talleres usan pistolas neumáticas y compresión de la barra dentro de la botella para lograr aflojar el tornillo allen. Nosotros, al no tener esta herramienta, tenemos que recurrir al ingenio.

De entre los diferentes sistemas que os mostré en el otro post, me convenció el mecanismo que bloqueaba el hidráulico y voy a fabricarlo en un momento. Vamos, me llevó como unos diez o doce minutos hacerlo. 
He publicado un vídeo en youtube donde os muestro cómo se hace. Como no sé cómo se llama –caso que tenga nombre-, lo llamaré “bloqueador”.
Para usarlo, lo metemos por la barra. Al final de ésta, está el hidráulico. Debe entrar en él sin dificultad (luego explico el porqué) y se introduce en éste hasta el fondo. Luego se saca despacio hasta que se nota cómo se traba el tetón del extremo del bloqueador en uno de los dos orificios que tiene el hidráulico. 
 
Se fija a una mesa la otra parte del bloqueador con un sargento
... y metemos la llave allen en el tornillo.
Un problema es que la llave debe entrar por la parte más larga, por lo que no tenemos mucho para hacer palanca. Podemos sujetar la parte corta de la llave con una llave inglesa o usar un tubito de acero para hacer más fuerza.
Es sorprendentemente efectivo. El tornillo sale perfectamente (reconozco que yo mismo me sorprendí).
Sale la barra de la botella y una primera pieza suelta, como un casquillo, que imagino sirve para ajustar el hidráulico al fondo de la botella. 
En la foto, aún vemos el tetón del bloqueador asomando por un orificio del hidráulico.
Para sacar el hidráulico de la barra, volvemos a atornillar el tornillo allen en el hidráulico, ya sin la botella, y le damos dos o tres vueltas y le damos un golpecito seco a la cabeza del tornillo con un martillo de puntas de nylon.

El hidráulico se desencaja y sale por arriba de la barra.

Ahora queda retirar el útil que hemos hecho para bloquear el giro del hidráulico -el bloqueador- y proceder a desmontar el guardapolvo, el aro metálico y el retén de la horquilla, que es lo que nos va a dar trabajo… Y, ciertamente, a mí me lo dio, aunque he descubierto la forma de hacerlo más sencillo.

 
 
Para sacar el guardapolvo he usado una palanca o pata de cabra. 
Ha bastado poner una goma (trozo de cámara de bici) en la parte del borde de la botella sobre la que la palanca va a apoyarse. Se mete la palanca y se hace fuerza hacia abajo, apoyando en el borde de la botella protegida con la goma. No me costó demasiado extraer el guardapolvo. Y sin dañarlo.
 
 
Seguidamente, con el destornillador plano de mi Leatherman Surge, apalanco en el aro, cerca de uno de sus extremos. Y sale también sin dificultad. Es un aro idéntico al que tuvimos que retirar para sacar el muelle de la horquilla, pero de un tamaño mucho mayor.

Hemos sacado ya el guardapolvo y el aro...
Y, ahora viene lo complicado: sacar el retén.

El retén es de una goma muy dura. Esta encajado a presión y tiene en su interior unos aros de acero. La palanca me resultó insuficiente. Quizá por tener la punta demasiado ancha. 

Traté incluso de romperlo y sacarlo a trocitos con los alicates de mi Leatherman… Pero los aros de acero impedían continuar más allá.

Finalmente, me hice con un desmontador de neumáticos grande. Es algo más largo que la palanca que usé antes y es más estrecho por la punta que ésta. 
 

Probé –por supuesto con un trozo de goma de cámara para que no se dañara la botella- y salió relativamente fácil. A cada cosa lo suyo…

Con todo desmontado es hora de limpiar: hay restos de aceite reseco. No lo he comentado antes, pero el aceite salió bastante sucio de las horquillas y eso que no lo cambié hace mucho. Quizá la limpieza –aunque no se cambien los retenes- es importante.


Para limpiar: agua con jabón de los platos (de buena calidad, ya me entendéis), y unos trapos para frotar dentro de los tubos. Se hace el trabajo deprisa. También he escuchado que el gasoil es muy recomendable… Pero no tenía en ese momento.
 
 
 
El útil de fijar el hidráulico –el bloqueador-, es también muy práctico. Nos permite enrollar sobre él un trapo mojado con detergente y frotar las paredes de los tubos por dentro. Gracias al tetón de la punta, los trapos no giran y se mantienen fijos, permitiendo frotar con ellos.
En algunas fotos, veréis que aún está puesto el guardapolvo... Es que al final sólo he cambiado el que me fallaba... cuando el otro falle, sólo tengo que hacer lo mismo.
Tras enjuagar bien y asegurarnos que no queda suciedad ni restos de jabón, podemos dejar los tubos verticales para que escurran un buen rato.
Ahora toca secarlos a conciencia. No puede quedar rastro de agua.
 
Para ello, hacemos lo mismo que antes… Pero ahora en vez de trapos, usamos papel fino en rollo para secar bien. El papel siempre es recomendable frente a los trapos porque no deja pelusa como éstos.
 
Dejamos secar un poco más… Y comenzamos el montaje.

El ensamble comienza por colocar el nuevo guardapolvo.
Para lograrlo, me he construido otro útil: un simple tubo de PVC de 35mm de diámetro (algo menor que la boca de la botella por su parte interna) y cortado muy, muy derecho. 

Para ello, uso el truco que siempre empleo cuando quiero cortar un tubo de este tipo: enrollo un papel sobre el tubo de modo que casen los bordes del papel sobre sí mismos. Esto marca una línea perfecta. 
Un poco de cinta adhesiva para fijar el papel en esta posición, y ¡A cortar! Con la sierra de mi Leatherman Surge se hace rápida y limpiamente.

Es muy, pero que muy importante que el borde cortado no tenga ningún tipo de arista, rebaba… Por lo que doy un repaso con la lima de la misma multiherramienta a todo el borde.


Y, con esto, pasamos a poner el retén:

Basta untar bien el retén por fuera con el mismo aceite de la horquilla, ponerlo bien derecho en la boca de la botella y colocar encima el tubo de PVC. 
No lo he comentado: el tubo debe tener la suficiente longitud como para que veamos que está bien alineado con la botella, pero no tan largo como para dificultarnos golpear sobre su extremo.
 
Y esto es lo que hacemos: dar golpecitos con un martillo de puntas de nylon sobre el extremo superior del tubo y comprobando de vez en cuando si va entrando uniformemente el retén por todos sus lados.
Una vez rebasada la muesca donde va la anilla metálica abierta, ya podemos dejarlo así. 

Por supuesto, hay que poner el retén en la posición correcta, con las letras hacia arriba.

Colocamos la anilla metálica con ayuda del destornillador plano pequeño de mi Surge.
 
 
Y colocamos el guardapolvo exactamente igual que como hicimos hace un momento con el retén: ponemos el guardapolvo en su posición; colocamos sobre él bien centrado el tubo de PVC; golpeamos el tubo por arriba y vamos comprobando que entre bien hasta que ocupe su lugar.
 
Es buena cosa poner entre el guardapolvo y el retén grasa específica. 
Muchas veces, al comprar los repuestos, viene junto al retén un poco de esta grasa. Si no la tenéis, rellenáis el hueco entre el retén y el guardapolvo con vaselina. 
Esto lubrica e impide que pueda entrar polvo o humedad que haya podido traspasar la barrera del guardapolvo. 


NO USEIS GRASA NORMAL, DE LITIO, pues esta grasa ataca las gomas y plásticos y estropeará los retenes.

Ya podemos meter el hidráulico en la barra por arriba y por abajo el casquillo.




 
 
Introducimos la barra en la botella y fijamos el hidráulico con la herramienta específica que hemos fabricado.
Un problema más o menos serio, es que en la segunda barra, la herramienta –el bloqueador- resbalaba al tratar de apretar el tornillo Allen.
Traté de solucionarlo curvando ligeramente cerca de la punta del bloqueador. 

El problema es que entrar, entró (bastante justo) y, aunque pude apretar el tornillo allen, tuve que volver a sacarlo, porque no podía desencajar el bloqueador. Se quedó encajado el tetón de tal manera en el hidráulico, que me costó un buen rato extraerlo. 
 
Repetí. Esta vez, con una curvatura mucho más leve, casi imperceptible, y me aseguré que entraba sin dificultad. Y esta vez sí que pude apretar bien el tornillo allen y sacar después el bloqueador. Os lo comento para que no os pase lo mismo.


El resto del proceso es exactamente igual que en el post anterior: Colocar la horquilla sin apretar los tornillos, echar el aceite, meter el muelle, poner el tapón superior con su anilla…
El proceso completo me ha llevado un fin de semana a ratos perdidos (sin dedicación completa). Creo que se puede hacer perfectamente (para un aficionado a la mecánica como nosotros) en una mañana a dedicación completa.
Es una tarea costosa de realizar en un taller… Principalmente, por el hecho de tener que desmontar muchas piezas (y su posterior montaje), por lo que hacerlo por nuestra cuenta nos permitirá ahorrar bastante. A unas malas, si tenéis dudas u os cuesta desmontar algo, podéis llevar al taller sólo la horquilla y también esto os permitirá cierto ahorro.
En cualquier caso, os expongo cómo lo he hecho yo. No me hago responsable de cualquier avería que podáis causar por no hacerlo debidamente. Recordad que, ante la duda, mejor pararse y e informarse, que actuar a ciegas y arriesgarse a romper algo.




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miércoles, 10 de mayo de 2017

Reparar escalera, escalera de aluminio rota, arreglar escalera, remachar escalera.



REPARAR ESCALERA DE ALUMINIO
Amig@s:
Las escaleras son unos complementos de gran utilidad para el bricolaje, entre otras muchas cosas. A veces, escaleras con un pequeño desperfecto son tiradas a la basura, cuando se pueden reparar de un modo sencillo y rápido.
 
Éste es el caso de esta escalera de aluminio que me encontré tirada en la basura cuando iba a depositar la mía en el contendor: una escalera de aluminio de un tamaño muy apropiado para la casa, ligera y en muy buen estado... Pero que habían tirado por tener suelta la chapa superior, la que hace de último escalón o para colocar objetos…

 
 
Vemos que los remaches se han quedado cogidos en las varillas, pero se han soltado de la bandeja o balda superior.

Hay que sustituir los remaches.

Para ello, empezaremos por retirar los remaches antiguos.
Como es una reparación rápida y no voy ni a sacar alguno de mis bancos de trabajo plegables, voy a mejorar la sujeción de las varillas o tirantes con mi Leatherman Crunch.

Esta herramienta me parece increíble y no puedo sino admirar su diseño cada vez que la uso. 
 
Funciona como un alicate de presión o tipo Grip, con la ventaja que es plegable y tiene además otras funciones (destornilladores, lima…).

Nos permitirá sujetar mejor la pieza y así aumentar la seguridad en el trabajo.
Porque… para retirar el remache viejo, hemos de hacer un taladro sobre él.
 
Así que fijamos la Cruch para sujetar el tirante... 
y con el taladro y una broca para metal de un orificio algo menor que el taladro, aplicado en el centro del mismo remache, nos comemos parte de su cabeza y sale fácilmente. El remache es muy blando y se hace en un momento.
Hacemos lo propio con el otro tirante.

Examinamos los huecos que han quedado y buscamos un remache que encaje lo más justo posible en ellos.

En mi caso, los orificios son de aproximadamente 5mm de diámetro. Y mis remaches son para orificios de 4,8mm. Creo que valdrán perfectamente. Porque, además, los remaches son largos.

Pues bien, el problema que surge ahora es dejar alineados la chapa y el tirante para que coincidan los orificios para meter el remache y colocarlo sin que se muevan las dos piezas… 
 
Nuevamente, recurrirmos a la Leatherman Cruch. Obviamente, si no disponéis de esta útil multiherramienta, podéis usar unas pinzas de bricolaje, un alicate de presión…
Ya solo queda meter la cabeza del remache e introducir el vástago del mismo en la remachadora
 
Vamos presionando los brazos de la remachadora hasta que se parta el vástago, dejando la otra parte del remache colocado.

Repetimos en el otro lado… Y trabajo terminado.
 

En cinco minutos tenemos la escalera en perfecto uso y como nueva.