miércoles, 27 de febrero de 2013

Reparar varilla de paraguas. paraguas roto. arreglar paraguas. Repair umbrella rod. broken umbrella. fix umbrella. Réparer tige de parapluie. parapluie cassé. fixer parapluie.




 

Amig@s: Ya hemos visto varios post sobre paraguas… En este caso, vamos a ver un caso idéntico a otro que vimos: al viejo paraguas de mi mujer se le ha quedado suelta una varilla de las cortas, las que hacen de soporte entre las largas y el cilindro central que sube por el eje para abrir el paraguas. Pero en esta ocasión vamos a realizar el proceso de reparación íntegramente con nuestra Leatherman Surge, para que veáis lo útil que resulta tener esta herramienta en casa, que realmente sustituye a otras muchas.

 
 


El caso, como decía, es igual que otro que ya vimos: la varilla se ha roto justo por el extremo, donde se une a la varilla larga. Todavía, si lo examinamos, podemos ver el trocito roto. Se ha partido justo por el orificio por donde se engancha a la varilla larga.


 

Para evitar males mayores, empezamos por poner un trocito de cartón –una simple etiqueta en este caso- que proteja la tela del paraguas. 

Y en la varilla rota, rodeamos el extremo con un poco de cinta adhesiva para evitar que pueda engancharse y/o rasgar la tela.


 

Hemos de retirar el remache que tiene la varilla larga. Presionando con el punzón de la multiherramienta, logramos sacarlo de un lado. 

 

El otro lado, donde está el remache más grueso, se nos complica un poco, seguramente por haber aplastado un poco el remache al manipularlo. 

 
Pero a fuerza de enderezarlo y con ayuda de la delicada punta de los alicates, podemos terminar de sacarlo sin más problema. 

 


Si se hubiera resistido… todavía nos hubieran quedado un par de cartuchos: la lima de la Leatherman e incluso la sierra.

Con el destornillador grande de nuestra Surge, podemos separar ligeramente los dos lados que estaban remachados para dejar más espacio para repasar los orificios con el punzón y para tener mejor acceso.


 
 

Ahora nos vamos a la otra parte, la varilla que estaba rota. Como se ha partido en un punto por el que no se puede abrir –justo en el extremo-, vamos a cortar un par de milímetros para llegar a la zona donde la varilla está hueca, con sección en forma de “C”. Esto lo hacemos en un instante con el poderoso cortador de alambre que tiene el alicate de la Leatherman. Nos da un corte rápido y limpio. 


Abrimos ligeramente el extremo cortado de la varilla con el destornillador grande para dejarlo preparado para la siguiente fase.

 


 Debemos preparar una pieza que sustituya el trozo roto y el que le hemos cortado y que permita, además, fijar un pasador que mantenga la varilla corta fijada a la larga, como estaba antes de romperse.

 

Lo solucionamos enseguida retorciendo un trocito de alambre. 

No es preciso que sea un alambre muy fuerte, ya que tampoco interesa que quede demasiado grueso, como veremos. 

Yo he doblado un trocito por la mitad y con los alicates lo he retorcido sobre sí mismo. Finalmente, cortamos el exceso dejando un poco de sobrante, que para cortar siempre hay tiempo.


Planteamos el alambre en su sitio, el interior de la varilla rota, y vemos que hay que recortar un poco… Sin problema: el alicate con cortador de alambre de nuestra multiherramienta deja el alambre justo a la medida. 

 

Lo ponemos y ajustamos un poco con el alicate.

 Presionando con los alicates la varilla también por los lados, logramos que todo quede hecho una pieza, a falta de reforzarlo, naturalmente. Vemos que queda el trozo de alambre retorcido embutido en la varilla y que asoma un aro, que es donde engarzará con la otra varilla.

 

Ya queda poner dicho aro de alambre del extremo de la varilla reparada en su sitio definitivo. 


Metemos un alambre que atraviese los orificios donde estaba el remache, asegurándonos que atraviese también el aro de alambre. 

En este caso, en vez de alambre, hice la prueba con un alfiler que tenía a mano, para ver si quedaba bien… Pero el alfiler no estaba templado y era muy flexible, con lo que he decidido dejarlo de momento. Es mejor opción, sin duda, un trocito de alambre como el que usé en el postanterior.


Hay que reforzar el alambre que hemos introducido en la varilla dando muchas vueltas de hilo. Pues si se somete a tensión, la varilla puede abrirse ligeramente y liberar el alambre retorcido. 

Simplemente he hecho eso: dar muchas vueltas con el hilo dejando un trozo inicial libre, y finalmente atar dicho extremo con el otro. Se queda hecho una pieza.

 


Con las eficaces tijeras de la Surge, rematamos cortando los hilos sobrantes.

 

Y nuevamente con el cortador de alambre y los alicates, damos forma al pasador y cortamos el exceso para que no dañe la tela del paraguas.

 

El resultado salta a la vista: una reparación sencilla, económica, y 100% funcional ¡Todavía aguanta la otra varilla que se nos rompió en la otra ocasión!

Y esta vez, la reparación la hemos hecho íntegramente con nuestra multiherramienta. Nos ha llevado cinco minutos y el paraguas sigue funcionando como el primer día.


Nuevamente vemos que nuestra caja de herramientas puede caber… en un bolsillo. ¡Ya no hay excusa para no hacer bricolaje!

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