miércoles, 14 de abril de 2010

Preparar cuadro eléctrico para ICP. Cómo instalar ICP. Cableado para ICP

Instalación eléctrica para ICP



Ya vimos con anterioridad cómo montar un ICP en una instalación eléctrica adecuada. También vimos qué era un ICP y las precauciones que debíamos tener a la hora de manipular una instalación eléctrica. Vuelvo a recordaros que os leáis dicho post antes de tocar nada de electricidad ¡No es cosa de risa!


Pero no siempre nos vamos a encontrar el asunto tan sencillo. En este caso –ya sabéis que todos mis post se basan en casos propios que he hecho yo- hay que adecuar los elementos de la instalación, pues tan solo hay montado un magnetotérmico monopolar de 20A, que es excesivo para el ICP de 10A, así que vamos a montar un magnetotérmico bipolar de 10A.


Podríamos poner otro de un amperaje superior, pero en tal caso, siempre saltará primero el ICP y nos interesa más bien que lo que salte sea el magnetotérmico, lo que se suele llamar el “automático”, pues salta cuando se produce un cortocircuito o un flujo eléctrico superior al amperaje del magnetotérmico.


También vamos a incorporar otro interesante elemento, el diferencial, que nos dará una protección extra en el caso de que tocásemos algún cable accidentalmente.

En este caso vamos a colocar un diferencial de 16A. Y por supuesto, colocaremos el ICP, que será de 10A, ya que la potencia contratada en este caso es de 2.2A.


Y si la instalación fuese más completa, detrás de estos elementos, irían los magnetotérmicos monopolares, que irían cada uno a una habitación de la casa, por ejemplo.

Y que tendrían un amperaje adecuado al uso que se le va a dar, siempre tirando a lo mínimo para mayor protección.


Así la cocina tendría un amperaje muy superior que por ejemplo, un trastero que solo tiene una bombilla en donde no vamos a conectar ningún aparato. En cambio, la cocina tendrá que soportar el lavaplatos, lavadora, freídora, horno….


Pero vamos a este caso en concreto: Para empezar, vemos que hay dos tráqueas o tubos para los cables, pero ambos van a parar justamente a la caja del ICP, que el electricista de la compañía eléctrica tendrá que precintar.


De modo que si lo dejamos así, ya no podríamos hacer ninguna o casi ninguna modificación eléctrica en el panel.

Sería imposible meter cables nuevos por el tubo, ya que no tenemos acceso a él, al estar tras la caja precintada.


Deberíamos dejar una tráquea exclusivamente para la acometida de la luz en el cajetín del ICP y en el otro compartimento la/s otra/s tráquea/s con los cables que salen de los elementos del panel y llevan la electricidad a toda la casa.


Cuando hayamos solventado este problema, iremos colocando los elementos y haciendo las conexiones… pero lo primero es lo primero.


Vemos que para pasar el tubo de un compartimiento al otro, bastaría hacer una pequeña arrebola o más bien un agujero para pasar la tráquea con sus cables, el tubo sirve perfectamente.




Así que nos armamos de un cincel pequeño y un martillo y en un momento hemos dejado la tráquea al aire.


Si tenéis alguna duda sobre cómo hacerlo, podéis ver el post en el que hice una arrebola para poner un enchufe extra y los sucesivos.


Con cuidado, liberamos el tubo que queremos mover, que está cogido con yeso a la caja, y no queremos romper ni el tubo, ni la caja.


La caja tiene unos agujeros de fábrica que están tapados por unas plaquitas del mismo material que la caja, de modo que sólo tenemos que abrir el agujero en el sitio donde haya uno de estos agujeros y nos venga mejor.

Para ello basta presionar con un destornillador.



Pasamos los cables –cuidadín si llevan corriente- al otro agujero y vamos aplicando yeso.


A mi me gusta usar yeso controlado o retardado porque permite trabajar más tiempo el yeso, pero en este caso quiero rellenar el agujero deprisa para pasar a la siguiente fase y no dejar el feo y antiestético agujero más tiempo del imprescindible. Así que uso yeso normal.


Para evitar el rápido fraguado, es importante tener varias precauciones: ir haciéndolo en pequeñas cantidades, evitar hacerlo de primera hora demasiado espeso –ya irá espesando a medida que fragüe- y no moverlo más que lo imprescindible para homogeneizarlo y solo justo cuando lo vayamos a aplicar.



Lo preparamos así: ponemos un poco de agua en el recipiente, espolvoreamos el yeso hasta formar un pequeño montículo que sobresalga del agua y cuando estemos listos para usarlo, le damos varias vueltas rápidas y lo ponemos enseguida.


El yeso, en cuanto toque la pared, se quedará duro, así que lo pondremos en pasadas rápidas y precisas.


No es imprescindible que quede todo el tubo completamente recubierto, pero sí haremos hincapié en que el extremo quede bien sujeto para evitar futuros problemas cuando queramos meter o sacar cables.



Para acelerar el rellenado, coloco una capa de trozos de rasilla de las mismas que extraje al hacer el agujero...



Y vuelvo a colocar otra capa de yeso, más bien aguado, encima.



En unos minutos está completamente cerrado a falta del acabado final con yeso fino o plaste para el pintado.


En un próximo post, procederemos a conectar el ICP en su caja y también los demás elementos.


Más información: Todoexpertos

lunes, 12 de abril de 2010

Arreglar collar de perro. Hacer collar de perro. Reparación de collar

Collar de perro



Amig@s: Antes que nada he de dar las gracias a todos los lectores y seguidores de mi blog que tantos ánimos y apoyo me han dado durante esta crisis en la que he llegado a plantearme dejar el blog. Os dedico a tod@s vosotr@s este post y muy especialmente a mi amiga Carmen, que le vendrá muy bien para tener bien sujetas a sus simpáticas perritas y que tiene un bonito blog. Os invito a verlo.


Como ya sabréis los que sois seguidores habituales del blog, tengo dos perros: uno grande y otro pequeño, éste de unos ocho kilos de peso.

Éste es todo un personaje: inteligente y con personalidad propia… y jamás ha aceptado un collar de cuello de los que se le suele poner a cualquier perro.


Se acostumbró de cachorro a llevar uno que lleva una correa por el cuello y otra por el pecho y es el único modelo que acepta.



El collar ha durado muchísimo tiempo, lleva con él seis o siete años… pero con el uso se ha rozado por la zona donde tiene la anilla para enganchar la correa y como podéis ver es urgente repararlo, porque está a punto de romperse por ahí.


Este collar lo hice yo, íntegramente. Y por tanto sé perfectamente el modo de repararlo: basta sustituir el trozo de cinta corto de la parte superior, el que va entre las dos anillas.


No merece la pena hacerlo entero porque lo demás está en perfecto estado, como el primer día.

Y comprar uno sería un poco complicado porque debería ser un modelo similar, con la cinta de la misma anchura y del mismo color –Personalmente, no me gustan los collares multicolores o de tonos chillones-.


Pero sí encontré en una ocasión en un bazar de todo a 0.60€ uno cuya cinta sí es prácticamente igual a la del antiguo y lo compré. El modelo no me gusta, pero sí que podemos aprovechar la cinta, anillas y enganche para reparar el viejo ¡Hasta podríamos confeccionarlo nuevo!



Lo primero es desmontar la pieza defectuosa del collar viejo. Os aconsejo que uséis un cúter afilado, lo metáis entre las dos piezas cosidas y mováis suavemente la cuchilla para cortar los hilos sin estropear la cinta.



Hacemos lo propio con el collar que compramos como repuesto, aunque tendremos que extremar las precauciones porque a veces no viene cosido, sino pegado.



En este caso vienen los trozos cosidos y podemos extraer fácilmente un trozo de un tamaño algo superior, pues ya que sé el punto débil del collar, vamos a reforzar esa zona para lograr que dure aún más.


El secreto está en colocar adecuadamente la pieza, sujetarla firmemente para que no se mueva y realizar un cosido correcto.


Yo no he recibido ningún cursillo de costura, pero me defiendo con estas pequeñas labores. Así que no tenéis excusa para no hacer vosotr@s también estas tareas, no hay que ser ningún profesional ni tener habilidades especiales. Veréis que es muy sencillo.



Tenéis que haceros con una aguja vieja –como veréis la mía está hasta doblada-; unos alicates pequeños para ayudarnos a pasar la aguja en zonas difíciles –también os puede servir un dedal- y un buen hilo.


En esta ocasión he usado hilo de nylon para coser, aunque el collar lo hice en su día con hilo de coser negro normal.

Pero vamos a aprovecharnos un poco de la tecnología y usaré este estupendo hilo: fuerte, flexible y transparente. Con él uní hace ya bastante tiempo las piezas despegadas del soporte del bidón de la bici y todavía sigue de una pieza…

Empecemos:



Debemos plantear el collar de modo que las uniones se vean lo menos posible. Si logramos que queden hacia abajo y de modo que no vayan a molestar al animal, mejor que mejor.


Yo he dejado un extremo hacia dentro y el otro por fuera muy cerca de la unión con la anilla del cuello, de modo que no le molestará, al contrario, eliminará el desnivel producido por dicha anilla, que engrosa el extremo de la cinta.



Otra clave del éxito es que las piezas se mantengan fijas mientras las cosemos.

Yo he usado unas pinzas de bricolaje pequeñas, pero también podéis usar las de fijar papeles, o pinzas para la colada, por ejemplo.

Una vez dadas las primeras puntadas, podéis retirar las pinzas y así no se os enredará el hilo en ellas.



La clave final es hacer un buen cosido. La unión hace la fuerza y ése es el único secreto para hacer bien el cosido: empezaremos haciendo un nudo en el extremo de los dos hilos –voy a ponerlo doble- que hará de tope y metemos la aguja entre las dos piezas a unir y las sacamos por una de las dos. Así el nudo queda por dentro, entre las dos piezas y no se verá.



El proceso es siempre igual, una vez sacada la aguja, la clavamos muy cerca del punto por donde ha salido, prácticamente por el mismo sitio y la metemos ligeramente inclinada hacia el sitio que nos interese.

La sacamos por el lado opuesto –si está muy duro nos ayudamos empujando con el alicate o con el dedal- y repetimos volviéndola a clavar por donde ha salido y con la misma inclinación de antes para ir avanzando. A más pasadas, el trabajo quedará más fuerte y duradero y como veréis las puntadas son prácticamente invisibles.

Yo he fijado primero la anilla redonda, la del cuello cosiendo las dos correas y el extremo que nos ha quedado.

Después he avanzado cosiendo el lateral de estas tres correas y he insertado la correa del pecho en su lugar. Manteniéndola bien perpendicular, la he cosido por un lado y he continuado avanzando por el borde hasta fijar la otra anilla, la de enganche. Tras fijarla bien ajustada, he continuado por el otro borde de la tira nueva y hemos llegado a la anilla original, la del cuello.



Finalmente, reforzamos haciendo hincapié en donde se cruza la correa del pecho con la corta que hemos sustituido.



Y ya tenemos el collar reparado.


Si vosotros queréis hacer un collar como éste, veréis que es muy sencillo, basta tener las medidas del animal y darle un poco más de longitud a las correas, porque es ajustable y así si el perro engorda con el tiempo –o adelgaza- podremos regular la longitud de las correas para que lleve siempre el arnés sin apretarle ni demasiado suelto.


Si no encontráis un collar como el que compré para usarlo de repuesto, podéis encontrar fácilmente en mercerías o talleres de reparación de calzado las anillas y enganches por poco dinero.


E incluso la correa la podéis conseguir de una mochila vieja, por ejemplo. Es una cinta muy, muy resistente, duradera y lavable. Una opción mucho más interesante que las clásicas correas de cuero, que no se deben mojar.


La única precaución que debéis tomar y que en este caso no sido necesaria por tratarse de una pieza que ni he tenido que cortar, es derretir ligeramente los extremos cortados para evitar que se deshilache la cinta.

Al ser de material sintético, se funden los hilos de la zona cortada y se quedan pegados.

Si os queda muy grueso, podéis aplastar el extremo derretido, aún caliente, entre dos cartones.


Además en muchas ocasiones veréis que los collares convencionales no sirven para vuestras mascotas porque los hacen de media estándar y a veces nuestro perro tiene un contorno de tórax de campeones o demasiado delgado y no le va bien.


De este modo, no habrá collar que se os resista.

jueves, 8 de abril de 2010

Anuncios impagados. Piratería informática

Amig@s: Hoy quizá esperábais que continuara con la instalación de un ICP, pero el contenido de este post va a ser algo diferente.

Veréis:

Como sabéis, Me he resistido durante mucho tiempo a poner anuncios en el blog. Los que me seguís desde el principio, lo sabréis. Pretendía que así los anuncios no distrajesen la atención de los post.

Pero por fin, me dije que aunque los anuncios me proporcionen muy poco dinero, es lo único que podía obtener y el dinero no le sobra a nadie ¡Al menos, no a mí! Y me decidí a poner algunos anuncios mediante Google Adsense para poder conseguir algo. Por poco que fuese, siempre es mejor que nada….


Tras meses viendo como me iba acercando a la cantidad mínima para cobrar, me fui haciendo ilusiones pensando que el esfuerzo que realizo para hacer los post y mejorar día a día el blog iba a tener una recompensa….


¡Y justo cuando ya me toca cobrar, Adsense me cierra la cuenta y devuelve el dinero a los anunciantes sin concretar el motivo!


Me siento indignado… Igual alguien se ha equivocado y ha pinchado un par de anuncios de más y por ello me quedo sin un euro y sin posibilidad de volver a poner más anuncios.


Quiero decirlo públicamente para que sepáis cómo se las gastan estas “personas” en caso de que queráis poner anuncios en vuestro blog.


Es como matar la gallina de los huevos de oro. Me siento francamente desanimado porque me han dejado con la miel en los labios y sin esperanza de cobrar nada en el futuro.

Hay muchas formas de estafar y lastimar a las personas y por ello quiero expresar públicamente lo que estos señores me han hecho. He estado meses con los post llenos de anuncios y ahora no tengo nada.


Para colmo, ahora veo muchas webs que se limitan a copiar mis post –en el mejor de los casos ponen mi enlace- y su trabajo se limita a eso: copiar post ajenos y cobrar por los anuncios de sus webs.


Y yo que me lo he currado, ni he recibido una nota de agradecimiento, ni permiso para que los publiquen, salvo el caso de una colega editora que me pidió permiso muy amablemente y se lo di gustoso.

Yo suelo poner al final del post enlaces con otras páginas con la intención de que el lector se informe más sobre algún tema…. Pero jamás se me ocurriría copiar un post de otro con fotos y todo, como el caso de quien copió mis post sobre mantenimento de PC, por ejemplo.


Este “buitreo internáutico” ha terminado de sacarme de quicio y me plantea el sentido de hacer el blog, pues estoy regalando mi esfuerzo, trabajo e ilusión a cuatro descastad@s: personas desagradecidas, vagas y maleducadas –corregidme si me equivoco- que roban el trabajo ajeno.

En el mejor de los casos, le hacen ligeros retoques o más bien los resumen para adueñarse de ellos. Y todavía es de agradecer si ponen el enlace de mi blog, que sin duda también los habrá que ni lo hagan.


Yo pretendía enseñar bricolaje, contribuír a difundir una idea de ecologismo, reciclado y autosuficiencia… y en vez de eso, veo un grupo de personas que actúan egoístamente y me hacen sentir mal por mi buen trabajo.

Así, que todo esto me hace replantearme el continuar con elTallerdeCarlos, en el que tenía puesta tanta ilusión.

Os pregunto ¿Qué haríais vosotros en mi lugar? Hasta ahora no he pedido consejo a mis seguidores y lectores, pero en este caso, soy yo el que os pide ayuda o consejo. ¿Sigo con el blog? ¿Me ayudáis a detectar los post copiados para que los borren? ¿Tenéis algún “enchufe” con Google Adsense para lograr que se retracten?

Espero vuestra respuesta en la sección de “comentarios”

Cómo instalar un ICP. Colocar ICP. Poner ICP en Instalación eléctrica


Instalación de ICP




Ya vimos qué era el ICP y las precauciones que debemos tomar a la hora de realizar ésta o cualquier tarea de electricidad. Si no lo habéis leído aún, hacedlo.

Ahora, vamos con la instalación del aparato.


El ICP va montado en la entrada de la instalación eléctrica de la casa, justo tras el contador de la luz y el fusible general, si lo hubiere.


Si la instalación es reciente o buena, basta tomar los cables que entran en la caja de interruptores generales y desconectarlos del primer elemento al que están fijados aflojando los tornillos de los bornes. Llevar estos cables a la caja del ICP y meterlos por un orificio de la caja para conectarlo... Pero vamos a verlo detenidamente.


Como os dije en el post anterior, Lo primero es estudiar nuestra instalación y localizar los cables que traen la corriente de la calle.


También deberemos localizar el polo vivo, que es con el que tendremos mayor cuidado. Usando el buscapolos, vemos que es muy sencillo.


Y también hay que detectar si disponemos de algún punto de corte de la corriente: interruptor o fusible antes de la caja principal, con vistas a poder cortar la corriente y evitar riesgos innecesarios.


En este caso, vamos a actuar “a pelo” o sea, que trabajaremos con la electricidad conectada, porque no disponemos de fusible ni interruptor entre el contador de la luz y el cuadro.


Para abrir la caja, podéis seguir los pasos que indico al final del post para su montaje, pero en sentido inverso.



Podemos cortar los interruptores principales del cuadro para minimizar el riesgo de recibir una descarga y así es más sencillo localizar los cables principales.


Localizados los cables que traen la electricidad desde el contador, desatornillamos los extremos de los bornes del magnetotérmico o del diferencial –ya os explicaré más adelante qué es cada uno-.


Con muchísimo cuidado, sujetando el cable por la funda y con guantes de goma y manteniendo cierta separación de la punta pelada, retorcemos ligeramente los pelos de cobre con unos alicates universales con mango aislado.

No es preciso apretarlos en exceso, pues romperíamos los hilos de cobre. Tan solo basta que queden todos los pelos juntos, sin sobresalir ninguno.


Vemos por donde van a entrar en la caja del ICP con vistas a perforar, o mejor dicho, abrir el boquete preabierto del lado que más nos interese. En este caso, nos conviene que los cables entren por arriba.



Vemos que con un destornillador se abre el orificio enseguida.


Hacemos lo propio con el otro cable, el del otro polo, y los metemos por el orificio al interior de la caja del ICP. Os aconsejo que lo hagáis primero con el polo neutro, cuyo riesgo es mínimo, y cuando ya esté puesto, podéis proceder con el vivo. Así se minimiza el riesgo de que se toquen los dos polos.


Para colocar el ICP, vemos que hay una pletina metálica horizontal en el centro del cajetín.


El ICP tiene una muesca en la parte trasera que encajará en la pletina metálica.

Y para poder sacarlo, dispone de una pestaña que podremos sacar ligeramente con un destornillador plano para poder liberar el aparato de la pletina.


A veces, entra por simple presión y otras veces es necesario ayudarnos de un destornillador que saque un poco la pestaña y así facilitar la inserción.


No es preciso que nos esmeremos mucho en colocar el aparato en el centro, pues puede desplazarse a lo largo de la pletina sin dificultad.



Pasamos a conectar el ICP a los cables: ponemos en los bornes los cables principales y con un alicate de telefonista mantendremos el cable bien metido en el borne mientras apretamos el tornillo con un destornillador sujetado con la otra mano. Tras atornillar, damos unos leves tirones para asegurarnos que la fijación del cable es buena.


Seguidamente, hacemos lo mismo con el otro cable, el del polo contrario.


Da igual si se ponen en los bornes superiores o en los inferiores del ICP, aunque normalmente en la caja del embalaje del aparato o en su papel de instrucciones y características podéis ver si el vuestro es susceptible de ambas posiciones.


Ya podemos también preparar otros dos cables que serán los que unirán los otros bornes del ICP con la conexión original, o sea, donde estaban conectados antes los cables principales.


Siempre daremos un poco más de longitud, que para cortar siempre hay tiempo. Bastará pelar los extremos y retorcer los pelos de cobre como hicimos antes.


La longitud de los extremos pelados debe ser la justa para que el extremo pelado entre a tope sin sobresalir ninguna parte sin funda del borne.


Yo suelo pelar un trocito de más y después, ya con todos los pelos retorcidos, corto el sobrante con unos alicates de corte. Así queda el extremo muy bien rematado, no quedan pelos sueltos que podrían provocar un cortocircuito o darnos un susto.


Y el acabado es profesional. De hecho, no todos los electricistas toman estas precauciones ni dejan un acabado tan bueno.



Nos aseguraremos que el aparato está desconectado –la palanca hacia abajo- para evitar riesgos.

Y ya podemos poner los cables que preparamos antes: los fijamos a los bornes inferiores del ICP.



Y en el otro extremo, los conectamos al primer elemento que antes estaba conectado



¡Obviamente, estos dos cables han de pasar también por el orificio que abrimos en la caja, que sé que hay por ahí algún lector despistado que conectará los cables y descubrirá al ir a poner la tapa que no los había metido por los agujeros!


Ya solo queda colocar los cables de modo que no estorben.



Seguramente, veréis que el orificio que trae la tapa de la caja del ICP es pequeño para que la parte externa del ICP pueda salir por ella.

Con unos alicates universales podemos cortar las secciones necesarias que ya vienen marcadas.

En este caso, he roto una a cada lado del orificio original. Podemos repasar el corte con un cúter si vemos que sobresale alguna rebaba que pueda estorbarnos.



Y ahora sí que podemos poner esta tapa, dejando los tornillos sin apretar.



Seguidamente, colocamos la tapa general, también sin apretar y ya entonces, podemos ir apretando todos los tornillos sin pasarnos.



Solo queda colocar la tapadera –si vuestra instalación la tiene-, para lo cual podremos apalancar ligeramente con un destornillador plano para que los pivotes de la tapa entren en sus alojamientos.


Y ya tenemos nuestra instalación lista para que el técnico de la compañía de electricidad precinte la caja del ICP.


En un próximo post veremos otro caso de montaje de ICP, pero algo más complicado, porque tendremos que cambiar unas tráqueas con cables e instalar algunos elementos que nos faltaban en la instalación.