lunes, 1 de junio de 2009

Restaurar mesa. Cómo pintar metales oxidados


RESTAURAR MESA DE COCINA



Hoy vamos a abordar un interesante post de bricolaje: tenemos una mesa de cocina bastante robusta y con la peculiaridad de que el sobre puede ampliarse sacando dos paneles lateares. Es una mesa que me gusta mucho y que suelo tener en la terraza para mis trabajos de jardinería, bricolaje e incluso para alguna barbacoa o comida en el exterior.




Su permanencia a la intemperie ha provocado que esté bastante deteriorada, en especial las partes metálicas. También tiene un poco suelta la cinta del canto por un borde…




Total, que vamos a emprender un trabajo de bricolaje de altura. Vamos a dejar la mesa como nueva para que nos dure muchos, muchos años.

Probablemente, no tengáis una mesa así ni en este estado... Pero sí es posible que tengáis una mesa de Jardín en la terraza, o unas sillas que empiezan a deslucirse... Lo importante es que toméis la idea y las técnicas. Que sepáis cómo hacerlo.

Empezaremos por desmontar todas las piezas metálicas para poder trabajar mejor con ellas, aparte que es una mesa bastante pesada para estar moviéndola fácilmente.




Con ayuda de nuestro destornillador favorito, vamos retirando todos los tornillos. Es importante que hagamos alguna marca con un lápiz para que después el montaje sea más sencillo. Bastará poner dos cruces en dos piezas que vayan juntas, o si son varias, podemos poner cruces, círculos, cuadrados, letras.... Como es evidente que tenemos que lavar y pintar todas las piezas, lo tendremos en cuenta para repetir las marcas en el mismo sitio en cuanto las borremos.



Una vez desmontadas todas las piezas, debemos empezar por dar un buen fregado a las partes que componen el sobre. Con esta operación, ya podremos apartarlo y dedicarnos a las partes metálicas, que es lo que nos dará más tarea. Vemos que las piezas metálicas son: las cuatro patas, el cuadro o soporte principal que las fija, dos largueros dobles que hacen de asa para extraer los laterales y cuatro piezas que hacen de bisagra para fijar estas piezas móviles.

Todo está en bastante mal estado, así que empezaremos por las patas. Son cromadas, pero la intemperie ha hecho que salgan picaduras de óxido por toda la superficie.

Le damos con una lija de grano fino o medio. También podría servirnos lana de acero.Y vemos que prácticamente se quita todo el óxido quedando el metal reluciente. En principio pensaba pintar las patas, pero así está mejor que con cualquier pintura. Como las patas se retiran fácilmente, decido no pintarlas de momento.

Seguimos con el cuadro principal: la pintura no está demasiado deteriorada, salvo por los ángulos de unión. Así que damos unas pasadas con lija por todo, pero insistiendo en estas zonas que empiezan a oxidarse. Es muy importante que no tenga ningún resto de grasa, así que si le damos primero una buena lavada con detergente de los platos -o quitagrasa de cocina si está muy engrasado-, no le vendrá mal: Lijaremos mejor y la pintura se fijará perfectamente.




Hacemos lo propio con las cuatro piezas a las que yo llamo bisagras. Estas tienen una articulación y es la más deteriorada. Así que debemos insistir ahí con la lija variando el ángulo de las piezas para retirar todo el óxido. El óxido en este caso mantenía la articulación engarrotada y si pintamos así, las piezas quedarán sin movilidad y en cuanto las forcemos un poco, se arrancará la pintura. De ahí la importancia de esmerarnos en estas zonas.




Los largueros­-asas nos van a dar un poco más de trabajo que lo anterior, pues la pintura que le dieron de fábrica es gruesa y blanda, al contrario de cómo debería ser. También presenta zonas oxidadas y lugares por donde el roce con las otras piezas ha hecho que la pintura se elimine. Si queremos un buen trabajo, debemos lijar a fondo.

Para este proceso, podemos usar lijadora eléctrica; quitapinturas, que es un líquido que se aplica sobre la zona pintada y funde la pintura, con lo que se puede retirar con una espátula; o bien a mano. También hay cepillos de púas de alambre que se pueden acoplar a un taladro eléctrico, aunque dan más resultado para eliminar el óxido que para eliminar la pintura.

Si nos da pereza acometer esta tarea, nos limitaremos a dar una buena lijada a toda la pieza insistiendo en las zonas oxidadas. Si alguna zona tiene descarnada la pintura, podemos lijar la pintura de alrededor para que al pintar no se note el escalón.

En un próximo post, seguiremos con la mesa para dejarla como nueva.

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