lunes, 3 de mayo de 2010

Cómo dividir claveles. Transplantar claveles. Sembrar claveles

División y transplante de claveles



Amig@s: Ya llega el buen tiempo y apetece dedicar un rato a nuestras plantas. El que más y el que menos tendrá en su casa alguna maceta ¿no?

Con la primavera, llega una explosión de colores y aromas y más de un@ deseará comprarse alguna planta para disfrutar del espectáculo.



En nuestro caso, hemos comprado una bonita maceta de claveles rojos y olorosos, que a mi mujer le encantan.


Esta planta es muy agradecida, pues no suele presentar plagas, no sufre si la ponemos a pleno sol y nos dará una abundante floración.


Pero tenemos un pequeño problema: la planta viene en una maceta redonda y nosotros preferimos que esté en una jardinera o contenedor alargado, pues así lucen mucho más las flores y no produce la sensación de que el tiesto sea voluminoso.


Aparte que, generalmente, las plantas recién compradas suelen precisar antes o después un cambio de tiesto si queremos que nos duren, pues en los viveros suelen dejarle el tiesto mínimo.


También tenemos que sanear un par de jardineras con claveles envejecidos y que debemos renovar, ya que con el tiempo se vuelven muy leñosos, la tierra se vuelve muy pobre y es preciso rejuvenecerlos y sustituir la tierra… Pero esto es tema de otro post….



En este caso, vemos que la maceta trae tres tallos principales, con lo que nos viene ni que pintado para distribuirlos en una jardinera.



Las raíces de esta planta son muy finas y ramificadas, de modo que lo mejor que podemos hacer es ir desgajando con las manos el cepellón dejando una parte proporcional del mismo para cada tallo.



Empezamos por la parte superior del mismo y lo vamos abriendo hasta llegar a la parte inferior y así obtenemos tres plantas de la misma maceta. Es importante no tirar de los tallos: metemos los dedos por donde queramos abrir el cepellón y vamos separando los trozos de forma progresiva de arriba hacia abajo.


Eso sí, debemos tener varias precauciones:


No hacerlo a pleno sol, porque las raíces sufrirían mucho, se secarían y supondría un shock para la planta del que probablemente no se recuperaría.


Evitar caer en la tentacion de eliminar más tierra de la necesaria de cada cepellón obtenido, pues la planta está sin aclimatar, viene cuajadita de flores y capullos y es una pena tener que hacer la poda que, de hecho, convendría hacer tras una operación de este tipo.


Y en tercer lugar, dejar la planta varios días sin exponerla al sol directo e ir acercándola paulatinamente a éste para que tenga tiempo de recuperar las raíces rotas y perdidas.


Pues bien, sigamos con el transplante.

Preparamos la jardinera examinando bien el fondo. Si no tiene al menos un par de buenos agujeros de drenaje, se los haremos usando un cuchillo con punta, o incluso un taladro. También es muy práctico usar un clavo muy caliente para abrir el orificio.


En este caso, se trata de una jardinera de resina. Si fuera de cerámica, deberiamos usar un taladro con broca de Widia sin percusión y sin apretar excesivamente al taladrar.



Seguidamente, es conveniente poner una capa de drenaje. Puede ser grava volcánica, arlita, gravilla….


En mi caso uso unas bolitas de arlita de uso para construcción, pero que lavo a fondo para evitar residuos.


De todos modos también venden una arlita especial para drenaje de macetas. Son unas bolitas de arcilla cocida que son ligeras, drenan muy bien permitiendo muy buena oxigenación del fondo del tiesto y al mismo tiempo retienen parte de líquido, suponiendo una pequeña reserva de agua.



Seguidamente, añadimos una capa de buen sustrato para macetas. Suelen tener turba y perlita, que son unos granitos blancos que dan ligereza y aireación al mismo.



A continuación colocamos los cepellones obtenidos de forma que las plantas queden bien alineadas, derechas y a la profundidad adecuada, o sea, que la parte superior del cepellón quede al nivel que va a quedar el sustrato de la jardinera: aproximadamente de 1 a 2 cm del borde.



Apretamos un poco el sustrato contra el cepellón para asegurarnos que no haya huecos de aire entre ambos y así las raíces no tengan problema en extenderse por el nuevo substrato.



Yo suelo añadir antes de colocar la última capa de tierra un poco de humus de lombriz. Este producto es un abono de liberación lenta, rico en oligoelementos y que además, favorecerá la adaptación de la planta al nuevo sustrato.



y sólo queda un buen riego, suave y abundante que permita que la tierra se asiente bien.

Y como dije antes: no poner la planta directamente a pleno sol, sino dejarla en semi sombra, con bastante luz, durante varios días.


Este post va a ser el primero de una serie dedicado a las plantas. Mas adelante os explicaré cómo sanear una jardinera con unos claveles muy envejecidos e incluso también os explicaré cómo esquejar los claveles…¡No os lo perdáis!


3 comentarios:

  1. Pues qué bien Carlos,yo soy un caso perdido con las plantas y me hace falta un consejero de confianza.Es un tema muy bonito.Gracias manitas.

    Te lo llevo para facebook y para twitter.
    Un saludo.

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  2. De nada, Carmen. Ya verás como en poco tiempo te conviertes en una experta jardinera, jejejeje.
    Saludos

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  3. Hola, me gustaría mucho que nos mostraras como podar y sostener los claveles. Lo que pasa es que compré uno el año pasado, y está muy bien, el problema es que creció demasiado y los tallos se doblan para todos lados. Las flores quedan volteando hacia el piso y a pesar de que ya varias veces les he puesto algun soporte, vuelve a pasar lo mismo. No sé si tengas algún consejo de como mantenerlas erguidas, en especial las más largas. Gracias.

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