miércoles, 16 de septiembre de 2009

Instalación de fontanería. Unir tubo de cobre a tubo de hierro. Acoplar tubos de hierro y tubos de cobre

CÓMO ACOPLAR A UN TUBO DE HIERRO UNA INSTALACIÓN DE AGUA DE COBRE



Esto es más frecuente de lo que parece: tenemos un piso algo antiguo y queremos reformarlo. Vamos a empezar a sustituir la fontanería vieja de hierro por tubos modernos de cobre y lo primero que vemos es que la acometida del agua es mediante un tubo de hierro.


¿Cómo podemos hacer semejante empalme? Hay dos formas: la que hice yo en mi propia casa, que es llegar a la llave de paso que está situada justo a la entrada del agua y desenroscar la llave, con lo que nos queda el tubo de hierro con su rosca.

Sólo haría falta buscar una pieza de acople de bronce -muy común, por cierto- que atornillaremos al hierro y soldaremos a partir de ahí los tubos de cobre….


Pero ¿qué ocurre si el tubo de hierro atraviesa media casa antes de llegar a la dichosa llave de paso? Lo suyo sería sanear todo el tubo y poner al principio la llave de paso general de la casa, o al menos sustituir la mayor parte del viejo tubo oxidado. Pero no podemos soldar el cobre con el hierro. Hay masillas epoxi para hacer soldadura en frío, pero para una tarea de esta índole no es lo más adecuado.



Pero se ha pensado en todo y existen en el mercado unas piezas adaptadoras especiales.

Parece un poco complicado y aparatoso, pero si se instala adecuadamente, siguiendo las pautas de montaje correctamente y apretando debidamente, lograremos una unión estanca y duradera. Ya podremos tapar definitivamente la unión y poner un poco más adelante la llave de paso.


Para realizar este proceso, debemos descarnar muy bien los alrededores del tubo de hierro. Basta ver el grosor de la pieza de empalme para comprender esto.


Seguidamente, debemos dejar perfectamente limpio de impurezas el tubo. Una lijada con un papel de lija fino, garantizará que la superficie de hierro no tenga ninguna protuberancia que nos fastidie la estanqueidad.



Y ya con el tubo limpio y cortado por donde nos interese, procedemos a montar las piezas manteniendo escrupulosamente el orden y la orientación de las piezas: la rosca grande, la arandela metálica abierta, con la estría debidamente orientada, la arandela fina y la junta de goma.


Las vamos introduciendo en el tubo de hierro y terminamos metiendo la pieza metálica grande.


Debemos procurar que el tubo de hierro entre bastante en dicha pieza y a continuación vamos desplazando las piezas que metimos antes en el tubo hasta que entren en la boca de la pieza grande y encajen en su sitio.


Finalmente, enroscamos la tuerca principal en la pieza grande y damos un buen apretón ayudándonos de dos llaves inglesas grandes: una para aguantar la pieza grande y la otra para apretar la tuerca contra ella.



Y ya solo queda enroscar la pieza de bronce a la parte libre de la pieza grande.


A partir de ahí, sólo tendremos que soldar el primer tubo de la instalación de cobre a la pieza de bronce y seguir con el montaje de fontanería, que no tiene complicación si sabemos cortar y soldar tubos de cobre.


También es posible hacer esto en una habitación concreta. El cuarto de baño, por ejemplo, es una pieza muy susceptible de que se piquen las tuberías de hierro prematuramente porque está sometida a una gran humedad y está surcado de tuberías para alimentar los distintos elementos de agua: ducha o bañera, lavabo, váter, bidé…. Y esto hace que estas tuberías se estropeen antes que las del resto de la casa. Son especialmente vulnerables las tuberías de hierro que pasen por debajo de la bañera o plato de ducha.

Teóricamente, no debería haber ningún escape de agua por el desagüe, pero los cambios de temperatura, la humedad, que por poca que sea se pueda filtrar y con el paso de los años oxidar y pudrir incluso las tuberías. Así, si no podemos meternos en cambiar toda la instalación de la casa, al menos podremos garantizar el buen estado de la fontanería del cuarto de baño… y cuando queramos seguir con el resto de la casa, solo tenemos que retirar la pieza de acople que os he descrito y soldar al tubo de cobre, sin necesidad de tocar el resto de la instalación de cobre.


Un último consejo: si vais a reformar vuestra casa, aseguraos que la instalación del agua sea moderna. Ya puestos a meteros en cambiar el suelo, apenas cuesta un poco más meter tubos de cobre nuevos, cosa que podéis hacer vosotros mismos y garantizar así que podréis disfrutar de vuestro suelo muchos años sin tener que romperlo o cambiarlo de nuevo.



Respecto a realizar la instalación nueva, no tiene ninguna dificultad. Es básicamente igual que en el post que dediqué cambiar de sitio las tomas de agua de una ducha, pero a lo grande, o sea, usando tubos más largos.

La única dificultad es colocar las piezas finales a las que van los latiguillos de los grifos a la altura y profundidad correctos. Pero basta que anotéis las medidas anteriores y volver a colocarlos de forma similar. Ya os lo explicaré con más detalle en otro post. Y no olvidéis usar una ropa adecuada para el bricolaje.


¡Y a poner tuberías nuevas!


Más información: todoexpertos.com


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