lunes, 12 de abril de 2010

Arreglar collar de perro. Hacer collar de perro. Reparación de collar

Collar de perro



Amig@s: Antes que nada he de dar las gracias a todos los lectores y seguidores de mi blog que tantos ánimos y apoyo me han dado durante esta crisis en la que he llegado a plantearme dejar el blog. Os dedico a tod@s vosotr@s este post y muy especialmente a mi amiga Carmen, que le vendrá muy bien para tener bien sujetas a sus simpáticas perritas y que tiene un bonito blog. Os invito a verlo.


Como ya sabréis los que sois seguidores habituales del blog, tengo dos perros: uno grande y otro pequeño, éste de unos ocho kilos de peso.

Éste es todo un personaje: inteligente y con personalidad propia… y jamás ha aceptado un collar de cuello de los que se le suele poner a cualquier perro.


Se acostumbró de cachorro a llevar uno que lleva una correa por el cuello y otra por el pecho y es el único modelo que acepta.



El collar ha durado muchísimo tiempo, lleva con él seis o siete años… pero con el uso se ha rozado por la zona donde tiene la anilla para enganchar la correa y como podéis ver es urgente repararlo, porque está a punto de romperse por ahí.


Este collar lo hice yo, íntegramente. Y por tanto sé perfectamente el modo de repararlo: basta sustituir el trozo de cinta corto de la parte superior, el que va entre las dos anillas.


No merece la pena hacerlo entero porque lo demás está en perfecto estado, como el primer día.

Y comprar uno sería un poco complicado porque debería ser un modelo similar, con la cinta de la misma anchura y del mismo color –Personalmente, no me gustan los collares multicolores o de tonos chillones-.


Pero sí encontré en una ocasión en un bazar de todo a 0.60€ uno cuya cinta sí es prácticamente igual a la del antiguo y lo compré. El modelo no me gusta, pero sí que podemos aprovechar la cinta, anillas y enganche para reparar el viejo ¡Hasta podríamos confeccionarlo nuevo!



Lo primero es desmontar la pieza defectuosa del collar viejo. Os aconsejo que uséis un cúter afilado, lo metáis entre las dos piezas cosidas y mováis suavemente la cuchilla para cortar los hilos sin estropear la cinta.



Hacemos lo propio con el collar que compramos como repuesto, aunque tendremos que extremar las precauciones porque a veces no viene cosido, sino pegado.



En este caso vienen los trozos cosidos y podemos extraer fácilmente un trozo de un tamaño algo superior, pues ya que sé el punto débil del collar, vamos a reforzar esa zona para lograr que dure aún más.


El secreto está en colocar adecuadamente la pieza, sujetarla firmemente para que no se mueva y realizar un cosido correcto.


Yo no he recibido ningún cursillo de costura, pero me defiendo con estas pequeñas labores. Así que no tenéis excusa para no hacer vosotr@s también estas tareas, no hay que ser ningún profesional ni tener habilidades especiales. Veréis que es muy sencillo.



Tenéis que haceros con una aguja vieja –como veréis la mía está hasta doblada-; unos alicates pequeños para ayudarnos a pasar la aguja en zonas difíciles –también os puede servir un dedal- y un buen hilo.


En esta ocasión he usado hilo de nylon para coser, aunque el collar lo hice en su día con hilo de coser negro normal.

Pero vamos a aprovecharnos un poco de la tecnología y usaré este estupendo hilo: fuerte, flexible y transparente. Con él uní hace ya bastante tiempo las piezas despegadas del soporte del bidón de la bici y todavía sigue de una pieza…

Empecemos:



Debemos plantear el collar de modo que las uniones se vean lo menos posible. Si logramos que queden hacia abajo y de modo que no vayan a molestar al animal, mejor que mejor.


Yo he dejado un extremo hacia dentro y el otro por fuera muy cerca de la unión con la anilla del cuello, de modo que no le molestará, al contrario, eliminará el desnivel producido por dicha anilla, que engrosa el extremo de la cinta.



Otra clave del éxito es que las piezas se mantengan fijas mientras las cosemos.

Yo he usado unas pinzas de bricolaje pequeñas, pero también podéis usar las de fijar papeles, o pinzas para la colada, por ejemplo.

Una vez dadas las primeras puntadas, podéis retirar las pinzas y así no se os enredará el hilo en ellas.



La clave final es hacer un buen cosido. La unión hace la fuerza y ése es el único secreto para hacer bien el cosido: empezaremos haciendo un nudo en el extremo de los dos hilos –voy a ponerlo doble- que hará de tope y metemos la aguja entre las dos piezas a unir y las sacamos por una de las dos. Así el nudo queda por dentro, entre las dos piezas y no se verá.



El proceso es siempre igual, una vez sacada la aguja, la clavamos muy cerca del punto por donde ha salido, prácticamente por el mismo sitio y la metemos ligeramente inclinada hacia el sitio que nos interese.

La sacamos por el lado opuesto –si está muy duro nos ayudamos empujando con el alicate o con el dedal- y repetimos volviéndola a clavar por donde ha salido y con la misma inclinación de antes para ir avanzando. A más pasadas, el trabajo quedará más fuerte y duradero y como veréis las puntadas son prácticamente invisibles.

Yo he fijado primero la anilla redonda, la del cuello cosiendo las dos correas y el extremo que nos ha quedado.

Después he avanzado cosiendo el lateral de estas tres correas y he insertado la correa del pecho en su lugar. Manteniéndola bien perpendicular, la he cosido por un lado y he continuado avanzando por el borde hasta fijar la otra anilla, la de enganche. Tras fijarla bien ajustada, he continuado por el otro borde de la tira nueva y hemos llegado a la anilla original, la del cuello.



Finalmente, reforzamos haciendo hincapié en donde se cruza la correa del pecho con la corta que hemos sustituido.



Y ya tenemos el collar reparado.


Si vosotros queréis hacer un collar como éste, veréis que es muy sencillo, basta tener las medidas del animal y darle un poco más de longitud a las correas, porque es ajustable y así si el perro engorda con el tiempo –o adelgaza- podremos regular la longitud de las correas para que lleve siempre el arnés sin apretarle ni demasiado suelto.


Si no encontráis un collar como el que compré para usarlo de repuesto, podéis encontrar fácilmente en mercerías o talleres de reparación de calzado las anillas y enganches por poco dinero.


E incluso la correa la podéis conseguir de una mochila vieja, por ejemplo. Es una cinta muy, muy resistente, duradera y lavable. Una opción mucho más interesante que las clásicas correas de cuero, que no se deben mojar.


La única precaución que debéis tomar y que en este caso no sido necesaria por tratarse de una pieza que ni he tenido que cortar, es derretir ligeramente los extremos cortados para evitar que se deshilache la cinta.

Al ser de material sintético, se funden los hilos de la zona cortada y se quedan pegados.

Si os queda muy grueso, podéis aplastar el extremo derretido, aún caliente, entre dos cartones.


Además en muchas ocasiones veréis que los collares convencionales no sirven para vuestras mascotas porque los hacen de media estándar y a veces nuestro perro tiene un contorno de tórax de campeones o demasiado delgado y no le va bien.


De este modo, no habrá collar que se os resista.

jueves, 8 de abril de 2010

Anuncios impagados. Piratería informática

Amig@s: Hoy quizá esperábais que continuara con la instalación de un ICP, pero el contenido de este post va a ser algo diferente.

Veréis:

Como sabéis, Me he resistido durante mucho tiempo a poner anuncios en el blog. Los que me seguís desde el principio, lo sabréis. Pretendía que así los anuncios no distrajesen la atención de los post.

Pero por fin, me dije que aunque los anuncios me proporcionen muy poco dinero, es lo único que podía obtener y el dinero no le sobra a nadie ¡Al menos, no a mí! Y me decidí a poner algunos anuncios mediante Google Adsense para poder conseguir algo. Por poco que fuese, siempre es mejor que nada….


Tras meses viendo como me iba acercando a la cantidad mínima para cobrar, me fui haciendo ilusiones pensando que el esfuerzo que realizo para hacer los post y mejorar día a día el blog iba a tener una recompensa….


¡Y justo cuando ya me toca cobrar, Adsense me cierra la cuenta y devuelve el dinero a los anunciantes sin concretar el motivo!


Me siento indignado… Igual alguien se ha equivocado y ha pinchado un par de anuncios de más y por ello me quedo sin un euro y sin posibilidad de volver a poner más anuncios.


Quiero decirlo públicamente para que sepáis cómo se las gastan estas “personas” en caso de que queráis poner anuncios en vuestro blog.


Es como matar la gallina de los huevos de oro. Me siento francamente desanimado porque me han dejado con la miel en los labios y sin esperanza de cobrar nada en el futuro.

Hay muchas formas de estafar y lastimar a las personas y por ello quiero expresar públicamente lo que estos señores me han hecho. He estado meses con los post llenos de anuncios y ahora no tengo nada.


Para colmo, ahora veo muchas webs que se limitan a copiar mis post –en el mejor de los casos ponen mi enlace- y su trabajo se limita a eso: copiar post ajenos y cobrar por los anuncios de sus webs.


Y yo que me lo he currado, ni he recibido una nota de agradecimiento, ni permiso para que los publiquen, salvo el caso de una colega editora que me pidió permiso muy amablemente y se lo di gustoso.

Yo suelo poner al final del post enlaces con otras páginas con la intención de que el lector se informe más sobre algún tema…. Pero jamás se me ocurriría copiar un post de otro con fotos y todo, como el caso de quien copió mis post sobre mantenimento de PC, por ejemplo.


Este “buitreo internáutico” ha terminado de sacarme de quicio y me plantea el sentido de hacer el blog, pues estoy regalando mi esfuerzo, trabajo e ilusión a cuatro descastad@s: personas desagradecidas, vagas y maleducadas –corregidme si me equivoco- que roban el trabajo ajeno.

En el mejor de los casos, le hacen ligeros retoques o más bien los resumen para adueñarse de ellos. Y todavía es de agradecer si ponen el enlace de mi blog, que sin duda también los habrá que ni lo hagan.


Yo pretendía enseñar bricolaje, contribuír a difundir una idea de ecologismo, reciclado y autosuficiencia… y en vez de eso, veo un grupo de personas que actúan egoístamente y me hacen sentir mal por mi buen trabajo.

Así, que todo esto me hace replantearme el continuar con elTallerdeCarlos, en el que tenía puesta tanta ilusión.

Os pregunto ¿Qué haríais vosotros en mi lugar? Hasta ahora no he pedido consejo a mis seguidores y lectores, pero en este caso, soy yo el que os pide ayuda o consejo. ¿Sigo con el blog? ¿Me ayudáis a detectar los post copiados para que los borren? ¿Tenéis algún “enchufe” con Google Adsense para lograr que se retracten?

Espero vuestra respuesta en la sección de “comentarios”

Cómo instalar un ICP. Colocar ICP. Poner ICP en Instalación eléctrica


Instalación de ICP




Ya vimos qué era el ICP y las precauciones que debemos tomar a la hora de realizar ésta o cualquier tarea de electricidad. Si no lo habéis leído aún, hacedlo.

Ahora, vamos con la instalación del aparato.


El ICP va montado en la entrada de la instalación eléctrica de la casa, justo tras el contador de la luz y el fusible general, si lo hubiere.


Si la instalación es reciente o buena, basta tomar los cables que entran en la caja de interruptores generales y desconectarlos del primer elemento al que están fijados aflojando los tornillos de los bornes. Llevar estos cables a la caja del ICP y meterlos por un orificio de la caja para conectarlo... Pero vamos a verlo detenidamente.


Como os dije en el post anterior, Lo primero es estudiar nuestra instalación y localizar los cables que traen la corriente de la calle.


También deberemos localizar el polo vivo, que es con el que tendremos mayor cuidado. Usando el buscapolos, vemos que es muy sencillo.


Y también hay que detectar si disponemos de algún punto de corte de la corriente: interruptor o fusible antes de la caja principal, con vistas a poder cortar la corriente y evitar riesgos innecesarios.


En este caso, vamos a actuar “a pelo” o sea, que trabajaremos con la electricidad conectada, porque no disponemos de fusible ni interruptor entre el contador de la luz y el cuadro.


Para abrir la caja, podéis seguir los pasos que indico al final del post para su montaje, pero en sentido inverso.



Podemos cortar los interruptores principales del cuadro para minimizar el riesgo de recibir una descarga y así es más sencillo localizar los cables principales.


Localizados los cables que traen la electricidad desde el contador, desatornillamos los extremos de los bornes del magnetotérmico o del diferencial –ya os explicaré más adelante qué es cada uno-.


Con muchísimo cuidado, sujetando el cable por la funda y con guantes de goma y manteniendo cierta separación de la punta pelada, retorcemos ligeramente los pelos de cobre con unos alicates universales con mango aislado.

No es preciso apretarlos en exceso, pues romperíamos los hilos de cobre. Tan solo basta que queden todos los pelos juntos, sin sobresalir ninguno.


Vemos por donde van a entrar en la caja del ICP con vistas a perforar, o mejor dicho, abrir el boquete preabierto del lado que más nos interese. En este caso, nos conviene que los cables entren por arriba.



Vemos que con un destornillador se abre el orificio enseguida.


Hacemos lo propio con el otro cable, el del otro polo, y los metemos por el orificio al interior de la caja del ICP. Os aconsejo que lo hagáis primero con el polo neutro, cuyo riesgo es mínimo, y cuando ya esté puesto, podéis proceder con el vivo. Así se minimiza el riesgo de que se toquen los dos polos.


Para colocar el ICP, vemos que hay una pletina metálica horizontal en el centro del cajetín.


El ICP tiene una muesca en la parte trasera que encajará en la pletina metálica.

Y para poder sacarlo, dispone de una pestaña que podremos sacar ligeramente con un destornillador plano para poder liberar el aparato de la pletina.


A veces, entra por simple presión y otras veces es necesario ayudarnos de un destornillador que saque un poco la pestaña y así facilitar la inserción.


No es preciso que nos esmeremos mucho en colocar el aparato en el centro, pues puede desplazarse a lo largo de la pletina sin dificultad.



Pasamos a conectar el ICP a los cables: ponemos en los bornes los cables principales y con un alicate de telefonista mantendremos el cable bien metido en el borne mientras apretamos el tornillo con un destornillador sujetado con la otra mano. Tras atornillar, damos unos leves tirones para asegurarnos que la fijación del cable es buena.


Seguidamente, hacemos lo mismo con el otro cable, el del polo contrario.


Da igual si se ponen en los bornes superiores o en los inferiores del ICP, aunque normalmente en la caja del embalaje del aparato o en su papel de instrucciones y características podéis ver si el vuestro es susceptible de ambas posiciones.


Ya podemos también preparar otros dos cables que serán los que unirán los otros bornes del ICP con la conexión original, o sea, donde estaban conectados antes los cables principales.


Siempre daremos un poco más de longitud, que para cortar siempre hay tiempo. Bastará pelar los extremos y retorcer los pelos de cobre como hicimos antes.


La longitud de los extremos pelados debe ser la justa para que el extremo pelado entre a tope sin sobresalir ninguna parte sin funda del borne.


Yo suelo pelar un trocito de más y después, ya con todos los pelos retorcidos, corto el sobrante con unos alicates de corte. Así queda el extremo muy bien rematado, no quedan pelos sueltos que podrían provocar un cortocircuito o darnos un susto.


Y el acabado es profesional. De hecho, no todos los electricistas toman estas precauciones ni dejan un acabado tan bueno.



Nos aseguraremos que el aparato está desconectado –la palanca hacia abajo- para evitar riesgos.

Y ya podemos poner los cables que preparamos antes: los fijamos a los bornes inferiores del ICP.



Y en el otro extremo, los conectamos al primer elemento que antes estaba conectado



¡Obviamente, estos dos cables han de pasar también por el orificio que abrimos en la caja, que sé que hay por ahí algún lector despistado que conectará los cables y descubrirá al ir a poner la tapa que no los había metido por los agujeros!


Ya solo queda colocar los cables de modo que no estorben.



Seguramente, veréis que el orificio que trae la tapa de la caja del ICP es pequeño para que la parte externa del ICP pueda salir por ella.

Con unos alicates universales podemos cortar las secciones necesarias que ya vienen marcadas.

En este caso, he roto una a cada lado del orificio original. Podemos repasar el corte con un cúter si vemos que sobresale alguna rebaba que pueda estorbarnos.



Y ahora sí que podemos poner esta tapa, dejando los tornillos sin apretar.



Seguidamente, colocamos la tapa general, también sin apretar y ya entonces, podemos ir apretando todos los tornillos sin pasarnos.



Solo queda colocar la tapadera –si vuestra instalación la tiene-, para lo cual podremos apalancar ligeramente con un destornillador plano para que los pivotes de la tapa entren en sus alojamientos.


Y ya tenemos nuestra instalación lista para que el técnico de la compañía de electricidad precinte la caja del ICP.


En un próximo post veremos otro caso de montaje de ICP, pero algo más complicado, porque tendremos que cambiar unas tráqueas con cables e instalar algunos elementos que nos faltaban en la instalación.

lunes, 5 de abril de 2010

Evitar accidentes eléctricos. Cómo Instalar ICP. Poner ICP. Instalación eléctrica. cuadro eléctrico




INSTALACION DE ICP



Amig@s: Ahora las compañías eléctricas están “dando caña” con el tema del ICP. Todos los usuarios debemos tener este aparato montado en nuestra instalación eléctrica y además, debe estar en una caja homologada y debidamente precintada.


Esto obliga a muchos a tener que renovar toda la instalación eléctrica, empezando por el cuadro de interruptores y fusibles situado a la entrada de la luz en la vivienda, taller, almacén, etc.


La instalación del ICP, si ya disponemos de una instalación saneada y debidamente montada en una caja autorizada, es sorprendentemente sencilla y por eso os quiero explicar cómo se hace.

Por supuesto, si no habéis trabajado nunca con instalaciones eléctricas, debería hacéroslo un técnico electricista.

Pero si ya habéis hecho alguna cosa y queréis intentarlo, es perfectamente válido siempre y cuando después lo revise un técnico.


Otra cosa: la electricidad es algo muy peligroso y os podéis llevar un buen disgusto.

Si queréis hacer lo que describo en estos post dedicados a electricidad, es bajo vuestra responsabilidad.


Por mi parte, os diré las medidas de seguridad y precauciones necesarias.

Si lo seguís todo a rajatabla, es casi imposible que tengáis ningún percance… pero un descuido puede tenerlo cualquiera. Asi que poned los cinco sentidos en ello y no bajéis la guardia ni tratéis de hacerlo con prisas.


Pero empecemos viendo qué es un ICP:

Viene a ser un interruptor automático que impide que podamos usar intensidades de corriente superiores a la contratada. Así si tenemos contratada a la compañía de electricidad 2.2Kw­/h, si no tenemos montado el ICP, podemos pasarnos de esa intensidad de corriente puntualmente, pero si lo tenemos puesto, en cuanto superemos la electricidad contratada, saltará y nos impedirá de esa forma superar los 2.2Kw.



Vamos a ver dos casos de montaje de ICP: uno en el que tan solo hay que colocarlo en su caja y hacer las conexiones.



y otro caso en el que aprovecharemos para cambiar una manguera con cables de sitio y aprovecharemos para colocar otros elementos obligatorios en la instalación. Así, dotaremos de seguridad a nuestra instalación.


Pero Hoy vamos a centrarnos en las precauciones y generalidades.

El ICP ha de estar montado en la caja de interruptores situada a la entrada de la instalación eléctrica y en una caja especial situada en su interior para que pueda ser precintada.


El objeto del precintado no es otro que la compañía pretende así que nadie pueda “puentear” el ICP para poder usar más intensidad de la contratada. Un ICP con el precinto retirado puede suponer una buena sanción.


Así que si tenéis un contrato de muy poca potencia, es la hora de contratar una potencia mayor.


Obviamente, debéis comprar un ICP del amperaje adecuado al contrato que tengáis. En el caso de un contrato de 2.2kw, el ICP será de 10Amperios (10A).

Si lo ponéis de más amperios de la electricidad contratada, deberéis retirarlo y colocar otro con el amperaje adecuado.



Para realizar el montaje debemos de tener una serie de herramientas y accesorios: Cables del grosor y colores adecuados, guantes de goma, cinta aislante...



pelacables con mango aislante, alicates de telefonista con mango aislado, alicates universales con mango aislado, Alicates de corte aislados, buscapolos, destornillador pequeño plano aislado y destornillador medio aislado. Por supuesto, y el ICP.


Es importante que si tenéis un fusible al principio de la instalación, que lo retiréis para desconectar en su momento el polo vivo disminuyendo el riesgo de accidente. Si no lo tenéis, deberéis extremar las precauciones.


Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto: debemos hacerlo en un momento en que tengamos luz natural. Al desconectar los cables, obviamente os vais a quedar sin electricidad y por muchas precauciones que pongáis, es muy importante tener una visibilidad perfecta para no dejar ningún pelo de cobre suelto o alguna conexión mal hecha. También puede seros de mucha utilidad una buena linterna.



Siempre que toquemos cables –y os recomiendo que hagáis todo esto aunque hayáis cortado la electricidad- deberemos ponernos unos guantes de goma. Pueden servir los que se suelen vender para fregar platos, de cierto grosor (no los finos, tipo cirujano).


También es importante que siempre evitéis tocar los extremos pelados de los cables ¡para eso tenemos los alicates aislados!

Y otra cosa respecto los guantes: si os sudan las manos, deberíais quitároslos de vez en cuando para que se mantengan secos, pues si tuvieran algún poro, podría salir la humedad por él y daros un susto.


Siempre debemos estar calzados, con unos zapatos con suela de goma, y con el suelo, herramientas, y las manos –y guantes- bien secos, pues el agua es muy buena conductora de la electricidad.



Si no tenéis mucha experiencia, podéis comprar un buen trozo de cable de más e ir probando a cortarlo, eliminar la funda del extremo, retorcer los pelos de dicho extremo, dirigirlo entre otros cables y situarlo en un borne… todo esto sin tocar para nada los extremos de cobre pelado.


Veréis que al principio siempre falláis en alguna parte del proceso.

Por eso es muy importante el entrenamiento ¡Cuando manipuléis un cable con electricidad, os podéis llevar un buen disgusto! Un latigazo a 220V del polo vivo o fase no es cosa de risa. Incluso a veces si tocáis el polo neutro y no estáis debidamente aislados, también os puede dar una pequeña descarga.


Todavía, si manipuláis cables detrás del cuadro de interruptores, o sea, dentro de la casa o local, puede saltar algún automático, pero si lo hacéis justo al principio, os podéis quedar pegados, pues la electricidad no se va a cortar.


Finalmente, hay que tener en cuenta, caso que pese a todos nuestros esfuerzos no dé un latigazo, que debemos colocarnos de modo que el riesgo sea mínimo.

Os explico: Como los músculos del brazo no están igual de desarrollados, al recibir la corriente casi siempre tendemos a contraer el brazo, a acercarlo hacia nosotros.


Por tanto si manipulamos un cúter, tijeras o un objeto punzante como un destornillador, lo cogeremos de modo que si recibiésemos una descarga, no nos cortemos o pinchemos con dicho objeto, o sea, con el pincho o filo siempre hacia afuera. Así nos golpearemos con el puño o el mango de la herramienta, pero no nos haremos más daño.


En el próximo post os explicaré el proceso de montaje de este aparato

viernes, 2 de abril de 2010

Reparar despertador. Despertador láser

Despertador



Amig@s: Hace algún tiempo que compré este despertador, porque siempre tengo el problema de que cuando quiero ver la hora de noche me encuentro que tengo que encender la luz.

Con este despertador resolví el problema porque tiene una luz láser que hace que se pueda ver la hora proyectada en el techo o una pared… Por otra parte, de día la hora es visible desde bastante distancia porque tiene unos números bastante grandes.


Pero por algún golpe –pienso que mi hijo mayor tendrá algo que ver en eso, jejejeje- al moverlo suena algo que se mueve por dentro y al apretar el pulsador, a veces el haz láser se vuelve loco y se dispara varias veces… Asi que me he decidido a abrirlo y echarle un ojo.



Lo primero es retirar las pilas por la parte trasera y con un destornillador de precisión desmontamos la parte trasera del cuerpo principal, ya que el láser se encuentra en otro compartimento aparte.



Vemos que, efectivamente, tiene dos trocitos de plástico sueltos y en la parte inferior una barrita pesada que se ha soltado.



Los trocitos de plástico no son otra cosa que unas gotas de pegamento termofusible que fijaban la barrita a su soporte y que se han despegado dejando la barra suelta.



Basta calentar esas mismas gotas solidificadas un poco con un mechero y aplicarlas en los soportes de la barrita para que ésta vuelva a quedar fija.


Ya solo queda volver a cerrar, poner los tornillos y comprobar que funcione.


Eso sí, este despertador tiene un sistema de autoajuste de la hora y mientras está activado para recibir la hora por una señal de radio, no podemos cambiar ni ajustar la hora manualmente ni activar el láser.


Esperamos a que se desactive, puesto que de todos modos en mi ciudad no existe tal emisión para el ajuste del reloj y ya podemos disfrutar de nuestro despertador.


Vemos que con un poco de habilidad y quince minutos hemos recuperado un despertador que estaba casi para tirarlo. Ha quedado en perfecto estado, como el primer día y espero que pueda disfrutarlo muchos años.



Y en breve os pondré unos interesantes post de electricidad: como montar un ICP, tema de rabiosa actualidad; y preparar la caja de la entrada de la instalación eléctrica para montar este aparato que ya es obligatorio tener montado y precintado por la compañía de electricidad.