lunes, 17 de junio de 2013

Reparar cepillo para el pelo. Mango de cepillo roto. Repair hairbrush. Broken brush handle. Faites réparer brosse à cheveux. Monture de brosse brisé.



Reparar cepillo para el pelo.

 

Hoy os voy a mostrar cómo hacer una reparación doméstica sencilla y eficaz. 

Veréis mi mujer tiene un cepillo para el pelo favorito. Evidentemente, ya tiene su uso, pero no por eso deja de ser especial para ella.

 

La cosa es que un día se le cayó al suelo con tan mala fortuna que se le partió el mango, que quedó separado del resto del cepillo.


No sé si lo apreciaréis en la foto, pero el mango estaba unido a la cabeza del cepillo por una espiga o tetón, pero éste ha quedado parcialmente roto.


Una solución sería poner cola blanca y ensamblar directamente las dos piezas. Podría quedar bien, pero pienso que al primer golpe se volverá a romper por el mismo sitio, pues la espiga está rota… Vamos a tratar de hacer una reparación más duradera.

 

Para ello, vamos a hacer una espiga con un resto de madera, abriremos los orificios correspondientes en el mango y la cabeza del cepillo y los ensamblaremos.


Podemos usar, evidentemente, una espiga comprada para el ensamble de muebles, los conocidos tubillones. 

También podemos cortar una sección de un redondo de madera de la sección adecuada… 

Pero en ése momento sólo disponía de este trocito de un trabajo anterior y es una madera fácil de trabajar. 

 

Así que nos ponemos manos a la obra, cojo mi Leatherman y empiezo a rebajar con la cuchilla los cantos de la madera para ir redondeándola. 

 

Como cuesta lo mismo hacerlo largo o corto, voy atacando un trozo de mayor longitud que el que necesito para después seleccionar un trozo de las dimensiones adecuadas. 
A fin de cuentas es un trabajo artesanal y por los extremos suele quedar más grueso o más fino que por el centro.


Además, en este caso, nos hemos encontrado con un nudo en la madera y tenemos que desechar esa zona, pues es más difícil de trabajar y con el tiempo puede separarse del resto del palo.

 

Con la lima, terminamos de emparejar, pues el cuchillo siempre deja pequeñas caras o zonas planas con aristas entre ellas. La lima nos permite dejarlo mucho más perfecto.


 

Cortamos con la sierra el trozo que más nos interese y buscamos una broca para madera de esa sección.

 

Terminamos de cortar el tetón del mango. 

 

Y procedemos a perforar en el centro del mango y de la cabeza del cepillo. 


Yo lo he hecho sujetando la pieza con la mano y esto no debe hacerse: puede resbalarse la pieza y causarnos una lesión importante con la broca. 
Lo ideal es fijarlo a un banco de trabajo mediante un tornillo de banco o un sargento que mantenga la pieza alineada y fija.

 

Ya basta encolar el palito que hemos hecho e introducirlo en la cabeza del cepillo. Volvemos a aplicar cola en la parte que sobresale y colocamos el mango… 


Tras unas horas para que el pegamento seque, el cepillo quedará como el primer día y será muy, pero que muy difícil que se rompa otra vez.


La principal precaución que hemos de tener es que los orificios que tenemos que hacer con el taladro queden bien centrados y practicarlos con la broca bien alineada. Y, por supuesto, que comprobemos antes de encolar que el palito entre ajustado pero sin demasiada presión, o podría abrir la madera del mango o del cepillo.


Un trabajo sencillo que se puede hacer en menos de media hora –mucho menos si usamos una espiga comercial- y que permitirá volver a usar cómodamente el cepillo.

martes, 4 de junio de 2013

Jabón casero líquido. Gel de manos ecológico y casero. reutilizar aceite usado de la cocina. gel de baño casero. Homemade soap liquid. Hand Gel ecological and home. reuse waste oil from the kitchen. homemade bath gel. Liquide de savon fait maison. Main Gel écologique et la maison. réutiliser l'huile usée de la cuisine. gel de bain maison.





Amig@s: Ya hemos visto varias entradas sobre el jabón: elaboración, envasado… pero me habéis hecho alguna consulta sobre cómo hacer jabón lìquido. 

Yo mismo, deseaba saberlo para poder usarlo para las manos y en la ducha, a modo de gel corporal, ya que para estos usos el jabón sólido es demasiado duro y cuesta aplicarlo en la esponja.


He buscado por la nube y casi todas las recetas eran para obtener jabón para la lavadora.  Y, aunque su elaboración no es muy complicada, -Ya lo veremos más adelante- Lo cierto es que salen un montón de litros y se emplean productos ya elaborados, como suavizante e incluso detergente de la lavadora comprado… No es en absoluto lo que yo buscaba para el aseo personal. 


Lo cierto es que deseaba poder lavarme al menos las manos con jabón ecológico y no tener que depender del industrial y así poder reciclar el aceite usado, como ya vimos con el jabón tradicional.


Y, por fin, encontré una web donde explicaba un sencillo método para elaborarlo. Lo probé…¡Y funcionó!
 
Lo mejor es que no tenemos que realizar un complicado proceso… Podemos usar las mismas pastillas de jabón ecológico que ya tenemos hechas en casa. Así podemos emplearlas fácilmente. 

Es más, podemos aprovechar esos trozos que se rompen o los que quedan al final de la pastilla y son difíciles de usar... o incluso alguna pastilla que nos haya salido fea, para hacer este producto.


El proceso no podría ser más sencillo: cortamos medio jabón. 
 
 
 
Lo rallamos –con un rallador de cocina- o picamos finamente con cuchillo. 

 

Lo ponemos en un recipiente apto para la batidora , que como véis sigue funcionando meses después de la reparación. Y añadimos agua en las proporciones que indicaré más adelante. 

 

Se bate… ¡Y ya tenemos el jabón listo! En otras páginas, calientan el agua antes de añadir en ella el jabón picado o rallado… 
Yo lo hice con agua del tiempo y funcionó perfectamente. Imagino que calentado, se acelerará el proceso… pero si usamos una batidora, el proceso es bastante rápido.


Podemos añadirle también aceite de almendras, para darle suavidad y poder hidratante; aceites esenciales para darle perfume y hacerlo más agradable; colorantes… Pero simplemente, podemos hacerlo así y lograr un estupendo gel para lavarnos las manos e incluso para la ducha.

 

Una vez mezclados los ingredientes en la batidora, hay que esperar un rato, pues tiende a espesar. 

 
En mi caso, seguí las proporciones y usé 100gr de jabón y 500gr de agua…. Y quedó muy espeso, demasiado para poder usar el dosificador de jabón para las manos. 

 

Así que añadí un par de dedos de agua de un vaso y tras comprobar el resultado, añadí un dedo más… Aún así, ha quedado ligeramente denso, pero se puede usar perfectamente.
Es un proceso relativamente rápido y sencillo y obtenéis al instante un estupendo gel.

 

Trucos y recomendaciones:
En primer lugar, como ya os he dicho, el gel tiende a espesar. 
No os fiéis de su aspecto cuando está recién batido. Dejadlo en el recipiente donde lo habéis batido durante un rato para comprobar su densidad. 
Si precisa más agua, sólo hay que añadirla y batir de nuevo. Nos ahorramos tiempo y trabajo.


Si con el tiempo se espesa dentro del dosificador hasta el punto que no puede salir, basta añadir un poco de agua y agitarlo un poco. Aunque al principio salga demasiado líquido, veréis que enseguida recobra su cualidad de gel.


En segundo lugar, usad un jabón que ya esté bien curado. Así no será demasiado alcalino y no os quemará la piel… 

De todos modos, podéis usar unas tiras de papel de tornasol para comprobar la acidez del gel preparado. 

Yo empecé, simplemente, a usarlo con precaución para comprobar que no era irritante. Y, de hecho, es menos agresivo que el gel de manos que usaba hasta ahora.


En tercer lugar: usad un recipiente nuevo y limpio. 
Yo usé un dosificador que hacía años que no usaba y lo lavé por fuera, pero debía de tener algún resto de jabón seco en su interior y tuve que desechar parte del gel porque salía de color oscuro. Hubiese bastado haberle hecho una buena limpieza por dentro.


Con media pastilla de jabón hemos llenado el bote de gel y nos ha sobrado para al menos otro. Cunde bastante.


Ciertamente, hace menos espuma que un gel industrial, pero veréis que limpia igual o más que éste. En cualquier caso, siempre podéis poner un poco más de cantidad si deseáis usarlo como gel de ducha.


Así podemos tener unas reservas abundantes de jabón en estado sólido, pues ya vimos que se obtienen bastantes pastillas de una remesa de jabón ecológico, Y después podéis ir convirtiéndolo en gel a medida que lo vayáis necesitando. 


Incluso podréis probar añadiéndole diferentes aceites esenciales, extractos de plantas y productos hasta lograr uno que os guste.


Os animo a probarlo… ¡Ya me contaréis!

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sábado, 1 de junio de 2013

Arreglar secador de pelo. Secador de pelo roto. Reparar resistencia de secador de pelo. Fix hairdryer. Broken hair dryer. Repair hairdryer resistance. Fixer un sèche-cheveux. Sèche-cheveux cassés. Réparation résistance de sèche-cheveux.



REPARACIÓN DE SECADOR

 


Amig@s: Este secador de pelo lleva muchos años en la familia… Ya lo tenía mi mujer años antes de casarnos y nunca nos dio ningún problema: un secador ligero y suficiente para las necesidades de la casa.  Y por su tamaño, también sirve como secador de viaje…


Pero un día, de repente, dejó de funcionar. No calentaba y ni siquiera se encendía el ventilador… Había muerto.


Vamos a abrirlo para ver si podemos hacerle algo o si realmente ha llegado la hora de comprar uno nuevo…


 

Tiene dos tornillos en la parte trasera del mango. 

A veces estos tornillos son de una cabeza “rara” en la que no encaja ninguno de nuestros destornilladores. Es lo que hacen muchos fabricantes que prefieren que sea su servicio técnico y no los usuarios lo que reparen los aparatos.


Pero en este caso hemos tenido suerte y con el destornillador de estrella de nuestra Leatherman Charge TTi podemos extraerlos. 

Por supuesto, podemos hacerlo con cualquier destornillador que tengamos en casa… pero me resulta más cómodo hacer uso de la Leatherman, que siempre tengo a mano, que sacar la pesada caja de herramientas, rebuscar en su interior repleto de utensilios y después volver a colocarla en su lugar.

 

Hay que actuar con cuidado. Algunos secadores tienen pestañas o adornos que impiden que se puedan abrir aún retirados los tornillos. 

En este caso, no tenemos problema siempre y cuando empecemos a abrir la parte del mango y terminemos por el cuerpo del secador. 

Si nunca habéis abierto vuestro secador, actuad con cautela, sin forzar nada.

Y, por supuesto…¡¡¡El secador desenchufado de la corriente!!! Hay que actuar con cabeza. Así evitaremos muchos accidentes; la mayoría, si no todos.

 

Vemos que la resistencia del interior está enfundada en una especie de tubo de cartón con un revestimiento similar al papel de aluminio. 

 

Pero basta tirar para extraer dicho tubo de cartón y ya vemos la resistencia al aire, enrollada en su soporte… Y con unas cuantas vueltas sueltas. 

 

Se ve que la resistencia se ha partido y eso hace que la electricidad no pueda correr a su través y tampoco pueda conectarse el ventilador. Vamos a tratar de repararlo.

Lo más importante que hemos de tener en cuenta es que hay que procurar que las vueltas del alambre de la resistencia no se toquen entre sí. 

 


Así que lo primero es volver a enrollar en espiral las vueltas que se han soltado siguiendo las ranuras del soporte y procurando tensar para evitar que con los movimientos se puedan tocar. 


Es normal que ahora queden algunas vueltas un poco más separadas y otras más juntas entre si. Lo importante es que tenga el alambre cierta tensión para que no se aproximen al mover el secador mientras se usa.

 
Y llegamos al meollo de la cuestión: puede suceder que la resistencia se haya partido en el punto donde se une al secador, lo que sería el contacto, o bien que se haya partido por un punto cualquiera.

 

En este caso, vemos que ocurre lo segundo: se ha partido cerca del extremo, pero nos queda un trozo de alambre aún unido al contacto.


Simplemente vamos a aproximar los extremos por donde se ha partido y con los alicates de la Leatherman los retorcemos un poco entre sí para que se queden fijos. 

No daremos todavía el apriete final… Primero hemos de dar un repaso a todo el alambre que enrollamos antes para asegurarnos que las vueltas no están montadas o muy próximas. Si vemos que dos vueltas están muy juntas, podemos hundir un poco una de ellas para separarlas. 

 
Empezaremos a separarlas con una hoja de la multiherramienta. 

 

En este caso, me ha venido muy bien la hoja dentada, pues en el extremo tiene una zona afilada y otra roma, con lo que podemos separar los alambres con la zona afilada y hundir o separar uno de ellos con la parte roma. 

Un ligero apriete final de los extremos que hemos retorcido garantizará que tenga cierta tensión. 

Es normal que tengamos que retirar una vuelta para lograr que haya suficiente alambre en los extremos como para poder retorcerlos entre sí. No pasa nada, aunque tampoco podemos confiarnos y retirar más, porque podría afectar al funcionamiento del secador.

Finalmente, doblamos la parte de alambre retorcido, pues no queremos que quede tieso ni que pueda tocar el resto de la resistencia o la carcasa del secador.


La reparación en sí está terminada. Podemos aprovechar para hacer un poco de limpieza, que puede haber pelusas e incluso pelos que hayan podido introducirse en el interior. Las aspas del ventilador suelen acumular un poco de polvo… Estos detalles harán que el secador no nos falle en breve por otro motivo diferente al que nos ocupa.

Y empezamos el montaje: metemos con cuidado el cono de cartón sobre la resistencia, montamos las piezas y cables del mango y cerramos el secador. El apriete ligero de los dos tornillos que retiramos al principio ya deja el secador listo para su uso.

Lo conectamos con cuidado y si lo hemos hecho bien y el secador no tiene ningún otro fallo que no hayamos visto, debería funcionar perfectamente. 

Es normal un ligero olor a quemado al principio por el hecho de haber tocado la resistencia con los dedos. Éstos suelen dejar una ligera película grasa que con el intenso calor se quema. Pero en cuanto volvamos a encenderlo, ni siquiera notaremos ningún olor inusual.

Un trabajo que se puede hacer en quince o veinte minutos y que nos ha permitido salvar nuestro viejo y querido secador de la basura y nos ha ahorrado el dinero para comprar un nuevo secador. 

Al menos no tendremos que hacerlo durante una buena temporada…. De hecho, esta es la segunda vez que hago esta reparación. Si os fijáis en las fotos, veréis que la resistencia ya está empalmada en otro punto… y la reparación la hice hace dos o tres años, lo que indica que hemos alargado bastante la vida de este secador. Y, a unas malas que se volviese a romper, siempre podemos conseguir una nueva resistencia de las mismas características y sustituir la vieja, que será más económico que comprar el secador nuevo. 




Estos pequeños electrodomésticos no suelen ser caros, pero con frecuencia, tampoco son muy duraderos. Éste ha demostrado que sí es de calidad y merece la pena conservarlo.