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viernes, 4 de septiembre de 2009

Plata deslucida o sucia. Limpiar plata. restaurar objetos de plata.

CÓMO LIMPIAR LA PLATA



Hoy vamos a tratar otro post típico de elTallerdeCarlos, sencillo, económico y muy eficaz:

A mi mujer le encantan las cadenas y adornos de plata. Le gustan incluso más que los de oro.

Pero los artículos de plata tienen un problema: con el tiempo la plata se queda deslucida, ennegrecida.




En este caso en concreto, estaba limpiando las cortinas de la ducha y le cayó lejía en las pulseras de plata, quedando totalmente ennegrecidas.

No obstante todo tiene remedio y si no, se lo buscamos aquí:



En este caso, de la plata deslucida o ennegrecida, tenemos un remedio casero y eficaz: el bicarbonato sódico, que es el que se usa habitualmente en casa para la acidez de estómago, alimentación y otras utilidades.




Pues vamos al consejo: si es una pieza rígida y lisa, como la pulsera que vemos en la foto, bastará poner sobre un trapo un poco de bicarbonato. Colocamos sobre éste la pieza de plata y vamos frotando suavemente. Poco a poco veremos que la plata recupera el color y brillo originales.




Una vez recuperado el brillo, limpiamos los restos de bicarbonato con una zona del paño o trapo que esté libre de bicarbonato.






En las zonas con recovecos, como las cadenas, podemos valernos de un cepillo de dientes en desuso. Bastará ir frotando con el cepillo y el bicarbonato para poder llegar a todos los recovecos.


También queda la plata bastante fea, sobre todo los anillos de este metal cuando se pone en contacto con la yema del huevo. Si estáis cocinando y tenéis que manipular huevos duros, mejor que os quitéis los anillos de plata. De lo contrario, la plata se tornará amarillenta y fea. Pero esto también tiene remedio.


Si habéis leído este consejo demasiado tarde y vuestros anillos de plata están hechos un asco:

Por fuera procedemos igual que antes: frotándolos sobre un trapo con bicarbonato.


Y podemos limpiarlos en su interior recubriéndonos un dedo con un trapo, ponemos bastante bicarbonato y metemos el anillo en el dedo enfundado con el trapo. Vamos girando y moviéndolo y veremos que queda limpio hasta por dentro.


Un consejo final: usad un trapo que sea suave: de algodón o tejido natural. Así evitaréis arañar el metal.

¡Y a lucir vuestros objetos de plata relucientes como el primer día!