sábado, 22 de septiembre de 2018

poner termómetro voltímetro reloj en moto, instalación de reloj en moto, poner termómetro en moto,


Amig@s: Ya os he mostrado cómo hacer una caja soporte para un reloj/medidor de temperatura exterior y de motor/voltaje de batería, en nuestra moto y cómo adaptar el sensor para medir la temperatura del motor. En este caso, una Yamaha Sr 250 Special.

Ahora vamos a atacar el último punto para su instalación, la que sería la tercera parte: la instalación eléctrica.
Es muy sencillo y necesitamos muy pocos materiales. En mi caso, un multímetro (o una bombilla de 12V CC conectada a dos cables), mi Leatherman Rev (de la que he usado principalmente el destornillador de estrella, el plano pequeño y los alicates), un punzón fino (os puede valer un destornillador plano muy pequeño), y cinta aislante (o tubo termoretráctil).

Voy a hacer las conexiones dentro del faro. Porque, si bien se podría conectar directamente a la batería, es cierto también que nos interesa que el aparato se desconecte al cerrar el contacto. De lo contrario, permanecería encendido permanentemente con riesgo de agotar o descargar innecesariamente la batería. Y nos obligaría a montar un interruptor para su apagado. Así que tenemos que conectar los cables dentro del faro.

Lo mejor es colocar ya el aparato en su sitio definitivo. Yo lo he hecho en el manillar, entre las dos torretas.

Una vez hecho esto, ya podemos pasar a abrir el faro. Para lo cual retiramos los dos tornillos tipo Phillips.
Tras esto, pasamos los cables del termómetro por uno de los orificios que tiene el faro para la entrada de los cables.

En principio, basta buscar un polo positivo donde conectaremos el cable rojo y una masa, donde conectaremos el cable negro/rojo del aparato.
Se pueden usar varios métodos para buscar dos cables válidos: una bombilla de 12voltios con dos cables con los extremos pelados, por ejemplo. Así basta encontrar los puntos donde se enciende la bombilla. 

Yo he preferido usar el multímetro.

Se trata de enganchar la punta negra (polo negativo) en un lugar donde estemos seguros que la polaridad es negativa. También podemos engancharlo a un tornillo que toque el chasis, ya que éste está alimentado por el polo negativo de la batería. 
Con la otra punta del multímetro, la roja, vamos introduciéndola en los conectores, con la llave de contacto en ON, 
Y anotamos los que nos den el voltaje de la batería. Después, hacemos la prueba del millón: quitar el contacto y ver si se corta también el voltaje. Si es así, perfecto.

Para el polo positivo no hubo problema… Al menos hay dos conectores grandes que sirven: uno de ellos sale del mismo clausor (donde metemos la llave para arrancar). Escogemos este mismo. El cable marrón claro nos vale como toma del polo positivo.

Comenzamos abriendo el conector separando un poco la pestaña para hacerlo. 

Como tenemos localizado el cable que nos ha dado el polo positivo, tenemos que extraer el pin del conector para hacer la conexión.

El pin es una pieza metálica que es la que hace el contacto con la otra parte del conector. 
Para sacarlo, tenemos que presionar una lengüeta que impide que el pin pueda salirse accidentalmente. 
Yo he usado un punzón fino. Pero os puede valer perfectamente un destornillador de punta plana pequeño.

Mientras tenemos la lengüeta hundida o presionada, tiramos ligeramente del cable o, mejor, presionamos el pin con el destornillador plano pequeño. Debería salir sin ofrecer apenas resistencia. De lo contrario, no hemos dado correctamente a  la lengüeta, mejor no forzar.
 

En la base del pin, hay dos abrazaderas que fijan el correspondiente cable. Una abrazadera sujeta todo el cable y la otra sólo la parte del interior, el cobre. 

Para este caso, nos basta que el pelo del cable del aparato quede abrazado por uno de los brazos o lenguetas que sujetan el cable. Con el punzón (o destornillador plano pequeño) vamos levantando la lengüeta con cuidado de no tocar la funda del cable. 
Y sólo queda meter el cobre del cable del aparato y dejarlo pillado con esa lengüeta, que apretaremos con los alicates para cerrarla. 
Si queréis que quede más seguro y definitivo, podéis abrir las dos lengüetas y fijar el cable nuevo en paralelo al viejo, o sea, sujetando el cobre con la abrazadera que sujeta también el cobre del cable original y la otra lengüeta que fija también las vainas. Yo, repito, no he considerado necesario abrir las dos lengüetas con vistas a dejar intacto el contacto original y pienso que así tiene suficiente. 
Lo que sí he añadido es un poco de cinta aislante uniendo entre sí los dos cables que entran en el mismo pin. También podemos usar cinta termoretráctil para ese fin.
No olvidemos levantar ligeramente la lengüeta que presionamos para sacar el pin, para que vuelva a dejar el pin trabado al insertarlo en el conector. 
Con esto, ya tenemos montado el polo positivo. Fácil ¿Verdad?.

Con el polo negativo o masa, hacemos exactamente igual… Pero ¡Ojo! No todas las masas son buenas. Yo empecé haciendo la conexión en el cable negativo del mismo conector donde estaba el polo positivo… Y vi que el termómetro se encendía correctamente al dar al contacto.

Y ya que estaba el faro cerrado, descubrí con estupor que al conectar las luces del faro, se apagaba el termómetro. 
De hecho, abrí y comprobé con el multímetro que el voltaje se caía al conectar las luces (en principio, llegué a pensar que se había roto el termómetro).
Así que me puse a buscar otro cable negativo. Esta vez, era un conector sencillo. Lo abrimos (cierra por simple presión) y vemos como el anclaje es también con dos abrazaderas, una para el cobre y otra para todo el cable, hice exactamente igual...
 
 
 
y conecté el cobre del polo negativo del aparato (el cable es negro y rojo) a la abrazadera de la funda del cable original del conector.

Y ya todo funcionó como debía… al dar al contacto se conectaba el termómetro y seguía encendido aunque conectase las luces, tocase el claxon…

Ya solo queda ultimar algunos detalles: Darle al aparato algún tipo de protección contra la lluvia… Por lo demás, va perfecto. Se ve estupendamente a la luz del día (incluso se puede regular la intensidad en tres niveles y programarla). Ya iremos viendo los avances en futuros post o vídeos de mi canal de youtube.

.





miércoles, 1 de agosto de 2018

Leatherman Rebar



 
Amig@s: Ya os he mostrado mi colección de multiherramientas en muchas ocasiones. No puedo evitar la atracción de estas obras de arte que nos permiten salir de casi cualquier situación apurada.
Hoy tengo el gusto de presentaros mi nueva adquisición: la Leatherman Rebar.
Esta multiherramienta es la hermana pequeña de la poderosa Supertool 300, que tantas veces me habéis visto usar en el taller. 
 
 
Pero, a diferencia de ésta, sus dimensiones son mucho más reducidas, lo que nos permite llevarla encima y poder hacer uso de ella en cualquier sitio, no sólo en el taller o la casa.

Tiene un diseño muy bonito, porque todas las hojas quedan en la parte interior, una vez cerrada. 
 
 
Pero si la abrimos, nos sorprende con una gama de hojas diferentes:

Los eficientes alicates, que siempre es mi parte preferida por su versatilidad, y que no todas las marcas incluyen. 


Tienen cortador de alambres recambiable. De modo que podemos usarlo cuánto deseemos, que podremos renovarlos cuando pierdan su eficacia. Aunque, os aseguro que os llevará mucho tiempo llegar a ese punto. Yo todavía no he tenido que renovarlos en mi Supertool 300 y es la primera Leatherman que entró en mi colección. 

Como siempre, el fino diseño de sus puntas lo hace accesible a lugares en los que otros alicates no pueden entrar, y dispone de zona para sujetar tubos. 
También tiene cortador de cables y prensa de terminales.
Una versátil cuchilla,
 
 
También tiene cuchilla dentada, 
Sierra, 
abrelatas, abrebotellas, pelador de cables, 
 
Destornillador Phillips largo, que permite acceder a tornillos alojados en huecos de difícil acceso, 
dos destornilladores planos, 
limas (para madera en una cara y metal en la otra),
  
el práctico punzón con ojo, y una regla adosada al lomo de la herramienta... 

Una herramienta robusta, de diseño clásico, con 17 funciones, y que podemos llevar cómodamente… ¿Se puede pedir más?
Pues sí, porque viene en una estupenda funda de cuero, que nos permitirá llevarla cómodamente en el cinturón.
.

jueves, 5 de julio de 2018

Enderezar manillar de moto, manillar torcido, reparar manillar,




Amig@s: Ya sabéis que ando restaurando mi moto. 

Uno de los problemas es que tengo por ahí algún que otro manillar torcido. 

Al ser un manillar muy alto, basta que la moto caiga en parado con su propio peso, para que el manillar quede de pena. 

Lo malo… que es un manillar de acero. Duro de narices. 

A lo largo de mis años de motero, he ido haciéndome con una colección de manillares torcidos… 
Desde el típico fallo de principiante de no abrir del todo el caballete lateral; dejar la moto aparcada sobre éste con una pendiente hacia abajo sin haber metido una marcha… O tratar de subir una rampa resbaladiza (eso me pasó en el mismo taller donde empecé a llevar la moto). 

Caídas tontas, muy tontas… pero que te cuestan un manillar. 

Y como da pena tirarlo estando nuevo y reluciente… terminas con una pequeña colección. Ha llegado la hora de solucionarlo.

Le he dado muchas vueltas: usar gatos de coche, Sargentos grandes, Sofisticadas piezas de madera con articulación para adaptar el manillar… 

Al final es sencillo, mucho más sencillo: basta un montón de metros de cuerda, un buen trozo de madera grueso de 1m o más de largo, y una barra de hierro de sección cuadrada y todo lo larga que podáis manejar en vuestro espacio de trabajo (en mi caso, unos 2,5m).

He empezado con el manillar de la moto que compré para restaurar, porque ese manillar sí que estaba oxidado, muy torcido y era perfecto para practicar… Basta colocarlo en una superficie plana con los extremos apoyados en ella, para ver que basculan: si se apoya uno, se levanta el otro. Además, a simple vista se aprecia el extremo doblado. 

Realmente, es lo más difícil, apreciar pequeñas diferencias a simple vista. 
Yo me he ayudado de una escuadra con regla y tomado como referencia el suelo con las rayas de la solería.
 
Lo ideal es tener un manillar igual, pero derecho o nuevo. 

Yo también he usado uno que enderecé en el taller de un amigo. No quedó perfecto… Pero usar otro manillar es, con diferencia lo más práctico, pues basta colocar uno sobre el otro y ver dónde está el daño.

Antes que nada, decir que se trata de una Yamaha Sr 250 Special. Lo digo por dos razones:
Primero. Es un manillar de ACERO. Si tratáis de hacer lo mismo con otro manillar de aluminio, sin duda lo enderezaréis, pero quedará debilitado y en tales circunstancias es muy peligroso usarlo. Si es de aluminio, mejor tirarlo y comprar otro.
Segundo. Es del modelo Special, el alto, o cuelgamonos. Enderezar un manillar bajo debe ser muy, muy difícil (aunque también debe ser más difícil de doblar, todo hay que decirlo).

Dicho esto, pasemos a la acción. Una vez localizado el lado que está mal, debemos colocar el manillar de modo que si queremos abrir de ángulo un brazo, por ejemplo, debemos fijar uno de los lados del angulo, el más  cercano al manillar, a la madera. Es cuestión de atarlo.

Si queremos abrir el ángulo, debemos atar el manillar en un extremo del madero para que el mismo madero haga palanca contra el suelo… Lo entenderéis mejor con las fotos. De hecho, yo he usado un madero de un metro… Si lo tenéis más largo, mucho mejor.
 
Para atar el manillar, he empezado usando cinta de persiana usada. He comenzado rodeando el manillar en la zona donde iba a estar en contacto con la madera para evitar roces y marcas. 

 
Seguidamente, es cuestión de dar vueltas y vueltas, haciendo hincapié en los extremos, procurando no cubrir demasiado el que queremos enderezar y sí el contrario, ya que debe hacerse una pieza con la madera. 

He ido empalmando cuerdas a medida que se me acababan. Ni idea de cuántos metros… Además, empecé usando menos cuerda y una madera más delgada y corta… (veréis que en las primeras fotos, el madero es más delgado).
Y cuando pasé al madero definitivo, las vueltas de cuerda volaban, por tener la madera mucho más diámetro. Por eso tampoco me he puesto a contar la longitud de la cuerda… Pero cuanta más, mejor.
Finalmente, ponemos la madera en el suelo y cubrimos el extremo de manillar que queremos enderezar con un trapo, para no marcarlo con el hierro. 
Metemos el tubo y apalancamos.
 
Al principio, se os moverá la madera y os costará encontrar la postura… 

Puede incluso que veáis que debéis empezar a atar otra vez porque el manillar se desliza por la madera…

Pero, con la práctica, notaréis claramente cómo el manillar cede. 
 
No es complicado… Yo lo logré al segundo intento.

Es díficíl, muy difícil, que quede perfecto. 

Además, fijado a la madera, es complicado medir y tomar referencias, por lo que puede que haya que repetir varias veces, desatando, midiendo y volviendo a atar y corregir.

Una opción sería calentar el manillar para hacerlo más maleable… pero tendríamos que usar unas cuerdas que soportaran el calor. 
En mi caso, ha quedado bastante bien a la primera. 

Aún se podría corregir 1cm, pero apoyado sobre la mesa, ya no bascula y comparado con la deformación inicial… ha sido un éxito.


.