Destornilladores y taladros eléctricos.
Los taladros y destornilladores eléctricos pueden parecernos en principio unas herramientas muy “sofisticadas” para un recién iniciado al mundo del bricolaje. Sin embargo su uso es constante. Pocos trabajos de bricolaje no precisan de éstas herramientas. El problema es cuál elegir: un taladro, un destornillador, un taladro con opción de destornillador, un destornillador con posibilidad de taladrar, conexión a red o funcionamiento con batería…
Realmente la gama en el mercado es inmensa y la elección es realmente difícil. Voy a hacer sugerencias sobre cada herramienta: taladradora, destornillador y mixta.
TALADRADOR
El taladro eléctrico es una herramienta que aunque básicamente sólo hace orificios, lo necesitaremos para colocar un cuadro, por ejemplo. Es una herramienta que suele ser pesada y más porque nos conviene que tenga percutor, o sea, que además de girar la broca, ésta oscila para penetrar en materiales de obra duros, como el hormigón.
Hay taladros con velocidad regulable y con giro en ambos sentidos, que podríamos usarlos como destornillador. Pero hemos de considerar que suelen ser pesados y no tienen embrague, que es un mecanismo que permite regular la fuerza de apriete. Muy útil en destornilladores.
Los hay de batería, pero suelen ser aparatosos y la batería es una ventaja al poder trabajar sin conectar a la red eléctrica, pero es un hándicap en su duración, pues el acumulador es una pieza de desgaste fijo, y costosa de reemplazar.
Sugiero, en definitiva, un taladro económico, que podremos encontrar en grandes superficies. Podemos elegirlo con control electrónico de velocidad, que nos permitirá adecuarlo a infinidad de trabajos y no nos costará demasiado. De hecho, siempre suele haber buenas ofertas. No han de ser necesariamente de marca.
DESTORNILLADOR
Los destornilladores eléctricos, y me refiero a ésos pequeños que sólo sirven para atornillar y destornillar, no me parecen sin embargo una herramienta muy necesaria en el taller. Hay que reconocer que son prácticos en cuanto a su pequeño tamaño, pero yo compraría antes que eso un destornillador a batería de litio con posibilidad de taladro.
DESTORNILLADOR/TALADRO
Es recomendable que tengan acumulador de litio porque estas herramientas muchas veces las pondremos a cargar antes de agotar la batería, o las tendremos ciertos periodos de tiempo sin usar… las de Niquel-cadmio tienen efecto memoria y son mayores que las de ión-litio. Es cierto que éstas son mucho más caras, pero a la larga merecen la pena.
Estos destornilladores tienen un juego amplio de pares de apriete, que permite atornillar con bastante precisión y mucha autonomía. Aparte de permitirnos usarlos como taladros (aunque no suelan disponer de la opción de percusión para taladrar en mampostería). Son relativamente ligeros, en comparación con los taladros y sin embargo, tienen suficiente potencia para usarlos en el taller.
Según nuestras necesidades y presupuesto, tendremos que optar por una, dos o las tres herramientas. Sugiero empezar por la primera. El taladro es casi imprescindible. En segundo lugar el destornillador/taladro y finalmente, el destornillador. Si nuestro taladro es lo suficientemente ligero y versátil, podremos pasar del taladro al destornillador. Eso ya depende de cada uno.
En el mercado encontraremos herramientas muy versátiles, que son ligeras, a batería de ión-litio, con percusión y opción a destornillar, aunque me he fijado y usan brocas especiales, lo cual es un hándicap, aparte que son de marca y su precio es elevado. Pero es una opción…
También hay unos taladros usados por operarios de la construcción, son taladros, pero mayormente de percusión, para usarlos como martillos eléctricos. Se les puede acoplar cinceles o brocas de gran calibre. Es una herramienta que puede venirnos bien, pero ya para trabajos de bricolaje más avanzados, que ahora mismo escapan de nuestro nivel.











































