lunes, 23 de marzo de 2009

Cómo reparar portabotellas de bicicleta

Soporte botella de bici roto



Hace unos días se me rompió el soporte de la botella de la bici. Parece un accesorio sin importancia. Pero el que suela coger la bici de vez en cuando y haga recorridos de cierta distancia, sabrá lo importante que resulta poder echar un trago de vez en cuando, aunque sea para enjuagarse y refrescarse la boca.



Vamos a usar un pegamento de soldadura en frío, que ofrece ofrece unas uniones de gran resistencia, además de actuar como relleno, lo cual es importante si las dos superfices no casan perfectamente. Me ha costado poco más de 3€.

Es cierto que por el precio del pegamento, podemos recogernos otro soporte (de los más económicos, eso si)… Pero queremos reciclar y mirar por el Medio Ambiente. Aparte que con el pegamento sobrante podemos hacer un sinfín de reparaciones y que quiero recuperar este porta botellas, que me ha acompañado en muchas pedaleadas y le tengo aprecio.

Vemos que el soporte es de aluminio, lo que explica su rotura, ya que se puede doblar o enderezar fácilmente con las manos.



Una vez que vemos que está todo derecho, procedemos a limpiar muy bien las superficies con algodón y alcohol. Si tenéis a mano un trapo, mejor que el algodón, ya que éste suelta pelusas que se enganchan con las rebabas del metal.



Preparamos el producto mezclando a partes iguales los dos componentes. Lo he hecho sobre el fondo de una lata vacía porque la tenía a mano… podéis usar una madera, trozo de cristal o cerámica de desecho para prepararlo… incluso el mismo plástico donde van metidos los tubos de pegamento.





Con la misma espátula que viene con el pegamento, mezclamos muy bien los dos componentes y los aplicamos con generosidad en la zona.



Como las superficies son móviles: los dos alambres paralelos se pueden mover separándose o juntándose, la pieza pequeña también tiene el riesgo de desplazarse… hemos optado por fijarlo con cinta americana, un elemento imprescindible en nuestra caja de herramientas y que no había mencionado hasta ahora. Esta cinta tiene muy buen adhesivo, es resistente al agua, elástica… y económica (tampoco es imprescindible comprarla de marca). Cortamos un trozo y sujetamos las piezas para que queden en su posición exacta. Como el pegamento tarda media hora en endurecer, tenemos tiempo de hacer varias pruebas si es preciso.



Y ya solo queda esperar un par de días que el pegamento haga su trabajo y retirar la cinta americana. Podemos reforzar la zona pegándole en un sitio discreto unas varillas de alambre duro o aluminio para asegurarnos que quedará aún más fuerte que cuando lo compramos y que no se vuelva a romper. Fijamos con sus dos tornillos el porta botellas al cuadro de la bici…. ¡y a pedalear!

Esto es simplemente un ejemplo de la cantidad de cosas que podemos solucionar con los productos que disponemos hoy día y que podemos encontrar en cualquier droguería, hiper…

viernes, 20 de marzo de 2009

Cómo limpiar manchas de cal en la cafetera y plancha



Manchas de cal en electrodomésticos



Esta mañana un amigo me preguntó que cómo podía limpiar la cafetera, que tenía mucha cal acumulada.

Este ese un problema muy común en el hogar. Sobre todo en lugares donde el agua es dura, o sea, que tiene mucha cal.

La cal se nos acumulará en el suelo, en el baño y sus elementos, en la encimera de la cocina….

Naturalemente, hay productos para limpiar la cal en todos estos sitios. Productos muy eficaces, de precio razonable y muy conocidos (no cito marcas). Pero qué ocurre con nuestra querida cafetera…. Vemos que ya no sale el agua a la velocidad de cuando era nueva, cada vez va más despacio y si no hacemos algo… acabará por estropearse.

El problema es, naturalmente, la cal del agua que se va acumulando en los conductos y los va dejando atorados. Y ahí no podemos usar ése producto químico que usamos en el baño, en el suelo, o en la encimera de la cocina. Es cierto que también hay productos específicos para la cafetera y demás electrodomésticos… pero no siempre son fáciles de encontrar y su precio no suele ser tan economico como los otros productos….

Existe una solución muy sencilla, económica y al alcance de todos. De modo que tan solo necesitamos un ácido y en casa seguro que tenemos dos ácidos muy saludables: el vinagre y el limón. Lo más sencillo y económico es el vinagre. En casa llevamos años usando este procedimiento que voy a describir con magníficos resultados:



Bastará preparar la cafetera como si fuésemos a hacer café…. Pero no echaremos café en el depósito, tan sólo agua con vinagre. ¿Cuánto vinagre? Pues eso es cosa de cada uno. Si la cafetera está muy atorada, que ya casi no suelta agua, podemos usar el vinagre puro, ya que no es un ácido muy fuerte. Pongamos por ejemplo, que echamos un vaso de vinagre puro. Conectamos la cafetera y dejamos que actúe el vinagre. Si se trata de una limpieza de rutina, podemos diluir ese mismo vinagre en agua y volverlo a poner en el depósito, de modo que ahora serían dos vasos.

Si sigue atorada, podemos usar vinagre puro de nuevo, aunque lo más normal es que lo que quede por hacer es enjuagarla preparando varias cafeteras con agua sin vinagre. Esto es muy importante (aparte de por el sabor), porque el vinagre tiende a ser abrasivo con el aluminio, lo pica u oxida, y nuestra cafetera puede tener algún elemento de aluminio en su interior. Enjuagándola perfectamente, no tendremos problemas.



Con la plancha de casa actuaremos de forma similar. Las planchas muchas veces están preparadas para ser usadas sólo con agua destilada, justamente para evitar las acumulaciones de cal que atorarían los finos conductos de salida del vapor. Aunque hoy en día muchas dicen en las instrucciones que pueden ser usadas con agua del grifo. De todos modos, podemos llenarle el depósito del agua con vinagre y darle al botón de autolimpieza, o bien dejar salir todo el vapor. Debemos pasarla por un trapo viejo, pues seguramente manchará. Finalmente, hacemos como con la cafetera: llenamos el depósito con agua limpia para aclarar. Si es agua destilada, mejor, pues arrastrará mejor restos de vinagre y cal que hayan podido quedar.

Y así de fácil. Con una limpieza periódica, las cafeteras y planchas estarán siempre a pleno rendimiento y nos durarán mucho más tiempo.

En objetos de cristal, también sale muy bien la cal con vinagre. Después de la limpieza con vinagre, un trapo humedecido en alcohol nos devolverá el brillo al vidrio.

Espero que la cal deje de ser un problema para vosotros. Y no dudéis en preguntarme si tenéis cualquier duda.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Cómo cultivar un bonsái

Los Bonsáis



Hoy he estado observando como se están abriendo las yemas de mi bonsái de Ginkgo Biloba y me he dicho que bien podría haceros partícipes de mi dicha y hablaros un poco sobre el tema de los bonsáis.


Supongo que ya sabréis de sobra qué es un bonsái, por tanto no voy a entrar en lo tópico de desglosar el término y demás… Prefiero hablaros de los bonsáis desde mi experiencia personal.


Como árboles en miniatura que son, los bonsáis precisan unos cuidados muy precisos. No son como una planta cualquiera que se compra en el vivero, se pasa a otra maceta y nos olvidamos de ella salvo para regarla y abonarla de vez en cuando.


Si estáis pensando en compraros uno, porque os parecen bonitos u os llama la atención, he de deciros que primero lo penséis dos veces y os informéis bien. El bonsái es mucho más que una planta noble, es una obra de arte viva. Debemos cuidarlo a diario, incluso cuando esté en el descanso invernal, si es de hoja caduca. Y hay que tener una especial atención al clima: el frío en invierno, el calor en verano…

Los abonos han de ser especiales para que mantengan su crecimiento controlado, pero alimentándolos para que se conserven sanos y fuertes.

Y su forma ha de ser estudiada y modelada periódicamente para lograr el efecto estético deseado.


Hay quien piensa que son plantas torturadas, pero nada más lejos de la verdad… de hecho, en la Naturaleza encontramos verdaderos bonsáis naturales que han crecido en un acantilado de roca viva, sobre un lecho de piedras… y son árboles bellos que han sido moldeados por nadie salvo los elementos. De hecho, los mejores bonsáis, son ejemplares extraídos de su medio natural. Nosotros simplemente imitamos la Naturaleza creando estos árboles en miniatura. Y no sólo no son seres torturados, sino que por el contrario, son mimados con profusión, cuidados y protegidos por manos sabias y pacientes.



El Gingko del que os he hablado al principio, lo tengo desde hace tres años, y la verdad es que ni parece un verdadero bonsái. Y lleva un montón de tratamientos y procesos en sus espaldas. Le cambié la tierra del tiesto y aproveché para una poda de raíces; corté algunas ramas que le sobraban, un muñón que tenía en la parte superior se lo corté para sanearlo y embellecerlo, finalmente, tuve que pasarlo a una maceta mayor, porque había sufrido mucho en el último verano, particularmente caluroso y opté por dejarlo respirar un poco para que recuperase su vigor…. Pese a todo, es lo bonito del bonsái, no ver lo que tenemos ante nuestros ojos, sino el potencial que alberga y que podemos alcanzar con nuestros cuidados y conocimientos



Ahora vuelve a despertar con esos maravillosos brotes. Parece un milagro… Pero es simplemente un fenómeno natural.


En Japón veneran especialmente estos árboles. Aparte que son verdaderos fósiles vivientes, ellos rinden culto especialmente a uno, que sobrevivió a la bomba atómica de Hiroshima. Era un bonsái, pero tras ver que sobrevivió a tal desastre, lo pusieron en tierra y ya mide bastantes metros de altura… Toda una oda a la supervivencia.


A medida que vaya practicando diferentes procesos a mis bonsáis y pre-bonsáis, os iré explicando las diferentes técnicas que precisan y cómo realizarlas con éxito. También os informaré sobre cómo elegir el bonsái adecuado, cómo mejorarlos, herramientas necesarias, etc…

Pinchad aqui para más información

En cualquier caso, si os sentís tentados a introduciros en el mundo del bonsái y habéis pensado en comprar alguno… tened un poco de paciencia e informaros muy bien primero. Si no los tratáis adecuadamente, morirán casi seguro.

martes, 17 de marzo de 2009

Cómo limpiar pantalla de ordenador o TFT

Cómo limpiar la pantalla del portátil o lcd



Es inevitable, por muy cuidadosos que seamos, que las pantallas de ordenador se ensucien. En el mejor de los casos, se cubrirán con una fina capa de polvo que impedirá que se vea bien.



Hay una serie de cosas que debemos evitar si no queremos dejar la pantalla arañada. Pero en realidad, es bastante sencillo realizar una limpieza que deje la pantalla como el primer día... ya sea recurriendo a productos comerciales... o a algo que todos tenemos en casa.....

Ver más....


viernes, 13 de marzo de 2009

Cómo fijar piezas en ángulo

Cinchas y sargentos especiales



Para finalizar esta serie de post dedicados a herramientas de fijación o agarre, voy a mencionar dos interesantes herramientas: los sargentos de escuadra y las cinchas.
El sargento de escuadra es una herramienta especializada, suelen usarla los que se dedican a enmarcar cuadros, pues su función principal es que los lados que forman cada esquina del cuadro queden perfectamente a escuadra, esto es, a 90º. Hay varios modelos. Pero el más sencillo y seguro que encontraremos fácilmente, es el de la foto.




No obstante, no sirve sólo para cuadros, también podemos usarlos en la unión de listones o tablas que queremos que queden en ángulo recto, o sea de 90º. Es muy útil para montar estanterías, muebles, cajas de madera…
Ya que es una herramienta relartivamente económica, se suelen comprar al menos de dos en dos, asi no tenemos que esperar tanto mientras endurece la cola que hayamos puesto. A pesar de su utilidad, no es una herramienta para los iniciados, ya que hay otras muchas de mayor uso que habría que recoger antes que estas. Pero las menciono para que el lector vaya habituándose a nuevas herramientas y para que las conozca. Cuando las preciséis en un trabajo, no tendréis más que comprarlas.




En segundo lugar, hablaré de las cinchas. Básicamente, la cincha es una cinta muy fuerte con un mecanismo para ajustarla fuertemente. Es muy usada para atar cosas a las bacas de los coches. En el taller puede servirnos para unir varias maderas o piezas entres sí, pero el principal uso es justamente para enmarcar, pues podemos bordear todo el marco por la parte exterior, y apretar fuertemente la cincha, de modo que todas las esquinas reciben presión y la cola hace así su trabajo. También nos puede ser útil para el montaje de muebles, que por su tamaño, no podamos apretar con sargentos.
Hay cinchas especializadas para enmarcar, que poseen unas cantoneras o esquineras que se colocan en las esquinas del marco. La cinta resbala por esas esquineras y reparte uniformemente la presión. No obstante, son más caras. y las cinchas normales nos pueden servir perfectamente con un truco que contaré en su momento. Por ahora, es suficiente que conozcáis su existencia.
Con esto finalizo la serie de post dedicados a las herramientas de sujeción y fijación. ¡Ya no se os escapará nada de las manos! je, je, je.

Pinchad aqui para más información
aqui
y aqui
Y os insisto que siempre que trabajéis con algún elemento que esté suelto, lo fijéis bien con algunas de las herramientas que os he descrito. No son caras y gracias a ellas podréis trabajar más seguro y mejor.
Carlos

jueves, 12 de marzo de 2009

Cómo fijar piezas pequeñas


Tornillos de mesa



Esta es otra herramienta de gran importancia en el bricolaje. El tornillo de mesa es un aparato que se fija a la mesa de trabajo y sirve para coger objetos con gran firmeza. Incluso a veces objetos pequeños como podría serlo un clavo o un tornillo. Suelen tener el cuerpo de hierro fundido y los bordes de las mordazas, la manivela y la tuerca de apriete en acero.



Los hay de muchos tamaños y de varios modelos. Yo recomendaría uno mediano/pequeño como el azul de la foto, que se caracteriza por poder fijarse la base con un tornillo, que trae incorporado, a la mesa o banco de trabajo. Otra peculiaridad que tiene es que la parte superior puede rotar 360º respecto a la base, con lo que podemos ponerlo en la posición que nos resulte más cómoda para trabajar. Para bloquear el giro, basta accionar una palanca que tiene al lado.



Otros son fijos, como el negro pequeño de la foto. Suelen ser más resistentes al estar hechos de una pieza, aunque tienen menos posibilidades que los giratorios.



Finalmente, el grandullón de la familia: el azul grande. Está diseñado para ser anclado al banco de trabajo mediante gruesos tornillos. Aunque como yo dispongo de un banco de trabajo que uso para muchas tareas diferentes, lo he fijado a una madera. Cuando quiero usarlo, fijo la madera al banco de trabajo con un par de sargentos, dejándolo perfectamente fijado. También puede rotarse 360º respecto a la base, pero al ser de una envergadura muy superior al anterior, dispone de un doble sistema de bloqueo: uno a cada lado, para garantizar que no se mueva con las vibraciones.

Cada uno tiene su función y todos los utilizo con frecuencia. Sin embargo, tengo especial aprecio al mediano, por ser el primero que compré y además, el más versátil. Y doy fe que es muy resistente (por cierto, me costó unos 6€ hace unos quince años, nada caro para el servicio que me presta).

El grande es quizá demasiado aparatoso para tenerlo en casa si no disponemos de un lugar fijo para el bricolaje. Además, es pesado y no está diseñado para estar moviéndolo de un lado a otro.

A la hora de escoger uno, hemos de fijarnos en los detalles que he mencionado. No es preciso que sea muy caro, aunque debe ser sólido y no tener juego libre entre las mordazas. O sea, que si tratamos de moverlas en sentido contrario una de otra, no deben tener ninguna holgura. Asi siempre encajarán los dos labios de la mordaza y permitirán trabajos precisos.



Hay otros modelos, aunque este tipo es el más común. Otros están diseñados entre otras cosas para fijarlos en las torres de los taladros, que son un accesorio sobre el que se monta el taladro para hacer orificios en serie perfectamente perpendiculares y precisos. Para fijar la pieza a la base de la torre, se usan estos tornillos, aunque también pueden ser montados aparte. el que vemos en la foto tiene un accesorio para poder fijarlo también al banco de trabajo. tiene las mordazas de material plástico para asir piezas delicadas, como el plástico o el aluminio, que con las mordazas de acero se arañarían o deformarían.

Prácticamente, no precisan mantenimiento, salvo conservarlos limpios, engrasar muy de tarde en tarde el tornillo que cierra las mordazas, y evitar deteriorarlos con el uso, por ejemplo al usar una lima, para un objeto pequeño que queramos repasar, deberemos evitar que la lima roce el tornillo, pues se llevaría la pintura y podría oxidarse, aparte de afearlo.

en definitiva: una herramienta interesante, sencilla y muy útil en cualquier taller o casa de bricolador.

De modo que cuando preciséis de una sujeción firme, ya sabéis que disponéis de esta interesante herramienta.

pinchad aqui para ver más

y también aqui


Carlos


miércoles, 11 de marzo de 2009

Cómo sujetar piezas

Herramientas de sujeción: Sargentos y pinzas.



Hoy voy a dedicar este post a unas herramientas que quizá son poco conocidas y sin embargo son esenciales en el taller, por pequeño y sencillo que sea.
Por una parte tenemos los sargentos, sargentas o gatos. Son unas herramientas que nos permiten una sujeción muy sólida de la pieza que estemos manipulando con otra fija, lo que la deja inmovilizada. Por ejemplo, si queremos cortar un trozo de madera, podemos fijar mediante un sargento la pieza de madera al banco de trabajo o a una mesa para que no se mueva.
Asimismo, nos permite unir fuertemente dos piezas en el caso que las encolemos y queramos aplicar mucha presión a la unión para hacerla más resistente.



Los hay de muchos tipos pero básicamente se dividen en dos: los fijos (foto anterior) y los móviles. éstos se ajustan rápidamente al grosor de las piezas a unir. También los hay que se accionan mediante rosca, o por presión de una palanca (foto siguiente).
Como decía, son unas herramientas ESENCIALES para cualquiera que quiera hacer bricolaje, pues no siempre vamos a tener al lado alguien que pueda sujetarnos la pieza. Además, la firme sujeción que nos proporcionan los sargentos, son una verdadera garantía de seguridad y no debemos dejar de usarlos en ningún momento.
Una anécdota que me ocurrió una vez al taladrar una chapa alargada, de unos 12 ó 15cm de largo, fue que me dije que era lo suficientemente larga como para asirla con las manos mientras la perforaba con el taladro…. La consecuencia fue que al terminar de realizar el taladro, la chapa encontró un poco más de resistencia ocasional y me la arrancó de los dedos y se enrolló en la broca. Si la broca hubiese sido un poco más fina, se hubiera partido y hubiera sido arrojada para cualquier sitio, incluso mi cara. Por suerte, esa vez aguantó y tomé buena nota para el futuro… Jamás trabajéis si sujetar bien la pieza.





Os recomiendo comprar al menos un par de sargentos de tamaño medio, como el de la foto primera, bajo el título. Éstos son muy buenos y son para toda la vida… También tengo los de aluminio que se accionan por presión que dan buen resultado, aunque no ejerzan tanta presión, y sé de algunos modelos que no aprietan adecuadamente… no escatiméis en gastos y, aunque podamos recurrir a herramientas baratas para salir del paso en otras tareas, no renunciéis a unos buenos sargentos….
Finalmente, haré mención de otra herramienta de sujeción: las pinzas.



No realizan la fuerza de un sargento ni mucho menos, pero son económicas y muy fáciles de usar: basta juntar los extremos para abrir la punta y coger con ésta las superficies a unir. No es muy recomendable para trabajos como taladrar, fresar o cortar con una sierra eléctrica, pero sí es muy útil para pequeñas tareas como sujetar una madera a la mesa para cortarla con una sierra de mano o bien para encolar varias piezas, aunque teniendo presente que habrá que colocar bastantes pinzas para que en conjunto realicen la fuerza necesaria. Suelen venderlas en juegos y también es una buena opción para el bricolador.
Aqui podéis ver algunos modelos más
Próximamente os comentaré otras herramientas de sujeción muy interesantes: los tornillos de mesa o de banco de trabajo.

martes, 10 de marzo de 2009

Cómo reparar avión de juguete

Aplicación práctica de pegamento y masilla:

Reparación de avión de juguete



En un post anterior, os hablé de los pegamentos y masillas. Ahora ha llegado la hora de ponerlo en práctica.

Se trata de un avión de juguete que mi hijo, de dos años y medio, rompió. Me dio pena tirarlo y decidí tratar de repararlo.

Lo primero es examinar a fondo el avión.




Descubrí que se puede abrir mediante dos tornillos en la parte inferior.

Usando unos destornilladores de precisión, desatornillé y abrí el fuselaje.

Como la pieza rota, que es el tren de aterrizaje delantero es una pieza muy pequeña y hueca, además de ser de plástico, que es un material difícil de pegar con fuerza -salvo qeu usáramos un pegamento especializado-, opté por darle una sujeción extra.






De modo que primero pegué con pegamento de cianocrilato el tren de aterrizaje al fuselaje. En principio, debería ser suficiente. Pero hemos de tener en cuenta el uso que va a recibir: Los niños no suelen tratar con mucha delicadeza sus juguetes, je, je, je. De modo que decidí reforzar la zona afectada.





Preparé un poco de masilla epoxi universal. Y fui rellenando el tren de aterrizaje, con lo que ya no estaba hueco. Rematé con masilla que extendí por el interior de la zona del fuselaje para que quedara todo bien reforzado.



Y, finalmente, el montaje.

Así por una parte, la pieza está unida como en su origen, pero además tiene un relleno bastante duro que se extiende por el interior dando mucha solidez. Sin embargo, externamente, no se aprecia ningún desperfecto ni refuerzo antiestético.


Esto podéis aplicarlo a infinidad de objetos que se os rompan. En principio, puede parecer que es más caro el precio del pegamento y masilla que el objeto a reparar. Pero hay que considerar que sólo usaremos una pequeñísima cantidad de pegamento y masilla. El resto queda ahí para futuros usos. Aparte del placer de conseguir reparar cosas que de otro modo, hubieran acabado en la basura. Es un verdadero trabajo de reciclaje. Lo cual me encanta, pues hemos de mirar por el Medio Ambiente.

Aqui podréis informaros más sobre pegamentos, aparte del post que dediqué a ello.


Probad, y contadme si os ha ido bien en vuestras pequeñas reparaciones domésticas.

lunes, 9 de marzo de 2009

Cómo arreglar cerámica


Aplicación práctica de masilla:
Cómo reparar cerámica II


Os pondré otro ejemplo: una de las figuras que muestro en las fotos, pasó por manos de mi hijo, de dos años y medio. Terminó destrozada, rota en varios trozos. También presentaba multitud de pequeños desconchones y lugares donde se había perdido la pintura original, dejando el color blanco de fondo. Pegué varios trozos con masilla epoxi, ya que este material no parecía muy susceptible de ser pegado con otro pegamento y así lograba además evitar imperfecciones en las uniones; y vi que le faltaba un buen pedazo en la zona delantera, en el pecho.



Antes de pegar toda la figura, ya que era hueca, pero sin ninguna abertura, preparé otro trozo de masilla, le meti un dedo por dentro para apoyar la masilla y fui extendiéndola por los bordes, procurando que quedara bien unida la masilla a éstos y dándole la forma natural del pelaje del gato. Terminé de pegar los dos trozos finales y después bastó aplicar ceras de dibujo en varios tonos de ocre para un acabado casi perfecto. De hecho, también retoqué las zonas rozadas y sin pintura, logrando un aspecto muy natural. Aunque las figuras no tenían valor económico (eran de una tienda de todo a 0.60€), tenían gran valor sentimental para mi mujer, que se volvió loca de contento al ver cómo había podido reparar y restaurar estas figuras. De otro modo, hubiera sido inevitable tirar al menos la rota.



Aparte de la masilla epoxi, también es susceptible de ser usada la pasta de madera, que mencioné en un post anterior en donde trataba de pegamentos y masillas. Es más blanda que la masilla epoxi y más fácil de extender con una espátula pequeña, una cuchilla o incluso la punta de un cuchillo. Sin embargo endurece bastante. Y podemos escogerla en varios tonos. Sería perfecta para grietas y desperfectos muy pequeños en los que sería difícil colocar la masilla epoxi, que es más dura.

Así que, a partir de ahora, si se os rompe algún objeto, no lo tiréis de primera hora…. Guardad todos los trocitos y seguro que algún domingo lluvioso que no salgáis, podéis entreteneros componiendo este peculiar puzzle. Os entretendréis, divertiréis y recuperaréis un objeto. Que el bricolaje no es solo grandes cosas como hacer mesas, levantar tabiques o poner ventanas…. Hay un bricolaje cotidiano, que podemos hacer casi a diario o siempre que tengamos un rato libre y es un verdadero hobby que nos dará grandes satisfacciones.



Podéis informarmos más en los link que os di en el post anterior o en:

http://www.consumer.es/web/es/bricolaje/manualidades/2001/07/11/41786.php

Y todavía os tengo reservado un post sobre aplicación práctica de pegamentos y masillas… mañana lo veréis.

Carlos